Fraudes religiosos: Los Protocolos de los sabios de Sión–Ni protocolos, ni sabios, ni Sión: más bien cristianos

Además de la invención de leyendas, los fraudes en la religión son algo habitual. Ya pudimos ver unos cuantos ejemplos en los artículos recopilatorios que hice hace tiempo (véase 1 parte y 2 parte).

Dado que a los religiosos no les han educado en el pensamiento crítico y analítico sino, precisamente, en lo contrario: en el pensamiento mágico, y esto hace que sean luego incapaces de distinguir entre ficción y realidad, es algo habitual que estos caigan en todo tipo de estafas. Máxime, cuando estas son lanzadas desde su propio grupo ideológico.

Uno de los argumentos más habituales de los religiosos para arremeter contra otros grupos religiosos con los que discrepan (pues todos afirman poseer “la verdad” absoluta) es el achacar citas y hechos moralmente reprochables a otros para demonizarlos.

En el caso del catolicismo, además de inventarse documentos atribuyendo declaraciones a gobernantes para hacerse con terrenos (véase la famosa Donación de Constantino), también se han creado documentos atribuyendo palabras a otros para poder así justificar su persecución y linchamiento.

En su odio interreligioso (básicamente ese declarado antisemitismo, como el que profesa una buena parte del catolicismo – véase el caso del obispo Williamson), el documento conocido como “Protocolos de los Sabios de Sión”, aunque muy conocida entre historiadores, sigue siendo esgrimida para sustentar todo tipo de críticas hacia el judaísmo.

Lamentablemente, este tipo de fraudes se han difundido tanto, y durante tanto tiempo, que libros y webs de todo tipo, sobre todo las muy dadas a las conspiraciones, han ido y van replicándolos contribuyendo así a propagar una mentira para desacreditar al judaísmo. ¡como si hiciera falta inventarse mentiras para hacerlo!

El contenido

En la mayoría de publicaciones, no falta un párrafo introductorio en el que se apela a una falacia ad verecundiam para dotar de credibilidad al texto pero, como sucede normalmente con todo tipo de conspiranóias, carece de fuentes que lo respalden.

Los Protocolos de los Sabios de Sión es un documento fundamental que pone en evidencia el plan de dominación mundial por parte de los judíos. Hubo numerosos debates sobre el origen de este documento. Varios expertos concuerdan en que fueron creados en 1897, en el primer congreso sionista celebrado en Basilea. Otros afirman que se crearon en una sesión secreta de sabios judíos que se había efectuado por aquella época. La prensa judía se ha encargado de desmentir esta verdad y hasta de ridiculizarla. Esta en nosotros ser fieles al legado que nos han dejado los expertos en el tema. No es cuestión de creer ciegamente, sino ver y corroborar que la intención del sionismo por dominar al mundo se repite en todas las épocas y en todos los países del mundo.

Nótese que el texto introductorio hace mención a “expertos” pero no da referencia alguna a quienes son dichos expertos y en que se basa para tomar dicho texto como certero.

El contenido de dicho líbelo, como puede verse en esta recopilación, cuando se analiza con detenimiento, carece de sentido.

Si, como veremos en un siguiente artículo por publicar, los protestantes atribuían la creación del comunismo a los jesuitas, ahora los católicos se lo atribuían a los judíos.

En el texto, además, se les achacaba a los judíos la propagación de ideas contrarias a dicha religión y con las que esta ha sido y es crítica incluso en la actualidad: como lo es el darwinismo. O incluso la propagación de creencias contrarias al judaísmo: como lo es el politeísmo hindú, cuando por ejemplo mencionan a Vishnú.

Comparación entre los Protocolos y el Diálogo en el infierno

 

Diálogo en el infierno Protocolos
DIALOGO PRIMERO
… El instinto malo es en el hombre más poderoso que el bueno… el temor y la fuerza tienen mayor imperio sobre él que la razón… Todos los hombres aspiran al dominio y ninguno renunciará a la opresión si pudiera ejercerla. Todos o casi todos están dispuestos a sacrificar los derechos de los demás por sus intereses. ¿Qué es lo sujeta a estas bestias devoradotas que llamamos hombres? En el origen de las sociedades está la fuerza brutal y desenfrenada…, etc
PROTOCOLO I
…Mucho más abundan los hombres con malos instintos que con buenos. Es por ello que se obtienen mejores resultados gobernando a los hombres por la violencia y el terror. Todo hombre aspira al poder, y cada uno de ellos, si pudiera hacerlo, desearía convertirse en dictador. Al mismo tiempo, pocos son los que no están dispuestos a sacrificar el propio bien. ¿Qué ha sujetado a esas bestias feroces que llamamos hombres? …En los comienzos del orden social, estaban sometidos a la fuerza bruta…etc.
DIALOGO SEGUNDO
Montesquieu.- No hay más que dos palabras en vuestra boca: fuerza y astucia… Si erigís la violencia en principio y la astucia en precepto de gobierno, el código de la tiranía no es otra cosa que el código de la bestia… Vuestro principio es que el bien puede surgir del mal, etc
PROTOCOLO I
…Nuestra voz de orden es: fuerza e hipocresía… la violencia debe constituir un principio, la hipocresía una norma para aquellos gobiernos que no desean abandonar su corona en manos de los agentes de una nueva fuerza. Este mal es el único medio para alcanzar la meta: el bien, etc
DIALOGO SEPTIMO
… Instituiría inmensos monopolios financieros, depósitos de la riqueza pública, de los cuales tan estrechamente dependerán todas las fortunas privadas, que estas serán absorbidas junto con el crédito del Estado al día siguiente de cualquier catástrofe política…, etc. …En los tiempos que corren, la aristocracia, en cuanto fuerza política, ha desaparecido… Pero la burguesía territorial sigue siendo un peligroso elemento de resistencia para los gobiernos, etc.
PROTOCOLO IV
Muy pronto instituiremos enormes monopolios, depósitos de colosales riquezas, de los cuales las riquezas de los cristianos, aun las grandes, dependerán en tal forma que serán devoradas, así como el crédito de los Estados, al día siguiente de una catástrofe política…, etc. La aristocracia cristiana ha desaparecido como fuerza política; ya no debemos tenerla en cuenta; pero como propietaria de bienes territoriales, puede perjudicarnos en la medida en que sus recursos sean independientes.
DIALOGO UNDECIMO
…Como el dios Vishnú, mi prensa tendrá cien brazos y se darán la mano con todos los matices de la opinión, cualquiera que ella sea, sobre la superficie entera del país…, etc
…Cien manos tendrán como el dios Vishnú… que habrán de dirigir la opinión en la dirección que conviene a nuestros fines…, etc.
Montesquieu: Ahora entiendo la figura del dios Vishnú: tienes un centenar de brazos, como el ídolo de la India, y cada uno de los dedos toca un resorte Nuestro gobierno se asemeja al dios hindú Vishnú. Cada una de nuestras cien manos activará un resorte de la maquinaria social del Estado

 

La historia, como veremos a continuación, varió desde su procedencia original y desde el primer motivo que la impulsó: los Estatutos de limpieza de sangre creados por la Iglesia Católica, para después ir pasando por unas sátiras antijesuitas para, de nuevo, plagiarse como arma intelectual contra los judíos. El texto, de hecho, sirvió como acusación en Rusia (los judíos eran, por lo visto, los culpables de la revolución rusa de 1905) y en la Alemania de Hitler, como los culpables de prácticamente todos los males.

Cronología del fraude

C_Siliceo2_thumb1En 1546 es nombrado como arzobispo de Toledo Juan Martínez Silíceo. Al poco tiempo de ser nombrado arzobispo, en 1550 (y casi un siglo después de que en el Edicto de Granda se ordenara la expulsión de los judíos de España), Siliceo propone implantar la limpieza de sangre bajo el argumento de que los judíos y musulmanes conversos al cristianismo seguían practicando su religión en secreto. Para fomentar la causa antisemita y convencer de la aprobación de dichos estatutos, este crea una carta que atribuye a los judíos, Carta de los judíos de Constantinopla.

800px-Francisco_de_Quevedo_Pacheco_tEn 1650 se publica en Zaragoza la obra satírica La Fortuna con seso y la hora de todos escrita por un reconocido escritor antisemita, Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos. En ella se recoge un relato titulado “La Isla de los Monopantos en el cual, a los que Quevedo dice de ellos “ratones son, Señor, enemigos de la luz, amigos de las tinieblas, inmundos, hidiondos, asquerosos, subterráneos” conspiran contra la cristiandad. En el relato, un Raabí Saadías declara estar detrás de la guerra de los 30 años alegando “Nosotros tenemos sinagogas en los Estados de todos estos príncipes, donde somos el principal elemento de la descomposición de esta cizaña“.

Eugne_Sue_-_Project_Gutenberg_eText_[1]Entre 1844 y 1845 el escritor francés Eugène Sue, basándose en el Ahasverus de Edgar Quinet (1833), escribe y publica una novela que también es publicada como folleto de prensa titulada El judío errante.  Años más tarde, entre 1848 y 1856, la completaría con Los misterios del pueblo. En la obra de Sue, presenta a un jesuita llamado Rodin, quien entrama la conspiración “jesuítica” para esclavizar al pueblo bajo la inquisitorial Iglesia Católica. Varias obras de Sue, un socialista que participaba debatiendo en el periódico Journal des Débats, fueron incluidas en el Índice de Libros Prohibidos de la Iglesia.

Maurice_Joly_thumb1En 1864 el satirista francés Maurice Joly publica de forma anónima Dialogue aux enfers entre Machiavel et Montesquieu ou La politique au XIXe siècle (ver enlace para copia de 1864) y que en 1868 es publicada en Bruselas ya con su nombre (ver enlace para obra traducida). En la obra, Joly plagia a Sue para arremeter contra el autoritarismo y, en general, el gobierno de Napoleón III.

220px-Sir_John_Retcliffe_thumb1En 1868 el escritor antisemita Hermann Ottomar Friedrich Goedsche publica una obra de 3 volúmenes titulada Biarritz. Historisch-politischer Roman que había escrito bajo el pseudónimo que frecuentemente usaba, Sir John Retcliffe. En el capítulo “En el cementerio de Praga” de dicha obra, Goedsche sustituye a los “infernales conspiradores jesuitas” de Sue, narrando cómo trece jefes de las tribus de Israel, presididos por un rabino (que en su versión original, la de Sue, era un jesuita) concretaban un plan para destruir al mundo cristiano. Según hispanistas como J.A. Van Praag, Goedsche también era conocedor de las obras de Quevedo, en quien parece inspirarse.

“era un hombre interesado por los temas hispanos, como lo demostró en dos de sus novelas, tituladas Villafranca y Puebla. En todo caso, la obsesión de Quevedo, y de muchos españoles de su época, sobre la existencia de un complot antiespañol por parte de protestantes, franceses, turcos, moriscos, y también conversos… derivó en la idea de la existencia de un complot más vasto de los judíos contra el cristianismo. Idea que se apunta en la Carta de los judíos de Constantinopla de Guijarro, y que, en el terreno de la ficción, se convierte bajo la pluma quevediana en el prototipo de estructura narrativa que se desarrollará en los documentos sobre la conjura mundial de los siglos XIX y XX”

Fuente: El Antisemitismo en España. La imagen del judío. Álvarez Chillida, Gonzalo (2002). p. 51

En 1876 aparece el folleto “El discurso del rabino”. En él se toma el texto de dicho capítulo, publicado por Goedsche, presentándolo como un hecho real.

peter_rachkovskyEntre 1897 y 1899, el jefe de la policía secreta de la Rusia Imperial (Okhrana), Pytor Rachovsky, jefe de la división extranjera de la policía secreta rusa en Paris (destinado allí entre 1885 y 1902), supuestamente ordena la publicación a Matvei Vasílievich Golovinski. Rachovsky es un reconocido falsificador: en 1902, por ejemplo, hizo lo mismo y falsificó una carta por el líder de los rusos socialdemócratas Gueorgui Plejánov acusando a los líderes Narodnaya Volya de cooperación con el Servicio de Inteligencia británico permitiendo a la policía explotar la desconfianza mutua y las recriminaciones entre las facciones. En el caso de los Protocolos, la intención parecía ser el justificar los progromos.

GolovinskiEn 1900 el escritor ruso-francés y periodista, Matvei Vasílievich Golovinski, quien además es compañero de trabajo en el diario francés Le Figaro de Charles Joly, hijo de Maurice Joly, publica la primera edición de los Protocolos. Golovinski, por lo visto, era un “vástago oportunista de una familia aristocrática, pero rebelde que derivó en una vida de espionaje y propaganda de trabajo. Después de trabajar para el servicio secreto zarista, que más tarde cambió de bando y se unió a los bolcheviques.” (‘Protocols of Zion’ forger named” Patrick Bishop, 19 Noviembre de 1999).

En 1902 Charles Joly visita San Petersburgo. En ese mismo año, y también en San Petersburgo, Pavel Krushevan funda el periódico ruso autocalificado como de “extremo misoneísmo y antisemitismo” llamado Znamya (La Bandera).

Pavel_Krushevan_thumb2En 1903 el ultraderechista y antisemita, Pavel Krushevan, quien además participaba en progromos y era funcionario de la Rusia imperial, publica el relato bajo el título final de “Protocolos de los Sabios de Sión” (Протоколы сионских мудрецов) en el diario Znamya de San Petersburgo. La obra, que primeo se publica de forma resumida (“la versión más corta”) y luego extendida desde el 28 de agosto al 7 de septiembre en una serie de tiradas, se extiende y estos, que son usados por la policía rusa zarista, la ojrana, se usan como justificación para el linchamiento antisemita en el cual se culpa a los judíos de ser los creadores e instigadores del comunismo.

800px-1905_2fnl_Velikoe_v_malom_i_an[2]

Propagación

De esta forma, el odio interreligioso hizo que cristianos usaran unos textos inventados por ellos mismos para atacarse unos a otros, atribuyéndolos a sus oponentes. El líbelo siguió publicándose como cierto en apoyo de esta idea antisemita los años siguientes, durante todo el siglo XX.

Serge_Nilus_2_WrkEn 1905, otro escritor religioso cristiano antisemita, autoproclamado como un “místico”, Serguéi Aleksándrovich Nilus, quien además era agente de la ojrana y consejero del zar, afirma conocer un documento secreto y realiza la primera publicación completa de este, los Protocolos, en Rusia como apéndice de su libro El Grande en el Pequeño: El Advenimiento del Anticristo y el Dominio de Satán en la Tierra (Великое въ маломъ и антихристъ). A pesar de que Piotr Arkádievich Stolypin, primer ministro y ministro del interior del zar Nicolás II realizó una investigación concluyendo que estos eran una falsificación y el propio emperador dijo que “Los protocolos deben ser confiscados, una buena causa no puede ser defendida con medios sucios“, Nilus siguió publicándolos en tres ediciones más: una en 1911, otra en 1912 y otra en 1917.

En la versión de 1906 Nilus llega a afirmar la barbaridad de que los Protocolos datan del 929 aC ¡antes de que existiera si quiera el judaísmo!

Бутми_Георгий_ВасильевичEn 1906 el escritor Georgy Butmi de Katzman, miembro del partido de ultraderecha nacionalista ruso y antisemita, Unión de Pueblo Ruso (URP), publica varias ediciones entre ese año y el siguiente (1907) de los Protocolos titulada Los enemigos de la raza humana (Cheloviecheskago Vragi roda).

Shabelski_borkEntre 1918 y 1919, el cristiano antisemita y escritor ruso de extrema derecha, Pyotr Nikolayevich Shabelsky-Bork (imagen derecha), al huir de Rusia general junto al general Vasily Biskupsky, llevó a los Protocolos al periodista antisemita y fundador en 1912 de la Asociación Nacionalista contra la suficiencia del judaísmo, Ludwig Müller Von Hausen, para que los publicara en alemán bajo el pseudónimo de Gottfried Zur Beek. La obra contaba con la financiación de la Casa de Hohenzollern y fue finalmente publicada en 1919 y 20 bajo el título Los secretos de los Sabios de Sión (Geheimnisse der Weisen von Zion). Von Hausen fue miembro de la Sociedad Thule “Femeritter” y Shabelsky-Bork fue miembro y colaborador del régimen nazi hasta finalizada la Segunda Guerra Mundial, después huyó a Argentina, donde publicaría obras cristianas ortodoxas hasta su muerte en 1952. De su traducción de los Protocolos se hicieron 22 ediciones en 1938, que fueron usadas por Hitler para propagar el odio hacia los judíos. Hitler, mencionaría en su obra Mi Lucha sobre los Protocolos que:

Los protocolos de los sabios de Sión, tan detestados por los judíos, muestran, de una manera incomparable, hasta qué punto la existencia de ese pueblo está basada en una mentira ininterrumpida. “Los Protocolos son falsificados”, gime siempre de nuevo el Frankfurter Zeitung, lo que constituye una prueba más de que todo es verdad. Lo que muchos judíos tal vez hagan inconscientemente, se encuentra aquí al descubierto. Pero el punto capital es que no importa en absoluto saber de qué cerebro judío provienen tales revelaciones. Lo decisivo es la manera por la cual esas revelaciones se hacen realidad, con una seguridad impresionante. La mejor comprobación de esos escritos la proporciona entre tanto la propia realidad. Quien examine la evolución histórica del último siglo, desde el prisma de este libro, comprenderá también los ataques de la prensa judía, pues el día en que ese documento sea conocido por todo el mundo, se habrá neutralizado el peligro del judaísmo.

Fuente: Mein Kampf (cap XI. Pueblo y Raza)

En 1919 (27 y 28 de octubre) aparece la primera traducción inglesa en el diario estadounidense de Philadelphia, Public Ledger, bajo el título Red Bible. El artículo, en el que se citaban partes de los Protocolos, fue publicado por un periodista, Carl W. Ackerman, quien sustituyó todas las referencias a los judíos por los bolcheviques.

Red_Bible_-_Carl_W_Ackerman_-_October_27,_1919

A partir de 1920, a pesar de esa nota curiosa contra los bolcheviques, los protocolos son traducidos tal cual aparecen en las obras rusas y alemanas, y usados por otros cristianos en el resto del mundo como justificación de su odio hacia el judaísmo. Siendo traducidas las versiones de Nilus en EE.UU. El traductor más conocido de la obra, en idioma inglés, es Victor Emile Marsden (1923) y siendo la obra más conocida la realizada por el fabricante de automóviles, Henry Ford, con su The International Jew: un conjunto de panfletos antisemitas que este distribuía en el diario que también publicaba The Dearborn Independent.

Del 16 al 18 de agosto de 1921 el diario Times (Londres) publica los descubrimientos de uno de sus redactores, Philip Graves, al comprobar que los textos de los Protocolos de los sabios de Sión son un burdo plagio de o Diálogo en los infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu o la política de Maquiavelo en el siglo XIX de Maurice Joly. Aunque eso ya da igual, pues la obra se ha impreso a lo largo de occidente (a manos del cristianismo), e incluso oriente (a manos del islamismo), y se sigue imprimiendo hasta hoy día para justificar el antisemitismo de quienes lo hacen.

Pueden ver una lista con las primeras ediciones de los Protocolos en este enlace. Y una cronología, aunque bastante resumida, en la Enciclopedia del Holocausto.

Conclusión

Existen cientos de cosas que achacarle al judaísmo: como lo son su sectarismo, su machismo y misoginia, su homofobia, etc. El problema es que tanto el cristianismo como el islamismo no puede hacerlo, pues las tres religiones de “el libro” fundamentan sus doctrinas bajo el mismo monoteísmo abrahámico y todas ellas padecen de esas mismas cuestiones criticables. Tal vez por eso toda religión vea la necesidad de inventarse citas que atribuir a otros para acusarles de todo aquello que odian. Este ha sido el caso con respecto a estos “protocolos”.

Lo curioso e irónico de este texto es que, fruto del odio que se tienen entre todas las religiones que conforman este supuesto monoteísmo, desde que fue creado, ha sido usado por todos ellos para arremeter unos contra otros: cristianos católicos contra judíos, protestantes anglicanos contra católicos jesuitas, cristianos protestantes contra cristianos ortodoxos, musulmanes contra judíos,…


Comentarios

Fraudes religiosos: Los Protocolos de los sabios de Sión–Ni protocolos, ni sabios, ni Sión: más bien cristianos — 4 comentarios

  1. Yo se que tiene razón en todos sus argumentos. Pero debe reconocer que la globalización, como lo que generalmente conocemos como neoliberalismo, están ejecutando casi al pié de la letra lo escrito por Joly-Protocolos.
    Y se cumple tanto que pareciera que Joly se hubiese inspirado en un borrador de “Los Protocolos”
    No me importa quien lo escribió primero, o quien se inspiró en quien. Me importa lo que se está haciendo.
    Por otro lado, repitiendo el chiste del gallego (O polaco, o argentino según quien lo cuente), si huele a mierda, sabe a mierda, tiene forma de mierda, tiene color de mierda No es dulce de leche.

    • 1º.- Lea a Joly. Porque lo que usted sostiene de que ejecutando casi al pié de la letra lo escrito por Joly-Protocolos es falso, si uno atiende al relato de Joly (se lo copio, de nuevo, porque veo que no lo ha leído). Joly, de hecho se sirve de elementos existentes ya en su época y los noveliza. Algo que hace cualquier escritor que se precie de escribir una temática similar. De hecho, bajo su mismo argumento podría concluirse de cualquier novela que lo que sostiene se “está ejecutando casi al pie de la letra“. Y puedo hartarme a exponerle ejemplos.

      2º.- Joly, tal y como explico, plagia a Sue. Ergo sí: plagia. Pero eso del “borrador de “Los Protocolos”” es falaz, pues es al revés: es Friedrich Goedsche quien usa el relato de Joly para componer los denominados más tarde como “protocolos”.

      3º.- Lo que se está haciendo“, eso que usted denomina globalización, en nada tiene que ver con conspiranóias basadas en líbelos antisemitas o antijesuitas. Tiene más que ver con cómo está planteado el sistema económico (como lo es el capitalismo y el neoliberalismo) y social (la libertad de circulación o la expansión de las comuniaciones), y con la economía de mercado.

      Lo único cierto en toda esta historia (como se ha demostrado) es que una serie de religiosos, y falsificadores, crearon propaganda para atacar ideológicamente a sus oponentes. Por lo que sí. Si huele a mierda, sabe a mierda y tiene la forma y el color de la mierda, probablemente es que lo sea. Y así resulta con esto, como expongo en el artículo.

  2. Enhorabuena por el artículo. Me gustó el “argumento” de Hitler: si dicen que es falso entonces es verdad. Brillante…
    Te señalo un error: en el párrafo de Sue dice que publicó entre 1944 y 1945.

    Muy buen trabajo.
    Saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*