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El calvo de Eliseo maldiciendo y Dios enviando a osos para matar a los niños que el maldice. — 194 comentarios

  1. Cristianos opinando en una página atea en su mayoría para descalificar. Que mal camino para defender sus argumentos, háganlo donde sean más aceptados.
    Más tolerancia
    Un creyente

  2. (La traducción dice que eran Muchachos no Niños)

    ¿Por qué Dios mató a 42 muchachos sólo por gritarle a Eliseo “¡Calvo!”?
    Por Matt Slick

    2º Reyes 2:23-24: “Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡Calvo, sube! 24 Y mirando él atrás, los vio, y los maldijo en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos.”
    ¿Por qué Dios permitiría que dos osos mataran a 42 muchachos simplemente por gritarle a Eliseo calvo? Vamos a echar un vistazo. Eliseo estaba viajando de Jericó a Bet-el cuando un grupo de muchachos lo acosaron verbalmente. 42 es un número grande de personas y posiblemente era un grupo organizado el cual había salido a retar a Eliseo. La burla de ellos implicó un intento malicioso; especialmente en la cultura del tiempo que instaba a tener respeto por los mayores. Aún más, la declaración “¡Calvo, sube!” tiene relevancia cultural. Primero que todo, el “sube” en la frase era posiblemente una referencia a Elías predecesor de Eliseo subiendo al cielo (2 R 2:11). En otras palabras, ellos querían que Eliseo también se fuera y debido a que Elías se había ido al “siguiente mundo”, la implicación de la frase era que Eliseo desapareciera también. Además, el epíteto ‘calvo’ era considerado en el Oriente como un desacato aún incluso si la persona tenía cabello.’”1

    Los leprosos tenían que afeitarse la cabeza, por lo tanto, tal declaración podía ser perfectamente un insulto deliberado y malicioso, algo peligroso en una multitud lo cual podía perfectamente salirse de las manos.

    Debido al reto de los muchachos, su número intimidante lo cual constituye una multitud, su velada amenaza, la actitud de desprecio y el hecho de que Eliseo era el profeta de Dios, el Señor permitió que estos muchachos fueran destruidos.

    Link de donde obtuve la respuesta:

    http://www.miapic.com/por-que-dios-mato-a-42-muchachos-solo-por-gritarle-a-eliseo-calvo

    • Estaría bien que, antes de comentar, al menos miraran comentarios anteriores y vieran si ya se ha respondido o no a lo que ustedes aportan como argumento. Aquí tiene a otro despistado enviándome el mismo enlace que usted (ver enlace). Por otro lado, estaría también bien que no presuponieran que se desconocen tales justificaciones morales. Porque, vamos, sólo a un religioso se le ocurre justificar un asesinato en masa de personas bajo excusas tan pobres como:

      – Que La traducción dice que eran Muchachos no Niños (como si la edad justificara el asesinato)

      – Que 42 es un número grande de personas y posiblemente era un grupo organizado el cual había salido a retar a Eliseo. (como si el número de personas justificara el asesinato)
      – Que La burla de ellos implicó un intento malicioso; especialmente en la cultura del tiempo que instaba a tener respeto por los mayores. (como si la época justificara el asesinato)
      – Que la declaración “¡Calvo, sube!” tiene relevancia cultural. Primero que todo, el “sube” en la frase era posiblemente una referencia a Elías predecesor de Eliseo subiendo al cielo (2 R 2:11). En otras palabras, ellos querían que Eliseo también se fuera y debido a que Elías se había ido al “siguiente mundo”, la implicación de la frase era que Eliseo desapareciera también. (como si por el mero hecho de desear la muerte de alguien mediante la ironía y el sarcasmo justificara el asesinato)
      – O que el epíteto ‘calvo’ era considerado en el Oriente como un desacato aún incluso si la persona tenía cabello. porque “Los leprosos tenían que afeitarse la cabeza, por lo tanto, tal declaración podía ser perfectamente un insulto deliberado y malicioso, algo peligroso en una multitud lo cual podía perfectamente salirse de las manos.” (como si el insulto, por muy grosero o “malicioso” que este fuera, justificara el asesinato)

      En resumen, que según los apologistas a los que usted ha consultado, está bien matar personas de esa forma porque su número intimidante lo cual constituye una multitud, porque era una velada amenaza, porque tenían una actitud de desprecio y por el hecho de que Eliseo era el profeta de Dios.

      Por otra parte, unas pequeñas correcciones:

      1º.- “La traducción dice…“, no. La traducción, que usted y esa web apologética han querido usar. En la copia más antigua, en la LXX, la palabra empleada era παιδάριον (paidarion) y significa tanto muchacho, como muchachito, como niño.

      pahee-dar’-ee-on
      Neuter of a presumed derivative of G3816; a little boy: – child, lad.

      Misma palabra empleada en Mateo 11:16 y Juan 6:9. Se emplea para definir básicamente a toda persona no mayor de edad, básicamente “jóvenes” o preadolescentes.

      Por eso tiene usted todas estas traducciones para 2 Reyes 23:

      (Castillian)  Desde aqu subió a Betel. Y cuando sub a por el camino, salieron unos rapazuelos de la ciudad, que se burlaban de él, diciéndole: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”.
      (“CJ”)  De allí subió a Betel. Iba subiendo por el camino, cuando unos niños pequeños salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”
      (Jer 1998*)  De allí subió a Betel. Iba subiendo por el camino, cuando unos niños pequeños salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”
      (Jer 2001*)  Luego subió de allí a Betel y, según subía por el camino, unos cuantos chicuelos salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”
      (Jünemann*)  Y subió de allí a Betel; y, subiendo él en el camino, rapazuelos pequeños salieron de la ciudad, e íbanse burlando de él y decíanle: «Sube, calvo; sube, calvo».
      (LBLA)  Después subió de allí a Betel; y mientras subía por el camino, unos muchachos salieron de la ciudad y se burlaban de él, y le decían: ¡Sube, calvo; sube, calvo!
      (NBLH)  Después subió de allí a Betel (Casa de Dios); y mientras subía por el camino, unos muchachos salieron de la ciudad y se burlaban de él, diciéndole: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”
      (OSO)  Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!
      (DHH C 2002*)  Después Eliseo se fue de allí a Betel. Cuando subía por el camino,[ñ] un grupo de muchachos de la ciudad salió y comenzó a burlarse de él. Le gritaban: calvo! ¡Sube, calvo!
      (BLS)  Eliseo salió de allí y se fue a la ciudad de Betel. Mientras iba por el camino, unos muchachos salieron de la ciudad y se burlaron de él. Le decían: «¡Sube, calvo, sube!»
      (PDT)  “Eliseo salió de allí para ir a Betel. Mientras subía la colina para entrar a la ciudad, unos jóvenes que salían de la ciudad comenzaron a burlarse de él, diciendo: «¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!»”
      (BLA*)  De allí se fue a Betel; cuando iba por el camino que sube, salieron de la ciudad unos muchachos que se burlaban de él: “¡Vamos calvo, sube! ¡Vamos calvo, sube!” decían._
      (MN*)  De allí Eliseo fue a Betel y, cuando iba por el camino, unos rapazuelos que habían salido de la ciudad empezaron a burlarse de él, diciéndole: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”.
      (NC*)  De allí subió a Betel, y, según iba por la pendiente, salieron de la ciudad unos muchachos y se burlaban de él, diciéndole: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”
      (NRV2000**)  Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron los muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!
      (NVI 1984)  De Jericó, Eliseo se dirigió a Betel. Iba subiendo por el camino cuando unos muchachos salieron de la ciudad y empezaron a burlarse de él. “¡Anda, viejo calvo! le gritaban. ¡Anda, viejo calvo!”
      (NVI 1999)  Eliseo maldice a los burlones De Jericó, Eliseo se dirigió a Betel. Iba subiendo por el camino cuando unos muchachos salieron de la ciudad y empezaron a burlarse de él. «¡Anda, viejo calvo! –le gritaban–. ¡Anda, viejo calvo!»
      (SA*)  Desde allí subió a Betel. Y cuando subía por el camino, salieron unos rapazuelos de la ciudad, que se burlaban de él, diciéndole: ¡Sube, calvo; sube, calvo!
      (RV 1960)  Después subió de allí a Bet-el; y subiendo por el camino, salieron unos muchachos de la ciudad, y se burlaban de él, diciendo: ¡Calvo, sube! ¡calvo, sube!
      (Oro*)  De aquí pasó a Betel, y cuando iba subiendo por el camino, salieron de la ciudad unos muchachos, y le motejaban, diciendo: Sube, oh calvo: calvo, sube.
      (“Kadosh”)  Elisha salió para ir a Beit-El. Mientras estaba de camino, salieron unos muchachos de la ciudad y se burlaban de él, diciendo: “¡Sube calvo! ¡Sube calvo!”
      (VM)  ¶Después salió Eliseo de allí a Bet-el; y en tanto que iba por el camino cuesta arriba, unos mozuelos salieron de la ciudad, y se mofaron de él, diciéndole: ¡Sube, calvo! ¡sube, calvo!
      (BJ76)  De allí subió a Betel. Iba subiendo por el camino, cuando unos niños pequeños salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: «¡Sube, calvo; sube, calvo!»
      (NBJ)  Luego subió de allí a Betel y, según subía por el camino, unos cuantos chicuelos salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”
      (BJ2)  De allí subió a Betel. Iba subiendo por el camino, cuando unos niños pequeños salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”
      (JER3)  Luego subió de allí a Betel y, según subía por el camino, unos cuantos chicuelos salieron de la ciudad y se burlaban de él diciendo: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”
      (BL95)  De allí se fue a Betel; cuando iba por el camino que sube, salieron de la ciudad unos muchachos que se burlaban de él: “¡Vamos calvo, sube! ¡Vamos calvo, sube!” decían.
      (BLA)  De allí se fue a Betel; cuando iba por el camino que sube, salieron de la ciudad unos muchachos que se burlaban de él: “¡Vamos calvo, sube! ¡Vamos calvo, sube!” decían._
      (BPD)  Desde allí subió a Betel. Mientras iba subiendo por el camino, unos muchachos salieron de la ciudad y se burlaban de él, diciendo: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”.
      (CAB)  Desde aqu subió a Betel. Y cuando sub a por el camino, salieron unos rapazuelos de la ciudad, que se burlaban de él, diciéndole: “¡Sube, calvo; sube, calvo!”.

      Estaría también bien que miraran qué significa “muchachos”, antes de usarlo como justificación.

      2º.- No es que “el Señor permitió que estos muchachos fueran destruidos” sino que fue Yhwh quien los destruyó enviando a esos osos después de que Eliseo (“profeta de Yahvé”) los amenazara: no es que, por causalidad, unos osos aparecieran y atacaran justamente a quienes habían insultado al “profeta”; es que esos osos aparecen como consecuencia directa, en el relato, porque Eliseo los maldice. Ya que tantos les encantan las relaciones causa efecto, estaría bien que se la aplicaran a este mismo relato bíblico. En las anotaciones de Jamieson-Fausset-Brown estos explican, de hecho, que:

      “El juicio espantoso que les tocó, fué por la intervención de Dios para apoyar a su profeta recién investido.”

      3º.- Matt Slick realiza una “interpretación” bastante torticera, que parece fundamentar en el uso metafórico cuando le conviene:

      Por un lado se toma el núnero 42 como algo literal, mientras que por otro el “sube” que le gritan los “muchachos” a Eliseo se lo toma como algo metafórico ¿Criterio objetivo para hacer esto? Ni idea. Porque si nos basamos en el contexto literario, el propio texto decía que Eliseo estaba “subiendo” por un camino hacia Bethel. Uno puede ver en las notas de muchas Biblias que:

      2.23 Subía por el camino: Para ir de Jericó a Betel había que subir desde 250 m bajo el nivel del mar hasta 880 sobre el nivel del mar. Cf. Lc 10.30.

      Fuente: Notas DHH

      Incluso exponen que el número 42 es más simbólico que literal:

      2.24 En la simbología bíblica, el número cuarenta y dos suele estar relacionado con algo destructivo (cf. 2 R 10.14; Ap 11.2; 13.5).

      Aunque esto, por supuesto, no sólo lo padece Slick. Esta costumbre de “interpretar” como a uno le viene en gana (como si supieran en qué estaba pensando un autor más allá de sus propias palabras reflejas en los textos) es lo que hace que personas como e comentarista Mattew Henry le den la razón a Slick con el uso simbólico hacia Elías aun al mismo tiempo que le contradice con respecto al punto 2º:

      “El profeta actuó por impulso divino. Si el Espíritu Santo no hubiera dirigido la solemne maldición de Eliseo, la providencia de Dios no la hubiera seguido con un juicio.”

      En lo único en lo que coinciden todos los religiosos es en mostrar la poca catadura moral que la religión les ha inculcado, justificando a su querido Yahvé bajo excusas tan pobres como los ad verecundiam que se emplean.

      4º.- Les admitiría la excusa del contexto histórico, que en la época tal ofensa era digna de tal castigo, si se tomaran que la ética reflejada en los relatos y leyes de dicho libro obedece única y exclusivamente a dicha época. Seguiría viendolo antiético pero haría tal concesión si no fuera porque pretenden, religiosos, tomar a dicho libro como un libro del que tomar actualmente sus normas morales. Que hoy día usen y prediquen la moral de dicho libro, tomen a esos personajes como héroes y ejemplos de buena conducta y justifiquen las barbaridades morales que ahí aparecen demuestra, precisamente, el punto que quería reflejar con este artículo: que las religiones son un cáncer para esta sociedad actual.

      5º.- La única razón por la cual el autor de 2 Reyes escribió dicho relato fue simplemente para mostrar qué poder tenía un profeta y advertir a sus lectores de qué es lo que puede sucederles si se burlan de uno de ellos. Un argumento ad baculum ya bastante típico que abunda por toda la Biblia y que va dirigido a crear un público devoto, y por lo visto con una brújula moral totalmente desviada (viendo las excusas que me ponen algunos comentarios para justificar que su querido personaje divino mate incluso a niños). Ahora resulta que está justificado matar a personas enviando osos para que las descuarticen (lo que en religión denominan como “milagros”) simplemente porque estas hacen escraches ¡con un par!

    • Puede ponerlo cómo quiera, pero sigue siendo desproporcionado (un Dios benevolente usaría otros métodos, pero del sociópata del AT esto es de esperar)y la “omnibenevolencia” divina no se aprecia desde luego en el AT -ni en el Apocalipsis, donde “los buenos” son los que envían las plagas-.

      Y pónganse de acuerdo, porque otros de los suyos dicen que Dios es inmutable y nunca cambia.

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