Una lectura y entendimiento completos de la Biblia son el camino más seguro al ateísmo. Donald Morgan

Top 5 de anacronismos bíblicos insalvables

En la biblia existen numerosos anacronismos en base a la historia real, pero dentro de la misma historia bíblica también se producen y resultan hasta ridículos de lo obvios que son ya que carecen absolutamente de lógica. Estos destruyen toda su credibilidad y demuestran aun más que este libro, lejos de ser todo lo perfecto que nos lo intentan vender, fue compuesto mediante retazos de relatos de distintas fuentes y unidos mediante interpolaciones. Para los que quieran comprobarlo.Un regalito en este Top 5 de anacronismos que ¡ojo! solo pertenecen a los dos primeros libros del Pentateuco.

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Piensa en ello…

Para un hombre con el estómago vacío, la comida es Dios. Mahatma Gandhi
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Top 5 (1)

En la biblia existen numerosos anacronismos en base a la historia real, pero dentro de la misma historia bíblica también se producen y resultan hasta ridículos de lo obvios que son ya que carecen absolutamente de lógica. Estos destruyen toda su credibilidad y demuestran aun más que este libro, lejos de ser todo lo perfecto que nos lo intentan vender, fue compuesto mediante retazos de relatos de distintas fuentes y unidos mediante interpolaciones.

Para los que quieran comprobarlo.Un regalito en este Top 5 de anacronismos que ¡ojo! solo pertenecen a los dos primeros libros del Pentateuco.

(con el tiempo iré publicando más Guiño)

1. Dios llama “á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche” (Génesis 1:5) y cuenta los días antes de haber creado si quiera el Sol, la Luna y las estrellas (Génesis 1:8,13) cosa que hace al cuarto día (Génesis 1:14-19)

2. El primer hombre llamó a su socia con el nombre de «Eva» porque ella era «la madre de todos los vivientes » (Génesis 3:20), aunque ella no era la madre de nadie en ese momento. De hecho, según la propia biblia, Adán la llama “madre” sin saber siquiera qué es eso y Yahvé amenaza a Eva multiplicando “en gran manera tus dolores y tus preñeces” afirmándole que “con dolor parirás los hijos” cuando esta todavía no había parido y no sabía ni qué era estar preñada ni lo que era un “hijo”.(Génesis 3:16).

3. Los ríos Tigris y Éufrates se mencionan en la narración del Edén (Génesis 2:10-15) y a pesar de que los ríos supuestamente habrían sido destruidos en el Diluvio 1, siguen apareciendo posteriormente en los relatos. (Génesis 15:18, Deuteronomio 1:7, etc)

(1) Diluvio “universal” que según los relatos dura 40 días con sus respectivas noches más 150 días (Génesis 7:17-24) a los que les tienen que sumar 3 meses (si descontamos los otros 150 días que se dan en Génesis 8:3, suponiendo que en 8 se repitieran los de 7): desde el séptimo al decimo mes (Génesis 8:4-5) más otros 40 días (Génesis 8:6) a los que se le suman 7 días (cuervo) más “otros siete días” (1ª paloma) más otros 7 días en los que la 2ª paloma no regresa (Génesis 8:7-12) y Noé sale del arca.

40 + 150 + (29+30+29) + 7 + 7 + 7 = 299 días (que si sumáramos esos 150 días de 8 darían como resultado 449 días). 10 meses actuales de diluvio universal de los que no hay constancia geológica alguna.

 

4. Yahvé dijo a Moisés: «Ve, desciende, y subirás tú, y Aarón contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no traspasen el término por subir á Jehová, porque no haga en ellos estrago.» (Éxodo 19:24), pero según la propia biblia no había sacerdotes todavía entre las tribus que conducía Moisés. De hecho Yahvé dice a todos los israelitas (a todos, considerando que ordena decírselo “a hijos de Israel”) “vosotros seréis mi reino de sacerdotes, y gente santa.” (Génesis 19:6), aunque según el pentateuco, Yahvé escogió solo a una de las doce tribus, la de Leví (representada por Aarón) para dedicarse al sacerdocio,además de cuidar del “Arca de la Alianza”(Números 1:46-54) y esto sucede después de acudir al Monte Sinaí (Números 3:1-3).

 

5. En Génesis 34:7 se dice que «los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se ensañaron mucho, porque hizo vileza en Israel echándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho.. » Sin embargo, Israel no existía todavía. De hecho Yahvé nombra a Jacob como Israel mucho después (Génesis 35:9-15)

Nota: Esta historia además es contradictoria y bastante absurda por el hecho de que el dios omnisciente bíblico parece olvidarse de que anteriormente ya le había dicho lo mismo. En Génesis, por muy increíble y contradictorio que parezca con la idea del dios etéreo que nos intentaran vender, Yahvé pelea frente a frente con Jacob y este gana por que hiere al dios omnipotente y etéreo “en el muslo” (Génesis 32:24-30). Según el relato es ahí cuando Yahvé lo nombra como  Israel y afirma que “No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel” (Génesis 32:28 ). Yahvé, según los autores bíblicos, sufre de perdidas de memoria e impotencia: En Génesis 33 no se acuerda de que en 32 había hecho lo mismo, y a pesar de que en Génesis 32 afirma que no se volverá a llamar a este como Jacob se le sigue llamando así.

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37 respuestas

  1. Lo único absurdo y anacrónico que veo en todo esto es tu cerebro, tu terrible capacidad de síntesis y tu desafortunado escrutinio tan sólo descubre tu enorme egomania

    1. Pero ¡ey! con el ad homimen me ahorro así el no demostrar porqué discrepo y en qué me baso para contrariar dicho artículo ¿eh? 😉

  2. Con respecto al relato del Genesis, creo que cometió un pequeño error de interpretación, la biblia dice «árbol del conocimiento (ciencia en otras versiones) del bien y del mal» y usted lo interpreta como dos cosas diferentes cuando solo se refiere al conocimiento sobre el bien y el mal.
    Cuando Moisés habló del “ conocimiento ciencia” que este árbol contenía, usó el término hebreo da‘at , que implica discernimiento y discriminación, pero que no implica necesariamente relación íntima. Este término se usa solamente dos veces en Génesis, y ambas veces hace referencia al árbol del (conocimiento ciencia) del bien y del mal. Pero al expresar tanto discernimiento y relación intima, Moisés usó el término yada. De este término el Diccionario Expositivo de Vine anota: “En esencia, yada significa: (1) saber por observación y reflexión, y (2)
    saber por experiencia (1999, 1:65, énfasis añadido).
    Por ende, se puede hallar una diferencia entre estos dos términos en Génesis 4:1, donde “[c]onoció [ yada—conocimiento por experiencia íntima] Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín”, y Génesis 2:17, donde Dios declaró, “[M]as del árbol del conocimiento [ da‘at —discriminación del conocimiento] del bien y del mal no comerás”. Realmente este conocimiento (o ciencia) se basaba en la ampliación del entendimiento de la mente para diferenciar entre lo bueno y lo malo no conocimiento científico.
    En ese sentido se puede decir que Adán y Eva sí tenían conocimiento (al menos teórico) sobre la muerte, agricultura, reproducción etc.

    1. «Con respecto al relato del Genesis, creo que cometió un pequeño error de interpretación, la biblia dice “árbol del conocimiento (ciencia en otras versiones) del bien y del mal” y usted lo interpreta como dos cosas diferentes cuando solo se refiere al conocimiento sobre el bien y el mal

      Lo típico: somos el resto quienes cometemos un «error de interpretación», no ustedes (en este caso concreto, usted). Lo gracioso es que lo basa usted en su propia «interpretación» del texto. Interpretación con la que, por cierto, no coinciden los teólogos en las anotaciones y comentarios bíblicos. Como, por ejemplo, Reina-Valera:

      2.9 El árbol del conocimiento del bien y del mal : Para comprender esta expresión es conveniente tener en cuenta, en primer lugar, la costumbre hebrea de abarcar una totalidad mencionando únicamente dos términos extremos y opuestos (véase Gn 1.1 nota b ). Esta frase se refiere no solo al conocimiento intelectual, sino que también puede incluir las ideas de elección, discernimiento e incluso de dominio. Por tanto, conocer el bien y el mal equivale a decidir por cuenta propia y con absoluta independencia qué es lo bueno y qué es lo malo; es decir, tener plena autonomía en el campo moral. Cf. Gn 3.22.

      Y esto, por ejemplo, es lo que se expone en The Pulpit Commentary:

      El árbol de la vida también en medio del jardín, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. Se ha mantenido que no se trataba de dos árboles separados, sino de un solo árbol distinguido por nombres diferentes, aunque sin una razón más importante que la declaración de Eva en Génesis 3:3. La opinión de Witsius, Lutero, Kennicott y Hengstenberg, de que las clases de árboles, y no los árboles individuales, se refieren a las frases «árbol de la vida» y «árbol del conocimiento», está excluida por el lenguaje de Jehová Elohim en Génesis 2:17 y Génesis 3:24. Por lo que se refiere a su importancia, la coherencia exige que ambas se expliquen con arreglo al mismo principio. Esto, en consecuencia, dispone de la idea de que el árbol de la vida (literalmente, el árbol de las vidas: de. ξυìλον ζωῆς ζωῆς, Rev_2:7; Rev_20:1-15 :19) es simplemente un hebraísmo para un árbol viviente, ya que por ningún tipo de ingenio el árbol del conocimiento puede transformarse en un árbol conocedor. Del mismo modo, se opone a la idea de que los dos árboles fueron diseñados a partir de los efectos peculiares de sus frutos, uno que confiere inmortalidad física al cuerpo de Adán (Escoto, Aquino, Fairbairn, Kalisch, Lutero), y el otro que imparte intuiciones morales e intelectuales a su alma (Josefo, Kalisch). Pero aunque las propiedades vivificantes de un árbol pudieran demostrarse a partir de Génesis 3:24, se necesitaría la prueba con respecto al otro, de que los meros procesos físicos de la educación humana y la digestión podrían ir seguidos de resultados tan inmateriales como los de «despertar el intelecto adormecido, enseñar a la razón a reflexionar y permitir que el juicio distinga entre el bien moral y el mal moral» (Kalisch). Además, si este era el efecto inmediato de comer la fruta prohibida, es difícil percibir tampoco por qué debería haber sido prohibida a nuestros primeros padres, ya que es «para su bien tener su ingenio afilado» (Willet); o en qué sentido sufrieron pérdida por escuchar al tentador, y no ganaron más bien (Rabí Moisés); o en qué medida, al ser desprovistos de discernimiento intelectual y moral, podían ser considerados culpables de transgresión o responsables de obediencia. La incapacidad de conocer el bien y el mal puede ser una característica de la infancia inconsciente y de la juventud irreflexiva (Deu_1:39; Isa_7:15; Jon_4:11), o de la edad debilitada (2Sa_19:36), pero no es concebible en el caso de alguien que fue creado a imagen de Dios, investido de dominio del mundo, y que él mismo constituyó el sujeto del gobierno moral. A menos que, por lo tanto, con los gnósticos antiguos y los hegelianos modernos, veamos toda la historia de la libertad condicional como una representación alegórica del necesario desarrollo intelectual y ético de la naturaleza humana, debemos creer que Adán estaba familiarizado con la idea de las distinciones morales desde el principio. Por lo tanto, la conclusión parece forzarnos a pensar que el primer hombre estaba poseído tanto por la inmortalidad como por el conocimiento, independientemente de los árboles, y que el carácter arbóreo que pertenecía a estos árboles era simbólico o sacramental, sugiriendo las condiciones bajo las cuales fue colocado en el Edén. «Arbori autem vitae nomen indidit, non quod vitam homini conferrer, qua jam ante praeditus erat; sod ut symbolum ac memoriale esset vitae divinitus acceptae» (Calvino).

      Resulta que para la teología, el conocimiento del bien y del mal está ligado al conocimiento intelectual y la razón. En resumen, que para discutirme usted lo que afirmo en este artículo (basándose en el uso o no de una coma) ha tenido que contraríar lo que dice su religión al respecto.

      «Cuando Moisés habló del “ conocimiento ciencia” que este árbol contenía, usó el término hebreo da‘at , que implica discernimiento y discriminación, pero que no implica necesariamente relación íntima. Este término se usa solamente dos veces en Génesis, y ambas veces hace referencia al árbol del (conocimiento ciencia) del bien y del mal. Pero al expresar tanto discernimiento y relación intima, Moisés usó el término yada. De este término el Diccionario Expositivo de Vine anota: “En esencia, yada significa: (1) saber por observación y reflexión, y (2) saber por experiencia (1999, 1:65, énfasis añadido).

      Por ende, se puede hallar una diferencia entre estos dos términos en Génesis 4:1, donde “[c]onoció [ yada—conocimiento por experiencia íntima] Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín”, y Génesis 2:17, donde Dios declaró, “[M]as del árbol del conocimiento [ da‘at —discriminación del conocimiento] del bien y del mal no comerás”. Realmente este conocimiento (o ciencia) se basaba en la ampliación del entendimiento de la mente para diferenciar entre lo bueno y lo malo no conocimiento científico.«

      ¿Cuando Moisés? ¿Debo entender que usted asume que el autor de Génesis es ese personaje mitológico? Bueno, da igual, no es el caso.

      1º. Porque cuando el autor de Ge 2:9, posiblemente un sacerdote Yahvista (J) habló del «conocimiento, ciencia» que este árbol contenía, usó el término דַּעַת (dáat) pues este se refería con conocimiento, como comparte la mayoría de la comunidad académica y la filología hebrea «conocimiento: ciencia, conocer, conocimiento, docto, entendimiento, inteligencia, intención, saber, sabiduría, sentido.» (que es lo que significa además en cualquier diccionario STR de hebreo).

      2º. Porque su excusa mencionando que «Moisés» usara «yada» no tiene sustento alguno, pues el autor no la usa para referirse a dicho árbol en el texto. Asi que, de nada sirve que usted nos exponga qué dice el Diccionario Expositivo Vine. Diccionario que únicamente explica que dáat deriva de yada:

      daat (תעַדַ H1847) «conocimiento». Varios nombres se derivan de yada y el más frecuente es daat, que aparece 90 veces en el Antiguo Testamento. Un ejemplo está en Gen 2:9 «El árbol del conocimiento del bien y del mal» (RVA). El vocablo también aparece en Exo 31:3

      Ni si quiera lo que usted ha expuesto del Vine contraría en absoluto lo que dije. Pues todo conocimiento se obtiene «por observación y reflexión» y/o «por experiencia». Cuando se menciona dáat en ese texto se está, como exponen los biblistas, a que ambos están relacionados: para poder obtener conocimiento moral es necesario discernir y razonar: cosa que da el fruto de dicho árbol. Que usted pretenda separarlo afirmando que «se basaba en la ampliación del entendimiento de la mente para diferenciar entre lo bueno y lo malo no conocimiento científico» debería usted explicarnos, entonces, qué entiende por «científico».

      Lo irónico es que, por hacer tal distinción, está usted incluso contrariando las justificaciones de teólogos como John Gill cuando estos, para que el relato tenga algo de coherencia y las órdenes de Yahvé no fueran un sinsentido, dicen que Adán y Eva ya sabían qué era bueno y malo. Requisito indispensable para poder seguir una orden.

      Pero es que, para rematar lo dicho, el mismo término se emplea para referirse a «toda forma de destreza» en Éxodo 31:3; para referirse a la «sabiduría, en entendimiento y en conocimiento, y en toda clase de hechura» en Éxodo 31:35; para quién está «lleno de sabiduría y de inteligencia y saber» en 1 Rey 7:14; para referirse al conocimiento de los sabios en Job 15:2, o un sin fin de menciones donde el mismo término (dáat) no se refiere exclusivamente a cuestiones morales sino intelectuales.

      y 3º. Porque, aún cuando ni si quiera en el Cambridge Bible saben qué significa «el árbol de la ciencia del bien y del mal» confesando que «algunos dicen que es el conocimiento del que carece la infancia y el que adquiere la experiencia, cf. Deu_1,39, «Hijos vuestros que hoy no conocen ni el bien ni el mal»», usted se permite el lujo ya de cagarse en mi «interpretación» afirmando qué significa dicho término ¡todo un portento es usted, oiga!

      Por último, me parece que está usted meando fuera de sitio. Ni en este artículo, ni en los comentarios del mismo hablo de dicho árbol en el contexto que usted critica (no digo que no lo haya hecho en otros). Cuando mencione algo que yo haya dicho hágalo donde lo dije. Por eso de no perder el contexto de lo que afirmo o no.

  3. A mí me gustaría saber a quién se le ocurre poner ese árbol en mitad del jardín sabiendo que por estadística tarde o temprano uno de los dos caería -y sin ninguna protección-, y cómo la Serpiente (lo de que era Satanás es algo inventado por los cristianos) estaba ahí sin que Dios, presuntamente omnisciente, se hubiera dado cuenta. Sólo por empezar.

    1. por estadística

      Es omnisciente, antes de poner el árbol tenía que saber que la mujer caería. Y, ¿Quien creó a la serpiente?

  4. Por todo eso algunos dicen que parece que todo lo montó Yahvé para que el hombre tarde o temprano cayera, y no les falta razón. Y no es el único problema de esa historia, que no tendrían más problemas si tantos la tomaran cómo verdad histórica y la mezclaran con ya sabemos.

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