Si no creemos en la libertad de expresión para aquellas personas que despreciamos, entonces no creemos en ella para nada. Noam Chomsky

Las razones del censor. Control ideológico y censura de libros en la primera Edad Moderna – Cesc Esteve Mestre

Los índices de libros prohibidos de los siglos XVI y XVII establecen en los prólogos que el fin principal de la censura de textos es la erradicación de la herejía y del error en materia de fe. La prohibición de impresos respondería, pues, a un propósito primario de erradicación de la heterodoxia y de depuración doctrinal; regula, para ello, la creación, impresión, edición, comercio y circulación de libros, y tiene, además, de forma secundaria, efectos disuasorios e inhibitorios sobre la lectura y escritura. Los índices expurgatorios, en cambio, sí permiten la difusión de las obras suspectas, pero sólo si previamente se hubieran sanado sus ‘errores’ o desviaciones, se hubiera restaurado su (supuesta) forma original o se hubiera reparado la posibilidad de un uso ‘depravado’ o malintencionado del texto. Una lectura atenta de los índices revela, además, otras ‘razones’ para la acción censoria, que, con el tiempo, no se limitaría a perseguir la herejía y el error de fe, sino que aspiraría a eliminar otras formas de contestación y a vigilar las costumbres, los usos lingüísticos, la decencia y la honestidad públicas. Los doce estudios reunidos en este libro exploran las razones del censor en distintas modalidades y ámbitos de la censura. La mayoría de estos trabajos se presentó, en versiones preliminares y sujetas a discusión, en el simposio internacional «Las razones del censor. El discurso de la intolerancia y la censura en la primera modernidad», que se celebró en Bellaterra en diciembre de 2010.

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Argumentar con una persona que ha renunciado a la lógica, es como dar medicina a un hombre muerto. Thomas Paine
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Los índices de libros prohibidos de los siglos XVI y XVII establecen en los prólogos que el fin principal de la censura de textos es la erradicación de la herejía y del error en materia de fe. La prohibición de impresos respondería, pues, a un propósito primario de erradicación de la heterodoxia y de depuración doctrinal; regula, para ello, la creación, impresión, edición, comercio y circulación de libros, y tiene, además, de forma secundaria, efectos disuasorios e inhibitorios sobre la lectura y escritura.

Los índices expurgatorios, en cambio, sí permiten la difusión de las obras suspectas, pero sólo si previamente se hubieran sanado sus ‘errores’ o desviaciones, se hubiera restaurado su (supuesta) forma original o se hubiera reparado la posibilidad de un uso ‘depravado’ o malintencionado del texto. Una lectura atenta de los índices revela, además, otras ‘razones’ para la acción censoria, que, con el tiempo, no se limitaría a perseguir la herejía y el error de fe, sino que aspiraría a eliminar otras formas de contestación y a vigilar las costumbres, los usos lingüísticos, la decencia y la honestidad públicas.

Los índices constituyen el principal instrumento del ejercicio institucional y coercitivo de la censura, y el que se compila y construye de forma sistemática con el control y las directrices de las inquisiciones, la Congregación del Índice y las facultades de teología. Ahora bien, las razones del censor se multiplican
cuando, además de los catálogos, tomamos en consideración las modalidades de censura que podríamos llamar difusa, esto es, las que actúan de forma más dispersa e irregular, porque están entrañadas en los discursos que ordenan las actividades sociales e intelectuales. Estas formas de censura son las que culminan con la interiorización plena (y personal) de los criterios que disciernen lo correcto y lo incorrecto, lo conveniente y lo inapropiado, lo que debe o no debe leerse o escribirse, al margen de (o de forma complementaria a) la compleja maquinaria de los índices prohibitorios.

Los doce estudios reunidos en este libro exploran las razones del censor en distintas modalidades y ámbitos de la censura. La mayoría de estos trabajos se presentó, en versiones preliminares y sujetas a discusión, en el simposio internacional «Las razones del censor. El discurso de la intolerancia y la censura en la primera modernidad», que se celebró en Bellaterra en diciembre de 2010. El encuentro, organizado por el grupo de investigación Seminario de Poética del Renacimiento de la Universitat Autònoma de Barcelona, continuaba una serie de reuniones científicas dedicadas al estudio de la censura literaria en la temprana edad moderna, entre las que cabe destacar el workshop Reading and Censorship in Early Modern Europe (Barcelona, 2007) auspiciado por la European Science Foundation; y el congreso internacional Leer no es de cristianos. Lectura y culpa en la Europa del siglo xvi (San Millán de la Cogolla, 2009) organizado en colaboración con Pedro Cátedra, el Instituto de Historia del Libro y de la Lectura y el Instituto Biblioteca Hispánica del CiLengua. El resultado de estos encuentros puede leerse ahora en dos volúmenes colectivos, Reading and Censorship in Early Modern Europe / Lectura y censura en la primera edad moderna (2010) y Lectura y culpa en el siglo xvi / Reading and Guilt in the 16th Century (2012).

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11 respuestas

  1. Holis, primero que nada me presento: soy Lety, creo que me considero agnóstica de momento porque no me puse a indagar más sobre mis creencias religiosas (de momento) y recién empiezo a seguirte.

    Como ésta es tu entrada más reciente, se me dio por consultarte algo que a lo mejor no lo tomes con buenos ojos y no tiene nada que ver con la nota. Así que una disculpa por eso. Este asunto que te quiero preguntar no está tan ligado con deidades o divinidades, o al menos los que son propulsores de éstas cosas no lo asocian a religiones pero sí que tiene que ver con prácticas pseudocientíficas: ¿Escuchaste hablar de la ley de atracción y los audios subliminales? Tiene muchos adeptos, por ejemplo en el caso de los audios subliminales hay de todo tipo que hasta parece muy fantasioso. Son audios con los que supuestamente al escucharlos con audífono y en un estado de relajación van haciendo que cambie tu físico o apariencia. Por ejemplo hay audios para cambiar el color de tus ojos; la tonalidad de la piel; ser más alto o incluso reducir la altura; bajar de peso; cambiar la forma de tu cara (nariz, boca, mandíbula); hacer que tu cabello ondulado se haga lacio o incluso sanar la miopía.

    Es como si todo lo que podemos corregir con ejercicios médicos, operaciones (menos lo de la altura que eso se me hace muy surrealista) se puede realizar y obtener resultados escuchando una hora diaria por un mes o tres meses con auriculares.

    Y la gente dice que le funciona, que es cuestión de fe pero que es increíble que «funcionan» y lo explican desde la llamada ley de atracción.

    Intenté hablar con varias personas escépticas sobre el tema y no me quedé satisfecha, quisiera saber si vos tenés alguna explicación más coherente ¿Crees que sea efecto placebo?
    Perdón, la verdad es que yo ya no me animo a investigar porque siento que voy a caer en la locura.

    Mil perdones! Besos y espero tu respuesta-

  2. Hola compa, me gustaría darte una sugerencia para un articulo, porque es un tema que me trae inquieto. He leído en internet sobre las supuestas coincidencias numéricas en el Corán y sobre los supuestos «»»»milagros»»»» científicos del Corán, como aquel que dicen los musulmanes de que su Corán define con precisión el proceso del embarazo, porque la verdad si que me trae inquieto el tema.
    Pd: ya leí vuestro blog sobre los errores científicos del Corán, muy bueno.

  3. Hola, quisiera que que me recomendaras libros que muestren la mentira de la biblia tanto si son científicos, históricos o cosas así (Tienes una sección entera de eso, pero si tienes algún otro será bienvenido).

    Si no es mucha molestia, disculpa si estoy fuera de lugar, gracias.

    1. Le recomendaría los libros que ya tengo incluidos, entre ellos sobre todo La Biblia desenterrada y Jesús no dijo eso. El resto de libros que puedo recomendar están pendientes de publicar en la web. Como ejemplo, podría empezar leyendo Lies of the Bible Book de Patricia Von Johnson (para ver el punto de vista del cristiano – Von Johnson lo es y en su libro lista las mentiras para luego se supone refutarlas o argumentar contra ellas) y luego los libros de Alexander Drake como Lies the Gospels Told You (para ver el lado contrario: el punto de vista escéptico).

  4. Hola, yo la verdad no quiero creer en ningún Dios, me parece nefasto.

    El dios bíblico es malvado, pero hay quienes intentan justificarlo.

    Hay 2 libros de Paul Copan, un apologeta que trata de explicar por que el Dios del a.t hizo lo que hizo, también además de atacar los arguementos ateos sobre el machismo, esclavitud, asesinatos y leyes horribles de la biblia, tratando (Según él de refutar a los no creyentes).

    Si puedes echarle un vistazo a ambos, y si puedes más aún refutarlo sería fantastico, claro, si puedes.

    1. Un tipo que debido a los sesgos que padece justifica cosas como la esclavitud en la Biblia alegando que este es como una especie de educación forzada donde el esclavo se convertía en el discípulo del amo, cuando eso no aparece en ella, ni fuente alguna y se lo saca de la manga, no mere si quiera ser considerado como referencia de nada. La única excusa que emplea como argumento en todo es la misma que usan muchos de los comentaristas que vienen aquí: el contexto. El problema que tienen ellos y él al usar esto es que, si nos basamos en que puede justificarse dichas doctrinas por el contexto (porque era lo normal en esa época), entonces la Biblia no puede usarse como referente moral. Usando dicho argumento está incosncientemente confesando lo aberrante que es la Biblia y que esta no puede usarse como guía fuera de la época para la cual se ideó (la prehistoria). Vamos, que sus religión, según su argumento, carece de sentido. Pues esta está perpetuando doctrinas fuera de contexto: las están usando independientemente de la época cuando, según ellos, solo sirvieron para una en específico.

      1. La excusa del contexto es clásica. Pero vaya que parece curiosa que se la emplee ante un teórico dios de poder y sapiencia absoluta, para el cual no debería entrañar dificultad alguna «iluminar» el corazón de los hombres, para que notaran lo erróneo de la esclavitud (incluso si fuera a través de una suerte de auto-conocimiento, cosa de que no suene a «coerción moral» y no se vulnere la idea del supuesto «»»libre albedrío»»»).

        Más aun es extraño que no regulara algo tan dañino como la esclavitud, cuando si se tomó el trabajo de regular esas más de 600 leyes que citas habitualmente. Y algunas que ciertamente fueron incumplidas constantemente por Israel, de acuerdo al mito.

    1. Que ha perdido el tiempo en crear algo totalmente inútil. La IA lo único que hace es procesar la información de un libro y luego emitir frases relacionadas con el tema de dicho libro. Algo similar a lo que hizo un estudiante con sus trabajos (aunque lo que hizo el estudiante al menos sí tenía utilidad).

      Lo ha llamado «clón de Jesús» porque ha usado la Biblia como bien podría haberlo llamado «clón del capitán Ahab» si hubiera usado Moby Dick para su IA. Existen IAS con mucha más utilidad que esa (como las que ya usa Android, iOs o Microsoft o las que usa Adobe en su software o Amazon en sus aparatos domésticos. Y ya yéndonos a apps particulares, como las que restauran vídeos antiguos, retocan, dividen o recrean imágenes, audios, etc.). En resumen: un desperdicio. Para oír o leer profundioteces no nos hacen falta IAS: nos basta con los religiosos.

      Para lo único que le ha servido esto es para darse una publicidad (mínima) a él mismo y a su empresa.

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