
¿Se puede acabar congelando el infierno?
Vamos a analizar, desde el humor y la termodinámica, la famosa cuestión de si el “infierno” sería un sistema exotérmico (que libera calor) o endotérmico (que lo absorbe).
"Si sólo hay un Creador que hizo al tigre y al cordero, al guepardo y a la gacela, ¿a qué está jugando? ¿Es un sádico que disfruta siendo espectador de deportes sangrientos?"
Richard Dawkins

Vamos a analizar, desde el humor y la termodinámica, la famosa cuestión de si el “infierno” sería un sistema exotérmico (que libera calor) o endotérmico (que lo absorbe).

Gracias a la pregunta de un usuario se me ocurrió investigar sobre esto. La sorpresa no ha sido encontrar la noticia en blogs y algún que otro medio magufo, la sorpresa la he tenido al comprobar que aun hoy hay gente que la sigue creyendo y difundiendo como algo real.
A esto, claro está, no contribuye que programas magufos de “amigos del misterio” tergiversen las declaraciones científicas de sus invitados dejando en el tintero la duda de si esto es real o no.
Al igual que con muchas otras leyendas urbanas, esta ha ido modificándose y añadiendo cosas que, por supuesto, en la original no figuraban. Lo que viene a continuación es la traducción del articulo de la web www.truthorfiction.com, la cual realizó un seguimiento de la noticia e investigó sobre su origen.

El Más Allá, o mundo de los muertos, es un tema literario fecundo que surge, en primera instancia, de una preocupación por la muerte común a todos los pueblos. Esta constante universal ha aglutinado en torno a ella distintas configuraciones míticas, en ocasiones los primeros mitos etno-religiosos de carácter oral fueron convirtiéndose con la escritura en opciones temáticas exitosas cuyo desarrollo argumental se debió, sobre todo, a la creación poética; perdurando en el tiempo e influenciando tradiciones muy posteriores. Al fin y al cabo así se escribe la historia humana, lo que somos corresponde en buena medida a lo que fueron quienes nos antecedieron y olvidar el pasado supone casi tantos peligros como vivir sometido a un dogma de autoridad sin posibilidad de crítica.

El profesor Antonio Piñero nos describe los antecedentes del diablo judío en las civilizaciones con las que convivió el pueblo hebreo y de las que se sirvió el judeocristianismo para componer al suyo propio.

Pese a la creencia judeo-cristiana-musulmán actual, la figura literaria del diablo es tan sólo un error de traducción intencionado para desasociar al dios bíblico de los actos que comete en las narraciones. El cristianismo usó dicha figura como adversario de Cristo y una figura maligna a la que culpar de todos los males. Siguiendo una evolución literaria sobre dicho personaje, el cristianismo adaptó a todos los dioses “paganos” contra los que combatía durante los primeros siglos utilizando la misma denominación. Gracias al poder conseguido y a siglos de conquistas, el judeocristianismo ha hecho creer que existe y está presente en todo lo que contraria sus dogmas.