El tirano debe revestirse con una apariencia de devoción extraordinaria a la religión. Los súbditos son menos aprehensivos ante un tratamiento ilegal proveniente de un gobernante a quien consideran piadoso y respetuoso de la divinidad. Al mismo tiempo, se rebelan menos fácilmente contra él, creyendo que tiene a los dioses de su lado. Aristóteles (384-322 a. C.), “Política”

El diablo: otra invención y manipulación de las traducciones bíblicas

Pese a la creencia judeo-cristiana-musulmán actual, la figura literaria del diablo es tan sólo un error de traducción intencionado para desasociar al dios bíblico de los actos que comete en las narraciones. El cristianismo usó dicha figura como adversario de Cristo y una figura maligna a la que culpar de todos los males. Siguiendo una evolución literaria sobre dicho personaje, el cristianismo adaptó a todos los dioses “paganos” contra los que combatía durante los primeros siglos utilizando la misma denominación. Gracias al poder conseguido y a siglos de conquistas, el judeocristianismo ha hecho creer que existe y está presente en todo lo que contraria sus dogmas.

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Piensa en ello…

….cuando la ignorancia es felicidad, es una locura ser sabio. Thomas Gray
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Pese a la creencia judeo-cristiana-musulmán actual, la figura literaria del diablo es tan sólo un error de traducción intencionado para desasociar al dios bíblico de los actos que comete en las narraciones. El cristianismo usó dicha figura como adversario de Cristo y una figura maligna a la que culpar de todos los males. Siguiendo una evolución literaria sobre dicho personaje, el cristianismo adaptó a todos los dioses “paganos” contra los que combatía durante los primeros siglos utilizando la misma denominación. Gracias al poder conseguido y a siglos de conquistas, el judeocristianismo ha hecho creer que existe y está presente en todo lo que contraria sus dogmas.

 

Antiguo y «Nuevo»

En el Antiguo testamento, no existe la figura del demonio, satán es tan solo otra palabra hebrea que define a un ángel enviado por dios con el que mantiene conversaciones y al que envia para probar la fe de los personajes bíblicos.

En el Nuevo testamento, los autores utilizaron dicha palabra para desviar la atención del lector y creyente y así crear a un enemigo y causante de todo mal cuando en realidad, si se lee detenidamente la biblia, el culpable es Yahvé (Jehová/Dios).

La creación judeocristiana del diablo se hizo de varias formas

El cristianismo transformó palabras mal traducidas del Antiguo testamento (Tanaj) intencionadamente a modo de nombres para crear la figura que aparecería en en Nuevo testamento como ser independiente y maligno contrario a Dios.

Satanás o Satán

El nombre “Satanás” en realidad proviene de la palabra aramea shatán ( שטנא ) que significa acusador, enemigo, adversario. Es tan solo la latinización de dicha palabra. En los textos del Tanaj (Antiguo Testamento) se empleaba con esa intención.

Lo griegos la tradujeron del hebreo ha-shatán (mencionado en el Tanaj como un espía errante del dios hebreo que rondaba sobre la tierra para mostrarle a dios todo lo que había cometido la humanidad para que este pudiera sojuzgarla después de sus actos).

En el Libro de Job (Iyov), ha-satan es un título, no un nombre propio, de un ángel gobernado por Dios; él es el jefe perseguidor de la corte divina. En el Judaísmo ha-satan no hace mal, le indica a Dios las malas inclinaciones y acciones de la humanidad. En esencia, ha-satan no tiene poder hasta que los humanos no hagan cosas malas. Después de que Dios señala la piedad de Job, ha-satan le pide autorización para probarla. El hombre justo es afligido con la pérdida de su familia, propiedades, y más tarde, de su salud, mas él sigue siendo fiel a Dios. Como conclusión de éste libro, Dios aparece como un torbellino, explicándoles a los presentes que la justicia divina es inescrutable. En el epílogo, las posesiones de Job son restauradas y el obtiene una segunda familia para «reemplazar» la primera que murió.

Al traducir la biblia al griego (LXX) y al latín y emplearla en el Nuevo testamento, los escribas y sacerdotes decidieron no traducir dicha palabra y emplearla como si el “ángel acusador” fuera en realidad un diablo enemigo del dios hebreo (todo lo contrario al significado real y la descripción dada por los autores del Antiguo testamento- hebreo).

En diversos versículos se usó el término satán para designar a adversarios humanos de, por ejemplo, David (1 Sm 29,4) o Salomón (1 Re 5,18); mientras que en el ámbito de lo celestial apareció el concepto en relación con un ángel de Dios enviado a obstaculizar al profeta Balam, contratado por Moab para lanzar una maldición sobre Israel, siendo, pues, un mero «adversario» (Nm 22,22), no un «demonio».

El término satán, en historias como la de Zorobabel, designó el rol de acusador en juicios ante Dios (Zac 3,1), un papel que desempeñará igualmente el ángel-satán que aparece en la historia de Job, actuando como un simple fiscal que acusa y pide pruebas (castigos).

En el libro de Números se llama shatán (en el sentido de ‘adversario’, ‘oponente’), al mensajero-ángel que Yahveh envía para impedir que Balaam maldiga al pueblo de Israel. (Num 22:22-32).

El término shatán también entra en la vida jurídica israelita, y alcanza el sentido de ‘acusador delante del tribunal’ (Salmos 109:6) (Zacarías 3:1) y el término shitna, derivado de la misma raíz, es la «acusación».

Solo en el Nuevo testamento, los autores deciden otorgar el papel de enemigo del dios literario en un intento de confundir al lector haciéndole pensar que es un ángel enemigo de ese Dios/Cristo que decide tentarle y provocarle (Marcos 1:12-13) (Mateo 4:1-11) (Lucas 4:1-13) o un ángel que posee cuerpos que más tarde Jesús espanta realizando exorcismos (Marcos 3:22-27) (Mateo 12:22-30) (Lucas 11:14-23).

En lengua árabe se le llama shaytán, que también significa serpiente (de esta forma consiguieron asociarlo a la serpiente del Génesis que tienta a Adán y Eva con el fruto prohibido. Algo que no figura en el libro del Génesis, donde a la serpiente se la denomina solamente como “la criatura más astuta e inteligente de la creación”).

Belial (Belhor, Baalial, Beliar, Beliall, Beliel)

Esta es otra mala traducción intencionada para desviar la atención del creyente. El nombre Belial e deriva del hebreo bliya’al (bel-e-yah-al), que se compone de bliy (bel-ee’) que significa «corrupción» (Isaías 38:17) y de la palabra ya`al (yaw-al’) que significa «ganancia» (Isaias 30:5; Job 21:15; Jer 7:8…).

La figura literaria se utilizó en los capítulos para definir a un personaje con el que confrontar en las narraciones. Los expertos lo traducen como «señor de la arrogancia» o «señor de orgullo» (Baal ial) o «el de ganancias corruptas«. En el judaísmo los hombres “impíos” son considerados los hijos de Belial.

En los primeros siglos del cristianismo y durante la edad media el termino Belial se empleo erróneamente como sinónimo de Satán/Diablo.

Diablo

Este nombre proviene también de la interpretación que se le dio en griego a los textos bíblicos. En dicho texto se escribió la palabra diábolos que significa lo mismo que la palabra shatán en hebreo:  ‘adversario’ y ‘enemigo’(Macabeos 1:36) o ‘acusador’, ‘calumniador’ (Job 1:8-12). En los textos griegos “diablo” proviene del verbo griego διαβάλλωηΞ (diabál•ló) que significa, al igual que shatán (hebreo), ‘calumniar, falsear, mentir’,etc.

En las traducciones del Antiguo Testamento del siglo III (Época del emperador Constantino, quien legalizó el cristianismo, hecho que facilitó a su oficialización como principal religión del imperio romano en el 380 a. s. C), los escribas judeocristianos cambiaron la palabra hebrea shatán por diábolos.

El cristianismo (sus sacerdotes y escribas) transformó tanto shatán como diábolos (unas simples palabras con un mismo significado) para crear la figura del demonio. Así desviaron la culpa de su dios bíblico hacia una figura totalmente nueva: un ángel que, en vez de ser enviado directamente por su dios para apostar la fidelidad de sus personajes literarios causándoles daño y tentándolos sin necesidad alguna, es considerado como un ángel independizado de su creador (Yahvé) que actúa por voluntad propia.

Demonio

La palabra “demonio” tan solo es un sinónimo judeocristiano para referirse al “Diablo”.  Ya en culturas anteriores a la judeocristiana se crearon mitos sobre demonios. Según la mitología griega, los demonios eran seres humanos utilizados por los dioses griegos para llevar las malas noticias al pueblo. De ahí viene la asociación de «mensajeros del mal».

Los cristianos latinizaron la palabra “diábolo” para dar como resultado la creación de “demonio”. Mezclando la concepción griega de los demonios, el judeocristianismo creó la idea de unos seres malignos que ayudaban a su jefe principal, el cual era, por supuesto, Satán; un ángel caído que desafió a su Dios para convertirse en su rival.(todo lo contrario a la realidad bíblica de un personaje enviado realmente por el dios hebreo literario).

Mammon

En la edad media se atribuyo la palabra Mammon a uno de los nombres adoptados por Satán. Mammon viene en realidad de la palabra hebrea Matmon (ממון. dinero o tesoro). También proviene del arameo mammon (verbo «confiar» o un significado de la palabra «confiado») y del fenicio mommon («beneficio» o «utilidad»).

En el Nuevo testamento, escrito en griego, se utilizó la palabra griega para Mammon, es μαμωνας (mamonas) que puede verse en el Sermón de la montaña (durante el discurso sobre la ostentación) y en la parábola del administrador injusto (Lucas 16:9-16) con mismo significado que en el hebreo.

Los cristianos desviaron el significado, al igual que con shatán y diábolo, como nombre propio. De esa forma crearon otro de los nombres atribuidos a Satán debido a que las riquezas, los beneficios y abundancias eran considerados por Jesús como algo deshonesto y causante de uno de los males; la avaricia(Lucas 16:13, y Mateo 6:24) . Mammon pasó a ser un nombre propio del diablo en vez de lo que realmente es; otra palabra más no traducida por los escribas griegos y latinos.

Azazel

Esta es otra de las transliteraciones que se hicieron de palabras hebreas convertidas en nombres propios.  Su origen es hebreo y significa «la cabra de emisario», o «chivo expiatorio» expuesta en Levítico 16:8-10, y que no vuelve a ser mencionada en ninguna parte más de la Biblia hebrea.

La etimología más aceptada descompone el vocablo en Lz, «cabra» o «macho cabrío» (por ser de género epiceno; es decir, con la misma terminación se designa al macho y a la hembra), más >5al, «que se va» (y así, «un chivo enviado fuera [emisario, que se lleva el pecado]»).

La frase «chivo emisario» nos viene de la Vulgata: capro emissario (frases afines: «chivo expiatorio» o «víctima expiatoria»). A su vez, la expresión latina se basa aparentemente en la revisión 123 de la LXX de Símaco (biblia Septuaginta), donde el gr. trágos aperjómenos es una traducción del heb. Lz >5al. Nuestro «Azazel» es una transliteración directa del hebreo.

De ese contexto literario surgió la imagen popular del demonio con forma de cabra. El cristianismo convirtió esta palabra hebrea durante la traducción al griego de la Septuaginta convirtiendo la idea real (ángeles enviados por dios) en la imagen cristiana de ángeles caídos o independientes del “reino celestial”.

Otros nombres

El judeocristianismo también usó a dioses “paganos” para apoyar la creación del demonio en el Nuevo testamento.

Belcebú

Esta palabra deriva de Baal Zebub («El Señor de las Moscas») o más propiamente Ba‘al Z’vûv, (en hebreo בעל זבוב, con muchas ligeras variantes),que era el nombre de una divinidad filistea Baal Sebaoth (Deidad de los ejércitos) en hebreo.

El odio del pueblo hebreo (Yahvista y Elohista) hacia los filisteos era notable. En la biblia se describe a los Baales como enemigos del pueblo hebreo por “hacer lo malo ante los ojos de Yahvé (Jehova/Dios). Algo ridículo, ya que eso malo para el dios hebreo literario era simplemente sacrificios hacia el dios filisteo Ba´al en vez de para él.

Ba´al (בעל) era un dios procedente de los pueblos mesopotamicos (asia menor). Proveniente del significado semítico cananeo Baʕal [baʕal] que significa “señor”. Los hebreos compusieron un insulto mezclando ese significado con el desprecio hacia sus rituales.

El nombre Beelzebub fue usado por los hebreos como una forma de burla hacia los adoradores de Baal, debido a que en sus templos, la carne de los sacrificios se dejaba pudrir, por lo que estos lugares estaban infestado de moscas.

Como todo en el judeocristianismo, se adaptó dicha palabra para usarla en el Nuevo testamento como nombre propio. En este caso, uno de los nombres que el cristianismo atribuye al Satán inventado.

Lucifer o Luzbel

Este nombre proviene del latín lux (‘luz’) y ferre (‘llevar’): “portador de luz”. Es una adaptación de otro dios de la mitología romana, el equivalente griego de Fósforo o Eósforo (Έωσφόρος) ‘el portador de la Aurora’ que proviene de la antigua dama oscura Luciferina.

Al igual que con Belcebú, el cristianismo transformó a otro dios pagano (Eosforo) en otro nombre para denominar al diablo/demonio/Satán: A Eosforo se le asociaba con Venus o la estrella Sirio (mitología Egipcia) conocida también como “La estrella de la mañana”. En los textos bíblicos lucifer aun tiene como significado esa frase (2 Pedro 1:19) y no el Lucifer demoniaco que más tarde crearían.

Los primeros cristianos denominaban incluso a Jesús como “el portador de luz” (Rito Romano liturgia Exultet canto de alabanza al cirio pascual)

eius Flammas lucifer inveniat matutinus:
ille, Inquam, lucifer, qui occasum nescit,
Christus Filius tuus qui,
inferis regresión ab,
Humano generis serenus illuxit,
et Vivit et saecula saeculorum en regnat.
Que la Estrella de la Mañana que nunca se pone
encontrar esta llama sigue ardiendo:
Cristo, Estrella de la Mañana,
que ha vuelto de entre los muertos,
y brilla sereno para el linaje humano,
tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

 

En la traducción al latín (Vulgata) de la biblia griega (Septuaginta), Eusebio Hierónimo de Estridón o Jerónimo de Estridón (Estridón, Dalmacia, c. 340 – Belén, 30 de septiembre de 420) más conocido por los cristianos como “San Jerónimo” lo tradujo como “lucifer” refiriéndose a un salmo en el que se narra como el rey babilónico retiene al pueblo Israelita dentro de la ciudad (libro de Isaías 4:12), al cual se represente como “La estrella de la mañana” y al que se le asocia con los caídos o con destino a caer del cielo.

A la divinidad suprema babilónica se la representaba como un signo rutilante con alas de bronce (Emblema del Anzu Imdugud) que reflejaba la luz y por elllo se le consideraba como “El portador de la luz”. En la vulgata Jerónimo tradujo del hebreo “ הילל בן – שׁחר» (estrella de la mañana, hijo de la mañana) como “lucifer qui mane oriebaris”:

“¿Quomodo cecidisti de coelo, Lucifer qui mane oriebaris…?”

¿Como caíste del cielo, portador de la luz, tú que nacías por la mañana…?

En Ezequiel 28:1-9 paso lo mismo con el rey de Tiro que con el babilónico, con la diferencia en que en dicho versículo se uso Lucifer mas bien como un referente a Satanas que a una estrella de la mañana ya que ese termino no aparecía en el texto.

Dicho texto, en el siglo VII, no era considerado aun como un ente independiente (Satán), y aun en los textos de ese siglo se puede ver como la palabra lucifer se refiere en realidad al brillante Venus (como sexto día de la semana dedicado a el:Venus(Venus)=viernes).

“…Sextum (diem) a veneris stella, quae Luciferum appellaverumt, quae inter omnes stellas plurimum lucis habet”

Isidoro de Sevilla (Orígenes 5)

Tuvo que llegar el siglo VIII para que el cristianismo decidiera interpretar erróneamente (debido a su superstición y a la creación de la demonología cristiana durante la persecución “pagana” y “hereje”) dichos textos mezclándolo con la idea de que el dios babilónico y muchos textos de enemigos de los personajes bíblicos eran en realidad “el demonio/diablo”.

 

Conclusión

El demonio/diablo es una pura invención cristiana debido a una mala traducción de la escritura hebrea. Básicamente los autores cristianos, helenos, partieron de la traducción griega (LXX).

1º.- Los principales nombres de los textos bíblicos no son nombres propios sino palabras (adjetivos).

2º.- El judaísmo no tenia idea o concepto del diablo en el Tanaj (Antiguo Testamento).

3º.- El cristianismo adaptó la idea y concepto griego de los ángeles y demonios como suyos al interpretar de una forma totalmente distinta la biblia.

4º.- Todos los nombres del demonio/diablo provienen tanto de palabras hebreas mal interpretadas como de nombres de dioses “paganos” a los que el cristianismo demonizó convirtiéndolos así en enemigos del cristianismo. (otro ejemplo sería la imagen y asociación del diablo con el tridente, extraída del dios griego Poseidón)

5º.- No existe el demonio/diablo y es tan absurdo creer en el, como en dios/Yahvé.

 

Nota: Existen muchos nombres más pero estos son los principales y de los que proviene el concepto de diablo o demonio judeocristiano. Si deseáis conocer el resto de nombres que se han otorgado a ese invento llamado “diablo”:

http://es.wikipedia.org/wiki/Categoría:Demonios

Si deseáis conocer de donde proviene  el concepto y origen de cualquiera de esos nombres solo necesitareis un “diccionario etimológico”

Comentario: ¿Qué les queda de real en su religión a los judeocristianos (y a los musulmanes)? Tanto la idea del dios hebreo como la del diablo son composiciones literarias, nada más. Es ridícula tanto una como otra y ambas supersticiones, que a menudo se usan como argumento ad baculum, lo único que han producido ha sido la muerte de inocentes mediante ritos absurdos, entre otras lindezas religiosas.

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132 respuestas

  1. La biblia es una colección de libros que fueron escogidos con hombres y escritos con hombres. Y algunos hombres la usan para manipular a los demás…. Y en la iglesia católica cuando leen la biblia se lavan LA manos diciendo Según San…. Todo puede ser solo depende para que utiliza la religión….

  2. Me gustó mucho el texto, están muy bien citadas todas las argumentaciones. Hay mucho que está tergiversado en las traducciones y en el nuevo testamento para dominar a las masas y terminar siendo la religión más grande de occidente.
    Pero al margen de eso, me detuve a comentar porque sentí como si ustedes tuvieran alguna suerte de competencia con el creyente para demostrarle que ustedes tienen razón y lo de ellos es todo un circo.
    Puede que mucho de lo que creen sea una tradición heredada manipulada por la iglesia, pero no se crean que no hay una energía divina. Dios existe, existe en coexistencia con nosotros. Dios es luz, la luz que emiten las estrellas, que rebota en los planetas, y se esparce por todo el universo constantemente permitiendonos ver el alma de estrellas que ya hace mucho dejaron su cuerpo material. Por algo en el génesis es Luz lo primero que existe.
    Si estoy de acuerdo, en que Dios no tiene personalidad como lo pintan en la biblia. Mucho menos la personalidad de Jahvé que a mi personalmente, me parece un hijo de puta. Dios es un todo con el universo y con todo lo que es parte del universo. Es energía en el estado anterior a la materia. Y parte de esa divinidad está en nosotros. Nosotros que somos capaces de generar realidad con cada acción que hacemos. Nosotros somos dios. Pero no el YO EGO, ese vendría a ser un poco más como el adversario del que hablan. Nuestro verdadero YO, el que está libre de toda concepción heredada por la cultura, ese es el que está en coexistencia con Dios.
    No me quiero extender más, pero me pareció notar hasta cierto odio hacia Dios, y no hay nada que odiar. Odiar es lo que alimenta el ego. Amen(sin tilde), que ese es el sentimiento más puro que puede existir. Pero no el amor de disney. El verdadero sentimiento de amor. Amar al prójimo significa tener un compromiso profundo por ayudar a la otra persona a ser lo que debe ser. Por más distinta que sea.
    Les dejo un abrazo y un saludo, espero entiendan mi mensaje.
    Y sigan develando misterios, hay 2000 años de cultura que desocultar, este es el milenio del cambio. Es hora de cambiar el paradigma occidental.
    Joaquín

    1. 1º.- La «competencia» que tengamos, la argumentamos y razonamos cuando exponemos los errores.

      2º.- Afirma usted: «no se crean que no hay una energía divina. Dios existe, existe en coexistencia con nosotros. Dios es luz, la luz que emiten las estrellas, que rebota en los planetas, y se esparce por todo el universo constantemente permitiendonos ver el alma de estrellas que ya hace mucho dejaron su cuerpo material. Por algo en el génesis es Luz lo primero que existe.»

      ¿Puede usted evidenciar su afirmación? Se lo pregunto porque el espectro electromagnético ya lo conocemos, así como conocemos la naturaleza y composición de la luz, y no es nada de lo que usted afirma. No es ningún «misterio», ni en ella interviene nada divino, si era eso lo que usted quería decir dada la semántica que emplea.

    2. Me parece bastante acertada su respuesta Joaquín. Pero coincido en parte con ateoyagnostico: Dios no puede ser energía, ya que E = mc^2. En cambio te digo que, como es bien sabido gracias a la Teoría del Big-Bang (propuesta por el sacerdote -cristiano católico- jesuita Georges_Lemaître) en el principio no había materia alguna. Todo lo material se originó a partir de un punto inmaterial. A esa causa primera es lo que los cristianos católicos llamamos Dios. Es un misterio, lo único que podemos conocer sobre ese misterio es lo manifestado a través de la persona de Jesús Crito y lo que se puede observar en la naturaleza y las leyes que rigen el universo.
      Más allá de eso no se puede decir mucho más. No se puede demostrar que existe ni que no existe. Los creyentes creen que Dios existe, en cambio, los ateos creen que Dios no existe. Los agnósticos no están interesados en el tema, es decir, que les da lo mismo.

      1. «Me parece bastante acertada su respuesta Joaquín. Pero coincido en parte con ateoyagnostico: Dios no puede ser energía, ya que E = mc^2. En cambio te digo que, como es bien sabido gracias a la Teoría del Big-Bang (propuesta por el sacerdote -cristiano católico- jesuita Georges_Lemaître) en el principio no había materia alguna. Todo lo material se originó a partir de un punto inmaterial. A esa causa primera es lo que los cristianos católicos llamamos Dios

        Traducción: porque me da la gana coloco aquí a mi Dios de los huecos.

        La teoría del BigBang nació con Lemaitre (y Friedman) pero en absoluto lo que ellos proponían compone dicha teoría: estos simplemente explicaron el movimiento a través de la relatividad de Einstein. A quien le debemos la explicación final del origen del universo a través del BigBang es a George Gamow, gracias a los descubrimientos de Hubble. Lemaitre jamás propuso que el universo tuviera su origen, tal y como se conoce actualmente en dicha teoría, sino a través de un «átomo primitivo» (The Beginning of the World from the Point of View of Quantum Theory, Nature 1931).

        Sobre si «Dios no puede ser energía», sinceramente, no es que no lo pueda ser por la equivalencia entre masa y energía sino porque de serlo estaría sujeto (como todo en este universo) a la Física que conocemos.

        Ni de lejos se afirma, además, en Física que «Todo lo material se originó a partir de un punto inmaterial», tal y como lo da usted a entender si con «inmaterial» se refiere usted a la misma noción que tiene el catolicismo de «materia». Por otra parte, en Física jamás se dice que ese «punto inmaterial» (en realidad energía en un estado de densidad muy alta: por eso es por lo que no puede definirse como «materia») sea un «ser» o un «alguien» consciente, ergo tampoco puede definirse como el dios que predica el catolicismo. Y ya que como su dios y resto de personajes ficticios de su mitología favorita no están compuestos ni por materia, ni por la energía que la forma, ya nos dirá usted qué es ese dios a parte de nada: de un personaje imaginario al que ustedes le atribuyen ser la causa de todo basándose en correlaciones falaces post hoc.

        «Es un misterio, lo único que podemos conocer sobre ese misterio es lo manifestado a través de la persona de Jesús Crito y lo que se puede observar en la naturaleza y las leyes que rigen el universo.«

        Más bien lo segundo: a través de la observación de la naturaleza.

        «Más allá de eso no se puede decir mucho más. No se puede demostrar que existe ni que no existe. Los creyentes creen que Dios existe, en cambio, los ateos creen que Dios no existe. Los agnósticos no están interesados en el tema, es decir, que les da lo mismo

        No se puede decir mucho más (pues se estaría cayendo en una falacia ad ignorantiam) pero usted ya lo ha dicho. Así, como quien no quiere la cosa. Sólo ha venido aquí a decirnos en lo que usted cree mientras se las da de imparcial. Lo siento, pero no cuela.

        Con respecto a su otra afirmación de que «No se puede demostrar que existe ni que no existe», pues depende: en el momento en el que ustedes mismos definen qué hace y cuales son las características de dicho personaje estas se pueden refutar. De hecho se refutaron hace mucho tiempo y esto es algo bastante conocido excepto para quienes prefieren creer que existe, que son quienes o no las conocen o las niegan por algún tipo de problema emocional que les hace incapaces de despejarse de la idea del papá Noel versión para todas las edades que es su dios.

  3. Muy buen trabajo. Creo que es necesario desmontar todo lo que tiene que ver con las religiones que más daño han causado y causan desde hace ya mucho tiempo. Me sorprende y agrada el nivel de investigación que has alcanzado. Como humilde ateo,que ha basado su pensamiento en el uso de la reducción al abusrdo (estas religiones no lo superan ni de broma), te doy mi enhorabuena. Cuenta conmigo como un ávido lector de lo que escribas.

  4. En gral el estudio de satan esta bien dezmenusado, pero con algunas fallas, por ej. El satan no tiene nada que ver con el tema de los demonios. No quiero extenderme en ese tema, ya que hay que usar el talmud y otras fuentes. Y el Error más garrafal
    Es que tú no admites que hay un Eterno todo poderoso. La Kabbalah, que es el nivel máximo de interpretación de la Torá, usada por cientificos como Isaac Newton, y sus descubrimientos de la fisica, también fué usada por Albert Ainstein. Te recomiendo que veas un gran debate apologético entre Sam Harris vs Williams Craig Lige. Te daras cuenta como el Dr Craig, filósofo Cristiano Humilla a Sam Harris ante miles de personas, cor argumentos contundentes y aplastantes a Harris (ateo).

    1. «En gral el estudio de satan esta bien dezmenusado, pero con algunas fallas, por ej. El satan no tiene nada que ver con el tema de los demonios. No quiero extenderme en ese tema, ya que hay que usar el talmud y otras fuentes.»

      Claro, claro…. hay un error pero usted no quiere extenderse. 😉

      «Y el Error más garrafal
      Es que tú no admites que hay un Eterno todo poderoso.»

      O sea, que como no admito la existencia del «Eterno todo poderoso» en el que usted cree, que no evidencia en ningún momento (debe ser también por eso de no «extenderse»), cometo un «error garrafal«.

      «La Kabbalah, que es el nivel máximo de interpretación de la Torá, usada por cientificos como Isaac Newton, y sus descubrimientos de la fisica, también fué usada por Albert Ainstein.»

      Y ahora, obviamente, como carece de evidencias (lo dicho: debe ser que no quiere «extenderse»), me viene con una falacia de autoridad para afirmar que la Kabbalah «es el nivel máximo de interpretación de la Torá«.

      Lo más chistoso es que no tiene usted ni idea de lo que habla:

      1º.- La qabbalah ¿un «nivel máximo de interpretación de la Torá»? ¿»nivel» de qué? ¿de magufada? Se lo digo porque la qabbalah es una interpretación esotérica que jamás ha demostrado aquello que sostiene y que se basa, como prácticamente todo tipo de pensamiento mágico, en un razonamiento circular.

      2º.- Si hay algo en el judaísmo que merece ser reconocido como «máximo nivel de interpretación» no sería un conjunto de tratados medievales magufos, sino los tratados filosóficos en torno a la Torá: los Talmud. Y los razonamientos del Talmud, señor Cabrera, ni por asomo se asemejan a los de la qabbalah. Pero es que para saber esto, claro está, usted debería habérselos leído. Cosa que deduzco, dadas sus afirmaciones, no ha hecho jamás.

      3º.- Si a Isaac Newton se le reconoce mundialmente cierto mérito es por sus trabajos científicos, no por sus creencias religiosas. Hasta sus principios filosóficos los basó, según él mismo confesó, en las matemáticas y la física:

      «En mis libros establezco principios de la filosofía que no son puramente filosóficos sino también matemáticos, que pueden servir como base para la discusión de las cuestiones físicas. Así que, para que no parecieran infructuosos, los acompañé con algunas explicaciones físicas»

      Fuente: Newton I., Principios matemáticos de la filosofía natural, 1686, V. 3,»El sistema del mundo», pág. 501.

      La afirmación de que Newton era un cabalista se la inventó un cabalista perteneciente a la Teosofía del siglo XIX (Seth Pancoast) que, al igual que usted y todo magufo, tenía la necesidad de buscar argumentos ad verecundiam para dotar a sus creencias medievales de cierta credibilidad.

      Los cabalistas que actualmente afirman que Newton era uno de lo suyos se basan en Pancoast y en que en la biblioteca de Newton se encontró un ejemplar latino de El libro de Zohar (la Kabbalah Denudata) se olvidan, omiten o ignoran, ya sea intencionadamente o no (debido a su sesgo de confirmación) varios detalles:

      – Como que Newton era un convencido cristiano de la época (s. XVII) que incluso publicó obras de teología (por las cuales no destacó en absoluto).
      – O como lo extensa que era su biblioteca, heredada de su padrastro, había obras religiosas de todo tipo.

      Sus trabajos científicos, como todo trabajo científico, exponen además la metodología que empleó en obtener los resultados. ¿Adivina qué no hay en ellos? Ni citas o principios extraídos de Biblias, ni de la Toráh, ni leches. De hecho es algo reconocido por la comunidad científica, desde entonces, que cada vez que un científico de esos siglos apelaba al dios de los huecos lo que estaba haciendo es era un ad ignorantiam.

      Pero es que, ni aunque este fuera el caso: que hubiera afirmado usar la qabbalah (que no fue el caso) o hubiera escrito algo sobre ella, esto habría dado exactamente igual. También afirmaba creer en la alquimia: algo que fue un fraude hasta que finalmente se consideró como tal.

      4º.- y lo de que «Einstein» (a Ainstein no le conozco) usó la qabbalah ya nos dirá usted de qué fuente lo extrae (si es que esta vez le da la real gana de «extenderse», por supuesto). Se lo digo porque Einstein fue un reconocido ateo y agnóstico hasta su muerte. A pesar de que gente magufa como usted no deja de inventarse leyendas sobre él.

      «Te recomiendo que veas un gran debate apologético entre Sam Harris vs Williams Craig Lige. Te daras cuenta como el Dr Craig, filósofo Cristiano Humilla a Sam Harris ante miles de personas, cor argumentos contundentes y aplastantes a Harris (ateo).»

      Me viene ahora ¡cómo no! con que vea un debate, que ya vi hace años, en el que según ustedes (creyentes) el apologista más falaz de la historia (Lane Craig) según ustedes (insisto), deja en evidencia e incluso «humilla» a otro filósofo, en este caso ateo (Harris).

      Suponiendo que ese fuera el caso y aceptando sus premisas, que no comparto, ¿y? ¿qué me quiere decir con eso? ¿Está usted sugiriendo que todos los ateos compartimos los mismos argumentos que Harris o tenemos las mismas razones para ser ateos que Harris? Incluso en esta web expongo mejores argumentos que los que empleó Harris en ese debate. Ya desmenucé, por cierto, dicho debate en Facebook cuando alguien me lo pidió, extrayendo todas las afirmaciones de Craig enumerando las falacias que este cometía en dicho debate y que yo habría contestado de forma distinta a Harris.

      Tal vez sea que, al igual que sucede con todo creyente, desconoce usted qué es un ateo: un «ateo» es simplemente alguien que no cree en la existencia de un dios. Eso es lo único que tiene en común un ateo con otro. Las razones por las cuales uno es ateo varían según la persona, aunque muchas sean compartidas.

      Por cierto: las certezas no se evidencian con un debate público ni se dirimen en un debate, sino aportando estudios que demuestren las hipótesis que uno afirma ante una comunidad crítica y experta en la materia de la que tratan dichos estudios.

      ¿Tiene usted algún argumento que no sea una falacia de autoridad? ¿alguna evidencia que no se base en el testimonio anecdótico o en el razonamiento circular?

  5. Pues soy cristiano católico y, gracias a su post (así como a otros del sitio), he entendido mucho mejor el mensaje original de las Escrituras. Mi comprensión de éstas estará, de ahora en adelante, más libre de añadidos posteriores. Se lo agradezco.
    Le animo a que siga trabajando en su empresa crítica. Escribe sobre cosas muy interesantes. Porque, aunque muchas veces pueda parecer lo contrario por la impulsividad de algunos creyentes sin respeto ni ganas de aprender de los demás, ser cristiano no siempre significa ser acrítico.

  6. Uff ateo, ¿es normal que una señora amiga de mi madre me llegue a contar a modo de lección que entre ella y muchas personas más vieron a un chico haciendo un pacto con el diablo ese y que a la vez este se levantara de la cama donde estaba y que luego pegaba contra el techo para caer de nuevo en la cama y así sucesivamente? Ya sé que siempre se inventan sus pendejadas ( pero la señora es buena persona y de repente me llega a decir eso y repito, como enseñándome una lección. ¿qué tipo de situación psicológica presentan este tipo de personas?

    PD: Yo igualmente le cuestioné y le dije lo que expuso usted, y como persona sensible a las críticas se fue.

  7. Buenas tardes, es cierto que hay mucho desconocimiento de la escrituras en las iglesias, tambien hay muchas personas falsas, etc. Las malas traducciones confunden mucho mas el mensaje, pero la verdad es que hay un Dios lo aceptes o no hay Dios y en su momento lo cocnoceras. Saludos.

    1. Y otro religioso más tirando la piedra y escondiendo la mano. Porque, claro, mejor dejar un comentario afirmando cosas que no puede demostrar que intentar evidenciar dichas afirmaciones ¿Eh pillín?

  8. HIJO, ESTÁS MÁS PERDIDO QUE UNA PULGA EN PERRO DE PLÁSTICO. CUANDO INVESTIGUES PROFESIONALMENTE Y SIN APEGOS RELIGIOSOS, DEBATIREMOS, MIENTRAS TANTO ESTUDIE MIJO, ESTUDIE, INVESTIGUE BIEN. SI SOLO CREES EN LAS RELIGIONES, ESTÁS HABLANDO PENDEJADAS. JESÚS NO ES UNA RELIGIÓN, POR SI NO SABÍAS…

    1. 50. ARGUMENTO DE LA AFIRMACIÓN EN MAYÚSCULAS
      (1) DIOS EXISTE, VE ACOSTUMBRÁNDOTE
      (2) Por lo tanto, Dios existe

      Tanta condescendencia no tapa que carece usted de intelecto suficiente como para poder opinar si quiera de lo que pretende discutirme. Cuando deje usted de usar alguno de estos argumentos, entonces podrá empezar si quiera a hablarme de «profesioanalidad».

      Por cierto: deje de emplear falacias, como ese hombre de paja que se ha marcado: yo no he dicho que «Jesús es una religión»; lo que yo afirmo es que Jesús es el personaje de una religión, al igual que Heracles lo era de la griega o Thor de la escandinava. Aprenda también qué significa religión, que veo que tampoco le alcanza para eso.

  9. El cristianismo no es una religión y Jesús no es un personaje religioso, claro.

    Por cierto, gracias por hacer que el Diablo parezca lo menos malo viendo toda la gente que Dios ha matado o hecho matar en la Biblia y que él parezca un inútil que es incapaz de acabar con el ya, no en el Apocalipsis.

  10. Pues el diablo cae simpático porque se rebeló contra el «Boss», y ya se sabe cómo se gusta de vilipendiar a los que piensan diferente -sobre todo sabiendo cómo es ese dios que es «todo amor» en especial en el AT-.

    Ya en serio, esto apenas tiene sentido tal y cómo está montado. Algo más trabajado o si no un infierno temporal cómo en el zoroastrismo, y/o algo dualista (lo que dicen los evangélicos de Satán mandando en el mundo, lo genérico de este controlando el infierno, etc, pero mejor pensado) en el que hay más que Dios (y porqué no, más destinos que sólo esos dos -dejar de existir y que todo vuelva a empezar de nuevo, reencarnación, etc-) tendría mucho más sentido que algo que creó Dios, ese que es todo amor, y que es eternamente excesivo para lo cometido en una vida finita. Por no hablar del problema del mal y no sigo.

    No me extraña en absoluto que a esa gente no les gusten en absoluto los que piensan.

  11. Buenas tardes, Sr. Ateo, respecto al detalle de que (según usted) la figura literaria del Diablo no existe en el A.T., ¿Que opina de que ya se hable de él en el libro deuterocanónico de Sabiduría? (Sb 2:24)Por lo demás el artículo está muy bueno.

    1. Me está usted hablando de un libro escrito en período helenístico cuyas bases, al igual que sucedió con el cristianismo, se inspiraron NO en un Tanaj hebreo sino en la biblia griega (la LXX): de hecho este libro sólo aparece en la Septuaginta y la comunidad académica ya lleva tiempo considerando que su autor, un judío diaspórico, era un alejandrino (un habitante de Alejandría, Egipto) influenciado por el helenismo: esa cultura/religión donde existe los daimôn (δαίμων) y el Hades.

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