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La homosexualidad en el monoteísmo abrahámico (judaísmo, cristianismo e islam) — 3 comentarios

  1. hola muy bueno el articulo un poco exagerado pero el homosexualismo no es una enfeedad es un deseo dela persona nace co. ese deseo no es culpa de nadie la persona tiene ese deseo por el sexo opuesto el que quiere salir de eso sale el que no no no soy de ninguna religion menos creo en jesus pero no jusgo el homosexual es desicion de cada uno saludo

  2. “Hay algo acerca de José, a quien le regalaban vestidos de mujer, todos consideraban atractivo, tuvo una esposa postiza y jamás tuvo hijos propios”
    Pero en Genesis 41:50 aparece que José tuvo dos hijos; me gustaría que pudieran aclararme esta parte porque según eso no coincide.Gracias

    • Esto se basa en una teoría del teólogo y profesor de teología Theodore W.Jennings, Jr. publicada en su libro Jacob’s Wound: Homoerotic Narrative in the Literature of Ancient Israel (pags. 177 a 196)

      Sobre el vestido de mujer, se basa en los relatos de:

      Gén 37:3 Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque le había tenido en su vejez: y le hizo una ropa de diversos colores.
      Gén 37:4 Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, aborrecíanle, y no le podían hablar pacíficamente.

      Los sueños que tenía:

      Gén 37:5 Y soñó José un sueño, y contólo a sus hermanos; y ellos vinieron a aborrecerle más todavía.
      Gén 37:6 Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado:
      Gén 37:7 He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba, y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor, y se inclinaban al mío.
      Gén 37:8 Y respondiéronle sus hermanos: ¿Has de reinar tú sobre nosotros, o te has de enseñorear sobre nosotros? Y le aborrecieron aún más a causa de sus sueños y de sus palabras.
      Gén 37:9 Y soñó aún otro sueño, y contólo a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

      Se basa también en el trato que al que le dieron, vendiéndolo de un lugar a otro y en la descripción que se hacía de él, como en el caso de Potifar:

      Gén 39:5 Y aconteció que, desde cuando le dió el encargo de su casa, y de todo lo que tenía, el SEÑOR bendijo la casa del Egipcio a causa de José; y la bendición del SEÑOR fué sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo.
      Gén 39:6 Y dejó todo lo que tenía en mano de José; ni con él sabía de nada más que del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.

      Y cómo este rechaza a la mujer de Potifar, según el propio relato:

      Gén 39:7 Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor puso sus ojos en José, y dijo: Duerme conmigo.
      Gén 39:8 Y él no quiso, y dijo a la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene:
      Gén 39:9 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?
      Gén 39:10 Y fué que hablando ella a José cada día, y no escuchándola él para acostarse al lado de ella, para estar con ella,
      Gén 39:11 Aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí en casa:
      Gén 39:12 Y asiólo ella por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces dejóla él su ropa en las manos, y huyó, y salióse fuera.
      Gén 39:13 Y acaeció que cuando vió ella que le había dejado su ropa en sus manos, y había huído fuera,
      Gén 39:14 Llamó a los de casa, y hablóles diciendo: Mirad, nos ha traído un Hebreo, para que hiciese burla de nosotros: vino él a mí para dormir conmigo, y yo dí grandes voces;
      Gén 39:15 Y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y huyó, y salióse fuera.
      Gén 39:16 Y ella puso junto a sí la ropa de él, hasta que vino su señor a su casa.

      Y como no quiere acostarse con ella, esta miente y dice que intentó violarla:

      Gén 39:17 Entonces le habló ella semejantes palabras, diciendo: El siervo Hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme;
      Gén 39:18 Y como yo alcé mi voz y grite, él dejó su ropa junto a mí, y huyó fuera.
      Gén 39:19 Y sucedió que como oyó su señor las palabras que su mujer le hablara, diciendo: Así me ha tratado tu siervo; encendióse su furor.
      Gén 39:20 Y tomó su señor a José, y púsole en la casa de la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la casa de la cárcel.

      Pero por lo visto, según el autor, el señor de la cárcel era también homosexual:

      Gén 39:21 Mas el SEÑOR fué con José, y extendió a él su misericordia, y dióle gracia en ojos del principal de la casa de la cárcel.

      Que le entrega a todos los presos para que hicieran lo que él quisiera:

      Gén 39:22 Y el principal de la casa de la cárcel entregó en mano de José todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que hacían allí, él lo hacía.
      Gén 39:23 No veía el principal de la cárcel cosa alguna que en su mano estaba; porque el SEÑOR era con él, y lo que él hacía, el SEÑOR lo prosperaba.

      Que en Génesis 41 el Faraón también lo ve en gracia y para ocultar su homosexualidad le entrega a una mujer y cuyos hijos son criados por su padre:

      Gén 48:5 Y ahora tus dos hijos Ephraim y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que viniese a ti a la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Simeón, serán míos:
      Gén 48:6 Y los que después de ellos has engendrado, serán tuyos; por el nombre de sus hermanos serán llamados en sus heredades.

      Saludos.

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