Es más fácil creer en Dios que aceptar nosotros mismos la culpa. David Gerrold

Cómo ir a predicar la intolerancia y la discordia

A finales del siglo primero un religioso afirmó, en boca de uno de sus personajes, lo que pretendía hacer. Se sentó y escribió los dictámenes de la secta que estaba organizando. A través de una autoridad que él mismo se estaba inventando les dijo a sus miembros que estos debían propagar los mismos dictámenes que este les estaba promulgando. Su base principal, conseguir más poder. Y como el poder lo otorga el número de gente que te respalde, su objetivo era conseguir cuanta más gente mejor. Para ello, en uno de sus relatos, este alentaba a predicar su doctrina casa por casa, pueblo por pueblo, advirtiendo a sus discípulos que en caso de no conseguir su objetivo estos se marcharan de ahí hacia donde sí los recibieran y creyeran. No perdió ni un segundo para decirles, en ese mismo texto, que quienes no les recibieran y confiaran en ellos recibirían todo tipo de castigos divinos. Después de todo, según él mismo, todo se justificaba de boca de esa autoridad incuestionable que él mismo se estaba reinventando, que este no había venido para traer la paz sino para enfrentar a las familias. Y lo consiguió.

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Piensa en ello…

El otro día un caballero me estaba contando sobre un caso de providencia especial. Él lo conocía. Había sido partícipe de él. Hacía unos años, estaba por subir a un barco cuando resultó demorado. No fue, y el barco se perdió con todos los que estaban a bordo. ‘¡Sí!’, dije yo, ‘¿Cree usted que la gente que se ahogó creía en la providencia?’. Pensemos en el infinito egoísmo de tal doctrina. He aquí un hombre que se salva de subir a un barco de quinientos pasajeros y ellos se van al fondo del mar; padres, madres, niños, y amorosos esposos y esposas esperan en las costas. ¡He aquí un pobre diablo que no fue! Y él cree que Dios, el Ser Infinito, interfirió en su pobre y reseca vida a su favor, y dejó que todos los demás murieran. Esto es providencia. ¿Por qué la providencia permite todos los crímenes? ¿Por qué son protegidos los golpeadores de mujeres, y por qué las esposas y niños quedan indefensos, si la mano de Dios está sobre todos nosotros? ¿Quién protege a los locos? ¿Por qué la providencia permite la locura? Pero la iglesia no puede renunciar a la providencia. Si tal cosa no existe, no sirven las plegarias, ni la adoración, ni las iglesias, ni los sacerdotes. Robert G. Ingersoll, “Orthodoxy”, 1884
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A finales del siglo primero un religioso afirmó, en boca de uno de sus personajes, lo que pretendía hacer. Se sentó y escribió los dictámenes de la secta que se estaba organizando. A través de una autoridad que él mismo se estaba inventando y confiriendo les dijo a sus miembros fieles que estos debían propagar los mismos dictámenes que este les estaba promulgando. Su base principal: conseguir más poder. Y como el poder lo otorga el número de gente que te respalde su objetivo era conseguir el máximo número de aceptos: cuanta más gente mejor. Para ello, en uno de sus relatos, este alentaba a predicar su doctrina casa por casa, pueblo por pueblo, advirtiendo a sus discípulos que en caso de no conseguir su objetivo estos se marcharan de ahí hacia donde sí los recibieran y creyeran. No perdió ni un segundo para decirles, en ese mismo texto, que quienes no les recibieran y confiaran en ellos recibirían todo tipo de castigos divinos. Después de todo, según él mismo, todo se justificaba de boca de esa autoridad incuestionable que él mismo se estaba reinventando; que ese personaje no había venido para traer la paz sino para enfrentar a las familias.

34 No penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.

35 Porque he venido para hacer disensión del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.

36 Y los enemigos del hombre serán los de su casa.

Y lo consiguió.

Mateo 10 es, en mi opinión, el texto más aberrante del Nuevo testamento. Básicamente consiste en una serie de instrucciones de cómo adoctrinar en las cuales su autor refleja, en palabras de su personaje mesiánico principal hacia sus seguidores, lo que les sucedería a cualquier seguidor suyo al hacer ese proselitismo sectario que ellos llaman «evangelizar» (predicar las doctrinas de los evangelios). Al ser un texto destinado a leerse en público, su autor les está diciendo a los mismos que intenta adoctrinar que ellos también lo hagan prometiéndoles que recibirán recompensas divinas al hacerlo y que será hasta normal el encontrarse con personas, incluso de su propia familia, que no les creerán. Les dice que no se preocupen pues esto ya estaba predicho por él: esa era su intención.

La religión, en su idea de obtener membresías a toda costa (cuanta más gente acrítica y fiel a sus ideas mejor) consiguió enfrentar a todo tipo de personas, incluso dentro de la misma familia. Para demostrarlo no voy a recurrir a ejemplos históricos sino a uno bastante actual y público.

 En 2015 la CNN hizo un reportaje especial sobre los ateos titulado como CNN Special Report: Atheists: Inside the World of Non-Believers. En él se muestra cómo es la vida de los ateos en un país, EE.UU, donde existe una enorme intolerancia hacia estos propagada por los grupos sectarios que conforman las distintas religiones. Entre los entrevistados estaban David Gormley, un ateo que fundó y preside la Skeptic Society de la Georigia University, y sus padres cristianos: John y Diane Gromley.
 
Desde que David les dijera a sus padres que no creía en la existencia de deidades (incluida la suya), después de una discusión, estos empezaron básicamente a ignorarlo y a considerarlo como la «oveja negra» de la familia.

 Los malvados ateos

En EE.UU, tal y como se muestra en el reportaje, existe una enorme polarización propagada por las sectas, mayoritarias o no, que se ha traducido en una serie de ataques hacia todo aquel que no pertenezca al mismo credo que uno pertenece. Así, por ejemplo, en las distintas encuestas que se realizaron y realizan cada año, se puede observar que la gente que cree ciegamente en las afirmaciones bíblicas muestra un odio, intolerancia y desconfianza hacia todos aquellos que no creen lo mismo que ellos (incluso cuando pertenecen, supuestamente, a la misma religión). Todos dicen tener la verdad, ergo no todo el mundo puede tener la razón. ¿La solución? Todo el mundo está equivocado menos tú. Pero ¿en qué se basan?

El fundamento principal hacia el cual van dirigidos todos sus esfuerzos es reforzar la confianza ciega en las afirmaciones religiosas. En el caso que nos ocupa, concretamente las vertidas por los mismos autores del texto anterior o similares o, en su defecto, las interpretaciones que cada uno les da a esas afirmaciones. Estos pusieron todo su empeño en convencer a la gente, buscando cuanto más crédulos mejor, y en criticar (y demonizar) sobre todo a los inconvencibles: a aquellos que, por sus ideas, reflexiones y conocimientos, dudaran de todo lo que les afirmaran. Para el religioso no hay peor cosa que el escepticismo (incluso peor que aquellos que, basándose en mismos argumentos que ellos emplean, creen lo que afirman otras religiones). Las razones son obvias: un supersticioso que pretende vivir del cuento, al no poder demostrar lo que afirma, necesita que le crean: lo único que tienen para seguir manteniendo su estatus social es lo que ellos denominan Fe (la confianza ciega en sus afirmaciones). Y en el lado opuesto a la confianza ciega (que es lo que busca el religioso en la gente) está la desconfianza. ¿Qué hacer entonces con quienes pusieran en duda tus afirmaciones indemostrables? Criticarles, insultarles y menospreciarles. Así es como podemos ver, por ejemplo, que a lo largo de cualquier texto «sagrado» del monoteísmo abrahámico sus autores, sus líderes, dicen cosas como estas mostrando su intolerancia hacia todo aquello que hiciera dudar de sus palabras o fuera crítico con ellos (recuerden: la crítica es el mayor enemigo del religioso) al mismo tiempo que adoctrinaban en la obediencia hacia ellos:

Génesis 27:29

Sírvante pueblos, Y naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos,
Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren

Éxodo 22:20

El que ofreciere sacrificio a dioses excepto solamente a Jehová, será muerto.

Deuteronomio 11:28

Y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido

Deuteronomio 17:12

Y el hombre que procediere con soberbia, no obedeciendo al sacerdote que está para ministrar allí delante de Jehová tu Dios, o al juez, el tal morirá; y quitarás el mal de en medio de Israel.

Deuteronomio 13:6-9

6 Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis,

7 de los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella;

8 no consentirás con él, ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás,

9 sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él para matarle, y después la mano de todo el pueblo.

Deuteronomio 17:2-5

1 No ofrecerás en sacrificio a Jehová tu Dios, buey o cordero en el cual haya falta o alguna cosa mala, pues es abominación a Jehová tu Dios.

2 Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios traspasando su pacto,

3 que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido;

4 y te fuere dado aviso, y después que oyeres y hubieres indagado bien, la cosa pareciere de verdad cierta, que tal abominación ha sido hecha en Israel;

5 entonces sacarás a tus puertas al hombre o a la mujer que hubiere hecho esta mala cosa, sea hombre o mujer, y los apedrearás, y así morirán.

Deuteronomio 20:10-15

10 Cuando te acercares á una ciudad para combatirla, le intimarás la paz.

11 Y será que, si te respondiere, Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere hallado te serán tributarios, y te servirán.

12 Mas si no hiciere paz contigo, y emprendiere contigo guerra, y la cercares,

13 Luego que Jehová tu Dios la entregare en tu mano, herirás á todo varón suyo á filo de espada.

14 Solamente las mujeres y los niños, y los animales, y todo lo que hubiere en la ciudad, todos sus despojos, tomarás para ti: y comerás del despojo de tus enemigos, los cuales Jehová tu Dios te entregó.

15 Así harás á todas la ciudades que estuvieren muy lejos de ti, que no fueren de las ciudades de estas gentes.

16 Empero de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida;

17 Antes del todo los destruirás: al Hetheo, y al Amorrheo, y al Cananeo, y al Pherezeo, y al Heveo, y al Jebuseo; como Jehová tu Dios te ha mandado:

18 Porque no os enseñen á hacer según todas sus abominaciones, que ellos hacen á sus dioses, y pequéis contra Jehová vuestro Dios.

19 Cuando pusieres cerco á alguna ciudad, peleando contra ella muchos días para tomarla, no destruyas su arboleda metiendo en ella hacha, porque de ella comerás; y no la talarás, que no es hombre el árbol del campo para venir contra ti en el cerco.

20 Mas el árbol que supieres que no es árbol para comer, lo destruirás y lo talarás, y construye baluarte contra la ciudad que pelea contigo, hasta sojuzgarla.

Deuteronomio 21:18-21

18 Cuando alguno tuviere hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere á la voz de su padre ni á la voz de su madre, y habiéndolo castigado, no les obedeciere;

19 Entonces tomarlo han su padre y su madre, y lo sacarán á los ancianos de su ciudad, y á la puerta del lugar suyo;

20 Y dirán á los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece á nuestra voz; es glotón y borracho.

21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán con piedras, y morirá: así quitarás el mal de en medio de ti; y todo Israel oirá, y temerá.

Deuteronomio 28:20

Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado.

Deuteronomio 28:47-48

Por cuanto no serviste a Jehová tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Jehová contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte.

Deuteronomio 28:58-59

58 Si no cuidares de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo este nombre glorioso y temible: Jehova tu dios,

59 entonces Jehová aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia, plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas.

Deuteronomio 29:18-19

18 No sea que haya entre vosotros varón o mujer, o familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de Jehová nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros raíz que produzca hiel y ajenjo,

19 y suceda que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, a fin de que con la embriaguez quite la sed.

Levítico 24:15-16

15 Y a los hijos de Israel hablarás, diciendo: Cualquiera que maldijere a su Dios, llevará su iniquidad.

16 Y el que blasfemare el nombre de Jehová, ha de ser muerto; toda la congregación lo apedreará; así el extranjero como el natural, si blasfemare el Nombre, que muera.

Jeremías 48:10

Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová, y maldito el que detuviere de la sangre su espada.

Malaquías 2:2

Si no oyereis, y si no decidís de corazón dar gloria a mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no os habéis decidido de corazón.

Ezequiel 3:18-21

Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano. Pero si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, él morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma

Gálatas 1:8-9

Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema

Proverbios 3:33

La maldición de Jehová está en la casa del impío, Pero bendecirá la morada de los justos.

Jeremías 17:5

Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.

Jeremías 28:16-17

16 Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en este año, porque hablaste rebelión contra Jehová.

Salmos 14:1

Al Músico principal: Salmo de David. Dijo el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; No hay quien haga bien.

Salmos 53:1

1 Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. Dijo el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: No hay quien haga bien.

Salmo 119:21

Reprendiste a los soberbios, los malditos, Que se desvían de tus mandamientos.

Romanos 13:1-4

13 TODA alma se someta á las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas.

Asi que, el que se opone á la potestad, á la ordenación de Dios resiste: y los que resisten, ellos mismos ganan condenación para sí.

Porque los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo. ¿Quieres pues no temer la potestad? haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;

Porque es ministro de Dios para tu bien. Mas si hicieres lo malo, teme: porque no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo.

1 Pedro 2:13-14

13 Sed pues sujetos á toda ordenación humana por respeto á Dios: ya sea al rey, como á superior,

14 Ya á los gobernadores, como de él enviados para venganza de los malhechores, y para loor de los que hacen bien.

Colosenses 2:8

Mirad que ninguno os engañe por filosofías y vanas sustilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme á los elementos del mundo, y no según Cristo:

2 Juan 1:9-11

Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene á Dios: el que persevera en la doctrina de Cristo, el tal tiene al Padre y al Hijo.

10 Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ­bienvenido!

11 Porque el que le dice bienvenido, comunica con sus malas obras.

Estos líderes religiosos se dedicaron a prometer una «vida» eterna después de morir o recompensas a modo de sucesos fortuitos beneficiosos (que en realidad se basan en el puro azar y en razonamientos post hoc, cuando no son ellos mismos quienes los fuerzan para que se cumplan); se inventaron una autoridad incuestionable, todopoderosa e invisible alegando que ellos la representaban; dictaron órdenes que les beneficiaban y luego, para no perder a aquellos convencidos por sus afirmaciones, amenazaron a quienes dudaran de ellos diciendo que si lo hacían recibirían castigos eternos. Para aquellos que no creyeran las amenazas imaginarias dictaron castigos terrenales como la muerte por espada, la tortura o la lapidación. Así, toda desobediencia hacia ellos y a la autoridad que decían representar quedaría reprimida. Un negocio redondo, pues con el mismo producto ficticio que vendes desvías además el foco de atención que apunta hacia ti: si te cuestionan no te están cuestionando a ti sino a ese ser perfecto, si haces algo siempre puedes desviar las responsabilidades hacia dicho ser o hacia su equivalente negativo, también ficticio; si te critican la coherencia de tus afirmaciones y la de los actos incoherentes que describes sobre dicho personaje siempre puedes alegar que «sus caminos son inescrutables» eludiendo así tener que responder a eso.

 Todo un producto genial para toda aquella persona que quiera abandonarse intelectualmente y no quiera malgastar energías pensando demasiado. ¿Cual es el coste? El obvio: convertirse en un esclavo intelectual que deja que otros piensen por ti.

Cuando dejas que otros piensen por ti

Un ejemplo de todo lo expuesto anteriormente se puede ver en dicho reportaje de la CNN. La conversación clave donde se muestra que esta gente (los religiosos) abandonan pensar libremente para guiarse por su creencia ciega en lo que les afirmaron otros (en este caso los religiosos que les inculcaron sus creencias vía oral y escrita), incluso cuando esto repercute a sus relaciones familiares, se produce a partir del minuto 12 (clic aquí para ver vídeo):
minúto 12:43
 
Padre cristiano ( John Gormley): – La verdad es que le hablamos a una persona muerta (su hijo).
Periodista (Kyra Phillips): – Me rompe el corazón que pienses que tu hijo está muerto.
Padre cristiano: – Bueno, no se trata de lo que yo piense: se trata de lo que las escrituras declaran objetivamente.
 
min. 13:15
 
Periodista: – Le pedimos a los Gormley que se sentaran con su hijo y nosotros, pero no quisieron. (Le muestran a David lo que dijeron sus padres de él y por qué lo dijeron)
 

¿Por qué su padre piensa eso sobre su hijo? ¿Lo hace por algún tipo de análisis reflexivo y objetivo? ¿Es que su hijo está realmente muerto? ¿Entonces por qué dice que lo está? Básicamente, porque ha decidido abandonar el pensar por si mismo para guiarse por lo que otros afirmaron (en este caso los autores bíblicos y los religiosos que le convencieron, posiblemente desde su infancia) hasta tal punto de considerar que su propio hijo está muerto simplemente porque no cree lo que ellos sí. Al final, el inculcar a la gente que debe creer ciegamente las afirmaciones de un libro y a quienes las transmiten, haciendo que las personas se comporten de forma totalmente sectaria e intolerante, tiene resultados: crear borregos. Ejemplos como el que podemos ver en este caso, donde un padre reniega incluso de su propio hijo, los hay por millones. Este no es más que uno de tantos. Permítanme que no me tome en serio cuando dicen que no pertenecen a ninguna secta simplemente porque el número de personas que dicen pertenecer a dicha religión es elevado.

Si quieren ver un manual de cómo se debe comportar una secta recomiendo a todo el mundo que lea y analice críticamente el capítulo 10 del libro de Mateo, si quieren ver cómo se predica la discordia vayan a cualquier sitio donde se predique una religión y si quieren ver sus efectos pregunten a cualquier escéptico que viva donde la religión tenga cierto poder o diga que usted lo es, para vivirlo en sus propias carnes.

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Una respuesta

  1. Si alguien quiere escuchar una mezcla de hipocresía, conspiraciones del NWO y similares, desprecio a que las mujeres puedan gobernar y a todo lo pagano y lo homosexual, complejo de persecución, falacias, y tiempos finales tiene a cierto pastor Miguel en Radio Solidaria (menudo nombre para una emisora que incluye a un conocido calvinista estadounidense y gusta de recitar los versículos del Apocalipsis en los que todo se va al Lago de Fuego)

    Luego que no se quejen si esa gente está en caída libre y nadie les toma en serio.

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