Me cuesta ver cómo alguien puede desear que el cristianismo sea verdadero; porque si así es, el lenguaje llano del texto parece demostrar que los que no creen, y esto incluiría a mi padre, mi hermano y a la mayoría de mis amigos, serán castigados por toda la eternidad. Y ésta es una doctrina aborrecible. Charles Darwin

Atheism: The case against God (Ateismo: el caso contra Dios)- George H. Smith

Ateísmo: El caso en contra de Dios, es un libro que argumenta en contra el teísmo y en favor del ateísmo y que fue escrito por George H. Smith en 1974. El autor describe que el propósito del libro es demostrar que la creencia en Dios es del todo irracional: No es mi propósito convertir a la gente al ateísmo ... (Pero si) demostrar que la creencia en Dios es irracional hasta el punto de lo absurdo. Si una persona desea seguir creyendo en un Dios, esta es su prerrogativa, pero ya no puede justificar su creencia en el nombre de la razón y la necesidad moral. El filósofo Michael Martin publicó un estudio en abril de 1982 y declaró que era "un ataque implacable contra las creencias" con "algunas limitaciones"

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Piensa en ello…

Era, por supuesto, una mentira lo que leíste sobre mis convicciones religiosas, una mentira que ha sido sistemáticamente repetida. No creo en un Dios personal y nunca lo he negado, por el contrario, lo he expresado claramente. Si algo hay en mi que puede ser llamado religioso es entonces la admiración sin límites a la estructura del mundo hasta donde la ciencia ha podido revelarnos por el momento. Albert Einstein
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Ateísmo: El caso en contra de Dios, es un libro que argumenta en contra el teísmo y en favor del ateísmo y que fue escrito por George H. Smith en 1974. El autor describe que el propósito del libro  es demostrar que la creencia en Dios es del todo irracional:

No es mi propósito convertir a la gente al ateísmo … (Pero si) demostrar que la creencia en Dios es irracional hasta el punto de lo absurdo. Si una persona desea seguir creyendo en un Dios, esta es su prerrogativa, pero ya no puede justificar su creencia en el nombre de la razón y la necesidad moral.

El filósofo Michael Martin publicó un estudio en abril de 1982 y declaró que era «un ataque implacable contra las creencias» con «algunas limitaciones»

La apuesta de Smith es un planteamiento teológico y filosófico formulado por el filósofo objetivista George H. Smith en su libro de 1979 Atheism: The Case Against God (Ateísmo: el caso contra Dios), que estructura una serie argumentativa en contestación a la apuesta de Pascal, basándose en los trabajos de Ayn Rand y Nathaniel Branden.

El físico, filósofo, matemático y teólogo francés Blaise Pascal planteó en un fragmento de su clásica obra Pensamientos (1670) la conveniencia de creer en Dios. Si éste existía, el creyente ganaba el paraíso mientras que el ateo iba al infierno, según Smith.2Si Dios no existía, nada sucedía. Era un modo de apuesta segura. Es lo que se diera luego en llamar la «Apuesta de Pascal», debatida hasta hoy día.

George Smith argumenta en forma contraria a Pascal, recogiendo y resumiendo algunas de las críticas que a lo largo de los tres siglos de existencia de la «apuesta» se han formulado y las condensa en una sola argumentación.

En términos generales, la Apuesta de Smith es similar a la Apuesta del ateo pero con importantes diferencias.

La apuesta de Smith puede estructurarse de acuerdo a cuatro posibilidades, a saber de la siguiente forma:

  1. Dios no existe. En este caso, los ateos estarían en lo correcto, por lo tanto serían los creyentes los que habrían perdido gran parte de sus vidas y de sus esfuerzos en agradar a un ser inexistente.
  2. Dios es un ser impersonal (deísmo). Dios creó el Universo y luego lo dejó a su suerte, sin intervenir en él. En este caso, ni el ateo ni el creyente tienen razones para preocuparse, pues este Dios ni premia ni castiga. En dado caso, aún los perdedores continuarían siendo los creyentes, pues habrían perdido gran parte de su esfuerzo vital en adorar a un Dios que no les escucha ni les presta atención alguna.
  3. Dios existe y es un ser moralmente elevado. En este caso, Dios no podría castigar a ningún ser humano que cometiera errores de conciencia honestos. Si la razón es la que hace llegar a la conclusión al hombre que Dios no existe, este no debería tomar represalias contra él. De hecho, quien más preocupado debería estar es el creyente, pues la lógica en términos básicos debería llevar al ateísmo, por lo cual la creencia ciega y deshonesta en Dios sería para Él un gran pecado.
  4. El Dios de los cristianos es el correcto, con su actuación moral y éticamente reprobable, que castiga a todo aquel que se atreve a dudar de Él, aunque esta duda esté basada en la lógica y la razón. Así, la vida de cada persona no sería importante, sino la simple adhesión a la creencia de Dios sea esta por razones honestas (escasamente hay quienes creen en dios como consecuencia del razonamiento y la meditación profunda en ese aspecto) o deshonesta (la mayoría, según Smith, lo hacen por la apuesta segura, por temor al infierno o por simple herencia cultural). Sin embargo, este Dios reprobable desde el punto de vista moral, podría fácilmente también convertirse en un Dios traicionero respecto a los cristianos pues, suponiendo que este disfrutara de alguna forma con el sufrimiento humano y no importaran para él las virtudes humanas, no habría en tal caso ningún impedimento para suponer que también lanzara a los cristianos al infierno, ya que para una mente inmoral la traición puede convertirse en un elemento de diversión.

Dadas todas estas argumentaciones, según Smith más sólidas que la apuesta de Pascal desde el punto de vista de la lógica, Smith invita a rechazar la renuncia a la razón que supone necesaria Pascal y predice que, basada en esa lógica, la conclusión más honesta en la que puede desembocar el hombre es en el ateísmo.

 

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3 respuestas

  1. La lógica de George Smith parece sólida (no seré yo quien le discuta), pero olvida que creer en dios no es una cuestión de razonamiento, sino una necesidad psicológica y emocional. Por mucho que se argumente con lógica, quien necesite creer seguirá haciéndolo, independientemente de que «la creencia en Dios sea irracional hasta el punto de lo absurdo».
    Dicho de otro modo, la gente tiene fe porque necesita tenerla, no porque esté racionalmente convencida.
    http://www.elefectogalatea.com/2011/09/la-utilidad-de-las-creencias-religiosas/

    1. Hola Asier.

      Lo que dices ya lo he oído cientos de veces. Eso es algo que ya tengo asumido desde hace décadas. Aunque no tiene nada que ver con el propósito de esta web.

      Mi idea cuando comencé esta web no fué que esa gente (los que se guían por las emociones en cuanto a creerse o no ciertas afirmaciones) dejaran de creerlas mediante la lógica o el uso de la razón. Mi idea al hacer esta web es publicar información para quienes, como yo, se guiaron por ignorancia hacia determinadas creencias preestablecidas por esas personas que afirmaron (y afirman) ser portadoras de mensajes «divinos». Este tipo de personas, que aun pueden deducir y ser medianamente críticos, que creen por desconocimiento o por tradición, es a quienes les puede interesar la información que se dá en esta web. Del resto, los emocional y sentimentalmente débiles, me dá exactamente igual en que crean si con ello se sienten mejor – siempre y cuando no intenten vendernos, o imponernos sus afirmaciones (basadas en mitos) como verídicas y absolutas.

      Saludos.

  2. Tu objetivo me parece muy loable, aunque supongo que ya sabes que es muy ambicioso y quizás casi imposible de lograr. Quien tenga dudas podrá encontrar información útil en lo que publicas, pero quien tenga una creencia más firme no creo que atienda a las razones que expones (y eso independientemente de que esa creencia tenga su origen en argumentos bien fundamentados o en «portadores de mensajes divinos”). Al fin y al cabo, el ser humano es experto en no cambiar sus puntos de vista. Permíteme que vuelva a referirme a mi blog, donde también hago una reflexión al respecto:
    http://www.elefectogalatea.com/2012/02/solo-escuchamos-lo-que-queremos-oir/

    Otra cosa, me parece un tanto atrevido hablar de «emocional y sentimentalmente débiles» cuando te refieres a quienes creen y con ello se sienten mejor. Esa necesidad de creer en algo es universal y no nos libramos nadie. Otra cosa es que nos refugiemos en la fe o en la razón, pero en última instancia hay algo común a todos nosotros: encontrar una explicación al mundo en el que vivimos y las dificultades con que nos encontramos. Además, no me atrevería a asegurar que los ateos no caigamos también en el intento de vender nuestras afirmaciones. Aunque no se basen en mitos, son tan válidas para nosotros como lo es la fe para el creyente.

    Un saludo.

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