
La manipulación del lenguaje
Lo único que tiene el religioso, la religión, es el lenguaje: carece de evidencias empíricas para demostrar todas y cada una de las afirmaciones antinaturales que este realiza. De hecho, su base principal es lo que está escrito en un libro al que este concede el estatus de «sagrado» e incuestionable. Hasta tal punto es que estos dependen única y exclusivamente del lenguaje que todos sus argumentos se pueden resumir en un «lo dice X». Debido a esto, el lenguaje, la religión se ha visto en la necesidad de explotarlo hasta el límite e incluso, en la mayoría de ocasiones, rebasarlo.








