Al igual que sucede con la historia de Noe, el “Padre Nuestro”, o el Salmo 104, la historia de Moisés contiene algunas partes que fueron posiblemente transmitidas de generación en generación por vía oral y que, al llegar al siglo VII (cuando fueron puestas por escrito), después de siglos de conquistas, cambios sociopolíticos y de evolución del idioma y la escritura semítica (del acadio- primera lengua semítica conocida- al paleohebreo y del paleohebreo al hebreo usado en el Tanaj), tomaron la forma que actualmente conocemos.
El relato del nacimiento de Moisés, escrito por la fuente Yahvista a partir del siglo VII a.e.c. usó una historia familiar e importante para quienes la conocían, la de Sargón de Akkad (2270 al 2220 a.e.c.)
El imperio fundado por Sargón I (acadio) se extendía desde el actual Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo. Centrándonos en los pueblos de este último, en la ciudad de Ebla (Siria) fue donde se estableció la escritura acadia y donde se originó la primera lengua semítica (en cuneiforme), a la que se le dio el nombre de “eblaita”. (3000 al 2000 a.e.c.)
Entre las tablillas que se encontraron allí, más de 17.000, figura el relato del que hablaremos en este artículo. Una historia datada en el 2250 a.e.c. que sin duda fue difundida a lo largo de todo el imperio durante siglos hasta llegar a los oídos del pueblo nómada al que posteriormente se le conocería como hebreo. Una tablilla neoasiria (siglo VII a.e.c) con texto escrito en cuneiforme ya contenía esta narración. La tablilla en cuestión es la que podemos observar en la imagen de la izquierda (Tablilla con el “curriculum” de Sargón I)
Si bien Raglan ya incluía en su escala este tipo de suceso, en donde el nacimiento de un futuro rey se producía en condiciones extrañas, muy común en todo tipo de relatos de carácter mitológico, este, el eblaita, fue el primero. (el relato de Exodo se escribió mas de 1500 años después)
Según la tradición abrahámica Moisés debió habitar en el siglo XV a.e.c. Esto, sinceramente, plantea varias contradicciones con lo que hoy día sabemos de esa época. En el siglo XV aun no se escribía en hebreo sino en paleo-hebreo. Muchas de las expresiones que existen en Éxodo proceden sin embargo del hebreo y muchos de los textos, escritos por varias fuentes (J, E, D y S) y no solo por una (la que las religiones intentan vender), también contienen anacronismos, estilos y un léxico distintos. Ya no solo es que el Éxodo esté escrito por varias fuentes y por un redactor que las unió ( R ), sino que estas fuentes ni si quiera proceden de la época de la que hablan.
Los hebreos del siglo VII a.e.c. simplemente otorgaron a un personaje ficticio, Moisés, todas las cualidades necesarias que siglos antes había predeterminado la cultura de la que procedieron: la mesopotámica. A esto se le sumó otro imperio que, en siglos anteriores (en los que supuestamente vivió Moisés) además conquistó las tierras en las que ellos habitaban convirtiéndose así en los antiguos enemigos que posteriormente reflejaron los textos bíblicos.
El origen de las historias sobre Egipto halladas en la biblia se deben a que en ese siglo los Egipcios, que lucharon contra los Hicsos, terminaron conquistando las tierras donde estos habitaban:
En 1650 a. C. el norte de Egipto fue conquistado por tribus de un pueblo llamado Hicso por los egipcios, al parecer una mezcla de semitas y de hurritas. Los hicsos fueron expulsados por Amosis I (1550 – 1525 a. s. C.), el primer faraón de la décimo octava dinastía con la que comienza el Imperio Nuevo. Amosis destruyó la capital de los hicsos en Avaris y sus sucesores conquistaron la ciudad de Saruhen (cerca de Gaza), y destruyeron confederaciones canaanitas en Megido, Hazor y Qadesh. Tutmosis III (1504 a. s. C. al 1450 a. s. C.) estableció el imperio de Egipto sobre el occidente del Cercano Oriente, derrotando a la confederación cananea en Megido y tomando la ciudad de Joppa, trasladando la frontera desde el Sinaí a la curva de Éufrates, logrando la máxima extensión territorial en la zona. (No son pocos los eruditos que lo mencionan como el emperador del Exodo) El dominio egipcio se mantuvo en la región de Canaán (zona en la cuál debían emerger Israel y Judá) hasta el reinado de Ramsés VI, quien reinó circa 1150 a. s. C.
Y no, a pesar de que Egipto solía dejar constancia escrita de todas sus batallas, sobre todo las ganadas (¿os suena este argumento?) no existe ningún texto egipcio del siglo XV que confirme que este esclavizara a un pueblo nómada tal y como lo define la biblia.
Los únicos textos egipcios que hacen mención a un pueblo nómada, los habiru (apiru), y que se pueden encontrar tanto en textos mesopotámicas como en egipcios, coinciden en describir a estos nómadas que habitaban en las regiones cananeas como agricultores de temporada, mineros y personas vendidas a si mismas como esclavas, como también bandidos, mercenarios y gente fuera de la ley. Existen también documentos sumerios escritos en el siglo XXII a.e.c. que ya hacen una descripción de estos (Decretos de Shulgi):
“gente desharrapada, que viaja entre un silencio mortal, que destruye todo, cuyos hombres van donde quieren — establecen sus tiendas y campamentos — pasan su tiempo en el campo sin observar los decretos de mi rey”
El General Toth del faraón Thutmose III (alrededor de 1440 a.e.c.) ya deja constancia de que había que tener cuidado con ellos por ladrones. Es el hijo de Thutmose III, Amenhotep II quien en 1420 conquista únicamente a 3600 apiru. Este conquista incluso a más hórreos (hurritas) y beduinos que hebreos. En las Cartas de Amarna (siglo XIV a.e.c.) la descripción que se hace de estos es la misma que da pie a pensar que estos nómadas eran mercenarios y bandidos. Para rematar con la historia narrada en Éxodo, el único del que se sabe llevó esclavos apiru a Egipto es Sethy, pero este lo hace en 1300 a.e.c. y lo hace en respuesta a un ataque de “los apiru del Monte Yarmuta“.
Como ya se menciona arriba, desde el siglo XV hasta el año 1150 a.e.c, el imperio que gobierna todo el territorio que, según se narra en el Hexateuco, Moisés y Josué estaban conquistando, es Egipto (en verde). Y el único imperio que, en esa época, podía oponer resistencia (y lo hacia) era el Hitita.(en rojo)
Esto fue así hasta el siglo XII a.e.c, por lo que ni hubo un Éxodo, ni hubo un viaje de un pueblo hebreo partiendo desde Egipto y conquistando todos los territorios hasta Jericó.
Todos los relatos del Pentateuco (y posteriores) escritos en tiempos de Josías, siglo VII ,solo tenían como propósito el unificar a un pueblo y centralizar toda su administración mediante la formula clásica de crear una religión y una deidad monoteísta (que diera a este la autoridad pertinente y necesaria). Para ello, los sacerdotes y escribas, tomaron todas las leyendas que estos pueblos tenían (Yahvistas y Elohistas) y las unieron en un único libro, el Tanaj (Antiguo Testamento). El texto que veremos a continuación, el del nacimiento de Moisés, solo es una pequeña muestra de ello. De como estos escribas, basándose en arquetipos anteriores, crearon personajes que dieran a este pueblo el linaje que deseaban.
Los textos
Nota: Aunque no era necesario, para mostrar mejor esto he separado por párrafos las distintas partes de ambos relatos y he colocado, en azul, un titulo para definirlas.
Nacimiento de Sargón (Cfr. tb. I. Generalidades h. 2250 a.e.c)
1º.-Su madre y su nacimiento en secreto
Mi madre era una gran sacerdotisa. A mi padre no lo conocí. Los hermanos de mi padre acampaban en la montaña. Mi ciudad es Azupi Ranu, que está situada a las orillas del Eúfrates. Mi madre, la gran sacerdotisa, me concibió y me trajo al mundo en secreto.
2º.-Su madre lo deja en una cesta en el rio
Me depositó en una cesta de juncos, cuyas rendijas tapó con betún. Me arrojó al río sin que yo pudiese salir de la cesta.
3º.-Alguien lo encuentra y lo cría
El río me arrastró, me llevó hasta la casa de Aqqi, el aguador. Aqqi, el aguador, sumergiendo su cubo me sacó del agua. Aqqi, el aguador, me adoptó como hijo y me crió. Aqqi, el aguador, me enseñó su oficio de jardinero.
4º.-Cuando ya es mayor adquiere rango de realeza
Cuando era jardinero la diosa Istar se enamoró de mí, y así fue como ejercí la realeza durante setenta años.
_______________________________________________________________________
Nacimiento de Moisés (Éxodo 2:1-10, siglo VII a.e.c)
1º.-Su madre y su nacimiento en secreto
Un varón de la familia de Leví fué, y tomó por mujer una hija de Leví: La cual concibió, y parió un hijo: y viéndolo que era hermoso, túvole escondido tres meses.
2º.-Su madre lo deja en una cesta en el rio
Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y colocó en ella al niño, y púsolo en un carrizal á la orilla del río: Y paróse una hermana suya á lo lejos, para ver lo que le acontecería.
3º.-Alguien lo encuentra y lo cría
Y la hija de Faraón descendió á lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vió ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya á que la tomase. Y como la abrió, vió al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los Hebreos es éste. Entonces su hermana dijo á la hija de Faraón: ¿Iré á llamarte un ama de las Hebreas, para que te críe este niño? Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fué la doncella, y llamó á la madre del niño; A la cual dijo la hija de Faraón: Lleva este niño, y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño, y criólo.
4º.-Cuando ya es mayor adquiere rango de realeza
Y como creció el niño, ella lo trajo á la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y púsole por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué.
Más información:
-Una lista de textos acadios: http://www.quned.es/mvg/archivos_publicos/qdocente_planes/1748/textos_poa_(ii).pdf
-¿Quienes fueron los habiru o apiru? – Jordi Carreño Crispín
- El origen de los hebreos (Egiptomanía)







Delicioso artículo. Ver Judaísmo Cristianismo Islamismo en Filosofía de la Historia :mariaguilaboge.blogspot.com
Se le olvida señalar, que el fundador o padre de los judios, Abraham, era de la ciudad de Ur, actual Irak, y en ese entonces parte del imperio Acadio, de donde era Sargon…por eso se parecen, solo cambiaron el nombre…ojo que no soy judio.
saludos
Hola, Francisco: Cuando dices que me olvido de que Abraham era de Ur, no sé si te refieres a mi comentario en este blog, o a mi ensayo Judaísmo Cristianismo Islamismo.Te aseguro que no lo olvido en ninguno de los dos casos. Saludos cordiales.
Esta adjuducacion a Moises de la historia de Sargon I es netamente conforme a una lectura sabia de la Biblia.
Como neófilo, hay muchos temas que suenan a chino… Tengo casi asumido que el cristianismo es una copia casi exasta de la religión zaraustra, con:
Aura Mazda – Yahvé, o Jeová.
Zoroastro – Moises.
Misthra – Jesucristo. Compartiendo, además, ambas religiones los mismos dogmas, o sea, tanto en la religión de zaraustra como en el cristianismo encontramos la misma fecha de nacimiento; 24 de Diciembre, ambos nacen en una cueva, ambos son adorados por pastores, tienen la misma “última cena”, eucaristia, unción, crucifixción, enterramiento en piedra, resurrección al tercer día, la elevación vivos al cielo, los mismos doce apóstoles, los mismos siete arcángeles… Todo esto, ¿no lo copiaron los ebreos durante su cautiverio en Babilonia a manos de Ciro I elgrande? En cambio, o yo aun no he leido lo suficiente, o ustedes, con razón o sin razón, omiten este plagio religioso. De cualquier forma, lo que realmente me interese, y espero enarecidamente que me lo puedan aclarar, es: ¿De dónde salió Yahvé? ¿Es Anu, Enlil, o cualquier otro Anunnaki? Parece que, desde que apareció Yahvé, los anunnakis, como mínimo, le dejaron el campo libre.
P.D. Si me contestan a esta pregunta… no sé si seré capaz de encontrarla… ¿Sería tan amable de enviarmela por E-Mail a; Pral@hotmail.es?
Por cierto, muchísimas gracias por proveernos de temas tan interesantes, reciban por mi parte un caluroso abrazo y animos para continuar.
Hola Francisco
La verdad es que, quitando el artículo sobre las Fuentes bíblicas, no he realizado todavía un artículo explicando la procedencia de esa deidad concreta: el Yahvé del judaismo.
A su pregunta sobre los mitos que menciona: “Todo esto, ¿no lo copiaron los ebreos durante su cautiverio en Babilonia a manos de Ciro I elgrande?”
En realidad si y no. El contacto con Babilonia es anterior a la conquista, y la influencia con las deidades mesopotámicas también. Durante el periodo de la conquista lo que se escribe es en realidad son los textos proféticos. La conquista no es por parte de Ciro I sino por el rey Nabucodonosor II. Más tarde, sería Ciro II “El grande” quien en el 539 a.e.c conquistara Babilonia. Y este lo que hizo fue liberar a los judios de su “cautiverio” en Babilonia (en realidad solo fueron capturados los líderes judíos y un número bastante reducido de personas).
La influencia persa, más que con el Tanaj, tiene que ver con el Nuevo Testamento. Los evangelistas, autores griegos y anónimos, conocian estos mitos y los plasmaron al escribir sobre ese supuesto líder. Un lider que más que el esperado por el judaísmo (un guerrero proselitista) era el profetizado por la secta esenia. Estos compusieron a dicho personaje, junto con Pablo de Tarso (Turquía), a finales del siglo I. Con la diferencia de que Pablo, quien habla de dicho mesias con anterioridad a ellos, está hablando de un ser mistico que se le aparece mágicamente, y los evangelistas (al menos 3 de ellos) intentar humanizar a dicho personaje hablando de su vida. Para lo cual emplean todos esos mitos.
“¿De dónde salió Yahvé? ¿Es Anu, Enlil, o cualquier otro Anunnaki?”
El Yahvé de los textos veterotestamentarios parece más bien provenir de una deidad mesopótamica y elohitica llamada Yaw, a quien se lo consideraba en los textos ugaríticos como el dios del caos, de las tormentas y de las tempestades, así como también el dios de los ríos y del mar (una versión del Poseidón griego). En los textos hititas y hurritas ya figuran batallas entre este dios y el dios Baal. Las tribus semitas adoraban a esta deidad y al resto de dioses (Elohim). El resto de dioses elohiticos eran Asherah, Ashartu, Mot, Yam y Hadad, quienes eran gobernados por la deidad principal El.
El pueblo hebreo, tribus nómadas y seminómadas, poseía leyendas sobre estas deidades y sobre sus luchas contra Baal y Dagón. Durante el reinado de Josías, este intentó unificar las religiones uniendo dichos mitos (si unes las religiones y te haces con el control de la principal, controlas todo – eso mismo que hizo Constantino I con el judeocristianismo y las religiones “paganas”). De ahí que en los textos, historias como el Génesis parezcan repetirse las historias (véase Génesis 1 y 2), enlazadas además por una fuente a la que se reconoce como R. En el relato de Génesis, por ejemplo, se nommbra como deidad creadora a Elohim. El judaísmo postexiliar tomó dicha deidad como nombre propio cuando en realidad significa “deidades” y hace referencia a que esas deidades crearon el mundo.
Para explicar como pasó esa deidad, Yaw, al Yahvé posterior, se debe explicar que en dichas tribus, en el judaísmo antiguo, se creía que conocer el nombre de otra persona daba poder sobre dicha persona. Al nombre se le daba de mucha importancia y es posible que dicha deidad pasara a conocerse, debido a su estátus como maligna y castigadora, como una deidad a la que no se la podía nombrar. La forma en la que lo hicieron fue omitiendo las vocales: de YAW pasó a alguna variante de YW con resultado en YHWH. A quien se le cambió, involuntariamente de nombre debido a esto ya que uno tiene que pronunciarlo si o si, si uno quiere hablar de él, por Yahvé (su correcta pronunciación). Llamarlo “Jehová” es el resultado de una mala pronunciaron del tetragramatón durante la reforma protestante al traducir los textos al alemán. (de ahí que en la hipótesis documentaria se le denomina como fuente J a la fuente Yahvista).
El dios El y sus deidades (Elohim) se puede distinguir, dentro de la biblia, del dios YHWH por su comportamiento. YHWH provoca la mayoría de desastres como el diluvio (relato plagiado de otra leyenda mesopotámica: Gilgamesh) y la mayoria de genocidios y muertes. Mientras que El o su séquito en conjunto suelen ser misericordes a cambio de favores, la fuente Yahvista es iracunda y amenazante y siempre requiere de sacrificios. Esta además exige que se la tema, lo que concuerda con que en un pasado, cuando era una deidad aislada, se temiera si quiera el pronunciarla.
Durante el periodo unificador de Josías, la fuente R, quien unió dichos relatos conformando la estructura actual del Tanaj (Antiguo testamento) se la reconoce como Esdras, aunque también se posibilita la colaboración en este aspecto de Nehemías. Los arqueólogos Silberman y Asher explican, entre otras muchas cosas, este periodo y los motivos por los cuales Josías deseaba centralizar las religiones en una sola, destruyendo además toda idolatria contraria a la suya, con Jerusalem como capital.
Saludos.