El otro día un caballero me estaba contando sobre un caso de providencia especial. Él lo conocía. Había sido partícipe de él. Hacía unos años, estaba por subir a un barco cuando resultó demorado. No fue, y el barco se perdió con todos los que estaban a bordo. ‘¡Sí!’, dije yo, ‘¿Cree usted que la gente que se ahogó creía en la providencia?’. Pensemos en el infinito egoísmo de tal doctrina. He aquí un hombre que se salva de subir a un barco de quinientos pasajeros y ellos se van al fondo del mar; padres, madres, niños, y amorosos esposos y esposas esperan en las costas. ¡He aquí un pobre diablo que no fue! Y él cree que Dios, el Ser Infinito, interfirió en su pobre y reseca vida a su favor, y dejó que todos los demás murieran. Esto es providencia. ¿Por qué la providencia permite todos los crímenes? ¿Por qué son protegidos los golpeadores de mujeres, y por qué las esposas y niños quedan indefensos, si la mano de Dios está sobre todos nosotros? ¿Quién protege a los locos? ¿Por qué la providencia permite la locura? Pero la iglesia no puede renunciar a la providencia. Si tal cosa no existe, no sirven las plegarias, ni la adoración, ni las iglesias, ni los sacerdotes. Robert G. Ingersoll, “Orthodoxy”, 1884

Category: Investigación

Hitler ¿¿Ateo??

Al parecer, muchos cristianos (los hipócritas) intentar desvincular a este genocida con la religión, más concretamente con el cristianismo y endosarlo a la ideología ateísta. Ya no tienen bastante con evadirse de todos los crímenes que cometió el cristianismo desde su aparición, y más aun cuando el emperador Constantino I permitió su culto para mas tarde declararlo religión oficial del imperio romano, que intentan vincular a este personaje con una ideología totalmente contraria a sus creencias claramente religiosas.

Para todos esos creyentes y el resto que quiera saber más va este artículo…

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