El cristianismo y el sexo – Bertrand Russell
Publicado en 1927, Russell retrata a la perfección la visión que tiene el cristianismo sobre algo tan natural como el sexo, convirtiéndolo en algo incómodo
"La ignorancia y el miedo son los padres de toda superstición, la imaginación preocupada de hombre primitivo tejió la idea de dios."
Emma Goldman
Publicado en 1927, Russell retrata a la perfección la visión que tiene el cristianismo sobre algo tan natural como el sexo, convirtiéndolo en algo incómodo

Este libro, partiendo desde la psicología, la teología y el periodismo de investigación, presenta un estudio muy riguroso y de muy graves conclusiones.
En suma, muestra cómo la mayoría del clero actual mantiene relaciones sexuales; señala la absoluta falta de legitimidad evangélica del celibato obligatorio; y analiza los intereses que llevan a la jerarquía católica a forzar hábitos sexuales patológicos y/o delictivos entre el clero.
El autor defiende el derecho del clero al matrimonio y a una vida afectivo-sexual digna, pero también denuncia, con nombres propios y casos documentados, a muchos sacerdotes actuales protagonistas de atropellos sexuales —sobre menores y adultos— y a los obispos que fomentan y encubren hipócritamente tales abusos.

«Si bien el cristianismo está hoy al borde de la bancarrota espiritual, sigue impregnando aún decisivamente nuestra moral sexual, y las limitaciones formales de nuestra vida erótica siguen siendo básicamente las mismas que en los siglos XV o V, en época de Lutero o San Agustín. Y eso nos afecta a todos en el mundo occidental, incluso a los no cristianos o a los anticristianos. Pues lo que algunos pastores nómadas de cabras pensaron hace dos mil quinientos años, sigue determinando los códigos oficiales desde Europa hasta América; subsiste una conexión tangible entre las ideas sobre la sexualidad de los profetas veterotestamentarios o de Pablo y los procesos penales por conducta deshonesta en Roma, París o Nueva York.»
Karlheinz Deschner.