
Vaticano (Juan Pablo II) ordenó mantener silencio ante los crímenes de pederastia
En 1997, Luciano Storero, representante del Papa Juan Pablo II, pidió a los dirigentes eclesiásticos abstenerse de cooperar con la policía para proceder legalmente contra los purpurados pederastas.
La agencia AP reveló el contenido de la carta. En ella se justifica que el procedimiento judicial “da lugar a graves reservas de carácter tanto moral como canónico”.
Los grupos defensores de las víctimas argumentaron que este documento es la prueba de que el Vaticano mantuvo la política de secrecía en todo el mundo para evitar que salieran a la luz pública los casos de abusos de menores.