
Entrevista a Richard Elliott Friedman
Thomas Levy, del Depto. de Antropología de la UCSD, entrevista a Richard Elliott Friedman, uno de los principales expertos a nivel mundial en historia de
"Durante la etapa primitiva de la evolución espiritual del género humano, la fantasía de los hombres creó dioses a su propia imagen."
Albert Einstein

Thomas Levy, del Depto. de Antropología de la UCSD, entrevista a Richard Elliott Friedman, uno de los principales expertos a nivel mundial en historia de

Lo ideal, cuando se quiere saber qué ha sucedido, es que se cuente con muchas pruebas, entre las cuales están los testimonios, el escenario, las

La obra, naturalmente, comienza con el mito de Edén, y es seguido por un examen de las principales leyendas del Antiguo Testamento, demostrando su universalidad, origen y significado. Después se encontrará el relato del nacimiento de Cristo Jesús, con su historia hasta el final de su vida sobre la tierra, mostrando la relación existente con la universalidad del mito del nacimiento virginal y del salvador crucificado y resucitado. Antes de mostrar el origen y el significado del mito (que se hace en el capítulo XXXIX.), hemos considerado los milagros de Cristo Jesús, la Eucaristía, el Bautismo, la adoración de la Virgen, los símbolos cristianos, el cumpleaños del Cristo Jesús, la Doctrina de la Trinidad, por qué el cristianismo prosperó, y la antigüedad de las religiones paganas, además de hacer una comparación de las historias legendarias de Krishna y de Buda con las de Jesús. El último capítulo se refiere a la pregunta, ¿Qué sabemos realmente acerca de Jesús?

Es algo típico ya, una vez investigas la historia de cómo funcionan las religiones, el encontrar que todos los religiosos usaron la misma fórmula para

Intervención del ya fallecido teólogo jesuita Alejandro Martinez Sierra (1924 – 2013) en el programa “Al descubierto” de Antena 3 del 10 de abril de

En 2008, Bárbara Anderson publicó Los testigos de Jehová en crisis: secretos de pedofilia en una religión estadounidense. El libro contiene comentarios y unas 5000 páginas de doce registros judiciales obtenidos en cuatro estados de Estados Unidos. Estos documentos judiciales son el resultado de doce demandas realizadas a los testigos de Jehová desde el año 1999, aunque Anderson afirma que se resolvieron muchas más demandas fuera de los tribunales durante las últimas décadas.
Muy a menudo “cristianos” apelan a un “cristianismo verdadero” del cual ellos mismos (¡cómo no!) se autodenominan para exponer, cuando criticamos su cristianismo a la

A lo largo de estos años me he encontrado con muchos comentarios de creyentes que afirman conocer la Biblia y que, a su vez, deciden acusarme a mi (y por lo que he podido comprobar, a todo ateo que niegue la versión oficial que les ha vendido la iglesia) de no conocerla. He dedicado miles de horas a contestar a este tipo de comentarios aportando fuentes y extendiéndome lo suficiente como para poder tratar todos los puntos de vista posibles a los que aludirían dichos creyentes en caso de responder. Casi un ejercicio de videncia, pues debido a la enorme diversidad de sectas cristianas, se requiere de mucha deducción para predecir en solo unos párrafos a qué tipo de denominación pertenece ese creyente. Ese cristianismo a la carta es un obstáculo para saber a qué alude ese cristiano, pero si algo me ha enseñado la experencia al tratar con tantos a lo largo de estos años es que, todos, fallan al responder sobre conocimientos bíblicos. A veces debido a que su secta no los motivó a estudiarla, a veces a que se les inculcó una serie de creencias que propiciaron una serie de sesgos y prejuicios por los cuales son incapaces de admitir nada contrario a lo que ya les inculcarán previamente como cierto.
Una forma de saber si estoy en lo cierto o no, que puede servir tanto para creyentes como para todo aquel que cree saber sobre la Bibia, es someterse a un pequeño test de 20 preguntas que añadiré a continuación.

“No hay nada que el Jesús de los Evangelios dijera o hiciera – desde el Sermón de la Montaña a los milagros, desde su huída de Herodes siendo niño hasta su resurrección – que no pueda demostrarse que tuvo su origen miles de años antes, en los ritos de los Misterios egipcios o en otras liturgias sagradas egipcias tales como el Libro de los Muertos”
Mucho antes de la llegada del Cristo, los egipcios y otros pueblos creían en la venida de un mesías, un nacimiento virginal y la encarnación del espíritu en la carne. Mientras que la iglesia cristiana primitiva aceptó estas antiguas verdades como la base misma del cristianismo, esta desautorizó y negó sus orígenes. Lo que había empezado como un sistema de creencia universal basado en el mito y la alegoría, se transformó, durante los siglos III y IV d.e.c, en una institución ritual basada en una interpretación literal de los mitos y los símbolos.

Normalmente, tal y como suele exponer Ehrman, la lectura que se hace de los evangelios suele ser vertical. Este tipo de lectura es el que

Los apóstoles deben ser doce de las personas más famosas de la historia. Se nos dice que fueron recogidos uno a uno por Jesús para presenciar sus maravillas, aprender sus sublimes enseñanzas y llevar las buenas nuevas de su reino hasta los confines de la tierra.
Lo que hace que sea aún más sorprendente el hecho de que no sepamos casi nada acerca de ellos. Ni siquiera podemos estar seguros de sus nombres: los evangelios enumeran una colección de más de una veintena de nombres para los llamados doce discípulos – con Bartolomé a veces apareciendo como Natanael, Mateo como Leví y Judas como Tadeo, Lebeo o Daddaeus!
Debería ser evidente que si los doce personajes históricos hubieran sido reales, con un papel tan importante en la fundación y crecimiento de la Iglesia, sería imposible tener tal confusión sobre la cuestión de fondo de quienes o qué eran realmente.
Pero, ¿qué sabemos acerca de cada uno de ellos?

Uno de los argumentos más usados por la cristiandad ha sido el del victimismo. A menudo apelan a su posición como victimas de la sociedad porque, pobres de ellos, fueron perseguidos y son perseguidos actualmente por todo el mundo. Y es que, cuando no quedan argumentos para defender las afirmaciones que uno realiza, apelar a la discriminación es la salida fácil. Y esto, a pesar de que incluso han sido y siguen siendo mayoría en prácticamente todos los países. ¿De donde extraen esa postura de victimismo? A pesar de que morir por una creencia es un acto inútil y estas muertes obviamente se produjeron (matanzas entre religiosos son muy comunes incluso hoy día) ¿Fueron tan ferozmente perseguidos antaño, durante los primeros siglos cuando se creó su leyenda favorita? ¿Durante cuanto tiempo fueron perseguidos? y la pregunta oportuna ante tal postura ¿No se supone que “dios los protege”?

De todas las mentiras que ha creado el cristianismo y de las medias verdades que este ha difundido, una de las más extendidas es la de que existen “testimonios” seculares que prueban que su personaje favorito, Jesús “de Nazaret” existió tal y como lo narra la Biblia. Esta mentira, al igual que todo el resto de mentiras propagadas por esta secta, ha crecido gracias a la propaganda continua y apoyada por ciertos líderes y soberanos a lo largo de los siglos. Una mentira contada ad infinitum al final se acaba convirtiendo en realidad. O al menos eso ha sucedido para la mayoría que ni si quiera prefiere investigar y a la que les agradan las mentiras dulces y simplonas que les hagan llevar una vida más sencilla, llena de cuentos y fantasías. Pero para quienes, inquietos, esta propaganda les es menos importante que la verdad, una vez conocidos los hechos y las evidencias, nada vuelve a ser lo mismo. Estos hechos no deberían ser pervertidos por el bando vencedor, y menos cuando ese bando proclama verdades para intentar mantener su estatus. Y la verdad es que, lejos de lo que pretende esta secta monoteista, los hechos nunca les han sentado bien. Veamos un repaso de esas fuentes una por una. Un resumen y más datos de los ya aportados en otros artículos, de cada una de las fuentes del judeocristianismo y si esas fuentes pueden o no confirmar sus afirmaciones.