Mi reino es tan amplio como el universo y mis ambiciones no tienen límites. Siempre voy avanzando, liberando espíritus y sopesando mundos, sin miedo, sin compasión, sin amor, sin Dios. Me llamo Ciencia. Gustave Flaubert

La persecución cristiana: la Santa Madre Iglesia inventa sus propios orígenes heróicos

Uno de los argumentos más usados por la cristiandad ha sido el del victimismo. A menudo apelan a su posición como victimas de la sociedad porque, pobres de ellos, fueron perseguidos y son perseguidos actualmente por todo el mundo. Y es que, cuando no quedan argumentos para defender las afirmaciones que uno realiza, apelar a la discriminación es la salida fácil. Y esto, a pesar de que incluso han sido y siguen siendo mayoría en prácticamente todos los países. ¿De donde extraen esa postura de victimismo? A pesar de que morir por una creencia es un acto inútil y estas muertes obviamente se produjeron (matanzas entre religiosos son muy comunes incluso hoy día) ¿Fueron tan ferozmente perseguidos antaño, durante los primeros siglos cuando se creó su leyenda favorita? ¿Durante cuanto tiempo fueron perseguidos? y la pregunta oportuna ante tal postura ¿No se supone que “dios los protege”?

Índice de contenido

Piensa en ello…

He comenzado a adorar el sol por algunas razones. Primero que nada, a diferencia de algunos otros dioses que podría mencionar, puedo ver el sol. Está allí para mí cada día. Y las cosas que me provee son bastante aparentes todo el tiempo: calor, luz, comida, un día hermoso. No hay misterio, nadie pide dinero, no tengo que vestirme bien, y no hay un despliegue de ostentación aburrido. Y además es interesante lo que he encontrado, que las plegarias que le ofrezco al sol y las que antes ofrecía a ‘Dios’ son todas respondidas en la misma proporción aproximada del 50 por ciento. George Carlin
Comentarios recientes
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on email
Email

Uno de los argumentos más usados por la cristiandad ha sido el del victimismo. A menudo apelan a su posición como victimas de la sociedad porque, pobres de ellos, fueron perseguidos y son perseguidos actualmente por todo el mundo. Y es que, cuando no quedan argumentos para defender las afirmaciones que uno realiza, apelar a la discriminación es la salida fácil. Y esto, a pesar de que incluso han sido y siguen siendo mayoría en prácticamente todos los países. ¿De donde extraen esa postura de victimismo? A pesar de que morir por una creencia es un acto inútil y estas muertes obviamente se produjeron (matanzas entre religiosos son muy comunes incluso hoy día) ¿Fueron tan ferozmente perseguidos antaño, durante los primeros siglos cuando se creó su leyenda favorita? ¿Durante cuanto tiempo fueron perseguidos? y la pregunta oportuna ante tal postura ¿No se supone que “dios los protege”?

 

«Dios nos protege», dice el Padre de la Iglesia.

«Dios mismo peleó por ellos en todo momento y, según los tiempos, contuvo a los que se levantaban contra los cristianos y querían quitarles la vida. Sólo como ejemplo, para que, viendo los otros luchar a unos pocos por la religión, se fortalecieran más y despreciaran la muerte, han muerto, a tiempos, unos pocos y muy fácilmente contables por la religión cristiana«.

– Orígenes de Alejandría (C184-254) (Contra Celso, Libro 3 Cap. 8)

La mente de un Fanático

«De esta manera, si deseamos declarar y reconocer la verdad, hay una persecución de parte de los injustos, la cual los impíos infligen a la iglesia de Cristo; y hay una persecución justa, la cual la iglesia inflige a los impíos. Pero [la iglesia los] persigue en el espíritu de amor; los otros, en el espíritu de ira.”«.

– San Agustín ( Carta 185, 417 dC)

 

Psico-Terrorismo

El Imperio Romano duró más de mil años y persiguió a los cristianos durante menos de doce de ellos. El ‘Imperio Cristiano’ también duró más de mil años pero este persiguió a los no cristianos durante todos ellos.

Hasta los primeros años del siglo II d.e.c., los administradores romanos eran ignorantes de la existencia de los cristianos. Durante una generación siguieron permaneciendo indiferentes a esta oscura secta ‘Judía’ (y sus muchas diferentes facciones) pero, con el tiempo, esta indiferencia dio paso al desprecio y la irritación.

El todavía marginal pero cada vez mayor número de cristianos volvió las desgracias del mundo romano hacia su propio beneficio. Los radicales dirigieron sus esfuerzos hacia las viudas asustadas y niños abandonados, hacia el esclavo y las clases marginales y criminales. Cada derrota en la batalla, cada pestilencia y desastre natural, fue aprovechada como evidencia de la censura divina y de una retribución hacia ellos. Con celo y anticipación, los cristianos predijeron más ruina y desolación para el imperio. Entre los pueblos irresponsables de las grandes ciudades, el temor al juicio inminente y la amenaza de tormento eterno se extendió como un contagio. Sólo mediante la sumisión a Cristo (o lo que es lo mismo hacia sus líderes sectarios) podía otorgar la esperanza individual para la salvación. Para los cristianos, «Babilonia» (una tergiversación de las escrituras adaptada a la época para denominar a Roma, debido a que esta permitía la multiculturalidad) seguramente caería y la mayoría de la humanidad perecería.

Sin embargo, fue sólo cuando el imperio estaba en peligro que el estado romano actuaba violentamente contra los entusiastas de Cristo, y sólo entonces, porque los prejuicios obstinados de los fanáticos socavaban las medidas desesperadas adoptadas por el imperio para defender a la civilización romana.

Lo malo es bueno

Mediante un concertado e insistente psico-terrorismo los cristianos, desde sus comienzos a últimos de siglo I d.e.c., desmoralizaron a una población incomparablemente más grande y numérica que su secta. En última instancia, la autoconfianza y la majestuosidad del orgullo de Roma, que había arrebatado un mundo a los bárbaros, se fue debilitando y erosionando debido a los partidarios del Cristo. A mediados del siglo III d.e.c. el imperio comenzó a fragmentarse, con los regímenes separatistas en la Galia y Siria, y cuyo único recurso era dar bandazos hacia el despotismo militar y a un estado corporativo.

El siglo III d.e.c. fue una época de inestabilidad crónica para el mundo romano. Después de que la corrupción fuera introducida por los monarcas sirios, la Guardia Pretoriana y luego las legiones fronterizas intervinieron repetidamente en la formación y ruptura de los emperadores.

Esta militarización del Estado se refleja en la propia iglesia, la cual, a finales del siglo III d.e.c., se había purgado de mentes independientes y había sustituido a los elementos democráticos de la jerarquía disciplinada. Las facciones derrotadas, como cuerpos de tropas amotinadas, se separaron y continuaron una resistencia. El cuerpo principal de la iglesia, comprometida con la «ortodoxia» de la organización internacional, si aún no la «ortodoxia» de la doctrina, se enfrentó al Estado romano como una «república dentro de la República«, con su propia tesorería, leyes, magistrados y estructura de mando .

Cuando, a principios del siglo IV d.e.c., los emperadores reacios intentaron erradicar la amenaza pública ya fue demasiado tarde. Aunque los cristianos constituían quizás el 5 % de la población, estos se concentraron en enclaves en las principales ciudades del este.2 Cuando las iglesias se cerraron, el palacio imperial en Nicomedia (ciudad donde nació Arriano y enclave principal del arrianismo) fue incendiado dos veces. Cuando los fanáticos fueron arrestados, un príncipe ambicioso en el oeste, Constantino, hizo de esos fanáticos de Cristo el tema de su patronazgo y protección.

 

Roma y los cristianos: El Mito de la «persecución»

 

Emperador Reinado (d.e.c.) Duración de la Persecución / Ubicación / Víctimas

Nerón

Nerón

54-68 Durante varias noches en el 64 d.e.c. el jardín de Nerón estuvo iluminado por una «gran multitud» de cristianos con antorchas que luego fueron perseguidos y ajusticiados.  Bueno, ese es el mito. 3

Galba, Otón, Vitelio

 

220px-Stockholm_-_Antikengalerie_4_-_Büste_Kaiser_Galbaoton220px-Pseudo-Vitellius_Louvre_MR684
69 No hay evidencia de que el gobierno romano fuera siquiera consciente de los cristianos, y mucho menos que este se tomara la molestia de perseguirlos.4
Domiciano ejecutó a su primo Flavio Clemente y desterró a su sobrina Domitila. El cargo era «el ateísmo» y «costumbres judías«, lo que ha permitido que ambos, Judíos y cristianos, fueran reclamarlos como ‘mártires’. Dado que el liberto de Domitilla posteriormente asesinó al emperador, el episodio era claramente una materia de política de palacio y no ‘una persecución’.

Vespasiano y Tito

vespasianoTito

69-79
79-81

Domiciano

domiciano

81-96

Nerva

395px-Nerva_Tivoli_Massimo

96-98

Trajano

98-117 Un famoso texto de Plinio dijo «no buscar» a los cristianos ni para actuar en cargos anónimos.
La ignorancia de Plinio respecto a los cristianos o que no tuviera consciencia de su nombre es cierta evidencia sobre la inexistencia de leyes dirigidas hacia esa secta. No obstante, la fábula de Ignacio sostiene que este supuesto obispo de Antioquía fue condenado a muerte por Trajano personalmente – y da un tour guiado del imperio oriental antes de «ganar» su martirio celebrado en Roma. Una absoluta estupidez. 5

Adriano

480px-Bust_Hadrian_Musei_Capitolini_MC817

117-138 Adriano tuvo que librar una guerra de 3 años con los fanáticos judíos y era despectivo  hacia los judíos y, por extensión, hacia los cristianos, pero continuó con la política de tolerancia de Trajano.

Antonino Pío

 

138-161 Continúa la política de tolerancia de Trajano.

«Antonino es admitido por todos por haber sido noble y bueno, ni opresivo para los cristianos ni severo en cualquiera de sus otros asuntos, en cambio, mostró hacia los cristianos un gran respeto y se añade a la honra en la cual Adriano solía sostenerlos.» – Cassius Dio, Historia Romana , 70.3

Un «arrebato local» tiene que ser conjurado para explicar el martirio afirmado del obispo de 86 años de edad, Policarpo , ya sea en 155, 165 o 177 d.e.c.! (lo mismo que con Ignacio 5)

Marcus Aurelius

Marcus_Aurelius_Metropolitan_Museum

161-180 Tratando desesperadamente de defender el imperio contra sus enemigos, Marco amenazó con el exilio a los que difunden supersticiones mórbidas. Los judíos de Oriente entraron bajo sospecha por el apoyo dado al usurpador sirio Avidius Cassius en 175 d.e.c..
Otro «arrebato local» tiene que conjurarse para explicar la espeluznante historia de «50 mártires» en Lyon (Galia) en el 177 d.e.c..
Reclamado juicio y martirio por Justino Priscos alias Justino Mártir (100-165?) en Roma.

Cómodo

Marcus_aurelius_bust2

180-192 Hijo disoluto de Marco no estaba preocupado por los cristianos.Tal vez debió haberlo estado. Una de sus concubinas, Marcia, una cristiana, fue cómplice de su asesinato en el 192 d.e.c..

Pertinax, Didio Juliano

didio-juliano

192-193 No hay evidencia de una persecución

Septimio Severo

Septimio Severo

Soldado-aristócrata del norte de África.
Durante su reinado, las iglesias se convirtieron en grandes  terratenientes y adoptaron la práctica de obtener «regalos» anuales de los gobernadores provinciales.

193-211 En 202 d.e.c. Septimio promulgó un decreto prohibiendo la conversión al judaísmo (Iudaeos fieri) . Más tarde los escritores cristianos reinterpretaron el edicto – probablemente no más que un intento de prohibir la circuncisión – como una «persecución del cristianismo«.
Clemente de Alejandría (c150-215) hace la afirmación: «Muchos mártires son quemados a diario, confinados o decapitados, ante nuestros ojos«, a pesar de que no tenemos nada que lo confirme.
En una escena digna de los Monty Python , parece que el joven Orígenes (182-251) se salvó porque su madre «escondió su ropa«. Al parecer, su padre, Leonides, perdió la cabeza. Más tarde en su vida, Orígenes fue visitado por una curiosa emperatriz Mamaea.
Tertuliano (160-220) en Cartago afirmó:

«Los cristianos tienen la culpa de todo desastre público y toda desgracia que sobreviene al pueblo. Si el Tíber sube hasta los muros, si el Nilo no sube e inunda los campos, si el cielo retiene la lluvia, si hay un terremoto o hambre o la peste, en seguida surge el grito: «¡Los cristianos a los leones» (Bruce, p180)

¿Debemos creer esto? las invenciones de Tertuliano incluyen a un Marco Aurelio honrando a los soldados cristianos y al emperador Tiberio siendo un cristiano en el armario! Gibbon comenta con sarcasmo lo curioso que es que el fanático intransigente no sufriera él mismo el martirio!
El cartago también ofrece la historia de una chica joven, cruelmente torturada, luego  hervida en una caldera de brea ardiente con su madre, y también la historia de Perpetua, una joven noble, y Felicitas, una esclava, dándose la mano y besándose antes de ser lanzadas a las fieras. (Interesante elección de nombres, ¿no crees?)

Caracalla

450px-Caracalla_MAN_Napoli_Inv6033_n01

No hay evidencia de persecución.

(Unos 25 emperadores)

217-244

Filipo

filipo-el-c3a1rabe

244-249

«Se ha informado, Filipo era cristiano … que se manifiesta en su conducta un miedo genuino y piadoso de Dios . »
– Eusebio,Historia de la Iglesia , 6.34.

Decio y Prisco

Emperor_Traianus_Decius_(Mary_Harrsch)Soldado-aristócrata de los Balcanes y primer emperador de morir luchando contra un ejército extranjero en una batalla.

249-251
251
250-251
Después de medio siglo de caos, Decio trató desesperadamente de restaurar la estabilidad y la unidad del imperio y la «paz de los dioses« ( deorum pax ). Nombró comisionados itinerantes que requerían a todos los ciudadanos el honrar a los dioses tradicionales del estado rociando incienso en un brasero o derramando una libación para la salud del emperador. Los sujetos leales recibieron un certificado de cumplimiento (libelo). 6
La consecuencia real de la política de Decio (que no fue dirigida específicamente hacia los cristianos) fue causar la división dentro de las filas de los hermanos, aislando a los extremistas.
Los historiadores cristianos alegremente consideron esto como la «primera verdadera persecución» porque algunos fanáticos se negaron a brindar por la salud del emperador y provocaron un estado en represalia. 6.1
Decio murió luchando contra los godos y el imperio volvió al caos.
Mártires: los obispos, Fabianus de Roma, Babylos de Antioquía, y Alejandro de Jerusalén y el martirio extremo de Sta. Ágata, al parecer a manos de un senador! Desde hace poco más de un año, Roma estaba sin obispo.

Gallus y Emiliano

Gallus decio-trajanoemiliano

251-253
253 (88 días)
252 d.e.c. Detención y encarcelamiento del papa Cornelio.
La peste asola Roma.
La pérdida de las provincias sirias en Persia.

Valeriano

Aristócrata quien confió el Imperio de Occidente a su hijo Galieno. Sufrió la ignominia de ser utilizado como un taburete por Sapor I, antes de ser desollado – para gran alegría de los cristianos.

253-260 El obispo Dionisio de Roma escribió sobre los primeros años de Valeriano :

» Él había sido suave y amable con los hombres de Dios … y recibió a los cristianos con la hospitalidad de manifiesto
– Eusebio, Historia de la Iglesia , 7.10.

El descontento en el ejército era una preocupación seria y Valeriano trató de expropiar la riqueza de la iglesia para el esfuerzo de guerra. Valeriano se enfrentó en una guerra desesperada en el frente persa en la que él mismo fue capturado y asesinado.
257 d.e.c. Edicto que requiere al clero a sacrificar a los dioses del Estado sobre el dolor del exilio, y de los bienes embargados.
258 d.e.c. La ejecución sumaria de los clérigos que se negaron al sacrificio.
Mártires: el Papa Sixto II, su diácono Lorenzo, y otros 6 diáconos.Al parecer, Lawrence fue asado lentamente en una parrilla y como resultado (de verdad) se convirtió en el santo patrón de los cocineros. La leyenda dice que encontró la fuerza para decir a sus verdugos «Darme la vuelta. Ya me he hecho por este lado Pues no queremos un santo a medio cocer ¿no?
En Cartago San Cipriano, en el exilio bajo el primer edicto, ahora estaba retirado y públicamente decapitado. Como un punto de referencia de estos tiempos difíciles, durante el reinado de Cipriano como obispo, 4 emperadores romanos y sus familias habían perecido.

«Es notable que, de entre una multitud tan grande de obispos de la provincia de África, Cipriano fue el primero en ser estimado como digno de alcanzar la corona del martirio.»
– Gibbon.

Galieno

417px-Gallienus_bust

253-268 No hay evidencia de ninguna persecución durante medio siglo. Celebrado este tiempo por la Iglesia como la «Paz de Galieno«, la Iglesia se convierte en dueña de la propiedad y la tierra. Los obispos aparecen en la corte imperial.

«Los emperadores permitieron a los cristianos en su servicio para hacer de la libertad de la fe casi una cuestión de gloria.»
– Eusebio de Cesarea .

Así de enconada fue la disputa entre clérigos rivales y el obispo metropolitano de Antioquía, Pablo de Samosata , que los obispos pidieron a Aureliano, el emperador pagano, ¡que expulsara a Pablo de los edificios de la iglesia!

“mostró claramente a todos ellos que los jefes de este mundo jamás tendrían la facilidad de actuar contra las iglesias del Cristo, a menos que la mano que nos protege, por un juicio divino y celeste, para corregir y convertir, y todavía en el tiempo cuando lo considerará propicio”
Eusebio de Cesárea (Historia eclesiástica. Libro 7. 30. 21).

Claudio Gótico y Quintilio

gotico

268-270
270 (17 a 177 días)

Aureliano

claudio-ii

270-275
(Varios emperadores más) 275-284

Diocleciano

450px-Istanbul_-_Museo_archeol._-_Diocleziano_(284-305_d.C.)_-_Foto_G._Dall'Orto_28-5-2006

Diocleciano, hijo de un esclavo liberto que se convirtió en un emperador romano. Al 18 de sus 20 años de reinado toleró a los cristianos. Incluso su esposa y su hija tomaron interés en el culto.
 
«Las provincias occidentales, que estaban bajo el control de Maximiano y Constancio, fueron escasamente afectadas «– Ferrill (p202)

284-305 303-305 d.e.c.
Después de la guerra persa de 297 a 298 d.e.c., el césar Galerio se vió cada vez más preocupado con los descontentados judíos y los fanáticos cultos orientales, notablemente  cristianos. ¡Incluso su propia esposa (la hija de Diocleciano) se había estado mezclando con los seguidores de Cristo! Se adoptó una política en la que los soldados y los administradores tuvieron que afirmar su lealtad por un sacrificio a los dioses antiguos. Los que se negaron fueron obligados a abandonar sus puestos .
Durante el invierno de 302/303 d.e.c. Galerio instó a Diocleciano hacia una postura más dura con el cristianismo. Como resultado, Diocleciano y Maximiano se reunieron en Roma y en conjunto emitieron sus leyes infames.
En febrero 303 d.e.c. se promulgó un edicto para la destrucción de las iglesias y los libros sagrados, la pena de muerte para las reuniones en secreto, y el castigo a los líderes cristianos por la pérdida de la función pública y los derechos civiles.
Un obispo africano, Félix, fue decapitado por no entregar los libros. Esto llevó a una estampida de otros que si lo hicieron, los llamados traditores. Algunos mártires son reportados desde España, pero ninguno de Gran Bretaña.
Más tarde en el año 303 d.e.c un edicto además requiere la detención y el encarcelamiento de todos los clérigos cristianos, quienes, sin embargo, serían puestos en libertad después del sacrificio a los dioses antiguos.
En abril de 304 d.e.c. un edicto definitivo requiere que todos los cristianos – clérigos y laicos – fueran sacrificados bajo pena de muerte. Pero sólo un año después, en mayo 305 d.e.c., después de una vida de servicio al Imperio, el emperador se retiró enfermo y la persecución se detuvo.

Galerio

galerio1

Galerio, hijo de un pastor griego que se convirtió en un emperador romano.

293-311 303-311
La persecución se limita a las provincias orientales y dura un periodo de 3 años. Un edicto emitido por Galerio en el 308 d.e.c. ordenó que todos los hombres, con mujeres, hijos y sirvientes, fueran a ofrecer sacrificios a los dioses, «y que todas las disposiciones de los mercados debían ser rociadas con vino de sacrificio.» Cruel, ¿eh?!
Poco antes de su muerte, el emperador Galerio emitió un Edicto de Tolerancia en abril de 311. 7

«Hemos estado especialmente ansiosos de que incluso los cristianos, que han abandonado la religión de sus antepasados, deban volver a la razón.»

Maximino Daia

220px-Daza01_pushkin

305-313 Continuó con la persecución después de la muerte de Galerio, pero a los pocos meses tuvo que abandonar la política para luchar en una guerra civil contra Licinio. Perdido, huyó y murió.

«y la derrota y muerte de Maximino pronto entregó a la iglesia al último y más implacable de sus enemigos.» – Gibbon (pag. 65)

Constantino

constantino

306-337 El «salvador» de los triunfantes cristianos.

 

5-4-3-2-1

Maximino dayaGalerioLiciniomajencio12818529-antiguo-gigantesca-cabeza-de-bronce-del-emperador-constantino-en-roma-italia

En el año 286 d.e.c., Diocleciano promovió a su colega de confianza Maximiano al rango de Augusto. Siete años más tarde se nombró a dos nuevos césares, Constancio, a quien se le da la Galia y el oeste de Gran Bretaña, y Galerio, a quien se le asigna el este de los Balcanes. La intención era proporcionar una presencia imperial en todos los sectores del imperio y proveer una sucesión ordenada. El 1 de mayo 305 d.e.c, Diocleciano abdicó, obligando a su co-Augusto, Maximiano, a hacer lo mismo. Constancio y Galerio se convirtieron en el nuevo Augusti , y dos nuevos césares fueron elegidos, Severus en el oeste y Maximino Daia – sobrino de Galerio – en el este.

Maximino Daia ( Maximin ) basó su corte en Cesarea, y gobernó Egipto, Siria y Asia Menor. Aunque estas fueron algunas de las provincias más ricas del imperio también presentaban a Maximino con el problema más polémico del imperio, los radicales judíos y los cristianos.

En el 306 d.e.c. la gestión ordenada del imperio se vino abajo. El enfermizo Constancio murió. Severus se convirtió en Augusto , pero el ambicioso hijo de Constancio – Constantino – obligó a su aceptación como César desde su fortaleza en Trier. Luego otro descontento, Majencio , hijo de Maximiano, se proclamó Augusto en Roma.

Galerio, el monarca de alto nivel, convocó a una conferencia en Carnuntum a finales de 308 d.e.c. para resolver asuntos. Severus había caído en la batalla contra Majencio y Galerio designa a Licinio, otro colega del ejército, en su lugar. Pero Licinio decidió permanecer con sus tropas en los Balcanes en lugar de actuar contra Majencio en Italia.

Así, en los años inmediatamente anteriores a la «Batalla del Puente Milvio», 5 príncipes paganos disputaban el dominio del mundo romano (orden de las imágenes del 5 al 1):

  1. en el oeste, Constantino en la Galia,
  2. Majencio en Italia,
  3. Licinio en los Balcanes,
  4. Galerio en Nicomedia,
  5. y Maximino en Cesarea.

 

División de las Provincias antes del año 312 d.e.c.

Galerio y Maximino, enfrentados con un «problema cristiano» desmoralizando a sus fuerzas y causando conmoción en las ciudades, adoptaron una línea de política severa hacia los obstinados fanáticos. Licinio dió marcha atrás en la política oficial. En el oeste, donde las facciones de la Iglesia de Roma y Cartago estaban en conflicto, Majencio adoptó una política de tolerancia, con la esperanza del apoyo cristiano para su rebelión. Constantino, en la Galia pagana donde no existía problema cristiano, para no ser desbordado, se proclamó «protector de los cristianos

Y luego, en el año 311, Galerio murió. Licinio y Maximino dividieron el este a lo largo del Bósforo, con Maximino tomando posesión del corazón del imperio. Sus emisarios buscaron una alianza con Majencio en Italia. Al año siguiente, Constantino hizo su movimiento y derrotó a Majencio en el puente Milvio.

Ahora tres príncipes luchaban por la supremacía

A estas horas, Maximino trató de derrotar a sus adversarios cristianos en las grandes ciudades del este, organizando a toda prisa a los sacerdocios paganos dispares en una jerarquía para que coincida con los cristianos. Pontífices y Sumos sacerdotes metropolitanos , elegidos entre las familias nobles, se otorgaron los poderes de los magistrados para hacer cumplir los edictos de sacrificio. Los templos fueron restaurados y los ceremoniales vigorizados introducidos. El gobernador de Antioquia, Teotecno de Antioquía, incluso hizo circular unas forjadas «memorias de Poncio Pilato»  con un Cristo echando una luz desfavorable.

«El celo y el rápido progreso de los cristianos despertaron a los politeístas de su indiferencia supina en la causa de esas deidades a quienes la costumbre y la educación les habían enseñado a reverenciar,» – Gibbon , Decadencia y Caída, 16 .

Mientras tanto, el astuto Constantino forjó una alianza con Licinio para dividir el mundo. En Mediolanum, Constantino se casó con la hermana de su antiguo rival y juntos promulgaron el llamado ‘Edicto de Milán’, concediendo a los cristianos (y a otros) la libertad de religión. Era una política destinada a provocar una mayor dificultad a Maximino. Este, enfurecido, se vió forzado a marchar con sus tropas a través de Asia Menor, en las profundidades del invierno, para tomar Bizancio en un asedio.

El contraataque de Licinio con sus nuevas tropas derrotó a las exhaustas tropas de Maximino, y este huyó de regreso a Tarso. Este enfermó y murió – para el júbilo de los obispos cristianos. El triunfo de Licinio fue de corta duración. Después de haber eliminado el enemigo más implacable de Constantino, Constantino le devolvió el favor mediante la destrucción de su ejército y la ejecución de su no amado cuñado. Así fue como un monarca eminentemente calificado como «cristiano» 8 surgió como el amo del mundo.

Balance de víctimas

«De la historia de Eusebio que sin embargo puede recogerse que sólo nueve obispos fueron castigados con la muerte, y se nos asegura, por su enumeración concreta de los mártires de Palestina, que no más de noventa y dos cristianos tenían derecho a ese honorable apelativo .. .

Palestina puede considerarse como la parte XVI del imperio de Oriente … es razonable creer que el país que dio origen al cristianismo produjo al menos una dieciseisava parte de los mártires que sufrieron la muerte dentro de los dominios de Galerio y Maximino, el conjunto podría, en consecuencia equivaler a cerca de mil quinientos …un consumo anual de 150 mártires«.

– Gibbon, Decadencia y Caída, Cap. 16 .

Gibbon calcula 1.500 mártires durante toda la década del clima de persecución en el este más poblado. Las provincias occidentales se vieron poco afectadas y las persecuciones como las ocurridas eran de breve duración. En total, pues, el asalto pagano a los cristianos, a lo largo de un período de 300 años, reclamó «un poco menos de dos mil personas

Podríamos establecer este número comparándolo con cualquier otra cifra. Las víctimas de los juicios de brujas, quemaduras y linchamientos durante el período 1300-1800 se ponen de manera conservadora entre 35-65,000 (aunque muchas estimaciones son mucho más altas). Las víctimas de la Inquisición, aunque a veces de forma especulativa puesta en millones, en todo caso, superó con creces cualquier cosa soñada por el más cruel de los emperadores romanos. El propio Gibbon dibuja un contraste con los 100.000 holandeses protestantes comprometidos con el verdugo bajo el católico Carlos V de España.

Pero la comparación real es entre los mil años de los quince siglos de oscuridad que iba a seguir la civilización greco-romana y …

Período de recuperación: El jardín de tortura cristiano 

«Dondequiera que miremos, los obispos estaban animando a las élites terratenientes … a tomar las firmes y coercitivas medidas para hacer que el campesinado cristiano

Nos guste o no, esto es lo que nuestras fuentes nos dicen una y otra vez. Las demostraciones de la potencia del Dios cristiano significaban la conversión. Los milagros, prodigios, exorcismos, quema de templos y sensacionalismo santo eran en sí mismos actos de la evangelización».

Richard Fletcher (La conversión de Europa, p45 )

Con el triunfo de Constantino los presos entraron en posesión del asilo. Sus locuras se convirtirían en la única visión del mundo aceptable. Las tonterías demoníacas, ideadas en la mente psicótica del teólogo piadoso, poblaban el mundo natural con fantasmas monstruosos y pusieron a familiares Satánicos en cada querida primaveral y venerable arboleda. Las descripciones cada vez más espeluznantes del Infierno infundieron temor y terror. Cada pueblo y aldea fue contaminada por la malevolencia ilimitada – de la que la única liberación era la completa sumisión a la Santa Madre Iglesia y sus rapaces agentes.

Constantino se puso a la cabeza del colectivo de fraternidades cristianas, recompensó a sus obispos y obtuvo su adulada adoración. El fanatismo fue puesto ahora en servicio como la propaganda de un monarca divino; el fanatismo fue dirigido, no sólo hacia el pagano y el escéptico, sino también hacia los hermanos que no habían logrado comprender la verdadera naturaleza de la revolución política o que no habían podido adaptarse a la servidumbre en el reino del mundo y todavía echaban sus ojos, con nostalgia, hacia un esperado reino de los cielos.

Los monarcas cristianos sobrepasarían en la resolución y la crueldad las suaves tentativas de los césares paganos de eliminar tales pensamientos inaceptables:

«En el siglo abierto por la Paz de la Iglesia, más cristianos murieron por su fe a manos de sus hermanos cristianos que los que habían muerto antes durante todas las persecuciones.»

– Ramsay MacMullen, el cristianismo y el paganismo entre el siglo IV al VIII , p14.

Solo un vistazo a una cronología de los asesinatos cometidos por estos cristianos despeja de toda duda.

 

Notas:

1.- Ya en aquella época obras cristianas arremetían contra lo que ellos consideraban herejias (el resto de religiones). Obras como Adversus haereses (Contra las herejías) ya eran difundidas por cristianos como Ireneo de Lyon en el siglo II d.e.c. o el Panarión de Epifanio de Salamis, además de los discursos de Agustín de Hipona contra ellos, siglo IV d.e.c.

2.- A menudo las catacumbas se usan como evidencia de la persecución. Pero estas servían como criptas y como lugares donde realizar el culto a sus “santos”. La construcción de criptas para este fin ya era usada por judeoromanos al menos 50 años antes de la era común. La única constancia de su uso como refugio pertenece también al siglo II d.e.c., la atribuida a San Alejandro I (muerto en el 115 d.e.c.)

3.- Solo un autor contemporáneo, Plinio el viejo, menciona dicho incendio (64 d.e.c.) sin darle la importancia que posteriormente se le daría. Es más tarde, a finales del siglo II y comienzos del III d.e.c., cuando Dion Casio Coceyano,(155 – 235 d.e.c.) tildado de “mentiroso” y adverso a los emperadores, se inventa la leyenda de Nerón cantando el Iliou persis (el Saqueo de Troya) mientras Roma ardía. Ignorando por completo que Tácito (55-120 d.e.c.) ya había situado a Nerón a 53 km al sur de Roma, en Antium (actual Anzio), que este se enterara del mismo, obviamente por la distancia, cuatro días más tarde o que el propio Nerón, una vez conocidos los hechos, abriera los  jardines de Lúculo y de Mecenas para auxilio de las victimas. (Anales, Libro XV, Cap, XXXVIII y XXXIX)

Y la única fuente que menciona el tamaño del incendio es una carta cristiana en la que, supuestamente, Pablo mantiene correspondencia con Séneca. En ella se afirma que en él se incendiaron « Ciento treinta y dos casas y cuatro bloqueos han sido quemados en seis días, y el séptimo trajo una pausa» pero este se considera un texto apócrifo desde hace tiempo y se atribuye a uno o a varios autores desconocidos del siglo IV d.e.c. Lo irónico de esto es que ni aún con esa cifra el incendió fue tan grave como lo pintan. Roma contenía cerca de 1.700 casas particulares y 47.000 insulae o bloques de vecinos. Esta invención tardía del cristianismo hace que el incendio de Roma no fuera más grande que otros anteriores o posteriores, siendo tan si quiera quemado ni un 10% de la urbe. Tácito, por ejemplo, también menciona otro incendio de 3 días de duración, en el reinado de Tito Flavio Sabino Vespasiano (80 d.e.c), quien también prestó auxilio a las víctimas de dicho incendio.

¿Donde estaba la preocupación cristiana por dicho incendio? Ni una sola de sus epístolas trata el tema. 1 Pedro, la más cercana a la época y datada entre el 64 y el 70 d.e.c. no realiza ni una sola mención del incendio. Es el propio Tácito quien describe todo el incendio:

Siguióse después en la ciudad un estrago, no se sabe hasta ahora si por desgracia o por maldad del príncipe, porque los autores lo cuentan de entrambas maneras, el más grave y el más atroz de cuantos han sucedido en Roma por violencia de fuego. Salió de aquella parte del Circo que está pegada a los montes Palatino y Celio, donde comenzó a prender en las tiendas en que se venden aquellas cosas capaces de alimentarle. Hízose con esto tan fuerte y poderoso, que con mayor presteza que el viento que le ayudaba, arrebató todo lo largo del Circo, porque no había allí casas con reparos contra este elemento, ni templos cercados de murallas, ni espacios de cielo abierto que se opusiesen al ímpetu de las llamas; las cuales, discurriendo por varias partes, abrasaron primero las casas puestas en lo llano, y subieron después a los altos, y de nuevo se dejaron caer a lo bajo con tanta furia, que del todo prevenía su velocidad a los remedios que se le aplicaban. Ayudóle al fuego el ser la ciudad en aquel tiempo de calles muy angostas y torcidas a una parte y a otra, todo sin orden ni medida, cual fue el antiguo edificio de la vieja Roma. A más de esto, las voces confusas de las mujeres medrosas, de los viejos y niños, y de los que, temerosos de su peligro o del ajeno, éstos se apresuran para librar del incendio a los débiles y aquéllos se detienen para ser librados, lo impiden y embarazan todo; y muchas veces, volviéndose unos y otros a mirar si los seguía el fuego por las espaldas, eran acometidos de él por los lados o por el frente. Y cuando pensaban ya estar en salvo con retirarse a los barrios vecinos, a los que antes habían juzgado por seguros, los hallaban sujetos al mismo trabajo. Al fin, ignorando igualmente lo que habían de huir y lo que habían de buscar, henchían las calles y se echaban por aquellos campos. Algunos, perdidos todos sus bienes y hasta el triste sustento de cada día, y otros por el dolor que les causaba el no haber podido librar de aquel furor a sus caras prendas, se dejaban alcanzar de las hambrientas llamas voluntariamente. Ninguno se atrevía a remediar el fuego, habiendo por todas partes muchos que, no sólo prohibían con amenazas el apagarle, pero arrojaban públicamente tizones y otras cosas encendidas sobre las casas, diciendo a voces que no hacían aquello sin orden; o que fuese ello así, o que lo hiciesen para poder robar con mayor libertad.

Hallábase Nerón entonces en Ancio, y no volvió a la ciudad hasta que supo que el fuego se acercaba a sus casas por la parte que se juntaban con el palacio y con los huertos de Mecenas; y con todo eso no fue posible librar del incendio al mismo palacio, a las casas, y a todo cuanto estaba alrededor. Mas él, para dar algún alivio al pueblo turbado y fugitivo, hizo abrir el campo Marcio, las memorias de Agripa, y sus propios huertos, y fabricar de presto en ellos muchas casas donde se recogiese la pobre muchedumbre. Trajéronse de Ostia y de las tierras cercanas muebles y alhajas de casa, y bajó el precio del trigo hasta tres nummos. Todo lo cual, aunque provechoso y deseado del pueblo, le era con todo eso muy poco acepto, por haberse divulgado por toda la ciudad y corrido voz de que en el mismo tiempo que se estaba abrasando Roma, había subido Nerón en un tablado que tenía en su casa, y cantado en él el incendio y la destrucción de Troya, comparando los males presentes con aquellas antiguas calamidades.

Al cabo de seis días tuvo fin el fuego en la parte más baja del monte Esquilino, habiéndose hecho derribar por largo trecho las casas y otros edificios, para que la violencia de las llamas se parase en aquel espacio de campo vacío y descubierto. No había aún cesado el temor, cuando volvió a encenderse otra vez el fuego, aunque más levemente y en lugares los más desavahados de la ciudad, que fue causa de que pereciese menos gente; pero quien padeció más fueron los templos de los dioses, las galerías, lonjas y soportales fabricados para el recreo y deleite de los ciudadanos. Fue este incendio más infame que el primero, habiendo salido su violencia de las casas y huertos de Tigelino, que estaba en el arrabal Emiliano; creyéndose que Nerón deseaba ganar para sí la honra de edificar otra nueva ciudad, y llamarla de su nombre. Dividíase la ciudad de Roma en catorce regiones; de las cuales, solas cuatro quedaron enteras, tres asoladas del todo, y en las otras siete poquísimas casas, y ésas sin techos y medio abrasadas.

¿Quienes fueron los causantes? Desde luego, es de dudar que fuera Nerón quien quemara sus propias casas y que estuviera, tan tranquilo, cantando desde el balcón de su palacio cuando este se encontraba a más de 50 kilómetros del lugar. ¿Nerón quemando templos y demás lugares para edificar una nueva ciudad con el dinero de sus propias arcas? Al menos ese fue el rumor que propagaron los que, posiblemente, fueran los más interesados en quemar roma. ¿quienes? teniendo en cuenta los conflictos con los judíos que provocaron la primera guerra, no es extraño pensar que fueran grupos radicales de estos los causantes. Como hemos podido comprobar anteriormente, no es posible que Roma atribuyera la autoría a cristianos cuando estos eran un grupo totalmente desconocido.

4.-  Difícil que los cristianos fueran perseguidos a mediados de ese siglo I d.e.c. cuando la preocupación principal de Roma se centraba en los judíos (motivo de la primer guerra judeo-romana (año 70 d.e.c.). Josefo dedica años a investigar todas las sectas pasando incluso varios de esos años conviviendo con ellas para después dejar constancia de todas ellas en sus obras.

Tanto en su primera:

“Cuando yo tenía dieciséis años, me decidí a conseguir experiencia con las diversas sectas que están entre nosotros. Estas son tres: como hemos dicho muchas veces, la primera, la de los fariseos, la segunda la de los saduceos, la tercera la de los esenios. Porque yo pensaba que de esta manera, yo elegiría mejor. Si, examiné cuidadosamente a todas. Por lo tanto, sometiéndome a un estricto entrenamiento, pasé a través de los tres grupos.” – Guerra de los judios, Vida, 2. (Vida de Josefo)

Como en su segunda:

Además de estas tres sectas, Judas el Galileo introdujo una cuarta. Sus seguidores imitan a los fariseos;. pero  aman de tal manera la libertad que la defienden violentamente, considerando que solo Dios es su gobernante y señor. – Antigüedades judías (Libro XVIII, Cap I, 2)

No es hasta finales de siglo I d.e.c., una vez que empiezan a difundirse los evangelios, conformándose esta secta como un grupo insignificante derivado e independiente del esenismo y cuando, ya en el siglo II d.e.c., se hace aprecio de ellos. Aunque no el proclamado por los propios cristianos siglos más tarde.

“La inocencia de los primeros cristianos fue protegida por la ignorancia y el desprecio , y el tribunal del magistrado pagano a menudo resultó ser el refugio más seguro contra la furia de la sinagoga “ – Gibbon

5.- De entre todas las cartas encontradas en el siglo XVI y atribuidas a Ignacio, la muerte solamente se recoge en un texto conocido como Martirio colbertino. Un texto escrito posteriormente y cuya fiabilidad histórica se pone en duda.

¿Escribió Igrnacio a fines del siglo I?. – Tradicionalmente, desde la Crónica de Eusebio, la muerte de Ignacio y, por consiguiente, la datación de sus cartas ha sido relacionada con la persecución de Trajano.

  • Eusebio coloca el martirio de Ignacio en el año décimo de Trajano (107 d.e.c.).
  • Lightfoot, después de un minucioso estudio, prefiere los años 100-118 d.e.c..
  • El Martirio Colbertino lo sitúa en el año 107 d.e.c.;
  • Jerónimo, el 109 d.e.c.: ambos dependen de Eusebio.

Todos los intentos de datación de las cartas se han basado hasta ahora en dos suposiciones: a) que Ignacio fue víctima de una persecución y b) que esta persecución tuvo lugar en tiempos de Trajano.

Si no se admite la hipótesis de una persecución, por carecer de base documental y estar en abierto contraste con el tono y el léxico de las cartas, la datación queda de nuevo en suspense. ( Las cartas autenticas de Ignacio, el obispo de Siria – Josep Rius-Camps. pag 146)

357px-Libellus_scroll

6.-  Durante el imperio de Decio, se exigió a todos los ciudadanos del imperio (no sólo los cristianos) que obtuvieran un libelo, un «juramento de lealtad».

Con un pago adecuado, los cristianos acaudalados podían comprar este «¡Fuera de la cárcel! con una tarjeta no se tiene que hacer el juramento.

«Cuarenta y seis de tales certificados fueron publicados, todos datados de ese mismo año [250 d.e.c]». Cuatro libello se encontraron entre los miles de papiros en la excavación arqueológica cerca de Oxirrinco en Egipto ( POXY 658 , POXY 1464 , POXY 2990 y POXY 3929 ).

6.1.-

» La persecución iniciada por Decio fue en sí misma el primer ataque general contra el cristianismo jamás emprendido por el gobierno romano como una cuestión de política deliberada …

Es esencial reconocer que ningún emperador antes de Decio, en la mitad del siglo tercero, montó una campaña organizada centralmente contra el cristianismo, y que hasta ese momento la cuestión nunca fue particularmente importante en la mente de cualquier emperador romano.»

– T. Cornell, J. Matthews, Atlas del mundo romano , p177.

 

 

7.-  Galerio, Licinio y Constantino pusieron fin a la gran persecución de los cristianos con dicho edicto. A estos además se les permitió vivir como tales y asimismo reconstruir sus lugares de culto religioso (Eusebio de Cesarea, Hist. Eccl., VIII.17; Lactancio, Cómo murieron los perseguidores, 34).

8.- Constantino hizo con el cristianismo lo mismo que otros líderes con otras creencias. Aprovechó la credulidad del pueblo controlado por los líderes político-religiosos (obispos, clérigos, etc) ganándose el favor de estos para así poder cimentar su poder. De hecho, este no sería bautizado hasta su muerte. Los benevolentes cristianos ensalzan su figura debido a que este favoreció al cristianismo al igual que tiempo atrás, otros emperadores tomaron el favor de los fieles de dichas religiones.

¿En qué consistía ese favorecimiento? Algo tan pacífico y amoroso como legislar leyes favorables hacia ellos y contrarias hacia el resto de creyentes de otras religiones y la persecución de estas religiones “paganas” (populares) e incluso a los de su misma religión. La destrucción y expropiación de templos de esas religiones, que había sido a nivel sectario y local, se nacionalizó y extendió por todo el imperio. De hecho, el hijo de Constantino I y también emperador romano, Constancio II, siguió con la tradición familiar y política de tolerancia de su padre. Una costumbre cristiana que duró más de un milenio y medio. Si existe una tradición cristiana verdaderamente tan antigua como sus orígenes, sin duda es esta.

 

Fuentes:

 

Michael Walsh, Raíces del Cristianismo (Grafton, 1986)

Arthur Ferrill, La caída del Imperio Romano (Thames & Hudson, 1986)

Edward Gibbon, Decadencia y caída del imperio romano (1799)

Michael Grant, el clímax de Roma (Weidenfeld & Nicolson, 1996)

Chris Scarre, Crónica de los Emperadores Romanos (Thames & Hudson, 1995)

Robert Wilken, a los cristianos como a los romanos les vio (Yale UP, 1984)

Keith Hopkins, un mundo lleno de dioses (The Free Press, 1999)

JD Randers-Pehrson, bárbaros y romanos (BCA, 1983)

Robin Lane Fox, Paganos y cristianos (Viking, 1986)

Este artículo ha sido extraído de la web jesusneverexisted. En él se han modificado y añadido más datos y fuentes que no figuran en el original, además de enlaces e imágenes.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram
Share on email
Email
Archivos

Artículos relacionados

También pueden interesarle

10 respuestas

    1. Hola Julio.

      Con las prisas por publicarlo no tuve tiempo de corregirlo. Esta noche si tengo un rato lo haré.

      Saludos.

  1. Pecata minuta: de 217-244 sólo tuvieron lugar 9 emperadores, y no "como 25", a saber:

     

    -Macrino

    -Heliogábalo

    -Alejandro Severo

    -Maximino el Tracio

    -Gordiano I (usurpador)

    -Gordiano II (usurpador)

    -Pupieno (usurpador)

    -Balbino (usurpador)

    -Gordiano III

    1. Gracias por la corrección. Aunque, repasando, no son 9 sino 19, entre oficiales, autoproclamados, usurpadores y rebeldes.

      1. Caracalla (217)
      2. Macrino (217-218) -usurpador
      3. Diadumeniano. (217-218) – usurpador
      4. Vero (219) – usurpador
      5. Gelio (219) – usurpador
      6. Heliogábalo (228-222)
      7. Alejandro Severo (222-235)
      8. Taurino (225-227) – rebelde
      9. L. Seio Salustio (225-227) – rebelde
      10. Maximino el tracio (235) – usurpador
      11. Quartino (235) – usurpador.
      12. Máximo. (235)
      13. Gordiano I (238) – usurpador
      14. Gordiano II (238) – usurpador
      15. Pupieno (238)
      16. Balbino (238) – usurpador
      17. Gordiano III (238)
      18. Sabiniano (240 )- autoproclamado
      19. Filipo el árabe (244) – usurpador

      Saludos.

  2. Estimado ateo interesante tema pero eso de victimarse no es victimarse cuando los hechos son verdaderos victimarse es cuando lo dicho es falso o por lo menos exagerado y los dichos contra los cristianos hasta los mismos historiadores clasicos han reconocido haber tacito en sus anales 15:44,si hablamos de victimisarse los ateos son maestros por lo menos los marxistas que aunque han asesinado a mas de 100.000.000 de personas para hacerse las victimas y para tergiversar la historia son maestros si hasta lenin lo dice si la realidad niega nuestra idea cambiaremos la realidad o un amigo marxista que dijo que importa si la historia es falsa si los sentimientos son verdaderoa y con respecto a las persecuciones la evidencia historica manda desde neron a galerio unos mas que otros pero hubo gracias

    1. «victimarse no es victimarse cuando los hechos son verdaderos victimarse es cuando lo dicho es falso o por lo menos exagerado y los dichos contra los cristianos hasta los mismos historiadores clasicos han reconocido haber tacito en sus anales 15:44«

      1º.- No estaría mal que aprendiera algo de gramática y ortografía. Se me hace complicado entender a alguien que escribe como usted.

      2º.- Victimizarse es «convertirse en víctima, o usar como argumento lo mucho que a uno lo atacan. Independientemente de si los hechos son ciertos o no.

      3º.- ¿«hasta los mismos historiadores clasicos«? Este artículo está basado, precisamente, en lo que alegan dichos testimonios. Un historiador determina un hecho contrastando distintas fuentes. Pero claro, a usted le basta con citar a Tácito. Análes fue escrito a comienzos del siglo II, cuando ya habían aparecido los primeros cristianos, décadas después de que estos inventaran la historia de su Cristo (los evangelios fueron escritos a finales del siglo primero y son la única fuente que habla de ese personaje muerto a manos de Poncio Pilato). O sea, que Tácito lo único que hace en ese último pasaje con el que usted nos viene, es recoger los rumores que andaban circulando por boca de los propios cristianos de la época: de un autor (Tácito) que ni si quiera se digna a mencionar cual fue su fuente de información. Espero que tenga algo más que una falacia de autoridad tan ambigua como esa: «autores clásicos»… Existieron más de 80 autores «clásicos» que vivieron además en la Decápolis, en el siglo primero (durante los años en los que supuestamente estaba sucediendo lo que cuentan los autores de los evangeios), y ni uno sólo de ellos sabía ni de la existencia de ese Jesús, ni de los cristianos.

      Es más: me encantaría que algún cristiano me dijera cómo es posible que Tácito en el año 116 dijera que «Nerón subyugó a los reos y los sometió a penas e investigaciones; por sus ofensas, el pueblo, que los odiaba, los llamaba “cristianos”, nombre que toman de un tal Cristo, que en época de Tiberio fue ajusticiado por Poncio Pilato» y sin embargo Plinio el Joven, que vivió entre el 61 y el 115 y era amigo de Tácito y Suetonio no supiera si quiera de su existencia. Y aun peor que el silencio de historiadores, políticos, poetas, filósofos, etc. tanto romanos como judíos en esa época sobre ese Jesús y la persecución a cristianos, me encantaría nos dijeran cómo es posible que la única mención anterior a Tácito, el «testimonio flaviano», sea una interpolación y que cuando su autor Flavio Josefo, tanto en Guerras como en Antiguedades, lista qué sectas había no mencionara ni de pasada a ni uno sólo cristiano:

      Capítulo VII
      Del galileo Simón y de las tres sectas que hubo
      entre los judíos.
      Reducidos los límites de Arquelao a una provincia
      de los romanos, fué enviado un caballero
      romano, llamado Coponio, por procurador de
      ella, dándole César poder para ello.
      Estando éste en el gobierno, hubo un galileo,
      llamado por nombre Simón, el cual fué acusado
      de que se habla rebelado, reprendiendo a sus
      naturales que sufrían pagar tributo a- los romanos,
      y que sufrían por señor, excepto a Dios,
      los hombres mortales.
      Era éste cierto sofista por sí y de propia secta,
      desemejante y contraria a todas las otras.
      Había entre los judíos tres géneros de filosofía:
      el uno seguían los fariseos, el otro los saduceos,
      y el tercero, que todos piensan ser el más aprobado,
      era el de los esenios, judíos naturales,
      pero muy unidos con amor y amistad, y los que
      más de todos huían todo ocio y deleite torpe, y
      mostrando ser continentes y no sujetarse a la
      codicia, tenían esto por muy gran.

      Guerra de los judíos (año 79)

      Capítulo 1

      2. Desde muy antiguo había entre los judíos tres sectas filosóficas nacionales: la de los
      esenios, la de los saduceos y la tercera que se denominaba de los fariseos. Aunque hablamos
      de ellas en el segundo libro de la guerra judía
      , queremos ahora recordarlas en pocas palabras.

      6. Además de estas tres sectas, el galileo Judas introdujo una cuarta
      . Sus seguidores
      imitan a los fariseos, pero aman de tal manera la libertad que la defienden violentamente,
      considerando que sólo Dios es su gobernante y señor

      Antigüedades judías (año 94)

      «si hablamos de victimisarse los ateos son maestros por lo menos los marxistas que aunque han asesinado a mas de 100.000.000 de personas para hacerse las victimas y para tergiversar la historia son maestros si hasta lenin lo dice si la realidad niega nuestra idea cambiaremos la realidad o un amigo marxista que dijo que importa si la historia es falsa si los sentimientos son verdaderoa«

      Me viene con «si hablamos de victimizarse» y acto seguido no sólo no expone a ni un sólo ateo haciéndolo sino que nos viene con el clásico argumento del «y tu más» del comunismo.

      1º.- Para empezar, y ya que vamos a hablar de certezas, la cifra de «cien millones» de víctimas del comunismo se sacó de un libro (El libro negro del comunismo), con un claro sesgo anticomunista, que tergiversa hechos y que en su argumento por endosarle víctimas a esa ideología política le suma los muertos en hambrunas y cuyos autores, además, terminaron reconociendo que no podían estar seguros de las cifras pues no disponían de los registros de dichos países. Por no mencionar que ni esos países fueron jamás «comunistas», sino socialistas y sus líderes (como Mao o Stalin) aplicaron políticas basadas en la pseudociencia y la superchería cultural en la cual ya creían en dichos países y, por si eso no fuera suficiente, tampoco cuentan que con Stalin el problema era que este se había emparanoíado tanto que incluso atacó a partidos comunistas. Como crítica se publicó otro libro que empleaba los mismos argumentos: El libro negro del capitalismo. Supongo que si usted defiende las crifras del primer libro, no tendrá reparos en hacer lo mismo con las del segundo ¿Cierto?

      2º.- A lo mejor no le han contado, o no se ha dignado a investigar si la gente que habitó en dichos países era toda atea o por lo menos de mayoría atea. En la URSS, lo siento, pero esta jamás fue mayoritariamente atea sino cristiana ortodoxa. Le animo a que busque una sola fuente anterior y posterior que no arroje como cifra tal porcentaje. Con China, lo siento, pero tampoco cuela: pues si la mayoría ahí si eran «ateos» lo eran porque en las religiones mayoritarias de dicho país no hay «deidades» como tal: ni en el taoismo, ni en el confucionismo, ni en el budismo. Espero no esté usted sugiriendo que todos los ateos somos budistas o taoistas, para endosarnos lo que hicieron los chinos socialistas en el siglo XX.

      Me encantaría que además, por eso de ser objetivos, algún cristiano como usted de los que viene siempre con correlaciones falaces como esta (ateo=comunista) se enterara de una vez que también existió y existe un comunismo cristiano. Qué ¿podemos pues acharcarle las «víctimas del comunismo» al cristianismo? ¿O ahí hacemos una excepción?

      Ni que decir tiene que también me encantaría nos explicaran por qué la Iglesia Ortodoxa Rusa fue permitida, salvo su escisión prozarista, e incluso ayudó a dichos «líderes comunistas» en la URSS. ¿A estos también los va a contabilizar usted como «ateos»?

      3º.- Estaría genial que aprendieran a diferenciar de una vez entre ateo y comunista. Lo primero es una postura escéptica sobre un asunto concreto (la existencia de deidades) y lo segundo es una ideología política centrada en quién dirige los medios de producción. Se lo digo porque no todos los ateos son «comunistas». Ergo sacar como muertes achacables a los ateos las de los socialistas o comunistas es del todo falaz y absurda. Sobre todo porque en el ateísmo no existe manual «sagrado» que nos diga o dicte cómo debemos pensar políticamente, cómo debemos llevar nuestra vida o a quien debemos odiar ¿le suena esto de algo? Si no, dígnese a leerse su Biblia.

      Victimizarse, querido imparcial y poco objetivo cristiano, es venirnos con que se les está persiguiendo como en esos primeros siglos cada vez que les acusamos de haber cometido todo tipo de crímenes a lo largo de casi dos milenios. Cosa que ustedes hacen hoy día a pesar de: 1. ser mayoría en la mayoría de países o 2. tener a sus sectas haciendo lobby y a los miembros de estas gobernando y legislando a su favor.

      Por cierto: me hace gracia que un cristiano me venga con que «si hasta lenin lo dice si la realidad niega nuestra idea cambiaremos la realidad o un amigo marxista que dijo que importa si la historia es falsa si los sentimientos son verdaderoa«. Se lo digo porque eso mismo es lo que confesó el verdadero fundador del cristianismo: Pablo de Tarso.

      Romanos 3:7

      Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador?

      2 Corintios 12:16

      Pero admitiendo esto, que yo no os he sido carga, sino que como soy astuto, os prendí por engaño

      1. Sería muy de agradecer que tipos cómo el de arriba se enteraran de una vez que la URSS no mató en nombre del ateísmo, con esto siendo algo que viene incluido de serie en el comunismo, y que ateos los hay de todas las ideologías, las económicas incluidas.

      2. Probablemente este al corriente de lo que se publica de la extinta URSS, no obstante le sugiero que se haga con el dossier: La URSS. Desmintiendo la Propaganda Burguesa, en pdf.
        Vera un informe de los fallecidos en ese Pais por el ruso Zemskov. Tambien le propongo que descargue: El Libro Negro del Comunismo, de varios autores, en pdf.

        1. Ya lo hice en su día. La diferencia es que yo lo hice de forma crítica, no apelando a ningún sesgo de confirmación, ni empleando argumentos tan falaces como los que emplearon los autores del Libro negro del comununismo: exagerando las cifras sin aportar las fuentes de donde las extraen (tenemos que creer en su palabra) o contando como víctimas las muertes por hmabrunas, enfermedades, etc. Por eso considero dicha obra como un completo despropósito. Empleando el mismo argumento que sus autores (que fue empleado como crítica en El libro negro del capitalismo) la cifra de muertes por el capitalismo es exactamente la misma. Los autores del Libro negro del comunismo (Stéphane Courtois, Jean-Louis Panné, Nicolas Werth, Andrej Paczkowski, Karel Bartosek, Jean-Louis Margolin, Sylvain Boulouque, Yves Santamaría, Pierre Rigoulot, Pascal Fontaine, entre otros) tienen un claro sesgo y prejuicio hacia el comunismo, que queda más que reflejado en él.

          Me sorprende que me mencione ese libro junto con los otros, pues muchas de las afirmaciones del mismo son desmentidas tanto por los autores de Desmintiendo la Propaganda Burguesa como por los datos aportados por Viktor Nikolaevich Zemskov. También por Mario Sousa en Desmontando la leyenda negra sobre la URSS: Mentiras sobre la Historia de la Unión Soviética.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Accede con tu cuenta