InicioConclusionesRitos religiosos = La importancia de atar al gato.

Comentarios

Ritos religiosos = La importancia de atar al gato. — 6 comentarios

  1. Bueno, aqui estoy otra vez!

    Siento decirte que esta entrada me ha desilusionado bastante. La cosa iba bastante bien, pero aquí has caído en los mismos errores que con tanta fuerza proclamas por la jerarquía eclasiastica. Y no es más que la manipulación. No se si lo habrás encontrado ya así, o si habrás sido tu el manipulador (leyendo tus anteriores comentarios, me inclino más por la primera opción). El cuento, tal y como se conoce esta recogido en el libro «déjame que te cuente» de Jorge Bucay (hay una versión en audiolibro que me encantó). En él, el final es distinto, simplemente dicen que tardan 20 minutos en encontrar al gato. y el último párrafo no existe. Si analizas ese ultimo párrafo, te darás cuenta de que no concuerda con el estilo literario, haciendo valoraciones personales e irónicas en las frases «monjes superiores» y «serios y profundos tratados».
    Como el 99% de los cuentos, no está escrito de forma literal para hablar de algo concreto, sino una enseñanza mas general, motivo por el cual se nota más la manipulación. Este cuento viene a elogiar el conocimiento, no criticar la religión. Viene ha enseñarnos que busquemos un sentido a todo lo que hacemos, pues si lo hacemos por la inercia de «es que siempre se ha hecho» quizás lo único que estemos haciendo es perder un tiempo muy preciado. Ya sea en el ámbito de la religión o en cualquier otro campo. un ejemplo practico de este cuento que no tiene nada que ver con la religión sería el hecho de que si me compro un coche eléctrico, y me dejo seguir por la inercia de la sociedad, debería de ir a rellenar el deposito con una gasolina que mi coche nunca consumiría.
    Evidentemente, también afecta a la religión… por eso es bueno conocer el significado y ser crítico con las tradiciones, para que llegado el momento, se eliminen cuando sean absurdas. Pero seamos sinceros… seguro que si quitásemos las vacaciones de navidad, y el 25 de diciembre tuvieseis que ir al trabajo, protestaríais y pondríais el grito en el cielo! Es más, no sé si tendrás hijos o no, pero me gustaría ver como le explicas a tus hijos que no les vas a hacer regalos de navidad porque tanto los Reyes Magos como Santa Claus, son un invento de la religión cristiana. (Santa Claus viene de la tradición protestante, Obispo que lo vendió todo para comprar regalos a los huerfanos….)

    1 saludo! Lolo

    PD: no vienen al caso en este artículo, por eso lo escribo en la post-data. Abogas por la libertad de expresión en la columna de la izquierda, pero en cuanto escribo un comentario me dice que no se me publicará hasta que un moderador le de el visto bueno. ¿no es una contradicción? Eso en mi pueblo se llama censura (otra de las cosas que creo que los dos odiamos de la jerarquía eclesiastica)

    • Hola de nuevo Lolo.
      Bueno, la verdad es que este cuento no lo conocí por el libro de Jorge Bucay sino por Pepe Rodríguez cuando leí sus libros (creo que lo incluye en «Mentiras fundamentales de la iglesia católica» si no recuerdo mal). Al acordarme de el lo fuí buscando por Internet para postearlo en este artículo y me encontré con la versión que copié, tal cual se ve en el mismo.

      Lo bueno de los cuentos es que no sólo arrojan una moraleja sino varias y pueden interpretarse de distintas formas y dar distintos mensajes según quien los lea y en qué momento se lean (si has leído la Biblia sabrás de qué te estoy hablando). A mi en concreto me sirvió para exponer el ejemplo de cómo una costumbre puede convertirse en rito religioso sin tener por qué tener una utilidad concreta o un valor real.

      Por ponerte un ejemplo (tal y como tú haces):

      ¿Crees que el agua tiene un poder especial sobrenatural o cualidad que no conozcamos (o más bien no conozca la Ciencia)? ¿Tiene algún elemento, a parte del hidrógeno y el oxigeno, que pueda tener una utilidad o aportar algo extra?
      Lo digo por que en varias religiones se ha usado tanto para «bendecir» como para curar, y hoy en dia las iglesias la usan como parte de sus ritos. Algunos predicadores afirman ademas que mediante un ritual (bendiciendola) pueden sanar todo tipo de enfermedades. Y es sólo agua (H2O), ni más ni menos.

      Creo que todo el que haya leído este cuento o el original habrá podido sacar la misma conclusión, a parte de la moraleja que tú has apuntado.

      Contestando a tu PD: En esta pagina pueden intervenir, y han intervenido (vease los comentarios en los post) toda clase de personas y han dejado comentarios tanto positivos como negativos hacia mi persona (además de hacia los ateos en general). Si hubiera censura muchos de ellos no habrían sido siquiera publicados. Creo que ya respondí a un comentario negativo que «no pienso prohibir o censurar ningún comentario» siempre que se haga con respeto. Si mantengo la opción de revisión de comentarios es por varias razones:

      1.- No sé si te habrás fijado en la fecha de los post, pero (de momento) no he encontrado otro moderador de confianza que pueda ayudarme a publicar artículos. Lanzo artículos cuando termino de editarlos y edito varios a la vez cuando mi trabajo me lo permite. No tengo tiempo para dedicarle a la web toda la atención que se mereciera, por lo que no puedo controlar si alguien publica un comentario ofensivo o no y editar artículos al mismo tiempo.
      2.- De esta forma puedo ver todos los comentarios y puedo responderlos. De otra forma tendría que ir buscando comentario por comentario y de seguro alguno me dejaría por responder.
      3.- Generalmente, cada dia me meto un par de minutos para 1º ver si alguien deja algún comentario y 2º aceptarlo. Creo que por ahora no me he retrasado demasiado en aceptarlos y publicarlos.

      Si te molesta mi forma de gestionar mi webblog, lo siento, pero de momento es todo lo que puedo ofrecer.

      Saludos.

  2. Hola otra vez!
    Con respecto al tema del cuento, Tú mismo me has dado la razón. Dices que los cuentos arrojan varias moralejas. Es la grandeza de los cuentos. Este sin embargo, solo arroja una, está manipulado para un único propósito. No deja a la libre interpretación del lector. El que yo te digo arroja un abanico de posibilidades, entre otras, por supuesto, lo de los ritos religiosos que tú postulas. De ahí que hablé de manipulación.
    En cuanto a lo del agua, evidentemente ya sé que es H2O, pero existe una simbología que tu obvias e intentas aplastar con la lógica de que el agua solo es agua y no es un producto mágico! No creo que haga falta entrar en detalles sobre el simbolismo del agua en cualquier religión. Basta con decir que para limpiar tu cuerpo la usas. Es un símbolo de limpieza y purificación. En cuanto a la utilización directa como medio sanador por algunos predicadores, aunque estoy absolutamente en contra de ellos, vuelves a obviar un detalle muy importante, el efecto placebo y la sugestión. La mente es un órgano maravilloso capaz de cosas increíbles, entre otras de sanar su propio cuerpo única y exclusivamente por la sugestión. Si la sugestión es activada por el agua o por un medicamento placebo me da igual mientras cure mi cáncer (se han dado cientos de casos de la reducción y desaparición de tumores así). Ojo, estoy completamente en contra de los predicadores de pacotilla que hacen negocio con la sugestión (ya sea con agua bendita o demás rituales).
    En el caso del bautismo que tú mencionas, el agua es solo un símbolo. Limpieza del pecado original, etc… Pero lo importante no es el agua. De hecho, para la administración de cualquier sacramento (exceptuando la comunión) lo único realmente imprescindible es el sacerdote o algún representante que invoque al espíritu santo. Se conocen casos de extrema unción sin sacerdotes ni oleos, casamientos sin anillos ni arras o bautismos sin agua. Lo importante es saber identificar el simbolismo, no adorar al gesto.
    Por eso sigo pensando que los ritos son importantes por su significado, no por el mero hecho del ritual. Ya te expuse antes el ejemplo de los regalos de navidad. Es un ritual sin sentido ya que ¿a santo de qué hay que hacer regalos? ¿De la creencia equivocada que tres reyes se le aparecieron a Jesús a traerle regalos? Para un ateo como tú, está tiene que ser una tradición sin ningún sentido. Pero seguro que todos hemos recibido y entregado regalos por esas fechas. Y seguro que te llena de satisfacción ver que hay gente que te quiere y se acuerda de ti regalándote algo. Lo importante no es el regalo en si, sino lo que representa. Si de verdad piensas que hay que eliminar los ritos sin sentido ya que lo dicta la lógica, deja de regalar en navidad o de soplar las velas en tu cumpleaños! (otra tradición que apostaría que muy poca gente sabe su significado).

    En cuanto a la post data;
    Yo también tengo una página web de índole religiosa, y no tengo activado la verificación. Si alguien escribe algo ofensivo, luego lo borro y listo. Obviando eso, pues quizás yo disponga de más tiempo que tú, ¿Dices que mire la fecha? ¿Qué puede ser que se te pase algún comentario? Mira la columna de la derecha de tu página. Vienen los últimos post. Aunque postee en el primer artículo que hiciste al inaugurar la página, lo verías ahí. Y si te fijas, no tienes tantos comentarios diarios para saturar esa lista de post recientes si entras diariamente en ella. Así que tu argumentación no me sirve. Pero oye, estás en tu derecho de usar el razonamiento final de “es mi blog y listo”.

    1 saludo, Lolo

    • «Con respecto al tema del cuento, Tú mismo me has dado la razón. Dices que los cuentos arrojan varias moralejas. Es la grandeza de los cuentos. Este sin embargo, solo arroja una, está manipulado para un único propósito. No deja a la libre interpretación del lector. El que yo te digo arroja un abanico de posibilidades, entre otras, por supuesto, lo de los ritos religiosos que tú postulas. De ahí que hablé de manipulación.«

      Según usted, por supuesto. Lástima que el propio Bucay explicara que el sentido de este cuento, cuya versión original se encuentra en Recuentos para Damian, era exactamente el mismo que yo entendí y expuse (por mucho que el cuento que yo expuse fuera una versión distinta). Ese que usted dice estaba «manipulado»:

      Reglas y preceptos

      Durante muchos años he recorrido una buena parte del mundo contando historias, leyendas y mitos de todos los tiempos y de todas las culturas, descubriendo y compartiendo la idea de que los cuentos más tradicionales hablan básicamente de las mismas historias: cambian los nombres, los oficios y las palabras de los personajes, cambian los escenarios y las circunstancias, pero la trama es básicamente la misma: en mis palabras, de «como una costumbre puede convertirse en rito religioso sin tener por que tener una utilidad concreta o un valor real.»

      Con las religiones pasa lo mismo que con los cuentos. De lejos pueden parecernos distintas e incluso contradictorias, pero si nos acercamos a investigarlas o vivirlas, descubriremos que tienen en común muchos más elementos que los que nos imaginamos; como si todas hubieran formado parte alguna vez de una misma cosa: un ánfora en la que se recogían deseos, vivencias, imaginarios y valores universales, más o menos compartidos por todos los hombres.
      Cuando el ánfora de las religiones se rompió, aparecieron los matices.

      Yo veo a Dios de una manera y tú de otra.
      Yo lo adoro con flores y tú con vino.
      Yo le canto, tú le rezas.
      Yo le rindo culto en silencio y tú le hablas…

      Matices que, a lo largo de la historia, cuando los hombres se olvidaban de la coincidencia esencial, se convirtieron lamentablemente en una excusa, que podía ser utilizada por los hombres para enfrentare entre sí.

      Matices creados a la sombra o necesidad de cada pueblo y transformados después, a fuerza de su repetición durante siglos, en preceptos, reglas y costumbres, que vistos desde fuera muchas veces terminaron generando burlas o menosprecio, y que vistos desde dentro (desde una religiosidad mal encauzada) pueden ser considerados absurdos, anacrónicos, ridículos o insensatos.
      En defensa de los críticos, deberíamos admitir que también demasiadas veces los rituales y las tradiciones olvidan su origen o sentido y se convierten en actitudes vaciadas de contenido y utilidad.

      Hace ya veinte años contaba en mi libro Recuentos para Damián esta viejísima historia que aquí se me hace tan pertinente:

      Había una vez, un gurú que vivía con sus seguidores en su ashram en la India.
      Una vez por día, al caer el sol, el gurú se reunía con sus discípulos y predicaba.
      Un día, apareció en el ashram un hermoso gato que seguía al gurú por dondequiera que él fuera.
      Resultó que cada vez que el gurú predicaba, el gato se paseaba permanentemente entre los discípulos, distrayendo su atención de la charla del maestro.
      Por eso, un día, el maestro tomó la decisión de que cinco minutos antes de empezar cada charla, ataran al gato para que no interrumpiera.
      Pasó el tiempo, hasta que un día el gurú murió y el más viejo de sus discípulos se transformó en el nuevo guía espiritual del ashram.
      El gato no tenía ninguna afinidad con el nuevo gurú, y por eso ni se acercaba a él, sin embargo, para seguir la tradición, el maestro, cinco minutos antes de su primera prédica, mandó atar al gato.
      Sus ayudantes tardaron veinte minutos en encontrar al gato para poder atarlo…
      Pasó el tiempo, hasta que un día murió el gato.
      El nuevo gurú ordenó que consiguieran otro gato para poder atarlo.

      Claro está que la esencia de aquella ánfora originaria sigue estando en esas tradiciones. Para sacarla a la luz habría que dedicar tiempo, interés y energía a esa búsqueda, pero estoy seguro de que valdría la pena. Sería un interesante desafío para nuestras modernas religiones recuperar las verdades y los contenidos de la esencia de cada actitud, de cada precepto, de cada tradición, para que no queden limitadas a automatismos vacuos.

      Fuente: El camino a la Espiritualidad – Jorge Bucay

      Vamos, que Bucay vió el mismo sentido que yo en este cuento que él expuso. La única diferencia que expone Bucay es que este opina en dicho libro que, aunque es cierto que son ritos absurdos, estos pueden tener un utilidad como herramienta de cohesión social en los grupos religiosos.

      «En cuanto a lo del agua, evidentemente ya sé que es H2O, pero existe una simbología que tu obvias e intentas aplastar con la lógica de que el agua solo es agua y no es un producto mágico! No creo que haga falta entrar en detalles sobre el simbolismo del agua en cualquier religión. Basta con decir que para limpiar tu cuerpo la usas. Es un símbolo de limpieza y purificación.»

      Cuando yo uso el agua «para limpiar tu cuerpo» no la uso simbólicamente, la uso porque a efectos prácticos está sirve para limpiar tu cuerpo. Obvio el sentido simbólico que se le de al agua porque este sentido es puramente subjetivo e irracional. De hecho, cada cualtura o persona le da el suyo propio. El problema con este tipo de simbolismos, en su razonamiento, está en asumir que todo el mundo lo entenderá lo que uno afirme que hace el agua como algo puramente metafórico, cuando en la realidad esto no sucede. Baste recordar que ciertas personas, por ejemplo, creen que esta puede curar enfermedades literalmente basándose en lo que las religiones han ido afirmando sobre ella.

      «En cuanto a la utilización directa como medio sanador por algunos predicadores, aunque estoy absolutamente en contra de ellos, vuelves a obviar un detalle muy importante, el efecto placebo y la sugestión. La mente es un órgano maravilloso capaz de cosas increíbles, entre otras de sanar su propio cuerpo única y exclusivamente por la sugestión. Si la sugestión es activada por el agua o por un medicamento placebo me da igual mientras cure mi cáncer (se han dado cientos de casos de la reducción y desaparición de tumores así). Ojo, estoy completamente en contra de los predicadores de pacotilla que hacen negocio con la sugestión (ya sea con agua bendita o demás rituales).«

      El problema, de nuevo, con tal uso es que este hace que dichas personas, las enfermas, dejen terapias médicas pensando que dicho agua tiene propiedades curativas que no existen. Por mucho que se use agua (puede usarse cualquier cosa como placebo), esto no hace que esta adquiera las propiedades que se dicen de ella. A lo cual se añade otro problema: las personas que usan el agua como placebo al final están promoviendo el uso supersticioso de un elemento que carece de más cualidades que las que ya conocemos. Que al hacer un uso del agua esto provoque un efecto placebo no justifica el tipo de uso que se hace de ella.

      «En el caso del bautismo que tú mencionas, el agua es solo un símbolo. Limpieza del pecado original, etc… Pero lo importante no es el agua. De hecho, para la administración de cualquier sacramento (exceptuando la comunión) lo único realmente imprescindible es el sacerdote o algún representante que invoque al espíritu santo. Se conocen casos de extrema unción sin sacerdotes ni oleos, casamientos sin anillos ni arras o bautismos sin agua. Lo importante es saber identificar el simbolismo, no adorar al gesto.«

      Y esto es, precisamente, lo que convierte a las creencias religiosas en un sinsentido. Cualquiera puede hacérsela a la carta.

      «Por eso sigo pensando que los ritos son importantes por su significado, no por el mero hecho del ritual. Ya te expuse antes el ejemplo de los regalos de navidad. Es un ritual sin sentido ya que ¿a santo de qué hay que hacer regalos? ¿De la creencia equivocada que tres reyes se le aparecieron a Jesús a traerle regalos? Para un ateo como tú, está tiene que ser una tradición sin ningún sentido. Pero seguro que todos hemos recibido y entregado regalos por esas fechas. Y seguro que te llena de satisfacción ver que hay gente que te quiere y se acuerda de ti regalándote algo. Lo importante no es el regalo en si, sino lo que representa. Si de verdad piensas que hay que eliminar los ritos sin sentido ya que lo dicta la lógica, deja de regalar en navidad o de soplar las velas en tu cumpleaños! (otra tradición que apostaría que muy poca gente sabe su significado).«

      Deje de inventarse premisas para encontrar coherencia en sus argumentos: está usted presuponiendo que, hipócritamente, yo sí recibo y envío regalos en ciertas fechas señaladas (como el ejemplo de la Navidad que usted expone): desde que maduré hace ya unas cuantas décadas que dejé de hacerlos en fechas señaladas en pro de hacerlos cuando me naciera personalmente, no cuando alguien se inventó dichas fechas y al resto le dió por copiarlo ad infinitum.

      Para mi tiene más valor un regalo entregado cuando realmente a uno le nace hacerlo que no cuando uno siente cierta obligación porque otros lo hacen.

      Deje, además, de presuponer que porque una mayoría celebra ciertos días el resto también lo hacemos. En mi caso hace décadas que dejé de celebrar mis cumpleaños y los cumpleañós del resto, si los celebro o los digo felicidades, no es porque a mi me haga ilusión sino por respeto a dichas personas porque a ellos, por desgracia (para mi ideología en la que desprecio los borreguismos y las falacias ad antiquitatem), sí les hace.

      En mi caso, cada vez que veo una fiesta religiosa o un día como los que usted menciona lo primero que se me viene a la cabeza son los estudios de Skinner. Desearía que la gente fuera menos fácilmente manipulable y este tipo de cosas no es que ayuden, precisamente.

      «En cuanto a la post data;
      Yo también tengo una página web de índole religiosa, y no tengo activado la verificación. Si alguien escribe algo ofensivo, luego lo borro y listo. Obviando eso, pues quizás yo disponga de más tiempo que tú, ¿Dices que mire la fecha? ¿Qué puede ser que se te pase algún comentario? Mira la columna de la derecha de tu página. Vienen los últimos post. Aunque postee en el primer artículo que hiciste al inaugurar la página, lo verías ahí. Y si te fijas, no tienes tantos comentarios diarios para saturar esa lista de post recientes si entras diariamente en ella. Así que tu argumentación no me sirve. Pero oye, estás en tu derecho de usar el razonamiento final de “es mi blog y listo”

      Me hace gracia que lo mío, simplemente por no publicar automáticamente, lo llame usted «censura» al mismo tiempo que usted mismo confiesa que en su página «Si alguien escribe algo ofensivo, luego lo borro y listo«. A los únicos que yo he borrado han sido a los que, tras tres comentarios insultándome y/o mostrando una actitud troll, al cuarto (después de advertirles) han insistido con lo mismo. Pero ¡ey! no seré yo quien le quite a usted la oportunidad cínica de llamarme «manipulador» y «censor».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable ateoyagnostico.com .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios ateoyagnostico.com.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en el Aviso Legal.

Todos los comentarios son moderados antes de publicarse.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.