Este mundo sería el mejor de todos los mundos posibles si no hubiera ninguna religión. John Adams

Hipocresía creyente: “Encuentra” portal católico – la muerte.

Acabo de leer un artículo de entre tantos que me deja asombrado a la par que indignado. El artículo lo he sacado de la web: http://www.encuentra.com/articulos.php?id_sec=98&id_art=1853 . Este artículo me sirve, al igual que muchos otros que iré metiendo, para dar ejemplo del cinismo y contradicciones con las que cuenta el libro más "sagrado" del judeo-cristiano (en este caso Católico) y la hipocresía del mismo. Vayamos analizándolo…

Índice de contenido

Piensa en ello…

La religión es probablemente el cuento chino más grandioso jamás contado. Piensen en esto: la religión realmente ha convencido a la gente de que hay un hombre invisible… que vive en el cielo… que observa cada cosa que hacemos, cada minuto de cada día. Y el hombre invisible tiene una lista de diez cosas especiales que no quiere que hagas. Y si haces alguna de estas diez cosas, tiene un lugar especial lleno de fuego y humo y quemazón y tortura y angustia donde va a enviarte para vivir y sufrir y quemarte y atragantarte y gritar y llorar para siempre hasta el fin de los tiempos… pero te ama. George Carlin
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Acabo de leer un artículo de entre tantos que me deja asombrado a la par que indignado. El artículo lo he sacado de la web:
http://www.encuentra.com/articulos.php?id_sec=98&id_art=1853 .

Este artículo me sirve, al igual que muchos otros que iré metiendo, para dar ejemplo del cinismo y contradicciones con las que cuenta el libro más «sagrado» del judeo-cristiano (en este caso Católico) y la hipocresía del mismo.

Vayamos analizándolo…

 

Problemas éticos que se originan para conservar la vida ya nacida

Aurelio Fernández

Homicidio. Terrorismo. Tortura. Legítima defensa. Trasplante de órganos. Investigación científica. Alcoholismo y Drogadicción. Suicidio. La guerra.

Homicidio

Homicidio es producir voluntariamente la muerte injusta del inocente. Causar voluntariamente la muerte de un inocente es siempre una injusticia, por ello es el género de muerte que prohíbe, directamente, el quinto mandamiento. Si la vida es el don personal por excelencia, es lógico que nadie pueda disponer de la vida ajena. Es de admirar la contundencia con que la Biblia condena la muerte de un inocente, hasta el punto que ya el Génesis advierte que “quien vierte la sangre inocente, verá su propia sangre vertida” (Gn 9,6).

Primero: el quinto mandamiento prohíbe la muerte directamente . Toda clase de muertes. Pero se contradice constantemente con la actitud que muestra Dios y sus elegidos durante todo el Antiguo Testamento. Como buen creyente a escogido uno de los mandamientos de su dios hebreo para dar conveniencia a su religión, pero por otro lado ha omitido estos otros mandamientos, que también están en la biblia (pese lo que les pese, por mucho que quieran omitirlos de todos sus sermones religiosos) y que supuestamente (según algunos textos bíblicos) Jesús afirmó no cambiar en absoluto:

Mateo 5:17-20
No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Lucas 16:17
Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la ley.

Dejado claro que incluso Jesús ordena seguir la ley ya dada por dios en el Antiguo Testamento, el cristiano también debería cumplir el resto de leyes dadas por dios¿no?. Al que califican de sabio y eterno (lo que hace imposible que haga leyes para luego cambiarlas con el tiempo. Un Dios sabio y eterno , por su naturaleza y capacidades, no puede dar leyes que caduquen). Siendo así esto, el cristiano debería cumplir  también estas leyes que su Dios declaro eternas:

Levítico 26:14-…
Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán. Pondré mi rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga. Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados.

… Continua relatando castigos por desobedecer todos sus mandamientos.

Deuteronomio 28: 58-61
Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU DIOS, entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas; y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales temiste, y no te dejarán. Asimismo toda enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley, Jehová la enviará sobre ti, hasta que seas destruido.

Nota: Todo un dios misericordioso ¿eh?

Segundo: La biblia dicta el siguiente mandamiento dado por dios, el cual aplicó Israel en cada ciudad que sitió para conquistarla.

Levítico 27:27-29
Mas si fuere de los animales inmundos, lo rescatarán conforme a tu estimación, y añadirán sobre ella la quinta parte de su precio; y si no lo rescataren, se venderá conforme a tu estimación. Pero no se venderá ni se rescatará ninguna cosa consagrada, que alguno hubiere dedicado a Jehová; de todo lo que tuviere, de hombres y animales, y de las tierras de su posesión, todo lo consagrado será cosa santísima para Jehová. Ninguna persona separada como anatema podrá ser rescatada; indefectiblemente ha de ser muerta.

La web continua afirmando que:

La gravedad del pecado de homicidio fue siempre recordada a los cristianos de todos los tiempos. La primera tradición condenó este tipo de crimen, al cual, junto con la idolatría, se le denominaba «pecado imperdonable».Incluso, cuando se admitía la pena de muerte, se prohibía que un particular pretendiese aplicar justicia, porque tal acto sería un homicidio. San Agustín escribió:
“El que matare al malhechor sin tener administración pública, será juzgado como homicida; y tanto más, cuanto que no temió usurpar una potestad que Dios no le había concedido”(1).
Y el Catecismo de la Iglesia Católica enseña:
«El quinto mandamiento condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario. El que mata y los que cooperan voluntariamente con el cometen un pecado que clama venganza del cielo» (CEC 2268).

Aquí lo dejan bien claro los moralistas cristianos: comparan el crimen del homicidio con el de la “idolatría” (para los cristianos , idolatrar a otros dioses es un pecado y esta registrado como crimen dentro de la biblia), al que denominan como «pecado imperdonable». Ese es el “orden moral” que buscan siempre y que ocultan tras su concepto de moral y justicia. Para ellos aniquilar cualquier otra religión es siempre justificable y un deber como cristianos.

Nada más aprobarse el concilio de Nicea, legalizarse la practica del cristianismo y más tarde considerarse como religión oficial del estado (380 d.s.C): la iglesia católica destruyo y saqueo templos, mato creyentes de otras religiones y desterró a miles de personas a fin de seguir las ordenes que su tan moral, justa y misericordia religión les dictaba. Mas tarde las cruzadas a fin de conquistar su tan adorara “Tierra Santa”, mas tarde crear el tribunal inquisitorial y así deshacerse de todos los herejes culpándoles de toda clase de delitos absurdos, mas tarde conquistar y asesinar a toda la población indígena con la excusa de convertirles al cristianismo (que los pobres eran unos incivilizados según declaraban los cristianos europeos), etc. etc. etc.

Durante casi 2000 años se han hecho con el mercado ideológico religioso mediante la conquista, el crimen y la manipulación de otras religiones. Y ahora, con un lavado de imagen y manipulación de su tan preciado libro sagrado y eterno intentan inculcarnos la idea de que su dios, el dios hebreo y bíblico; es dueño y poseedor de todos los títulos y adjetivos positivos posibles.

El terrorismo
Cercano a la gravedad del homicidio se sitúa el terrorismo, máxime cuando va acompañado de la muerte de uno o muchos inocentes. Como enseña el Catecismo de la: Iglesia Católica, «el terrorismo que amenaza, hiere y mata sin discriminación es gravemente contrario a la justicia y a la caridad» (CEC 2297).
La Conferencia Episcopal Española define el terrorismo: «El propósito de matar y destruir indistintamente hombres y bienes, mediante el uso sistemático del terror con una intención ideológica totalitaria».
Además los obispos españoles hacen constar que un elemento fundamental de la actividad terrorista es tratar de eludir el juicio moral justificándolo ideológicamente. Y añaden que el terrorismo es intrínsecamente perverso, nunca justificable, y genera una estructura de pecado que busca dos efectos directos y negativos: el miedo y el odio.

¿Quiere decir esto que se condenan a si mismos, a su iglesia y a su religión como terroristas?

  • EX 22:20 Cualquier persona que se sacrifica a los dioses de otros debe ser destruido.
  • LE 24:16 El que blasfema el nombre del Señor debe ser condenado a muerte.
  • DT 13:2-5 Cualquier persona que hace a alguien a su vez adorar a otro dios debe ser condenado a muerte.
  • DT 13:6-10 Un hombre está obligado a matar a sus amigos y miembros de su propia familia que sean culpables de adorar a otro dios.
  • DT 13:13-19 Si vives en una ciudad y en esa ciudad alguien te invita a adorar a otros dioses, deberás comprobar si eso es así, y si es cierto matarlos a todos.

Leyes que pusieron en practica los judíos que están mencionadas en su propia biblia y más tarde los cristianos, nada más aprobarse el concilio de Nicea en el año 325, cometiendo así toda una serie de crímenes.

A estos graves delitos que causa el terrorismo -secuestros, heridos, muertes,-, hay que añadir otra serie de males que le acompañan: inseguridad social, amenaza a la libertad ciudadana, odio, venganza, etc. Por eso, nada hay que pueda justificar este fenómeno que cabe calificar como delito público, pues es especialmente perturbador de la convivencia social. Juan Pablo II lo condena con estas gravísimas acusaciones:
«La violencia es una mentira, porque va contra la verdad de nuestra fe, la verdad de nuestra humanidad. La violencia destruye lo que pretende defender: la dignidad; la vida, la libertad del ser humano. Este lenguaje no es ambiguo ni equívoco: la violencia es un error, es una mentira, es un engaño, es un crimen, es indigna del hombre y quienes tratan de justificarla carecen de sentido moral»(2).
En la condena y lucha contra el terrorismo se ha de practicar justicia y se ha de evitar la venganza. Es claro que la maldad intrínseca del terrorismo y las graves injusticias que puede provocar en el individuo yen la colectividad social el deseo de reprimirlo por medios ilícitos, con lo que se corre el riesgo de dar rienda suelta al sentimiento de venganza. Pero, si algo está claro en el Evangelio es el amor al enemigo, lo que invalida cualquier justificación del recurso a la fuerza vengativa para luchar contra el terrorismo. El Evangelio no deja lugar alguno para la venganza, dado que Jesús eliminó la vieja “ley del talión”, (Mt 5, 38-42).

Se vuelven a contradecir ellos mismos y a contradecir a su dios usando los versículos cuando más les interesan. En el primer punto del articulo escriben y tildan de admirable la venganza:



Es de admirar la contundencia con que la Biblia condena la muerte de un inocente,
hasta el punto que ya el Génesis advierte que “quien vierte la sangre inocente, verá su propia sangre vertida” (Gn 9,6).

Y el Catecismo de la Iglesia Católica enseña:
«El quinto mandamiento condena como gravemente pecaminoso el homicidio directo y voluntario. El que mata y los que cooperan voluntariamente con el cometen un pecado que clama venganza del cielo» (CEC 2268).

Que viene a ser lo mismo que incitar a lo que dice y significa la misma “ley del Talión” dada por su “supuesto” mismo dios(a medida que se fue redactando la biblia, en cada época la personalidad de dios fue cambiando; en parte porque ciertos libros citan al dios Él cananeo y otros al Yahvé de Judá) , al que Jesús (como he mostrado antes) no vino a cambiar ni derogar sus leyes (y si se admite que Jesús es dios,seria aun más contradictorio). Es algo absurdo que un Dios (tal y como se describe al dios judeo-cristiano: sabio, omnisciente y eterno) ordene una serie de leyes para cada época cuando las podría haber dictado desde un principio. Esta en su principio de eternidad el conocer el futuro y conocer que pasará durante ese futuro. Por otra parte: el mundo no cambia cada época, son las personas las que piensan distinto en cada época. Si dios es supuestamente irrefutable, las leyes primeras no deberían caducar nunca.


Tortura
Tortura es el uso de la fuerza física o de la violencia moral para arrancar confesiones, castigar a los culpables, intimidar a los que se oponen o satisfacer el odio.
El juicio moral sobre la tortura, históricamente, ha ido unido al tema sobre la licitud de la pena de muerte. Por eso, al ritmo en que se admitía la condena a la pena capital, también se reconocía que, en ciertas circunstancias, se justificaba la tortura. Incluso, la moral cristiana la legitimó con el fin de obtener información o de infringir un castigo.
Por el contrario, entre los autores actuales de la moral católica se da plena unanimidad en condenarla sin paliativos. El Catecismo de la Iglesia Católica emite este juicio, en el que hace historia de esta doctrina y enuncia las razones de este cambio sobre la valoración moral de la tortura:
«En tiempos pasados, se recurrió de modo ordinario a prácticas crueles por parte de autoridades legítimas para mantener la ley y el orden, con frecuencia sin protesta de los pastores de la Iglesia, que incluso adoptaron en sus propios tribunales las prescripciones del derecho romano sobre la tortura. Junto a estos hechos lamentables, la Iglesia ha enseñado siempre el deber de clemencia y misericordia; prohibió a los clérigos derramar sangre. En tiempos recientes se ha hecho evidente que estas prácticas crueles no eran ni necesarias para el orden público ni conformes a los derechos legítimos de la persona humana. Al contrario, estas prácticas conducen a las peores degradaciones. Es preciso esforzarse por su abolición, y orar por las víctimas y sus verdugos» (CEC 2298).

Y todo eso después de haber creado “el tribunal de la Santa Inquisicion”, el cual torturo y mato a cientos de miles de personas desde 1184 hasta hace relativamente poco 1965 (inquisición romana). Casi mil años de muertes y torturas injustificables desde un punto de vista jurídico actual. Ni que decir tiene que  la biblia contiene leyes “divinas” dadas por su dios que justifican perfectamente esos crímenes.

El recurso a la tortura para alcanzar confesiones es considerado por la moral cristiana como una grave ofensa hecha al hombre que la padece, como también enseña el Catecismo:
«La tortura, que usa de violencia física o moral, para arrancar confesiones, para castigar a los culpables, intimidar a los que se oponen, satisfacer el odio, es contraria al respeto de la persona y de la dignidad humana» (CEC 2297).

¿Entonces por que lo hicieron?

La legítima defensa
Al imperativo «no matar» del quinto mandamiento no se opone la «legítima defensa», de la cual puede seguirse la muerte del injusto agresor. El hombre no es dueño absoluto de su vida, si no que debe conservarla y defenderla. De ahí que, cuando sea atacado con peligro de su propia vida, tenga la obligación de defenderse contra el agresor. Ahora bien, en la autodefensa puede ocasionar la muerte del que injustamente le agrede.

La legítima defensa no es mencionada en ninguna ley bíblica. Es más, el judeo-cristianismo dice (cuando le conviene) esto:

  • MT 5:38-44 Poner la otra mejilla. Amad a vuestros enemigos. Haced bien a los que os aborrecen.
  • MT 5:40 Si alguno quiere demandar y quitarte la túnica, dale también tu manto.

Y si alguien te roba:

 

  • Lc 14,33 «… Cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que tiene no puede ser mi discípulo».

Si te agrede la autoridad:

 

  • RO 13:1-4, PE 2:13-14 Sométanse a toda institución humana. Todas las autoridades (leyes y gobiernos) son de Dios.

Y si decides ir a juicio,deberás reflexionarlo antes:

  • CO 6:1-8 Los cristianos nunca deben ir a los tribunales unos contra otros, sino que, en cambio, dejarán a la iglesia resolver sus diferencias.


Para que pueda hablarse la “legítima defensa” se requieren estas condiciones:

1. Que el agresor intente causar un mal muy grave, por ejemplo, la muerte, heridas o mutilación importantes, la violación sexual, intento de secuestro, pérdida de bienes cuantiosos de fortuna… No se considera «agresión injusta» la calumnia, aunque comporte la pérdida de la fama.

Ya, por eso el Dios literario ordena esto como ejemplo:

Levitico 24:10-16
En aquel tiempo el hijo de una mujer israelita, el cual era hijo de un egipcio, salió entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel riñeron en el campamento. Y el hijo de la mujer israelita blasfemó el Nombre, y maldijo; entonces lo llevaron a Moisés. Y su madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan. Y lo pusieron en la cárcel, hasta que les fuese declarado por palabra de Jehová.
Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Saca al blasfemo fuera del campamento, y todos los que le oyeron pongan sus manos sobre la cabeza de él, y apedréelo toda la congregación. Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cualquiera que maldijere a su Dios, llevará su iniquidad. Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.

La web continua afirmando que:

2. Debe tratarse de verdadera agresión física; no son suficientes las amenazas, a no ser que se este seguro de que tales amenazas son el preludio de la agresión. Tampoco vale la defensa de una agresión futura.
3. Que la agresión sea, en verdad, “injusta”; no lo es, si quien “arremete” es un miembro de la policía, por ejemplo, dado que lo hace por deber y no injustamente.

Ya sabemos que una persona con uniforme, la cual se a formado en una academia por otras personas sobre leyes dictaminadas por otras personas tiene derecho a matar si es en defensa propia. Pero es que esa no es una ley divina, sino  natural de instinto de supervivencia que lleva vigente millones de años antes que se redactaran las escrituras. La tienen todas las especies animales.
¿O es que los animales conocen los mandamientos y leyes divinos? Si es así ¿Por que a los humanos hubo y hay que dictárselos por escrito? La religión en este sentido admite matar por defensa, aunque incumpla con el quinto de sus mandamientos, el cual no especifica en que condiciones se debe interrumpir.

4. Para defenderse legítimamente no se requiere que el agresor lo haga de modo voluntario. Cabe la legitima defensa contra un loco, un borracho o un drogadicto.

En este caso, Dios contradice este punto en concreto cuando da su apoyo a un borracho y deja que este maldiga a uno de sus hijos por verle así:

Génesis 9:20-25
Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, y estaba descubierto en medio de su tienda. Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera. Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre. Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven, y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos.

¿No debería dios haber castigado a Noé, el cual estaba borracho y desnudo sin justificación alguna, y defendido a su hijo?
Y no solo eso, suceden otros hechos que favorecen el consumo de vino durante el nuevo testamento: Jesús transforma agua en vino (dejando claro que es más importante el vino que el agua) y celebra la ultima cena alegando que el vino es su sangre (simbólicamente).

5. La defensa es legítima si el agredido no tiene otro medio para defenderse, pero no se justifica si, por ejemplo, puede huir.

La biblia también defiende al agresor si este consigue huir:

  • EX 21:12 El que golpea a un hombre para que muera será condenado a la muerte -, excepto que, en algunos casos, Dios le nombrará un lugar al que el delincuente pueda huir.

6. Que la reacción defensiva sea inmediata a la agresión, pues si se hace después, ya no es «defensa», sino que se convierte en venganza.

Como ya hemos demostrado antes, la venganza esta implícita en las leyes bíblicas.

7. Finalmente, se requiere que no se exceda en causar daño al agresor, de forma que, si puede herirle, no debe ocasionarle la muerte. Es decir, la propia defensa debe guardar “la moderación debida”. Esta última condición no es fácil de precisar, dado que el estado de miedo y nerviosismo impide hacer un juicio ecuánime de la situación.

Esta es una de las diferencias entre ley humana y ley del dios judeo-cristiano:
Lo que dice la ley del Talión no se refiere a la defensa sino a un juicio posterior del acusado. De todas formas, según alega la hipocresía católica: en el nuevo testamento la ley del talión se deroga (aunque durante toda la biblia, que según el cristianismo, es un libro de leyes eternas y ejemplos morales, la venganza quede claramente justificada y dictaminada por su dios).

La muerte del injusto agresor no supone una excepción al quinto mandamiento, pues el «no matarás» se entiende sólo causar voluntariamente la muerte de un inocente; es decir, condena el «homicidio».

Justificación que claramente hemos demostrado como falsa, hipócrita y contradictoria. Matar esta mal, tanto si viene de una parte como de otra. Y el quinto mandamiento , repetimos, no especifica sobre que situaciones se deben de producir y contradice otros mandamientos y comportamientos del mismo dios y sus creyentes.

Los trasplantes
Desde hace ya bastantes años, los avances de la medicina logran la sustitución de miembros enfermos por otros sanos. Pues bien, el deber de mantener y defender la vida personal, permite al individuo someterse a la operación de un trasplante de órgano.
Existen diversos tipos de trasplantes: Autotrasplante o implantación de tejido u órganos del mismo cuerpo del paciente. Heterotrasplante o implantación de un órgano de un cuerpo ajeno al propio. Este tipo de trasplante puede ser homólogo, o sea, de un miembro de un hombre a otro hombre y heterólogo, es decir, de un animal al hombre. También es preciso distinguir entre el trasplante de un órgano vital o de un órgano secundario del cuerpo humano. Finalmente, el trasplante puede ser entre vivos o de muerto a vivo, según que el órgano trasplantado procede de una persona aun viva o se asuma de un cadáver.
La ética admite toda esta clase de trasplantes. Sin embargo, se rechaza el trasplante de órganos de animales que puedan influir directamente en el organismo humano, como pueden ser las glándulas sexuales. También puede haber reparos en trasplantes de partes decisivas del cerebro. Para el trasplante de una persona viva se requiere que ofrezca total garantía, máxime si se trata de trasplantar un órgano vital.
La licitud de este género de operaciones ha sido confirmada desde el momento en que la medicina logró los primeros trasplantes. Pío XII se adelantó no sólo a admitir la licitud, sino que los justifica a partir de este principio: «El cadáver ya no es, en sentido propio, un sujeto de derechos…, porque se halla privado de personalidad» (3). Perfeccionada la técnica, se multiplican los testimonios magisteriales que afirman su licitud. Por ejemplo, La Comisión Pastoral de la Conferencia Episcopal Española escribe:
«Esto que decimos hoy, y que ya anteriormente otros obispos dispusieron, no es ninguna novedad en el pensamiento de la Iglesia: lo expreso ya Pío XII en el momento en que los primeros trasplantes o transfusiones se hicieron. Lo han repetido los pontífices posteriores. Muy recientemente, Juan Pablo II ha dicho que vela en ese gesto de la donación no solo la ayuda a un paciente concreto, sino «un regalo al Señor paciente, que en su pasión se ha dado en su totalidad y ha derramado su sangre para la salvación de los hombres». Es, ciertamente, al mismo Cristo a quien toda donación se hace, ya que El nos aseguró que «lo que hiciéramos a uno de estos mis pequeñuelos conmigo lo hacéis» (Mt 25,40). ¿Y quién mas pequeñuelo que el enfermo?».
Seguidamente, los obispos de España animan a los cristianos a que faciliten el trasplante de órganos y a que vivan una cristiana solidaridad:
«Cumplidas esta condiciones, no solo no tiene la fe nada contra tal donación, sino que la Iglesia ve en ella una preciosa forma de imitar a Jesús, que dio la vida por los demás. Tal vez en ninguna otra acción se alcancen tales niveles de ejercicio de fraternidad. En ella nos acercamos al amor gratuito y eficaz que Dios siente hacia nosotros. Es un ejemplo vivo de solidaridad. Es la prueba visible de que el cuerpo de los hombres puede morir, pero que el amor que los sostiene no muere jamás”(4).

A Pio XII no le quedo mas remedio que de adaptarse a una época en la que la ciencia a desmentido muchas afirmaciones y creencias judeo-cristianas. Hasta mediados del siglo XIX, la iglesia se ha ido oponiendo a avances médicos y debatido y perseguido a científicos acusándoles de “profanadores de tumbas”, herejes y brujos.  La idea que tenían los lideres y profetas bíblicos de las enfermedades no era mayor que la d un chimpancé sobre teoría de la relatividad.

Hay q ser hipócrita y cínico al decir que todos los descubrimientos médicos se deben a dios gracias al ejemplo que dio con Jesús y no a la curiosidad, el análisis, la investigación, etc.
Todo lo bueno que le sucede al hombre tanto por causas naturales como por estudios y descubrimientos científicos, es gracias a dios… ahora, lo malo es siempre por culpa del hombre o para darnos una lección moral o por nuestros “pecados”.

Cuando se muere un bebe o a una persona se le produce un tumor,un cáncer, gripe,etc. ¿Es por culpa suya,del pecado o de los demonios? En ese caso, el creyente debería hacer caso a la biblia y no acudir a los médicos.

Si ese científico o medico encontró esa vacuna, fue por que estudio durante años y estuvo años y años investigando las causas por las que se producía la enfermedad y probando vacuna tras vacuna hayo la solución… no por inspiración divina, eso tenerlo 100% seguro.

Si fuera por la religión y no esas personas no hubieran descubierto y compuesto esas medicinas, aun seguiríamos creyendo cosas como esto:

Santiago 5:14-16
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Jeremías 30:17
Mas yo haré venir sanidad para ti, y te sanaré de tus heridas, dice Jehová; porque Arrojada te llamaron, diciendo: Esta es Sión, á la que nadie busca.
Éxodo 15:26
y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.

Y muchos otros versículos en los que no se nombra a la medicina como fuente principal para la sanación de enfermedades.No solo no se nombra sino que se deja caer directa e indirectamente que las enfermedades y el pecado están relacionaos. Es mas, en otros versículos se incluye a “endemoniados” en la lista de enfermos.. algo muy serio y riguroso (ironía implícita)

Mateo 4:24
Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó.
Mateo 8:16,17
Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

Así que ya sabéis los creyentes: cuando os sintáis mal y enfermos no acudáis a hospitales y centros médicos, acudir donde dicta vuestra biblia (que es “palabra de Dios”)…

Investigación científica
La ciencia médica en buena medida avanza al ritmo en que se llevan a cabo las experiencias clínicas. A este respecto, los diversos Códigos Éticos regulan estas investigaciones con el fin de evitar algunos excesos que cabe llevar a término. Por ejemplo, la Declaración de Tokio (1975) dicta las siguientes criterios éticos:
“La investigación biomédica en seres humanos no puede legítimamente realizarse a menos que la importancia de su objetivo mantenga una proporción con el riesgo inherente al individuo” (I, 4).
«Cada proyecto de investigación biomédica en seres humanos debe ser precedido por un cuidadoso estudio de los riesgos predecibles, en comparación con los beneficios posibles para el individuo o para otros individuos. La preocupación por el interés del individuo debe siempre prevalecer sobre los intereses de la ciencia y de la sociedad» (I, 6).
“Los médicos deben abstenerse de realizar proyectos de investigación en seres humanos si los riesgos inherentes son impronosticables. Deben asimismo interrumpir cualquier experimento que señale que los riesgos son mayores que los posibles beneficios” (I, 7).
«Cualquier investigación en seres humanos debe ser precedida por la: información adecuada a cada voluntario de los objetivos, métodos, posibles beneficios, riesgos previsibles e incomodidades que el experimento puede implicar (…). El médico debiera entonces obtener el consentimiento voluntario y consciente del individuo, preferiblemente por escrito» (I, 9).
«En la investigación en seres humanos, jamás debe darse precedencia a los intereses de la ciencia y de la sociedad antes que al bienestar del individuo» (III, 4).
Esta normativa de la Asamblea Mundial de Tokio se repite en otros Documentos posteriores. España emitió un Real Decreto acerca de la experimentación de medicamentos(5).

Nota: Fíjense como en ninguno de ellos se nombra a un dios. Son todas normas morales y éticas sociales y la iglesia católica se adjudica el merito de todas ellas, eso si; a los budistas, musulmanes, protestantes y ateos que también estuvieron presentes durante la declaración de esos documentos ni se les cita. El marketing religioso es lo que tiene; solo se adjudican los bueno, lo malo como la irresponsabilidad de prohibir el uso del condón en África, interceder sobre la investigación de células madre, la clonación de tejidos, etc. Eso queda omitido y descartado.

En este tema se aúnan la legalidad y la moralidad. En efecto, la Teología Moral asume y en parte se ajusta a estos criterios éticos de los científicos y apenas tiene que añadir a esos principios técnicos más que el fundamento moral, el cual deriva de la peculiar concepción del hombre, como criatura hecha a imagen de Dios.

La moral de la religión judeo-cristiana y de su dios queda bastante entredicha cuando se citan cualquiera de sus preceptos:

  • GE 3:16 Las mujeres deben sufrir dolor durante el parto.
  • GE 17:14 Un niño deberá ser castigado cuando sus padres se olviden que él no sea circuncidado.
  • EX 21:7-11 Un padre puede vender una hija a la esclavitud para pagar una deuda. Una hija en la esclavitud no liberada al final de seis años es un esclavo ordinario.
  • EX 21:17, LE 20:9, DT 21:18-21 Un niño que maldice a su padre (s) debe ser condenado a muerte. A un hijo tenaz y / o  rebelde también se le debe dar muerte.

Además, en ocasiones ayuda al medico a emitir un juicio ético mas seguro. Ya Pío XII lo ponía de relieve:
«El medico serio y competente veri con frecuencia con una especie de incuici6n espontánea la licitud moral de la acción que se propone y obrar según su conciencia. Pero se presentan cambien posibilidades de acción en que no existe esta seguridad, o cal vez el ve o cree ver con certeza lo contrario; o bien duda y oscila entre el “si” y el “no”. El «hombre» dentro del «médico», en lo que tiene de mas serio y de mis profundo, no se contenta con examinar desde el punto de vista médico lo que puede intentar y conseguir; quiere cambien ver claro en la cuestión de las posibilidades y obligaciones morales»(6).
Pero, en la medida en que los experimentos médicos siguieron otra ruta, el magisterio insistió en que debía atenderse no sólo a las posibilidades técnicas, sino que el científico también ha de considerar si se adecuan a no a los principios éticos. Para alcanzar este fin, ya Pío XII asentó tres principios que deben regular la experimentación médica: el interés de la ciencia, el bien del paciente y el beneficio que reporta para el bien común de la humanidad.

Nota: Pio XII, todo un ejemplo de moralidad. Por eso se le denomina como “El papa Hitler”, y esta acusado de apoyo al nazismo. La iglesia católica recientemente prohibió el acceso a documentos internos sobre la investigación de su colaboración con Hitler y los nazis durante la segunda guerra mundial, eso si, alegando que estaban muy deteriorados.

 

La excusa de la iglesia fue que “el papa hizo todo lo que pudo”, ¿Pero no se supone que el Papa tiene línea directa con dios?
¿Para que sirve entonces un Papa y su dios, si ni siquiera puede impedir un genocidio hacia su pueblo?
De que sirve que al Papa le haya dado la iglesia (y su dios) tantos títulos como:

  • Obispo de Roma. Del griego επίσκοπος epískopos, que quiere decirvigilante”.
  • Vicario de Cristo. En latín Vicarius Christi, lo que significa «en lugar de Cristo».
  • Sucesor del Príncipe de los Apóstoles.
  • Príncipe de los Obispos.
  • Pontífice Supremo de la Iglesia Universal.
  • Primado de Italia.
  • Arzobispo y Metropolitano de la Provincia Romana.
  • Siervo de los Siervos de Dios. En latín, Servus Servorum Dei.
  • Padre de los reyes.
  • Pastor del Rebaño de Cristo.
  • Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Si no es capaz de parar un genocidio¿???

Un dato interesante es que Hitler era católico, ya en su libro “Mi lucha” lo declara en varias ocasiones, aunque algunos cristianos prefieran negarlo.

 

Esto nos llevaría a la conclusión de que Dios apoyaba más a Hitler que al Papa, que al Papa no le escucha ni dios, o que realmente el Papa y Dios no sirven de nada. Un dios que aparece por minucias y cosas irrelevantes durante toda la biblia, y es capital de justicia, equidad y misericordia en ellas, no se digna a hacer acto de presencia cuando Hitler mata a más de seis millones de judíos (teóricamente su pueblo elegido): esclavizándolos y metiéndolos en campos de exterminio.

Aunque todo esto queda claro y uno empieza a comprender a Hitler cuando uno lee en la biblia:

  • LE 20:13 La práctica de los varones homosexuales han de ser condenado a muerte.
  • LE 25:44-46DT 15:17EP 6:53:22 NCTS 2:91PE 2:18La esclavitud es una institución eterna. Los esclavos deben obedecer a sus amos en todo.LE 27:29 Ninguna persona separada como anatema podrá ser rescatada; indefectiblemente ha de ser muerta.
  • NU 31:1835JG 21:12 Las jóvenes vírgenes son consideradas botín de guerra y pueden ser tomadas para el uso de los vencedores.
  • 1 Rey 5:139:315El trabajo forzado es aparentemente permitido en la medida en que el Señor consagró la casa que Salomón, el cual la construyó para el Señor mediante el trabajo forzado (esclavos).

– El interés de la ciencia medica como justificación de fa investigación. El Papa subraya el valor de los adelantos científicos, pero señala que el simple avance de la ciencia no es un valor absoluto, pues «la ciencia misma, igual que su investigación y su adquisición, deben asentarse en el orden de los valores». En efecto, en la escala de la salud el lugar supremo lo ocupa no el saber científico, sino el hombre, a quien la ciencia medica debe servir. Esta graduación es el aval de toda axiología (nn. 5-6).
– El bien del paciente puede justificar los nuevos métodos médicos de investigación tratamiento. Si bien la experimentación científica ha de estar a favor de la salud del enfermo, este principio tiene también una limitación, pues «no es por si mismo ni suficiente ni determinante». El Papa aduce aquí un principio de la antropología cristiana: el hombre no es dueño absoluto de su vida, por lo que no puede disponer a capricho de ella: «El paciente está ligado a la teleología inmanente fijada por la Naturaleza. El posee el derecho de «uso» limitado por la finalidad natural de las facultades y de las fuerzas de su naturaleza humana. Porque es usufructuario y no propietario, no tiene poder ilimitado para poner actos de carácter anatómico o funcional». (nn. 8-10).

En eso tiene razón, el hombre no es dueño de su vida…en cuanto se somete a una religión (institución) y sus cargas morales y éticas (como ya hemos visto, la mayoría cuestionables y carentes de lo que debería ser una justicia divina procedente de alguien o algo sabio y eterno). Eso si, siempre dictadas y dirigidas por más hombres (en este caso predicadores y supuestos profetas, lideres religiosos y demás charlatanes), al no presentarse nunca ese Dios.

– El interés de fa comunidad. Es decir, la aplicación de nuevas técnicas está también subordinada al bien común de la entera sociedad. En efecto, se han de valorar los bienes físicos y morales que se seguirán para el futuro de la humanidad. Juan Pablo II insiste en que todas las experiencias médicas han de tener a la vista la dignidad de la persona humana, o sea, han de valorar la consideración del hombre como hijo de Dios.

Mas bien ; el hombre ha de valorar al hombre como prójimo e igual. Pero ya sabemos que un creyente ha de meter en todo a su dios. Antes eran Ra, Akenaton, Zeus, Jupiter, etc. Y ahora es el dios hebreo y sus seguidores, que gracias a dos milenios de guerras, censuras, prohibiciones, adaptaciones y asesinatos fueron eliminando a toda la competencia y demonizándola.

Ya que en cuestión de descubrimientos, la religión no pudo meter la zarpa, lo hizo mediante una conversión de sus enseñanzas y valores (al menos en apariencia). Y ni aun así están contentos con los resultados; si no , no habrían intentado introducir su fe en la enseñanza publica y la ciencia cuando a uno de sus seguidores se le ocurrió la genial idea hipócrita de llamar a Dios “Diseñador inteligente”; una argucia poco astuta e inútil (la comunidad científica a desmentido y negado la “teoría del diseño inteligente” como una teoría valida y científica) que ha llevado a crear una variante mas del cristianismo; “El creacionismo”. Que es contraria a su fe y su dios e incurre en el 7º mandamiento del decálogo católico.

El respeto de la salud. El alcoholismo y la drogadicción

El hombre y la mujer tienen la grave obligación de cuidar la salud: la vida es un don de Dios que el hombre debe agradecer y cuidar con esmero. Este deber es doble: poner los medios necesarios para recuperar la salud en caso de enfermedad y evitar los excesos que le causan algún deterioro al cuerpo o a la propia psicología.

Será grave para un cristiano, para mi es fundamental y esta dentro del instinto de supervivencia natural que tienen todas las especies el cuidarse a uno mismo.

Es contradictorio decir que uno (en este caso un creyente) debe cuidarse por Dios, cuando según su dogma y creencias es dios quien le a dado esa enfermedad o le ha dotado de esa debilidad.

  • No se puede decir que lo bueno que hace el hombre es gracias a dios y lo malo es causa del hombre, si partes de la creencia de que ese dios te ha creado “a su imagen y semejanza” y patiendo de cero.
  • Si afirmas que las enfermedades y vicios se originan por el pecado, deberás admitir también que Dios creo el pecado, ya que antes de la nada y la creación del mundo, el pecado tampoco existía. También contradices la venida de su supuesto hijo “Jesus”, que según tus creencias “vino para la redencion de todos los pecados”, si afirmas que el pecado aun sigue y es el causante.
  • Y si admites que las enfermedades son microorganismos , tampoco puedes quitarle la culpa a Dios de que te estén dañando, ya que según tus creencias, “el creo todo de la nada”.Además, si eres así es porque dios te ha hecho así según tu religión:

Éxodo 4:11
Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

Y la web prosigue afirmando que:

Fuera de las comunes enfermedades que afectan al organismo y al psiquismo humanos, las causas más frecuentes que ocasionan mal a la salud son el alcoholismo y el uso de las drogas. En efecto, estos dos abusos son hoy ocasión frecuente del quebranto de la salud, especialmente entre los jóvenes.
Ya el Antiguo Testamento prevenía contra el abuso del alcohol. El Profeta Isaías advertía de los riesgos del alcoholismo:
“También los sacerdotes y profetas desatinan por el licor, se ahogan en vino, divagan por causa del licor, desatinan en sus visiones, titubean en sus decisiones. Porque todas sus mesas están cubiertas de vómito asqueroso sin respetar sitio» (Is 28,7-8).

También está en el Antiguo Testamento que Noé, el previamente «elegido» por Yahvé de entre todos los habitantes de la tierra, se emborrachó de tal forma que apareció total e incomprensiblemente  desnudo, maldijo a su hijo por verle así y pese a eso, Noé siempre contó con el apoyo de Dios desde un principio:

Génesis 7:1
Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.

Para luego hacer Noé (todo un ideal de Justicia para Dios) lo que ya relate anteriormente y se encuentra en Génesis 9: 20-27
Que casualmente fue lo ultimo que hizo bíblicamente:

Génesis: 9: 28-29
Y vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años.
Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años; y murió.

Y la web continua citando obviedades que por supuesto se sabían cuando se escribieron los textos bíblicos (entre el X y el II a.e.c) como si estos fueran fuente de sabiduría:

Además, el abuso del vino es origen de no pocos desencantos familiares y es ocasión de la pobreza: el Eclesiástico sentenció: «Un obrero bebedor nunca se enriquecerá» (Eccl 19,1).

Nota: pero durará novecientos cincuenta años a pesar de ello…

El alcoholismo es un pecado grave, por cuanto daña la salud y disminuye o anula las facultades intelectuales del hombre y de la mujer. Además, cuando se adquiere el hábito, facilita el acceso a otras experiencias mas graves, como es la drogadicción y constituye un riesgo para la procreación. Finalmente, el individuo puede ser responsable de los daños que provoca en el estado de embriaguez.

Quitando lo del pecado grave (si fuera muy grave lo habría nombrado como mandamiento. Y si el alcohol fuera tan grave no se le habría dado la publicidad de usarlo como ejemplo en varias citas bíblicas)… parcialmente de acuerdo con eso: No todos los alcohólicos terminan drogadictos como aquí se insinúa. Y aparte de eso, no todo el que consume alcohol termina o es un alcohólico. El consumo moderado y responsable de alcohol no conlleva a su adicción. Si consumir moderadamente alcohol conllevara a eso, todos los sacerdotes y religiosos serian alcohólicos.

Más peligroso que el alcoholismo, es el uso de la droga. Consumir drogas es un pecado especialmente grave.

Nota: No hay ni una sola cita en la biblia que mencione las drogas o el consumo de ellas.

Además de disminuir o anular las facultades psíquicas, la droga causa en el individuo verdaderos estragos físicos y psíquicos. También crea fácilmente la drogodependencia, con codas las secuelas personales, familiares y sociales que conlleva. Finalmente, la drogadicción es una de las causas que facilita contraer la enfermedad del SIDA.

En esto, estamos totalmente de acuerdo.

El magisterio se ha ocupado reiteradamente de este tema. Pero a la doctrina magisterial, se junta la atención pastoral. Con este fin, no pocas instituciones de la Iglesia se están dedicando pastoralmente a desarrollar diversos programas para la prevención y la recuperación de las personas afectadas por la droga.

No solo la iglesia, también hay asociaciones de exdrogadictos que ayudan a dejar las drogas y no son de carácter religioso.

Pero, para atemperar sus efectos, se han de sumar todas las instancias sociales, incluida la legislación oportuna. Este es el objetivo que marca Juan Pablo II:
«La droga es un mal, y ante el mal no caben concesiones. Las legislaciones, incluso parciales, además de ser por lo menos discutibles en relación a lo que debe ser una ley, no surten los efectos que se habían prefijado. Una experiencia ya común lo confirma. Prevención, represión, rehabilitación: he aquellos puntos focales de un programa que, concebido y llevado a cabo a la luz de la dignidad del hombre y apoyado en unas correctas relaciones entre los pueblos, suscita la confianza y el apoyo de la Iglesia» (8).

Muy de la iglesia legislar leyes o influir en ellas, lo que había que comprobar es si esas leyes y ayudas no tienen además otro propósito oculto. Solo falta ver la mentalidad de algunos cristianos para ver a que me refiero:

Suicidio
El cuidado de la salud y el respeto a la integridad corporal supone que el hombre no tiene un dominio absoluto sobre su vida: es un inteligente administrador y un libre poseedor de la misma, pero no puede disponer de ella a capricho. Así se expresa Dios en el Antiguo Testamento: «Ved ahora que yo, sólo yo soy, y no existe otro dios frente a mi. Yo doy la muerte y yo doy la vida, yo hago la herida y yo mismo la curo, y no hay quien pueda librar de mi mano (Dt 32,39). La Biblia y la Tradición es unánime en la condena de todo tipo de suicidio.
La decisión sobre tu propia vida solo depende o debería depender de uno mismo. Pero este es un tema bastante complicado como para dejarlo en manos de fe y religión.
Tu no puedes decirle a un tetrapléjico que quiere acabar con su vida, que por que tu religión condena el suicidio, el debe pagar con su sufrimiento el resto de su vida a un Dios que según tu religión y creencias, le a condenado a ello. Es inmoral y muy hipócrita y habría que ver al creyente en esa misma situación para ver si pensaría igual que el afectado o no.

Cada caso tiene su debate moral y ético y es independiente de creencias y leyes divinas que, como hemos visto, carecen de sentido y están desactualizadas e incompletas no pudiendo responder a casos y situaciones individuales.

A esa persona que esta dispuesta a dejar su vida, debería de ayudarle de otra forma muy distinta: psicológicamente, familiarmente, socialmente, etc. Y hacerle entender que su vida es mas importante de lo que el cree y no por que supuestamente un Dios lo dicto en una serie de libros a un pueblo prehistórico  (el cual, según la religión, es dueño de todo).
Y es que; Si un dios es dueño de tu vida ¿Que importancia tiene uno? y si dios te ha creado así: es el quien te llevo a esa situación.

El acabar con la propia vida no es fruto de una opción valiente y decisiva de la persona, al contrario, significa una debilidad y falta de voluntad, dado que el suicida no es capaz de asumir las grandes dificultades que pueden acontecer en su existencia.
Con frecuencia, el suicidio se consuma cuando el individuo esta sometido a profundas debilidades psicológicas que le impiden asumir valientemente las dificultades que entraña la vida. Además, el suicidio supone un desprecio de la propia persona y causa un grave mal a la convivencia social.

Yo finalizaría aquí… el dios hebreo ni pinta ni corta, ni es necesario para justificar el continuar viviendo. ¿Que es lo que intentan decir los creyentes? ¿Que matar a otros es justificable a veces, pero matarse a uno mismo no lo es nunca? Aunque pienso lo mismo que se ha dicho en los párrafos anteriores, no comparto el sistema de valores del creyente al afirmar que la fe es una ayuda positiva y sin letra pequeña de trasfondo. Es mas, he omitido una frase religiosa que había y no se ha perdido el significado del contexto.

Ante el aumento del fenómeno social del suicidio, la Santa Sede emitió un documento, en el cual enjuicia las causas que lo provocan, ofrece los remedios para evitarlo, argumenta sobre su no licitud y finaliza con la condena en estos términos:
«La muerte voluntaria, o sea, el suicidio, es, por consiguiente, tan inaceptable como el homicidio; semejante acción constituye, en efecto, por parte del hombre, el rechazo de la Soberanía de Dios y de su designio de amor. Además, el suicidio es a menudo un rechazo del amor hacia sí mismo, una negación de la natural aspiración a la vida, una renuncia frente a los deberes de justicia y caridad hacia el prójimo, hacia las diversas comunidades y hacia la sociedad entera, aunque a veces intervengan, como se sabe, factores psicológicos que pueden atenuar o incluso quitar la responsabilidad» .

Nota: carácter autoritario por supuesto implícito. Como es costumbre en las religiones.

La defensa de la paz: evitar la guerra
La guerra es siempre un mal. Es un profundo fracaso en la convivencia humana. Además, origina múltiples males a diversos y muy amplios niveles: desde los desórdenes individuales, hasta la ruptura de las relaciones entre las diversas naciones e incluso de las distintas culturas de la geografía mundial. Por ello, la guerra significa casi siempre la derrota del hombre y de la humanidad.
La tradición teológica expuso detalladamente las condiciones para la licitud de la guerra. Pero las circunstancias históricas y el masivo poder destructor de las armas modernas ha motivado que el Concilio Vaticano II haya limitado notablemente las condiciones de licitud, de forma que existe un consenso generalizado en negar legitimidad moral a la guerra ofensiva. Incluso la guerra, entendida como legítima defensa, está sometida a estas condiciones restrictivas:
«Mientras exista el riesgo de guerra y falte una autoridad internacional competente y prevista de la fuerza correspondiente, una vez agotadas todas las medias de acuerda pacifica, no se podrá negar a los gobiernos el derecho a la legítima defensa» (GS 79).

Y esto nos lo dice una iglesia que ha provocado más guerras que ninguna otra religión, iglesia que basa su criterio y moralidad en un libro que justifica invadir, conquistar y esclavizar mediante mandatos y ordenes divinas de un dios supuestamente todopoderoso y moral que sin embargo es incapaz de acabar con la corrupción que hay dentro de su propia iglesia.

Un dato curioso es que por un lado digan que apoyan la paz y por otro que haya hasta “curas castrenses” en el ejercito. ¿Que tiene que ver una institución militar con la paz? ¿Es que las armas que llevan los soldados disparan flores y amor?

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=5797


El Catecismo de la Iglesia Católica concreta la doctrina acerca de la guerra defensiva justa en estas cuatro condiciones:

• Que el daño causado por el agresor a la nación o a la comunidad de las naciones sea duradero, grave y cierro.

Lo de “la otra mejilla” aquí queda justificablemente excluido.

• Que todos los demás medios para poner fin a la agresión hayan resultado impracticables o ineficaces.

¿Los demás medios ineficaces?? ¿Pero es que me están diciendo que con el apoyo de su Dios todopoderoso y omnipresente; no consiguen la paz sin recurrir a la violencia?

• Que se reúnan las condiciones serias de éxito.

Claro, ¿si no se puede ganar para que va la iglesia a apoyar a unos o a otros? Ya sabemos que su dios solo es eficaz apoyando cuando se reúnen solo las condiciones serias de éxito.


• Que el empleo de las armas no entrañe males y desórdenes más graves que el mal que se pretende eliminar.

Ya sabemos todos que las armas solo causan el daño proporcional  y justo siempre. ¿Cuando se ha visto que una respuesta a la guerra cause más daños que los ya causados?


El poder de los medios modernos de destrucción obliga a una prudencia extrema en la apreciación de esta condición (CEC 2309).

Lanzar un misil siempre requiere una prudencia extrema, por supuesto.


Pero la superación de la guerra, en buena medida, está condicionada a una cultura de la paz. Si el cristianismo es la religión de la paz, se impone a la moral cristiana educar a las nuevas generaciones en los valores de la paz y desacreditar los posibles logros de la guerra. Como enseña Juan Pablo II: “El comienzo de la guerra marca una grave derrota del derecho internacional y de la comunicación internacional. La guerra no puede ser un medio adecuado para resolver completamente los problemas existentes entre las naciones. No lo ha sido nunca y no lo será jamás” (10). Y, en otra ocasión, al Cuerpo Diplomático, el Papa sentenció: “La guerra es la decadencia de toda la humanidad”.

Cuando un país como EEUU (judeo-cristiano), ataca a otros, cuenta con el apoyo de sacerdotes, obispos y demás religiosos que en vez de rezar para la paz, rezan para favorecer a sus soldados… Lo rematadamente irónico es que tanto cristianos como musulmanes, todos dicen ser creyentes del mismo dios. ¿? Un dios que si existe como ellos afirman; no esta haciendo absolutamente nada por parar la codicia de sus dirigentes políticos. El dios que condena la blasfemia y a los falsos profetas, queda impasible e inmutable cuando estos políticos y religiosos le nombran como excusa para invadir o conquistar otro pueblo.

http://www.webislam.com/?idt=1774

Que digan que un dios que apoya la violencia y la guerra durante todo el Antiguo testamento premiando con riquezas y demás a los que matan y asesinan injustificadamente… ama la paz, la justicia y la misericordia; es el mayor insulto a la inteligencia y una mentira grave y digna del más cínico e hipócrita.

Léanse la biblia y lo comprobarán por ustedes mismos.

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7 comentarios

  1. Uno de los argumentos que desde el ateísmo se utiliza para defender sus tesis y para convencer a creyentes tibios es que se puede ser bueno sin necesidad de Dios.

    Es verdad que hay buenas personas que hacen obras extraordinarias sin ser creyentes, pero el profesor de Filosofía en la Universidad de Texas, J. Budziszewski, reflexiona sobre este argumento y encuentra siete argumentos que ponen en duda esta afirmación.

    Este profesor sabe de lo que habla y sabe por propia experiencia la dificultad que para muchos jóvenes, universitarios en su caso, supone este ambiente a la hora de mantener la fe. Sus alumnos se enfrentan a este debate interno al igual que le pasó a él. Perdió la fe en los años 60 debido al influjo que tuvo el radicalismo ideológico en la universidad.

    De ateo a católico tras una gran crisis juvenil
    En su infancia y adolescencia era un baptista sincero, aunque no especialmente virtuoso. Estudiando en la universidad dejó «primero a Cristo, luego a Dios, luego la distinción entre el bien y el mal», explicó en una entrevista en inglés. «Yo era ateo práctico y nihilista práctico». Ya como profesor, volvió a Cristo a través del anglicanismo y en 2004 entró en la Iglesia Católica.

    Los siete problemas que encontrará el ateo
    A raíz de su experiencia propia y profesional, Budziszewski habla en Mercatornet de siete obstáculos a los que se enfrenta el ateo en su intento de ser bueno sin Dios:

    1.El ateo no reconoce a Dios como el bien supremo por el cual todo lo creado existe y está ordenado. Y al igual que ciertos actos pueden dirigirse al bien supremo, él considera que otros no pueden. En consecuencia, al ateo le resultará difícil entender cómo un acto puede ser intrínsecamente malo. Él se inclinará a pensar que para conseguir un resultado bueno se puede hacer cualquier cosa.

    2. Como el ateo no reconoce la Divina Providencia, la idea de que él debería hacer lo correcto y dejar que Dios se ocupe de las consecuencias le parecerá insensato. Le parecerá que si no hay Dios, entonces él debe jugar a ser Dios mismo.

    3. Como no reconoce a Dios como creador, considera la conciencia como el resultado de un proceso sin sentido y sin propósito que él no tenía en mente. Debido a que será difícil creer que una colección heterogénea de impulsos e inhibiciones dejadas por los accidentes de la selección natural pueda tener algo que enseñarle, estará tentado a pensar que la autoridad de la conciencia es una ilusión.

    4. Como no tiene fe, es probable que vea sus dilemas morales como inevitables. Porque si no hay Dios, ¿cómo puede creer en la seguridad que da la fe de que ‘Dios es fiel y no le dejará ser tentado más allá de sus fuerzas’, y no más bien en que la tentación le proporcionará la vía de escape para que pueda soportarlo?

    5. Como no cree en la Gracia divina, no podrá valerse de esta ayuda. Ciertamente, podrá realizar actos naturalmente buenos. Sin embargo, cuando se tope con los muros que se van presentando, cuando se dé cuenta de que está haciendo el mal que no quiere y no el bien que desea, no podrá pedir ayuda.

    6. Como no cree para su propia existencia en las virtudes espirituales que dependen de la gracia, el ateo no podrá practicarlas en absoluto. Por ejemplo, aunque pueda amar a su esposa con amor natural, fallará en esa caridad sobrenatural que le permite ver, que, dado que ella está hecha a imagen de Dios, la única manera verdadera de amarla por su propio bien es amarla por el amor de Dios.

    7. Finalmente, dado que una sola persona puede perdonar, la ley moral le parecerá un acusador severo con un corazón de piedra. Cuando haya hecho algo malo, como todos hacemos alguna vez, querrá apagar la voz de esta conciencia. Tendrá la tentación de decirse a sí mismo que la ley es una fantasía, que no hay nada que perdonar, que la solución al problema de la culpa es que no existe tal cosa. O tal vez tratará de convencerse a sí misma.

    Para Budziszewski todas estas razones, algunas más lógicas y otras psicológicas, el ser humano necesita a Dios.

    Gracias por su atencion y recuerden la sagradas escritura puede ser utilizada para fines constructivos o destructivos en tal sentido hay cuidar de su interpretacion y no sustraer con pinza solo lo que se quiera reflejar la lectura debe ser extensiva hasta donde se pueda digerir ya que es un libro de historia psicologia pero ante todo dogmatico, como lo llamamos los cristianos sagradas escrituras por inspiracion de Dios mismo de alli la profundidad del mismo.

    1. Uno de los problemas de los religiosos, como usted, es que les han educado para asumir argumentos de autoridad. Está en el ADN de las religiones. Por eso lo único que pueden ustedes aportar como crítica son copy&paste de artículos de webs religiosas, como el que nos ha traído (que usted tomó de o bien de Catholic.net o bien de Religiónenlibertad) donde el único argumento expuesto por estas para criticar al ateísmo es esa falacia ad verecundiam a la que nos tienen ya tan acostumbrados. Por eso, en vez de aportar estudios y metaestudios lo único que tienen ustedes es un:

      «…el profesor de Filosofía en la Universidad de Texas, J. Budziszewski, reflexiona sobre este argumento y encuentra siete argumentos que ponen en duda esta afirmación.»

      Porque lo único que pueden hacer es intentar argumentar apoyándose en el peso de opiniones personales pues la realidad, para su desgracia, nos muestra algo totalmente distinto.

      Gracias, de todos modos, por confesar que «la sagradas escritura puede ser utilizada para fines constructivos o destructivos«. Un dios omnisciente, omnipotente y moral, de existir, se habría preocupado por dar un texto «sagrado» que no pudiera ser utilizado para lo segundo. Tan fácil como que dicho personaje no ordenara matar, ni promoviera comportamientos como los que hemos observado del cristianismo desde que este apareciera.

    2. El problema es que todo eso que comenta se describe desde una perspectiva religiosa, cuando no tienen porqué ser las cosas cómo dice, y además los religiosos no son en absoluto inmunes a eso tampoco.

      En lo que comenta de las escrituras de acuerdo, aunque una deidad omni*** habría dejado algo mucho mejor escrito y más claro, que no fuera abusable y que permitiera «cherry-pickings».

    3. es que se puede ser bueno sin necesidad de Dios

      Osea, que sostiene que el 66% de la humanidad son «malas» y que solo se puede ser «bueno» creyendo en su dios.

      pero el profesor de Filosofía en la Universidad de Texas, J. Budziszewski, reflexiona sobre este argumento y encuentra siete argumentos que ponen en duda esta afirmación

      Veamos….

      El ateo no reconoce a Dios como el bien supremo por el cual todo lo creado existe y está ordenado

      Obvio, pues la definición de ateo es la de aquella persona que no cree en dioses.

      A todo esto, ¿Puede ese tal Budziszewski evidenciar la afirmación «por el cual todo lo creado existe y está ordenado»?

      Como el ateo no reconoce la Divina Providencia, la idea de que él debería hacer lo correcto y dejar que Dios se ocupe de las consecuencias le parecerá insensato

      Y tanto… (ni idea de que es la «Divina Provinencia», ¿Puede evidenciarla?).

      considera la conciencia como el resultado de un proceso sin sentido y sin propósito que él no tenía en mente.

      ¿Y donde ha sacado que ese es mi consideración? Y no entiendo la expresión «que él no tenía en mente». ¿Se refiere a su amigo imaginario?

      ¿cómo puede creer en la seguridad que da la fe de que ‘Dios es fiel y no le dejará ser tentado más allá de sus fuerzas’, y no más bien en que la tentación le proporcionará la vía de escape para que pueda soportarlo?

      No entiendo la pregunta. ¿Puede creer quien? ¿Yo?

      cuando se dé cuenta de que está haciendo el mal que no quiere y no el bien que desea, no podrá pedir ayuda

      Puedo cambiar mis acciones para dejar de hacer el «mal que no quiere». Mejor que ponerme a rezarle a un amigo imaginario.

      Como no cree para su propia existencia en las virtudes espirituales que dependen de la gracia, el ateo no podrá practicarlas en absoluto.

      Al igual que como tu no crees en las creencias de otras religiones, nunca podrás practicarlas.

      Para Budziszewski todas estas razones, algunas más lógicas y otras psicológicas, el ser humano necesita a Dios.

      Yo no necesito a tu dios. Ni a ninguno otro. Y así el 66% de la población.

      recuerden la sagradas escritura puede ser utilizada para fines constructivos o destructivos

      Lo mismo que las «sagradas escrituras» del resto de religiones.

      en tal sentido hay cuidar de su interpretacion

      ¿Quien decide cual es la interpretación correcta?

      El resto de párrafo es ilegible.

    4. Es verdad que hay buenas personas que hacen obras extraordinarias sin ser creyentes

      reflexiona sobre este argumento y encuentra siete argumentos que ponen en duda esta afirmación

      ¿Encuentra argumentos para poner en duda su propia afirmación?

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