Menos religión es lo que hace falta

Basta meterse en cualquier noticia y ver la sección de comentarios para encontrarse a este tipo de personas que, o bien no se han dignado a analizar la noticia que están leyendo, o bien les da exactamente igual pues creen estar en posesión de una verdad “revelada” de la que nadie más se ha dado cuenta.

En el caso que nos ocupa, ha sido al leer una noticia de Planeta Futuro (El País) titulada “Atrapadas con su maltratador” (ver enlace) donde se detallan las habituales agresiones que sufren las mujeres y niños a manos de sus maridos, padres y vecinos. Algo que se ha convertido, por desgracia,  en un hecho cultural, para que, al final, a uno le toque leer este comentario en el mismo artículo:

Comentario religioso

Manda leches (por no decir otra cosa) que se meta uno a una noticia donde explican que uno de los principales problemas de un país es precisamente la herencia religiosa de dar la “dote” y en donde se le está explicando al lector que “la tradición considera esta violencia un asunto privado que se maneja dentro de la familia o del clan“, para que se encuentre uno con comentarios como este pidiendo que haya más religión y haciendo lectura selectiva de la Biblia citando versículos a conveniencia.  

1º.- En Nueva Guinea ya tienen religión: la mayoría son cristianos, un 66% (Católicos 22%, Luteranos 21%, Protestantes 10%, Presbiterianos 8% y Anglicanos 5%). El 34% restante se lo reparten el resto de creencias aborígenes que, muchas de ellas, se entremezclan con las cristianas y viceversa. Religión, que según el Consejo Mundial de Iglesias, llegó ya en el siglo XIX.

Es esa cultura, que proviene de una religión con textos machistas y misóginos, la que precisamente ha propiciado y está permitiendo esto.

Algo no muy distinto a lo que sucedía en la España católica de Franco (vease su “Guía para la esposa perfecta”) y que, en la actualidad, propicia que cristianos escriban y publiquen libros como “Cásate y sé sumisa” (de la periodista Costanza Miriano) donde su autora dice cosas como:

“Tu marido es ese santo que te soporta a pesar de todo. Si algo que él hace no te parece bien, con quien tienes que vértelas es con Dios: puedes comenzar poniéndote de rodillas y la mayoría de las veces todo se resuelve”

“La mujer lleva inscrita la obediencia en su interior. El hombre, en cambio, lleva la vocación de la libertad y de la guía”

“Cuando tu marido te dice algo, lo debes escuchar como si fuera Dios el que te habla” o “Debes someterte a él. Cuando tengáis que elegir entre lo que te gusta a ti y lo que le gusta a él, elige a su favor”

y en donde su autora, como defensa, dijo “Si lo que molesta es la palabra sumisa, quemad la Biblia” (pues, como es obvio, está implícito en dicho libro que la mujer debe serlo).

2º. El excrex o “dote” como lo mencionan en este artículo, también está en su querida Biblia. De hecho es una costumbre judía y cristiana.(GE 30:20, 34:12; EX 22:16-17; 1 SAM 18:25 y 1 RE 9:16). Lo último que necesita Nueva Guinea es un texto donde se confirme lo que ya tienen y hacen. Dote que, por cierto, también existía en Europa como costumbre cristiana no hace mucho.

3º. Es en su querida Biblia donde se encuentran cosas como:

  • Que el marido está para gobernar sobre su esposa. Las esposas deben estar sujetas a sus maridos, incluso cuando el marido es desobediente a Dios. El hombre es a imagen y gloria de Dios, mientras que la mujer es a gloria del hombre. El hombre no fue creado para la mujer sino la mujer para el hombre. (GE 3:16, CO 11:3-9, EP 5:22-24, 3:18 NC, TS 2:5, 1PE 3:1-6)
  • Que un padre puede vender a una hija a la esclavitud para pagar una deuda. Una hija esclava, si no es liberada al final de seis años pasa a ser un esclavo ordinario (EX 21:7-11). Y no nos venga negando ahora esto, pues es en la propia Biblia donde figura que la esclavitud es una institución eterna (LE 25:44-46, DT 15:17, EP 6:5, 3:22 NC, TS 2:9, 1PE 2:18).
  • Donde se ordena que el niño que maldice a su padre o el hijo que es tenaz y/o rebelde se le debe dar muerte (EX 21:17, LE 20:9, DT 21:18-21)
  • Donde el hijo no puede defenderse de los golpes pues si golpea a su padre se le debe condenar a muerte también (EX 21:15) y en donde se ordena que los niños sean disciplinados con la vara (PR 13:24, 22:15, 23:13)
  • Donde se tacha a la mujer preñada de “impura” (LE 12:2,5) y a la mujer que tiene la regla de “inmunda” (LE 15:20).
  • Donde se deja implícito que los varones son mejores que las hembras (LE 27:3-7)
  • Donde se ordena que si no se encuentra virginidad en la futura esposa esta debe ser condenada a muerte (DT 22:13-21)
  • Donde se dice que si la mujer, al ser violada, no grita debe ser condenada a muerte (DT 22:23-24) y en donde se obliga a la violada a casarse con su violador (DT 22:28-29)
  • Donde se ordena que, sin piedad alguna, se le corte la mano a la mujer que en defensa coja “las partes privadas” del hombre (DT 25:11)
  • O donde se dice que las mujeres deben aprender en silencio de los hombres y con total sumisión (1 Tim 2,11-12) y en donde a las mujeres no se les permite enseñar o tener autoridad sobre los hombres (1 Tim 2:12).

4º. Por no mencionar las palabras de los “padres de la Iglesia”:

  • Como las de su querido “San” Agustín de Hipona:

“Nada rebaja tanto a la mente varonil de su altura como acariciar mujeres y esos contactos corporales que pertenecen al estado del matrimonio.”

“Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer… No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños.”

“Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones.”

  • Como las de Tertuliano:

“¿Y no sabes tú que eres una Eva? La sentencia de Dios sobre este sexo tuyo vive en esta era: la culpa debe necesariamente vivir también. Tú eres la puerta del demonio; eres la que quebró el sello de aquel árbol prohibido; eres la primera desertora de la ley divina; eres la que convenció a aquél a quien el diablo no fue suficientemente valiente para atacar. Así de fácil destruiste la imagen de Dios, el hombre. A causa de tu deserción, incluso el Hijo de Dios tuvo que morir.”

  • Como las de “San” Jerónimo de Estridón

“Si la mujer no se somete al hombre, que es su cabeza, se hace culpable del mismo pecado que un hombre que no se somete a Cristo”

“Nada más impuro que una mujer este menstruando. Todo lo que toca lo convierte en impuro”

“«Una mujer deja de ser mujer» y puede ser llamada «varón» si ella quiere servir más a Cristo que al mundo”

“La mujer es la puerta del diablo, la senda de la iniquidad, la picadura de la serpiente, en una palabra un objeto peligroso”

  • Como las de “Santo” Tomás de Aquino:

“En lo que se refiere a la naturaleza del individuo, la mujer es defectuosa y mal nacida, porque el poder activo de la semilla masculina tiende a la producción de un perfecto parecido en el sexo masculino, mientras que la producción de una mujer proviene de una falta del poder activo.”

  • O como, en el caso del protestantismo, las de Martín Lutero:

“Tengan sus hijos y hagan como puedan; si mueren, benditas sean, porque seguramente mueren en medio de una noble labor y de acuerdo a la voluntad de Dios… Así ven ustedes cómo son débiles y poco saludables las mujeres estériles; aquéllas bendecidas con muchos niños son más saludables, limpias y alegres. Pero si eventualmente se agotan y mueren, no importa. Que mueran dando a luz, que para eso están.”

“las niñas empiezan a caminar y a hablar antes que los niños porque la maleza crece siempre más rápido que las buenas semillas”

“El pecado no puede apartarte de Cristo, ni aunque cometas adulterio cien veces al día y la misma cantidad de asesinatos.”

Aunque podría alargarme ad infinitum citando a religiosos de toda denominación y época ensalzando el machismo bajo las bases y fundamentos de su querida religión.

Si hay un lugar donde más se justifica el asesinato, la violación, la esclavitud, la homofobia, la misoginia, el machismo, etc. es en la religión. Lo último que necesitan las mujeres y niños de Nueva Guinea (y de cualquier lugar del mundo) es precisamente eso: más “texto sagrado” y fanatismo religioso.


Comentarios

Menos religión es lo que hace falta — 4 comentarios

  1. Es increíble que existan mujeres que aprueben el maltrato sobre si mismas y sobre otras mujeres y que a esa conducta bruta masoquista e indignante le llamen obediencia religiosa.

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