Fraudes religiosos: Los Protocolos de los sabios de Sión–Ni protocolos, ni sabios, ni Sión: más bien cristianos

Además de la invención de leyendas, los fraudes en la religión son algo habitual. Ya pudimos ver unos cuantos ejemplos en los artículos recopilatorios que hice hace tiempo (véase 1 parte y 2 parte).
Dado que a los religiosos no les han educado en el pensamiento crítico y analítico sino, precisamente, en lo contrario: en el pensamiento mágico, y esto hace que sean luego incapaces de distinguir entre ficción y realidad, es algo habitual que estos caigan en todo tipo de estafas. Máxime, cuando estas son lanzadas desde su propio grupo ideológico.
Uno de los argumentos más habituales de los religiosos para arremeter contra otros grupos religiosos con los que discrepan (pues todos afirman poseer “la verdad” absoluta) es el achacar citas y hechos moralmente reprochables a otros para demonizarlos.
En el caso del catolicismo, además de inventarse documentos atribuyendo declaraciones a gobernantes para hacerse con terrenos (véase la famosa Donación de Constantino), también se han creado documentos atribuyendo palabras a otros para poder así justificar su persecución y linchamiento.
En su odio interreligioso (básicamente ese declarado antisemitismo, como el que profesa una buena parte del catolicismo – véase el caso del obispo Williamson), el documento conocido como “Protocolos de los Sabios de Sión”, aunque muy conocida entre historiadores, sigue siendo esgrimida para sustentar todo tipo de críticas hacia el judaísmo.