La fe salva, por tanto, miente. Friedrich Nietzsche

Ágora (película biográfica)

En el siglo IV, Egipto era una provincia del Imperio Romano. Su ciudad más emblemática, Alejandría, se había convertido en el último baluarte de un mundo en crisis, confuso y violento. En el año 391, las revueltas callejeras alcanzaron una de sus instituciones más legendarias: la biblioteca. Atrapada tras sus muros, la brillante astrónoma Hipatia (Rachel Weisz), filósofa y atea, lucha por salvar la sabiduría del mundo antiguo, sin percibir que su joven esclavo, Davo, se debate entre el amor que le profesa en secreto y la libertad que podría alcanzar uniéndose al imparable ascenso del Cristianismo...

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Piensa en ello…

El hecho que un creyente pueda ser más feliz que un escéptico es tan cierto como decir que el borracho es más feliz que el hombre sobrio. George Bernard Shaw
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En el siglo IV, Egipto era una provincia del Imperio Romano. Su ciudad más emblemática, Alejandría, se había convertido en el último baluarte de un mundo en crisis, confuso y violento. En el año 391, las revueltas callejeras alcanzaron una de sus instituciones más legendarias: la biblioteca. Atrapada tras sus muros, la brillante astrónoma Hipatia (Rachel Weisz), filósofa y atea, lucha por salvar la sabiduría del mundo antiguo, sin percibir que su joven esclavo, Davo, se debate entre el amor que le profesa en secreto y la libertad que podría alcanzar uniéndose al imparable ascenso del Cristianismo.

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Sobre Hipatia

HypatiaHipatia (/hy.pa.’ti.a/; Griego: Ὑπατία; Alejandría, 355 ó 370 – Ibídem, marzo de 415 ó 416 ) fue una filósofa y maestra neoplatónica griega, natural de Egipto, que destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía, miembro y líder de la Escuela neoplatónica de Alejandría a comienzos del siglo V. Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética. Educó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, entre los que destacan el obispo Sinesio de Cirene —que mantuvo una importante correspondencia con ella—, Hesiquio de Alejandría y Orestes, prefecto de Egipto en el momento de su muerte.

Hija y discípula del astrónomo Teón, Hipatia es la primera mujer matemática de la que tenemos un conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los primitivos astrolabios —instrumentos para determinar las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste— e inventó un hidrómetro.

Hipatia murió a una edad avanzada, 45 ó 60 años (dependiendo de cuál sea su fecha correcta de nacimiento), linchada por una turba de cristianos. Su asesinato se produjo en el marco de la hostilidad cristiana contra el declinante paganismo y las luchas políticas entre las distintas facciones de la Iglesia, el patriarcado alejandrino y el poder imperial, representado en Egipto por el prefecto Orestes, ex alumno de la filósofa. Sócrates Escolástico, el historiador más cercano a los hechos, afirma que la muerte de Hipatia fue causa de «no poco oprobio» para el Patriarca Cirilo y la iglesia de Alejandría, y fuentes posteriores, tanto paganas como cristianas, le achacan directamente el crimen, por lo que muchos historiadores consideran probada o muy probable la implicación de Cirilo, si bien el debate al respecto sigue abierto.

Su carácter singular de mujer entregada al pensamiento y la enseñanza en plena Tardoantigüedad, su fidelidad al paganismo en el momento de auge del catolicismo teodosiano como nueva religión del Estado, y su muerte a manos de cristianos le han conferido gran fama. La figura de Hipatia se ha convertido en un verdadero mito: desde la época de la Ilustración se la presenta como a una «mártir de la ciencia» y símbolo del fin del pensamiento clásico ante el avance del Cristianismo. No obstante, en la actualidad se destaca que su asesinato fue un caso excepcional y que, de hecho, la escuela neoplatónica alejandrina, progresivamente cristianizada, floreció hasta pleno siglo VII.

Por su parte, los movimientos feministas la han reivindicado como paradigma de mujer liberada, incluso sexualmente, aunque, según la Suda, estuvo casada con otro filósofo —llamado Isidoro— y se mantuvo virgen. También se la ha asociado con la Biblioteca de Alejandría, si bien no hay ninguna referencia que vincule a ambas: se cree que la Gran Biblioteca ptolemaica desapareció en un momento incierto del siglo III, o quizá del IV, y su sucesora, la Biblioteca-hija del Serapeo, fue expoliada en 391. Según las fuentes, Hipatia enseñaba a sus discípulos en su propia casa.

Conclusión

Cuantos científicos, físicos, matemáticos, geólogos, médicos, químicos, filósofos y demás librepensadores habrá matado la religión…  (la listaCrímenes del Cristianismo” muestra un porcentaje, aunque no todos)

Seguramente la humanidad ya habría descubierto las vacunas siglos atrás, ya habrían habido avances en medicina y posiblemente ahora ya tuviéramos muchísimos mas conocimientos de los que poseemos… ¿quien sabe? tal vez la religión ya haya matado siglos atrás al descubridor de la vacuna contra la gripe (tanto directa como indirectamente).

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2 respuestas

  1. Me parece muy bien esa referencia que se cita de Hypatia  hay se podría demostrar una vez mas que el cristianismos muchas veces puede oponerse a la ciencia. Aunque el cristianismo cuando comenzó a ascender muchos de sus estudios teológicos tomaron fundamentos de la filosofía y cultura Griegas. o sea también se helenizo. Sin el helenismo el cristianismo tampoco podría haber desarollado una teológica tan fundamentada como lo es la actual. Que en mi concepto la que me ha costado un poco refutar en cuestión histórica y filosófica es la teología Católica. Esta institución es la que mas se fundamente en conceptos platónicos y aristotélicos para demostrar que es: "una, santa y apostólica. La defensa que ellos buscan para demostrar que son iglesia verdadera esta en un rama de su teología que se llama apologética que la llaman defensa de la fe. Encontrándome de que se trata todo eso encontraba que los primeros apologetas, escribian en griegos es ahí donde concluí que el cristianismo se baso en cuestiones griegas para defender lo que dicen ellos que es verdadero 

    1. Los apologistas no sólo escribían en griego. También lo hacían en latín. Pero no está en cómo escribía sino en qué escribían. Las citas de los «padres de la Iglesia» a filósofos griegos y conceptos helenos son innumerables. Si uno lee a cualquier apologista puede comprobarlo fácilmente. No es un secreto que toda su teología se fundamente en ello. Basta con leer el Suma Teología de Aquino, por ejemplo, para ver cómo este cita a estos filósofos clásicos para luego intentar rebatirlos.

      Donde más se nota la influencia helena (yo diría grecorromana) es en los propios textos neotestamentarios. Sobre todo en los evangelios.

      Saludos.

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