No puedes convencer a un creyente de nada porque sus creencias no están basadas en evidencia, están basadas en una enraizada necesidad de creer. Carl Sagan

Errores geográficos neotestamentarios: los autores no conocían la zona y se basaron en traducciones griegas

Los evangelios, pese a la creencia, no fueron escritos por autores judíos, ni por habitantes del Israel y Palestina de aquella época. Esto se comprueba cuando uno analiza las afirmaciones que esos realizaron o cómo se expresaban. Incosncientemente, estos autores de habla y cultura helena, dejaron expresiones, situaciones y juegos de palabras que sólo podrían haberse producido de ser esto así. Más adelante, en otros artículos, mostraré a qué me refiero con este tipo de errores, hoy prefiero dedicarlo a otros: los geográficos. Errores que sólo alguien que no conociera la zona y escribiera de oídas habría cometido. Errores que, además, muestran que dichos autores se sirvieron de una traducción griega y no hebrea de la Biblia: la LXX o Septuaginta. Pues de haber optado por una hebrea no estarían implícitos dichos fallos.

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Piensa en ello…

El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto. Jorge Luis Borges
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Los evangelios, pese a la creencia, no fueron escritos por autores judíos, ni por habitantes del Israel y Palestina de aquella época. Esto se comprueba cuando uno analiza las afirmaciones que esos realizaron o cómo se expresaban. Incosncientemente, estos autores de habla y cultura helena, dejaron expresiones, situaciones y juegos de palabras que sólo podrían haberse producido de ser esto así. Más adelante, en otros artículos, mostraré a qué me refiero con este tipo de errores, hoy prefiero dedicarlo a otros: los geográficos. Errores que sólo alguien que no conociera la zona y escribiera de oídas habría cometido. Errores que, además, muestran que dichos autores se sirvieron de una traducción griega y no hebrea de la Biblia: la LXX o Septuaginta. Pues de haber optado por una hebrea no estarían implícitos dichos fallos.

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Los errores geográficos

Intentar mostrar estos errores simplemente mencionándolos hace difícil su apreciación. Por eso es necesario el uso de imágenes. En primer lugar, observemos cómo era la región en ese primer siglo de la era común.

¿Situamos ya los lugares principales? Después de ubicaros, veamos un mapa aún más detallado.

Situando ya cada lugar en su sitio, veamos a qué nos referimos cuando decimos que los autores neotestamentarios cometieron dichos errores:

¿»Mar de Galilea»?

El autor de Marcos comienza el relato de las aventuras de su personaje principal mencionando en varias ocasiones como localización en «Mar de Galilea».

Marcos 1:16

16 Y pasando junto á la mar de Galilea, vió á Simón, y á Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.

El autor de Mateo, copiando al anterior evangelio, se refiere a él del mismo modo:

Mateo 4:18

18 Y andando Jesús junto á la mar de Galilea, vió á dos hermanos, Simón, que es llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.

En el texto griego (por si alguien me viene con la excusa de que «mar» y «lago» eran lo mismo):

Mar 1:16

περιπατωνG4043 V-PAP-NSM δεG1161 CONJ παραG3844 PREP τηνG3588 T-ASF θαλασσανG2281 N-ASF τηςG3588 T-GSF γαλιλαιαςG1056 N-GSF ειδενG3708 V-2AAI-3S σιμωναG4613 N-ASM καιG2532 CONJ ανδρεανG406 N-ASM τονG3588 T-ASM αδελφονG80 N-ASM αυτουG846 P-GSM βαλλονταςG906 V-PAP-APM αμφιβληστρονG293 N-ASN ενG1722 PREP τηG3588 T-DSF θαλασσηG2281 N-DSF ησανG1510 V-IAI-3P γαρG1063 CONJ αλιειςG231 N-NPM

El griego koiné tiene dos palabras para diferenciar ambas cosas. El autor de Lucas, conocido por sus correcciones a Mateo y Marcos, de hecho no usa «mar» (θάλασσα, dsálassa) sino «lago» (λίμνη, límne).

La declaración era una admisión de que el «Mar de Galilea» necesitaba una explicación porque era una forma novedosa de referirse no a un mar sino a un lago, el lago Tiberíades. De hecho, el autor del Evangelio de Juan, último de los evangelios considerados canónicos, tuvo que explicar en pleno siglo I esto a sus lectores:

Juan 6:1

» después de estas cosas, Jesús pasó el mar de Galilea, que es el mar de Tiberíades «.

Durante generaciones, los judíos habían conocido el lago como Chinnereth, llamado así por un asentamiento en su orilla occidental. Durante el período helenístico, el nombre había sido helenizado como Genesaret o Genesar, nombre que se aplicaba de nuevo tanto a la ciudad como al lago. En el momento de la conquista de la región por parte de Pompeyo en el siglo I a.e.c., otro pueblo cercano al lago, Tarichaea , tuvo preeminencia y dio su nombre al lago. Escribiendo en los años 70 e.c., el escritor romano Plinio el Viejo anotó:

» … un lago, que muchos llaman Genesara , que tiene dieciséis millas de largo y seis de ancho. Este está rodeado de hermosas ciudades: en el lado este con Julias e Hipopótamos, en el sur con Tarichea , por cuyo nombre el lago es llamado por algunos y al oeste con Tiberíades, un lugar saludable a causa de las aguas calientes

Fuente: Plinio, Historia Natural, 5. 15.

En la guerra contra Roma, Tariceae, con su gran población judía, fue elegido por Josefo, comandante de los rebeldes en Galilea, como un punto de reunión para sus fuerzas. Asediada por Tito, Tarichaea cayó en manos de los romanos y quedó prácticamente destruida.

Así fue que Tiberíades , la capital del lado del lago fundada por Herodes Antipas a principios del siglo I y nombrada en honor de su patrón romano, el emperador Tiberio, dio al lago su identidad más duradera. Los escritores romanos y bizantinos, incluidos los cristianos, seguirían refiriéndose a él como lago Tiberíades durante siglos.

El autor de Mateo copió el innovador «Mar de Galilea» de Marcos (ambos usaron el término sólo dos veces) pero el autor de Lucas (que escribe a partir del 80 e.c.) evitó por completo el nuevo nombre, prefiriendo el tradicional «Lago de Gennesaret» (Lucas 5:1):

Lucas 5:1

Y aconteció, que estando él junto al lago de Genezaret, las gentes se agolpaban sobre él para oir la palabra de Dios.

El texto en griego:

Luc 5:1

εγενετοG1096 V-2ADI-3S δεG1161 CONJ ενG1722 PREP τωG3588 T-DSN τονG3588 T-ASM οχλονG3793 N-ASM επικεισθαιG1945 V-PNN αυτωG846 P-DSM τουG3588 T-GSN ακουεινG191 V-PAN τονG3588 T-ASM λογονG3056 N-ASM τουG3588 T-GSM θεουG2316 N-GSM καιG2532 CONJ αυτοςG846 P-NSM ηνG1510 V-IAI-3S εστωςG2476 V-RAP-NSM παραG3844 PREP τηνG3588 T-ASF λιμνηνG3041 N-ASF γεννησαρετG1082 N-PRI

 Incluso para Eusebio, obispo de Cesarea en el siglo IV, la extensión del agua permaneció como lago Tiberíades. La etiqueta «Mar de Galilea» ganó vigencia sólo cuando los cristianos bizantinos se establecieron alrededor del lago en el siglo  VI e.c.

La simple realidad fue que el «Mar de Galilea», un lago (de apenas 10 km de ancho) que se puede cruzar en canoa en un par de horas (y puede observarse su extremo desde una orilla), fue una invención literaria del autor de Marcos. Autor que necesitaba para su relato un mar tempestuoso ficticio sobre el cual su héroe podría «tomar el viaje» y , en el proceso, dominar las fuerzas elementales, sobre las cuales podría perambular, cautivando multitudes de judíos y gentiles según las narraciones de tales autores (a partir, eso sí, del año 75 e.c.). Al resto de habitantes de la zona y la época, por lo visto, estos sucesos les fueron totalmente ajenos.

Los «gadarenos», los «gerasenos» o los «gergesenos» endemoniados (Marcos 5)

En Marcos 5:1, Jesús y compañía navegan a través del Mar de Galilea y llegan a «la tierra de los gadarenos«:

Cruzaron el lago hasta llegar a la región de los gadarenos.

Para complicarlo aun más, el autor de Mateo 8:28, intentando corregir el error de Marcos, dijo que era la tierra de los «gergesenos». Por lo visto puso la ciudad que conocía estaría al sur del lago (la historia de Mateo también contiene dos endemoniados en lugar de uno, por lo que la versión de Mateo de la historia contiene dos contradicciones con Marcos):

Mat 8:28

και ελθοντι αυτω εις το περαν εις την χωραν των γεργεσηνων υπηντησαν αυτω δυο δαιμονιζομενοι εκ των μνημειων εξερχομενοι χαλεποι λιαν ωστε μη ισχυειν τινα παρελθειν δια της οδου εκεινης

γεργεσηνων
G1086
N-GPM
Γεργεσηνός
a Gergesene
τσβ

Los gergesenos no eran los gerasenos. Gerasa  (Jerash) se encontraba en la decápolis, a más de 60 km de Gergesa.

En las versiones y traducciones, donde llegan al cruzar el lago, a la otra orilla, es «la tierra de Gerasa» o «tierra de los gerasenos».

Por lo visto dichas traducciones intentaron corregir tal incoherencia en el texto del autor de Marcos sirviéndose de una tradución del término usado por el autor de Mateo.

Las excusas:

Sobre las traducciones sobre los gerasenos. Si uno mira el mapa puede verse que Gerasa (la «tierra de los gerasenos») está a casi 50 kilómetros al sureste del lago. Ni si quiera Gadara sirve, pues está a unos 10 km. Por mucho que uno quisiera admitir lo que dice el autor del evangelio sobre «demonios» y cerdos poseídos, ese es salto enorme para unos cerdos.

No. Tampoco hay un terraplén de 50 kilómetros de largo desde Gerasa hasta el lago. Las tierras que colindaban el lago habrían sido Gergesea (noreste), Hipos (sureste) y Senabris (suroeste).

Para liarlo aun más, algunas versiones de Lucas 8:26 incluyen Gerasa en su versión y otras Gadara (además de la diferencia entre Lucas con Mateo es que este también incluye a sólo un endenomiado). Las copias más antiguas, en griego, no respaldan a los primeros ya que la región empleada por sus autores es Γαδαρά (Gadará). Pero incluso con ese cambio, Gadara todavía estaba a casi 10 kilómetros del lago.

La excusa de algunos biblistas como John Wesley es que:

El país de los gergesenos – O de los gadarenos – Gergesa y Gadara eran ciudades cercanas entre sí. De ahí que el país entre ellos tomara su nombre, a veces del uno, a veces del otro.

Gergesa y Gadara ¿ciudades cercanas? Basta con mirar el mapa para ver que no es así. Incluso si tomáramos Gergesa sustituyéndola por Gerasa, estas se encontrarían a más de 40 km de distancia una de la otra.

Otra excusa, dada por la Watchtower, es que pese a las distancias:

Los territorios de ambas ciudades se extendían hasta las costas del Mar de Galilea, y como ambas ciudades eran bien conocidas, era común referirse a una u otra ciudad como representante de todo el área donde el milagro tuvo lugar.

Aun suponiendo que la versión era que el salto se habría producido hacia la región de la decápolis de Gadara y no Gadara (como señala el autor de Marcos) ni ya hablamos de Gergesa (como señala el autor de Mateo) o Gerasa (como señalan las traducciones), Hippos seguiría encontrándose mucho más cerca. Por lo visto, ninguno de los evangelistas conocían, pese a haber mencionado dicho territorio, de la existencia de Hippos o al menos en este relato no lo situaban cerca del lago (a 2 km).

¿Jesús de Nazaret o de Capernaúm?

Desde al menos el siglo I a. C., había una serie de pequeñas aldeas judías en la orilla del lago Tiberíades. Una de ellas, Capernaúm, era la supuesta ciudad natal de Jesús Capernaúm (de Kfar Nahum , «aldea de Nahum») es hoy un sitio arqueológico/turístico dividido entre dos empresas cristianas rivales, los griegos ortodoxos y los católicos franciscanos. El antiguo asentamiento judío desapareció hace más de mil años. Josefo confirma la existencia en algún momento de «un pueblo llamado Cepharnome o Capernaum » (Vida, 72) – pero en él, sin embargo, ¡no hay ningún trabajador local que haga maravillas llamado Jesús!

Mateo agrega al texto de Marcos una característica «profecía cumplida»  para explicar por qué Jesús dejó Nazaret y se estableció en Capernaúm: aparentemente fue allí para ser una luz a la «Tierra de Zabulón y Neftalí » de la que hablaba el texto de Isaías (Mateo 4: 13- 16, citando Isaías 9.1-2). Sin embargo, no solo fue este antiguo nombre de Galilea anacrónico por varios siglos, sino que el sitio de Nazaret se encontraba en la «Tierra de Zabulón y Neftalí «, ¡así que para esto no hubo explicación alguna!

En la etapa más temprana del desarrollo de la historia del evangelio, Jesús el Nazareno (como fue originalmente llamado por Marcos 1:24, etc.) aún no era residente de ningún «Nazara». Eso vino después. Fue en Capernaum donde Jesús tuvo «su casa» (Marcos 2.15), llamó a sus primeros discípulos (Pedro, Andrés, Santiago, Juan y Mateo), estableció una reputación como exorcista y donde realizó por primera vez toda una variedad de sanaciones milagrosas.

Marcos escribe sobre el exorcismo de un hombre endemoniado (1:21-28); de la curación de la suegra de Pedro (1:29-31); de muchos que fueron sanados de varias enfermedades (1:34); de un paralítico, bajado por el techo (2:1-12); de un hombre con una mano seca (3:1.5); de la hija de Jairo, un gobernante de la sinagoga (5:22-24; 35-43); y de una mujer que había sangrado durante doce años (5:25,34). Todas estas maravillas ocurren en Capernaúm.

A estas, Mateo añadió la del sirviente de un centurión (Mateo 8:5-13), un notable oficial romano («de mayor fe que todo Israel «) que Lucas promovió como el constructor, amigo de los judíos, de la sinagoga local («porque él ama a nuestro pueblo») y porque según él «es él quien construyó nuestra sinagoga para nosotros » (7:5). En la versión de Mateo de la historia santa, Capernaúm incluso fue identificada como la «propia ciudad » de Jesús (9:1) e incluso tenía una aduana.

Sin embargo, a pesar de todo este deslumbramiento, toda la «misión» a Capernaúm terminó en fracaso.

Marcos 6:5-6

» Y no podía hacer ningún milagro allí excepto que impuso sus manos sobre unas pocas personas enfermas y las sanó. Y se maravilló por su incredulidad . Y él recorría las aldeas enseñando«.

La sabiduría convencional dice que este rechazo ocurrió en Nazaret, pero, de hecho, Marcos en ninguna parte de su narración del ministerio de Galilea (1:14-10.1) menciona a Nazaret. Ese nombre fue interpolado nuevamente en su texto una vez que «Nazaret» había sido establecida por un escritor posterior. Capernaum, sin embargo, es citada con dicho nombre por Marcos tres veces y su sinagoga se menciona seis veces. De hecho, es solo Lucas quien identifica a la ciudad como Nazaret.

Lo que queda claro es que en la versión más antigua de la historia de Jesús, es decir, antes de que se añadieran las secuencias de la natividad y la «ciudad de Nazaret» conjurada del éter, Jesús habría sido un hijo nativo de Capernaum, es decir, ¡excepto por el hecho de que nunca existió!

Rechazada por Capernaúm, la maldición de Jesús sobre la ciudad fue temible:

Mateo 11:23-24

» Y tú, Capernaum, que eres exaltada al cielo, serás llevada al Hades, porque si las poderosas obras que se hicieron en ti hubieran sido hechas en Sodoma, se hubieran mantenido hasta este día. Pero te digo que será más tolerable para la tierra de Sodoma en el día del juicio que para ti «.

Nótese que Nazaret NO está maldito, aunque supuestamente fue en Nazaret y no en Capernaúm donde:

Lucas 4:28,29

«se llenaron de ira. Se levantaron y lo sacaron de la ciudad , y lo llevaron a la cima de la colina sobre la cual su ciudad fue construida, para que pudieran arrojarlo de cabeza «.

Nota: Tenga en cuenta también la manera característica en que Jesús condena a toda la ciudad: no hay peros o excusas con este tipo. Jesús es una figura de juicio sumario y asombrosa falta de discernimiento. Y si los residentes locales en ese momento, una audiencia a sus asombrosas palabras y testigo de sus poderosas hazañas, no estaban teniendo nada de eso, entonces ¿por qué debería usted?

Cruzando el lago hacia Bestaida llegaron a Genesaret (Marcos 6)

En Marcos 6 tenemos la historia de Jesús caminando sobre el agua. Esto ocurre inmediatamente después de la primera historia de los panes y los peces que Marcos había relatado:

Marcos 6:45-53

45 En seguida Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se le adelantaran al otro lado, a Betsaida, mientras él despedía a la multitud. 46 Cuando se despidió, fue a la montaña para orar. 47 Al anochecer, la barca se hallaba en medio del lago, y Jesús estaba en tierra solo48 En la madrugada, vio que los discípulos hacían grandes esfuerzos para remar, pues tenían el viento en contra. Se acercó a ellos caminando sobre el lago, e iba a pasarlos de largo. 49 Los discípulos, al verlo caminar sobre el agua, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar, 50 llenos de miedo por lo que veían. Pero él habló en seguida con ellos y les dijo: «¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo». 51 Subió entonces a la barca con ellos, y el viento se calmó. Estaban sumamente asombrados, 52 porque tenían la mente embotada y no habían comprendido lo de los panes. 53 Después de cruzar el lago, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron allí.

Jesús les dice a los discípulos que se suban al bote y comiencen a cruzar el lago hacia Betsaida, que estaba en la orilla noreste. Jesús de alguna manera, se deshace de la multitud y luego sube una montaña para orar. Esa noche los discípulos llegan al medio del lago. Jesús los ve (de alguna manera desde la orilla en el medio de la noche) luchando contra el viento. Él se acerca a ellos caminando por la superficie del agua, los discípulos se vuelven locos, Jesús les dice que se relajen y él se sube al bote. Luego continúan cruzando el lago hasta que aterrizan en Genesaret. Para quien no lo sepa, Genesaret está en la orilla noroeste: el mismo lado del lago en el que presumiblemente comenzaron.

El autor de Mateo añade que:

Mateo 4:12-16

1 Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea; 13 y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, 14 para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: 15 Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, Camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; 16 El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció.

La excusa:

R. Steven Notley en un artículo en el Journal of Biblical Literature (128, n. 1, 2009: 183-188) dijo que el autor de este evangelio simplemente estaba siguiendo un pasaje en el Libro de Isaías que los primeros cristianos interpretaron como una profecía de dónde debía aparecer el Mesías y donde realizar sus obras salvíficas:

Isaías 9:1

Al principio Dios humilló a Galilea, tierra de Zabulón y de Neftalí, región vecina a los paganos, que se extiende desde el otro lado del Jordán hasta la orilla del mar

Pero a dicho autor (Mateo) le importaba más su interpretación del texto de Isaías como una profecía que los problemas geográficos que desencadenaría su relato. Este autor comete un error que sólo podría deberse a que este usó como referente la traducción griega del Tanaj (la LXX o Septuaginta), cuando  menciona como uno de los referentes geográficos la Galilea mencionada en dicha traducción:

καὶ οὐκ ἀπορηθήσεται ὁ ἐν στενοχωρίᾳ ὢν ἕως καιροῦ. Τοῦτο πρῶτον ποίει, ταχὺ ποίει, χώρα Ζαβουλων, ἡ γῆ Νεφθαλιμ ὁδὸν θαλάσσης καὶ οἱ λοιποὶ οἱ τὴν παραλίαν κατοικοῦντες καὶ πέραν τοῦ Ιορδάνου, Γαλιλαία τῶν ἐθνῶν, τὰ μέρη τῆς Ιουδαίας.

Véase por gramática:

Isa 9:1 [8:23] καιG2532 CONJ ουκG3364 ADV απορηθησεταιG639 V-FPI-3S οG3588 T-NSM ενG1722 PREP στενοχωριαG4730 A-DSF ωνG1510 V-PAPNS εωςG2193 ADV καιρουG2540 N-GSM τουτοG3778 D-ASN πρωτονG4412 ADV ποιειG4160 V-PAD-2S ταχυG5036 A-B ποιειG4160 V-PAD-2S χωραG5561 N-NSF ζαβουλωνG2194 N-PRI ηG3588 T-NSF γηG1065 N-NSF νεφθαλιμN-PRI οδονG3598 N-ASF θαλασσηςG2281 N-GSF καιG2532 CONJ οιG3588 T-NPM λοιποιA-NPM οιG3588 T-NPM τηνG3588 T-ASF παραλιανADV κατοικουντεςV-PAPNP καιG2532 CONJ περανG4008 ADV τουG3588 T-GSM ιορδανουG2446 N-GSM γαλιλαιαG1056 N-PRI τωνG3588 T-GPM εθνωνG1484 N-GPN ταG3588 T-APN μερηG3313 N-APN τηςG3588 T-GSF ιουδαιαςG2449 N-GSF

La palabra hebrea se entendía como «región», un área que abarcaba un lugar ( גָּלִילָה Galilá; lo mismo que en H1550; círculo (con el art.); Galilá: como circuito especial):

Isa 9:1 (8:23) כיH3588 לאH3808 מועףH4155 לאשׁרH834 מוצקH4164 לה כעתH6256 הראשׁוןH7223 הקלH7043 ארצהH776 זבלוןH2074 וארצהH776 נפתליH5321 והאחרוןH314 הכבידH3513 דרךH1870 היםH3220 עברH5676 הירדןH3383 גלילH1551 הגוים׃H1471

Pero la traducción griega lo interpretó como un nombre propio: «Galilea».

Isaías probablemente quiso decir  «camino del mar» al referirse al camino principal hacia el mar Mediterráneo que marcaba el límite norte de las tierras más altas de Israel amenazadas por los invasores asirios. Por «el otro lado del Jordán«, Isaías probablemente se estaba refiriendo a la frontera oriental del territorio de Israel que enfrenta el primer impulso de las conquistas asirias. Finalmente, con «región de los gentiles» (como hemos visto, Marcos toma la palabra que los traductores griegos han leído como «Galilea» cuando, como he explicado, originalmente en hebreo significaba «región») Isaías indicaba los límites del sur de estos asentamientos del norte.

El autor de Mateo tomó estas tres referencias y las reinterpretó para que su Evangelio señale un solo punto en el mapa: el área del ministerio de Cristo. Al hacerlo, la palabra para «mar» se asoció con Galilea (y su lago) y así se desplazó de su referencia original al Mediterráneo. Notley sugiere, por lo visto, que Mateo estaba recurriendo a una tradición cristiana anterior al evangelio o «midrash» de este versículo en Isaías (algo parecido a lo que hace el autor de Juan 1:1 con Génesis).

Nota: muchas palabras en hebreo, sobre todo adjetivos, se dejaron sin traducir en griego como si estos fueran nombres propios. Los autores neotestamentarios basaron mucha de su mitología y su consiguiente teología en dicho error. Un ejemplo notable fue crear un equivalente al Hades heleno (dios del infierno griego) cuando usaron «adversario» (en hebreo shatán) como un nombre propio que hacía referencia a un personaje en concreto. Este sincretismo se hace más palpable cuando uno observa que todo en el NT se nutre del griego cuando en ocasiones, como en este ejemplo, usan el mismo término Hades para referirse al infierno que en el judaísmo jamás había existido.

Nota curiosa: a los autores, por hacer ver que su personaje tenía poderes sobre elementos como el agua y el clima, convirtieron a sus seguidores en unos inútiles en cuanto a temas de navegación se refieren. Pues bien por una extraña y curiosa mala suerte climática, estos son incapaces de cruzar el mismo lago cada vez que lo intentan.

Tiro hacia Betsaida pasando por Sidon (Marcos 7)

Marcos, insisto,  nos informa que Jesús se dirigía a Betsaida en el «Mar de Galilea». Algo que repite en  Marcos 7:31 cuando dice lo siguiente:

«Y nuevamente [Jesús] salió de los límites de Tiro, y pasó por Sidón hasta el mar de Galilea, por en medio de las fronteras de Decápolis.«

Mirando el siguiente mapa podemos ver Tiro y Sidón en la costa del mar Mediterráneo, al noroeste del Mar de Galilea, se pueden observar varios errores:

Marcos dice que Jesús fue desde Tiro hasta Sidón para llegar al lago. Pero Sidón está al norte de Tiro. Es exactamente la dirección equivocada. No puedes pasar por  Sidón para llegar a Galilea desde Tiro.

Las excusas:

En sitios de apologética cristiana, como «Logic & Light» se dieron como excusas:

1º.- Que «¡es completamente posible que Jesús tuviera alguna razón para ir a Sidón antes de dirigirse al Mar de Galilea! La narración simplemente no nos da suficiente información para saberlo con certeza

2º.- Que en «Marcos 7: 24-26, justo antes del verso «ofensivo», indican que el autor sabía exactamente sobre lo que estaba escribiendo y entendía la geografía de la región.» Según L&L «En ese pasaje, el autor proporciona algunos detalles sobre la mujer, lo que indica que ella era griega y nació en la Fenicia siria» y por eso el autor «se tomó la molestia de proporcionar ese detalle

3º. Que, haciéndose acopio de las declaraciones de Tim McGrew, Jesús fue (hacia Sidón) a apearse por agua para evitarse escalar una montaña. Como según McGrew, «hay una montaña (Mt. Meron) de pie a casi 4000 pies de alto directamente entre Tiro y el Mar de Galilea…  a Jesús le hubiera resultado más fácil ir un poco a su bola para evitar escalar el monte Meron y permanecer cerca del agua dulce para el viaje»:

«Hay un pase desde Sidón a través de las montañas hasta el valle del río Jordán, donde los viajeros de pie a Galilea podrían tener agua fresca para el viaje».

Fuente: McGrew, Timothy, Presuntos Errores Históricos en los Evangelios ( Mateo y Marcos) , Presentación a la Iglesia Luterana de San Miguel, MI, 21 de mayo de 2012.

L&L parece basar todas sus argumentos en las declaraciones que ha leído en el libro de McGrew. Ante sus argumentos surgen varias cuestiones:

1º. El primer problema es que no había ningún camino desde Sidon al sudeste hasta Galilea. Claro, que por sugerir un poder, como excusa ante tal fallo del autor de Marcos, uno puede «suponer» lo que quiera. Según la hipótesis de este cristiano, basada en su «suposición», tuvo que desviarse 30 km hacia el norte (de Tiro a Sidón), cuando al hacerlo le esperaba una caminata de 71 km (más los 30 km de más que se hizo desde Tiro hasta Sidon), pero según al apologista ¡al autor no le pareció relevante narrar para qué!

2º. El otro error discutible, ya que tanto habla L&L de lo que sabía Marcos de geografía, es que Marcos por lo visto sugiere que Jesús atravesó la Decápolis para llegar al lago. La Decápolis era un grupo de diez ciudades griegas, la mayoría de las cuales se encontraban al sureste del Mar de Galilea (véase el mapa):

Ni aun yendo directamente desde Tiro al Mar de Galilea se pasa «por en medio de las fronteras de Decápolis«.  De hecho, no se pasa por ninguna.

Alguno podría venir con la excusa típica de «los textos originales». No los hay, pero si hablamos de lo que hay, de las copias más antiguas en griego koiné, el significado del texto es un poco incómodo para dicha excusa, incluso en griego. El autor, el copista, dice «…ανα μεσον των οριων δεκαπολεως «( «… aná meson ton horion decapoleos» ).

αναG303 PREP μεσονG3319 A-ASN τωνG3588 T-GPN οριωνG3725 N-GPN δεκαπολεωςG1179 N-GSF

Literalmente:

«… a través del medio de las regiones de la Decápolis«.

La parte «arriba» podría ser algo discutible: la preposición ἀνά (aná) denota movimiento hacia arriba y con el acusativo puede indicar «arriba» o simplemente «a través», que sería lo más acertado basándose en el contexto. En este caso, encontramos la construcción de un μεσον (mesón) que puede significar «hasta el medio de» o «en medio de». Sería claramente una desdicha para Marcos decir que Jesús fue desde Sidón «hasta» la Decápolis para llegar al lago. Incluso si le damos el beneficio de la duda y simplemente lo traducimos como «en medio de», todavía no está muy claro a qué se refiere.

Todavía habría una explicación de que Marcos creyera que la Decápolis estaba entre Sidón y el lago. Es posible que él quisiera decir que Jesús fue primero al lago y luego a la mitad de las costas de la Decápolis, pero luego tendríamos un lago en el camino (para llegar al medio de las costas de la Decápolis) y Marcos no dice nada sobre otro lago que cruce ahí. También es posible que Marcos esté truncando una descripción de un viaje que recorre todo el lago hacia el sur y luego «sube» a través de la Decápolis para llegar al centro de la orilla sureste del lago. Si eso es lo que quiere decir, escoge una manera muy confusa de transmitirlo. Esto podría o no ser un error, pero cabe exponerlo porque se dice directamente junto con otro error y todo el verso da la impresión de que el autor de Marcos no tenía una comprensión precisa de la geografía que estaba describiendo. El resto de traducciones, la mayoría, dicen directamente que su personaje estaba atravesando la Decápolis (acogiéndose a la traducción más correcta del griego):

(BAD)  Luego regresó Jesús de la región de Tiro y se dirigió por Sidón al mar de Galilea, internándose en la región de Decápolis.

(«CJ»)  Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis.

(Jer 1976*)  Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis.
(Jer 1998*)  Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis.
(Jer 2001*)  Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis.

(LBLA)  Volviendo a salir de la región de Tiro, pasó por Sidón y llegó al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis.
(NBLH)  Volviendo Jesús a salir de la región de Tiro, pasó por Sidón y llegó al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis.

(DHH C 2002*)  Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón y los pueblos de la región de Decápolis,[p] llegó al lago de Galilea.
(DHH C* 2002*)  Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón y los pueblos de la región de Decápolis,[p] llegó al lago de Galilea.
(DHH L 1996*)  Jesús volvió a salir de la región de Tiro y , pasando por Sidón, llegó al Lago de Galilea, en pleno territorio de Decápolis.
(DHH L* 2002*)  Jesús volvió a salir de la región de Tiro y, pasando por Sidón y los pueblos de la región de Decápolis,[p] llegó al lago de Galilea.

(PDT)  «Después de estar en la región de Tiro, Jesús regresó al lago Galilea pasando por Sidón y Decápolis

(MN*)  Salió del territorio de Tiro, fue por Sidón y atravesó la Decápolis hacia el lago de Galilea.

Las traducciones y versiones donde se da a entender que este simplemente se acercó a la Decápolis parecen más una corrección del biblista para encajar mejor el relato a la geografía usando la semántica. Si Marcos hubiera vivido en la región y la conociera tanto como L&L y otros apologistas declaran, no habría cometido tales fallos. Basarse en que el autor de Marcos acierta de vez en cuando al situar otros lugares no lo hace más creíble.

3º. ¿Desviarse «un poco»? ¿Para qué querría desviarse varios kilómetros una persona (en este caso ¡30 km!), por muy aficionado a ir de «mochilero de larga distancia» (como el autor de L&L declara ser) simplemente para coger agua si el Mar de Galilea, aunque se le denomina como «mar», ya era (y es) de agua dulce? Por no mencionar que ya había ríos como el Hasbani (situado al norte del Mar de Galilea), pozos, e incluso otros pequeños lagos como el Hula (o Jule), etc. de camino hacia dicho lago. Uno de esos ríos cercanos era el río Litani, un rio situado a un par de km al norte de Tiro. Antes de dicho río además se encontraban dos fuentes (‘Ain Babouq y ‘Ain Habrian).

Además de eso ¿Hemos de «suponer» también que en Tiro no contaban con cómo abastecerse de agua, que tenían que ir hacia el norte, hacia Sidón? De Tiro directamente al Mar de Galilea hay ya más de 55 km. Hacer esa otra ruta ¡habría supuesto alargar la distancia a pie hasta 100 km! Porque, claro, es imposible que el autor, que desconoce tradiciones judías, que usa expresiones y juegos semánticos que sólo funcionan en griego, que comete anacronismos, no conocerá la zona y se estuviera inventando el relato ¿no?

Para este cristiano, la excusa del no tener que trepar por un monte se subsana haciendo que su personaje favorito, en vez de ir en la dirección correcta por los caminos que ya había, se desviara por otra en dirección contraria para buscar agua a una ciudad a 30 km de distancia cuando esta se encontraba a lo largo de la dirección correcta que se supone debían tomar o, como mucho, a 2 km al norte. Ya sólo les falta decir que «los caminos de dios son misteriosos». Por lo visto, más que misteriosos, incoherentes.

Se «supone» además que los mismos cristianos que buscan como excusa tal desvío a por agua son los que defienden relatos donde dicho personaje multiplica panes y peces, convierte agua en vino y del cual «brota agua» (Juan 19:33-34), un ser mágico que según la mayoría de cristianos (y el autor de Juan) «es dios», ¡debe desviarse 30 km en dirección contraria para abastecerse de algo que tenía en la propia Tiro e incluso a un par de km de Tiro e incluso a la misma distancia en la dirección correcta (en el Monte Merón mencionado por McGrew)!

McGrew, por cierto, afirma que ese monte tenía esa altura, pero no que para poder abastecerse de agua tuvieran que escalarlo. De hecho el valle de dicho monte se extiende hasta zonas de baja altitud, al norte este recibe el mismo nombre del lago que se lo da, el lago Jule. Un lago que ya era mencionado incluso por Flavio Josefo como Semichonitis, que erróneamente se indentificaba como «las aguas de Meron» cuando estas, en realidad, hacían referencia al mismo manantial al que probablemente se refería McGrew, hoy día conocido como Meirôn, en el Wâd§ Meirôn, cuya traducción es «lugar alto» y que fue mencionado por el autor de Josías 11:5,7.

McGrew simplemente menciona  «desde Sidón» para referirse a dicho peaje como excusa. De nuevo, un argumento basado en la semántica para no decir que ese monte se encontraba más bien al sur «desde Tiro» (como puede verse en el mapa, arriba).

Como dato curioso, se supone que Tiro sería destruido según los autores veterotestamentarios.

¿La «región de Dalmanuta»? (Marcos 8)

Otra de las partes que no tienen ni pies ni cabeza es cuando, mágicamente, este personaje se dedica a multiplicar panes y peces para alimentar a no más ni menos que 4000 personas (Marcos 7:24 – 8:10). En ese relato se menciona, al final, que este se dirige hacia  la región de Dalmanuta (o Dalmanutha, según las distintas traducciones):

Marcos 8:9-10

Y eran los que comieron, como cuatro mil: y los despidió.

10 Y luego entrando en el barco con sus discípulos, vino á las partes de Dalmanutha.

¿Donde está dicha región? Ni idea. No que yo no la tenga sino que nadie (ningún biblista) la tuvo jamás.

El autor de Mateo quiso arreglarlo y aprovechó la referencia del autor de Marcos a Maria Magdalena en Mateo 15:44  para cambiar dicho texto por Magdala (o «Magadan» según algnos manuscritos griegos):

Mateo 15:39: 

39 Entonces, despedidas las gentes, subió en el barco: y vino á los términos de Magdalá.

El problema es que dicha ciudad tampoco existió jamás.

Las excusas:

Como dichas ciudades jamás se han encontrado y no existe más referencias que las que proporcionan dichos autores veterotestamentarios ¿cual fue el siguiente paso de los cristianos? ¿Aceptar que no existen y que su querido texto miente o falla ahí?

Más bien lo contrario:

Una de las excusas en este caso fue decir que dicha Magdala hacía referencia a la Magdala Nunayya  (la «Magdala de los peces») mencionada en el Talmud y probablemente derivada del hebreo migdal (torre). Que, por dicha derivación, supuestamente identifican como Tarichaea. Y como Tarichaea, de la que sí hay evidencia, tenía una torre y el nombre de Taichaea proviene del griego  Τάριχος (o tarichos ) significa «pescado conservado por salazón o secado»… ¡Bingo! ¡No necesitan más!

Otra de las justificaciones, de las más absurdas que uno puede encontrarse es la que realizan Wayne Partain y Bill H. Reeves. Por un lado confiesan que no hay evidencia de tales ciudades:

8:10 — Y luego entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta — Mateo (15:39) dice que “vino a la región de Magdala”. Llegaron a la costa occidental del Mar de Galilea, cerca de Tiberias. No hay certeza sobre el lugar, o lugares, llamado Dalmanuta, o Magdala.

Pero ¡son cristianos! y su sesgo al final acaba por traicionarles para hacerles dar una de las peores excusas de la historia bíblica:

Pudieron haber sido la misma aldea, o dos aldeas. Pero no hay contradicción, pues Marcos y Mateo dicen, “a la región de”. Siendo dos pueblos pegados o cercanos, al llegar a la región de uno sería igual que llegar a la región del otro.

Lo de que no existan, ya si eso da igual. Como toda religión que se precie esta sólo necesita moverse por el terreno de «la fe».

 

Cruzando el Jordán hacia Judea (Marcos 10)

El autor de Marcos 10: 1 dice que Jesús bajó de Capernaum y luego cruzó el Jordán hacia Judea.

Levantándose de allí (Capernaum), vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía.

Cruzar a la orilla oriental del río le habría puesto fuera de Judea, en Perea. Además, viajar de Cafarnaúm a Judea hubiera implicado pasar por Samaria, un territorio hostil que los judíos habitualmente evitaban. Habitualmente, los viajeros de Galilea a Judea cruzaban el río desde el norte de Samaria dirigiéndose hacia el sur a lo largo del río hasta llegar a Transjordania y luego, ya en esa zona, lo cruzaban de regreso a Judea.

El autor de Marcos parece saber que hay que cruzar el Jordán como parte del viaje, pero no parece entender bien la mecánica del viaje. Por supuesto, es posible que el autor de Marcos hubiera omitido el cruce inicial de su descripción, sin embargo, lo que en realidad aparece en el texto proporciona una imagen engañosa de la ruta.

 

Desde Jericó a Jerusalem, pasando antes por Betfagé que por Betania (Marcos 11)

En Marcos 11, Jesús y su grupo están caminando desde Jericó a Jerusalén.

Marcos 11:1-11

1 Cuando se acercaban a Jerusalén, a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos, 2 y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo. 3 Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá. 4 Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. 5 Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino? 6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron. 7 Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. 8 También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino. 9 Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: !!Hosanna! !!Bendito el que viene en el nombre del Señor! 10 !!Bendito el reino de nuestro padre David que viene! !!Hosanna en las alturas! 11 Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.

El autor de Marcos describe su ruta atravesando Betfage y Betania, pero habrían pasado esas ciudades en el orden opuesto proviniendo de Jericó.

La excusa:

El profesor Tim McGrew, escoge como excusa que el autor no pretendía establecer direccionalidad sino que simplemente se habían acercado a Jerusalén, en el área de Betfagé y Betania:

Él (Marcos) simplemente está diciendo a sus lectores aproximadamente dónde estaba en el camino que Jesús envió a sus discípulos adelante. Betphage y Bethany estaban en la ladera oriental del Monte de los Olivos, a unos ochocientos metros uno del otro.

Cuando alguien afirma que un autor del primer siglo ha cometido un error geográfico sobre el país en el que se supone que vivió, lea el pasaje usted mismo y trate de usar algo de sentido común.

Fuente: McGrew, Timothy, Presuntos Errores Históricos en los Evangelios ( Mateo y Marcos) , Presentación a la Iglesia Luterana de San Miguel, MI, 21 de mayo de 2012.

El problema es que sí se establece una direccionalidad: en Marcos 11:1 se afirma que estos se estaban acercando a Jerusalem. El «sentido común» de McGrew parece estar atrofiado si pretende establecer que con «Cuando se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania» este sólo estaba indicando cercanía a ambas. Así es como los biblistas, como W. Barclay o J. Wesley, despachan esta historia: simplemente indicando en sus notas que ambas estaban cerca de Jerusalem. De hechos algunas traducciones añaden un «cerca de» a la frase que en las copias más antiguas, en griego, no existe.

En el texto griego:

καιG2532 CONJ οτεG3753 ADV εγγιζουσινG1448 V-PAI-3P ειςG1519 PREP ιεροσολυμαG2414 N-ASF ειςG1519 PREP βηθφαγηG967 N-PRI καιG2532 CONJ βηθανιανG963 N-ASF προςG4314 PREP τοG3588 T-ASN οροςG3735 N-ASN τωνG3588 T-GPF ελαιωνG1636 N-GPF αποστελλειG649 V-PAI-3S δυοG1417 A-NUI τωνG3588 T-GPM μαθητωνG3101 N-GPM αυτουG846 P-GSM

La traducción de este es:

Cuando se acercaban* a Jerusalén, por Betfagé y Betania, cerca del monte de los Olivos, envió* a dos de sus discípulos

El profesor Randel Helms explica este error citando a Dennis Niheham sobre Marcos:

«Cualquiera que se acercara a Jerusalén desde Jericó llegaría primero a Betania y luego a Betfagé, no al revés. Este es uno de varios pasajes que muestran que Marcos sabía poco sobre Palestina; debemos suponer, argumenta Dennis Nineham, que «Marcos no conocía las posiciones relativas de estas dos aldeas en el camino de Jericó»

Fuente:Helms, Randel, ¿Quién escribió los Evangelios? , 1997, Millennium Press, pag. 6, citando a Dennis Nineham, Marcos , pags. 294-95

Marcos además llama a Bethsaida una «aldea» cuando en realidad era una ciudad de buen tamaño. También nombra algunas ciudades que son desconocidas si nos basamos en las fuentes de la época (Dalmanutha, Arimatea e incluso Nazaret) y pudieron haber sido invenciones de Marcos (al menos Arimathea probablemente lo fue).

 

 

Que hay errores geográficos y culturales no es novedad

La presencia de dichos errores no es algo que se haya detectado ahora o que sólo sea conocido por nosotros, los «malvados ateos», como estaría pensando algún cristiano al leer esto y sentirse «ofendido» simplemente por remarcarlo (la piel muy fina cuando les dicen que les han engañado, pero no contra quienes lo han hecho). Que los autores de los evangelios no eran judíos, razón por la cual cometen tantos errores, es algo asumido por los eruditos cristianos:

Que el autor de este Evangelio griego fue Juan Marcos, un judío (probablemente de habla arameo) de Jerusalén que se había convertido temprano en cristiano, es difícil de reconciliar con la impresión de que no parece ser una traducción del arameo, 82 que parece depender de las tradiciones (y quizás fuentes ya formadas) recibidas en griego y que parece confundirse con la geografía palestina 83 (El intento de afirmar que Marcos utilizó la geografía teológicamente y por lo tanto no se preocupó por la precisión parece forzado)

Fuente: Raymond E. Brown, S.S., An Introduction To The New Testament, The Anchor Bible Reference Library (Doubleday, 1997) pags. 159-160

Por si alguno se pregunta qué dice Brown en la nota 83 del texto superior:

83 Marcos 5: 1,13 revela confusión acerca de la distancia de Gerasa desde el mar de Galilea (n. 17 arriba). Marcos 7:31 describe un viaje desde Tiro a través de Sidón hasta el Mar de Galilea en medio de la Decápolis. De hecho, uno va al SE desde Tiro hasta el Mar de Galilea; Sidón es N para Tiro, y la descripción del Mar de Galilea en medio de la Decápolis es incómoda. Que un barco se dirija a Betsaida (lado NE del Mar de Galilea) llegue a Gennesaret (lado NW: 6: 45,53) también puede ser señal de confusión. Nadie ha sido capaz de localizar el Dalmanutha de 8:10, y puede ser una corrupción de Magdala.

Fuente: (ibid) pag. 160

De hecho, señala en nota a pie de página que:

Se podrían ofrecer muchos otros ejemplos de reconciliaciones improbables. Como cuando Mateo tiene un Sermón del Monte y Lucas tiene un Sermón similar en la llanura (Mateo 5: 1, Lucas 6: 7), debe haber habido una llanura en el lado de la montaña. Como cuando Mateo enseñó el Padrenuestro en ese sermón y Lucas lo tiene más tarde en el camino a Jerusalén (Mateo 6: 9-13, Lucas 11: 2-4), los discípulos deben haberlo olvidado, haciendo que Jesús lo repita. Marcos 10:46 coloca la curación del ciego después de que Jesús dejara Jericó, mientras que Lucas 18:35; 19: 1 lo coloca antes de que Jesús entrara a Jericó. ¡Quizás Jesús estaba dejando el sitio de Jericó del AT  y entrando al sitio del Jericó del NT!

Fuente: (ibid) pag. 109-110

Sobre Lucas, Brown también escribe que:

Lo que sucede cuando Jesús va a un lugar desierto (Lucas 4: 24-44) exhibe la típica universalización «Lucana», cuando las personas en vez de Simón y sus compañeros vienen a buscar a Jesús. Comparado con Marcos 1:39, que tiene a Jesús pasando por las sinagogas de toda Galilea, Lucas 4:44 localiza las sinagogas en Judea. Eso puede ilustrar la vaguedad de las ideas de Lucas sobre la geografía palestina, ya que en el siguiente versículo (5: 1) Jesús todavía está en Galilea, en el lago. ¿O la Judea de Lucas simplemente significa «el país de los judíos»?

Fuente: (ibid) pag. 238

Añadie además, sobre los errores geográficos del autor de Lucas, que existen errores incluso en su viaje a Jerusalem:

3. Última etapa de viaje hasta la llegada a Jerusalén (17: 11-19: 27). Esto comienza con la limpieza única «Lucana» de los diez leprosos, incluido el agradecido samaritano (17: 11-19). Jesús ha estado viajando hacia Jerusalén desde 9:51, y en 9:52 sus mensajeros entraron en una aldea samaritana. Este punto de la historia que todavía está pasando entre Samaria y Galilea nos dice que el viaje es un marco artificial (y también que Lucas puede no haber tenido una idea precisa de la geografía palestina).

Bruce M. Metzger, erudito biblista, traductor y crítico textual de la Biblia,  ya mencionó varios errores geográficos, mencionando especialmente que los escribas posteriores trataron de corregir:

Algunos escribas intentaron armonizar el relato joánico de la cronología de la Pasión con el de Marcos cambiando la «sexta hora» de Juan xix. 14 a ‘tercera hora’ (que aparece en Marcos xv. 25). En Juan i. 28 Orígenes 1 lo alteró para eliminar lo que él consideraba una dificultad geográfica, y esta lectura se conserva hoy en MSS. 33 69 además de muchos otros, incluidos los que se encuentran detrás de la versión King James. La declaración en Marcos viii. 31, que ‘el Hijo del hombre debe sufrir muchas cosas … y ser matado y atrasado: tres días resucitan’, parece implicar una dificultad cronológica, y algunos copistas cambiaron la frase a la expresión más familiar, ‘en el tercer día’ . El autor de la Epístola a los Hebreos coloca el altar de oro del incienso en el Lugar Santísimo (Hebreos ix.4), que es contrario a la descripción del Tabernáculo del Antiguo Testamento (Éxodo xxx. 1-6). El escriba del códice Vaticanus y el traductor de la versión etíope corrigen la cuenta transfiriendo las palabras a ix. 2, donde se detallan los muebles del Lugar Santo

Fuente: El texto del Nuevo Testamento. Su Transmisión, Corrupción y Restauración (Tercera edición ampliada, 1992, Oxford University Press), pp. 199-200

Lee Martin Mc Donald y Stanley E. Porter, en Early Christianity and its Sacred Literature ya dejaron claro que sólo alguien que desconociera la región y el judaísmo podría cometer tales errores:

Esencialmente, los argumentos en contra de Juan Marcos, un residente judío de Jerusalén y más tarde el compañero de Pablo y también de Pedro, al escribir este Evangelio son que él no parece estar familiarizado con la geografía de Palestina en el primer siglo (Marcos 7:31). ; 11: 1) o con las costumbres judías, generaliza demasiado acerca de los judíos (7: 3-4), de quienes parece distanciarse, y no refleja la teología de Pablo o Pedro como una fuerza compañera (Flm 23; cf Col. 4:10, 2 Tim 4:11).

Fuente: (ibid) Nov 2000, Hendrickson Publishers, Inc. pag. 286

El profesor Werner Georg Kümmel en su Einleitung in das Neue Testament (Introducción al Nuevo Testamento) de 1963 ya declaró esto:

Las consideraciones contra esta suposición [que Juan Marcos, compañero de Pedro, escribió el evangelio de Marcos] influyeron. Obviamente, el autor no tiene ningún conocimiento personal de la geografía palestina, como lo demuestran los numerosos errores geográficos. Él escribe para los cristianos gentiles, con una aguda polémica contra los judíos incrédulos. No sabe que el relato de la muerte del Bautista (6:17 ff) contradice las costumbres palestinas. ¿Podría un cristiano judío de Jerusalén pasar por alto el hecho de que 6:35 ff y 8: 1 ff son dos variantes de la misma historia de la alimentación? La tradición de que Mc fue escrito por Juan Marcos es por lo tanto escasamente confiable. La referencia a 1 Pedro 5:13 («Los elegidos de Babilonia y mi hijo Marcos también te saludan») no explica la tradición, sino solo la posterior vinculación del autor de Mc con la predicación de Pedro.

Fuente: (ibid) ed. Heidelberg. Pag. 97

Dennis Eric Nineham, teólogo y biblista académico que trabajo en Oxfor, ya comentaba, por ejemplo, que:

Los detalles geográficos dan una impresión de incomodidad, especialmente cuando Betphage y Bethany se dan en orden inverso al que los viajeros de Jericó les alcanzarían … y debemos por lo tanto asumir que San Marcos no sabía las posiciones relativas de las dos aldeas en el Carmino de Jericó ..

Fuente: San Marcos (Westminster John Knox Press, 1978), pp. 294-295

Mismas razones por las que el profesor de literatura britanica y crítico biblista, Randel McCraw Helms, afirma que:

Marcos escribe sobre la base de un vago conocimiento de la geografía de Judá, sin saber que acercándose a Jerusalén desde el este en el camino de Jericó llegaría primero a Betania y luego a Betfagé, no en el orden inverso que él indica. Sin embargo, la ubicación importante es el Monte de los Olivos; la tipología, no la historia, está funcionando aquí. La ficción tipológica continúa sobre la base de Zacarías: 9: 9 en la LXX:

«Alégrate mucho, hija de Sión; proclama en voz alta, hija de Jerusalén; he aquí, el rey viene a ti, justo y un Salvador [sozon, «salvando»]; él es manso y cabalga sobre un asno, y un potro joven [ neón de polón , un «potro nuevo (no cambiado)]».

Es sólo con este pasaje que podemos entender por qué Marcos hace que Jesús especifique que sus discípulos obtienen un «pollito» que nadie ha montado todavía «(Marcos 11: 2). Marcos ignora el peligro y la improbabilidad de montar sobre un animal intacto y sin entrenamiento, asumiendo su milagrosa capacidad de maniobra; la tipología más que la historia está operativa aquí.

Fuente: Gospel Fictions , p. 103

O por las cuales George Albert Wells, conocido como G. A. Wells en su The Historical Evidence for Jesus (La evidencia histórica para Jesús) menciona una serie de errores geográficos dentro del evangelio según Marcos, citando además a otros eruditos bíblicos que admiten la presencia de estos errores y confusiones en este evangelio:

Marcos comete serios errores en sus referencias geográficas a Palestina. Él conoce los topónimos de Galileo y las posiciones relativas generales de las localidades, pero no los detalles específicos. Por lo tanto, «representa a Jesús como viajando de un lado a otro en Galilea y los territorios adyacentes de una manera desconcertante» (Kee, 117, pp 102 – 3). Ir (como se dice en el versículo 7:31 de Jesús) desde el territorio de Tiro, desde Sidón hasta el mar de Galilea, «es como viajar desde Cornwall a Londres pasando por Manchester» (Anderson, 2, p. 192). Nuevamente, las «referencias de Marcos a movimientos a través del Mar de Galilea son imposibles de rastrear secuencialmente. La mención de una ubicación específica cerca del mar son sitios desconocidos, como Dalmanutha (8:10), o son claramente inexactos, como en la designación de la orilla oriental del lago como el país de los Gerasenos (5: 1) «( Kee, loc cit). Gerasa está a más de treinta millas al este del lago, demasiado lejos para el escenario de la historia que exige una ciudad en su vecindad, con una pendiente empinada hasta el agua. Probablemente todo lo que concernía a Marcos, recolectando y adaptando historias preexistentes sobre Jesús, era que el lago y sus territorios circundantes, algunos judíos y algunos principalmente gentiles, era un escenario ideal para el viaje de Jesús y sus discípulos, mostrando cómo judíos y gentiles respondió a él con fe. Los nombres de los lugares en Marcos causaron perplejidad entre los primeros lectores se muestra por la amplia gama de variantes en la tradición textual donde aparecen los nombres en el evangelio. La perplejidad también es evidenciada por Mateo, quien cambió Gerasenes de Marcos a Gadarenos (Mt. 8:28), Gadara es un balneario bien conocido a sólo ocho millas del lago. demasiado lejos para el escenario de la historia que exige una ciudad en su vecindad, con una pendiente empinada hasta el agua.

Fuente: La evidencia histórica de Jesús (Prometheus Books, 1982), pag 230

Misma por la que incluso un apologista cristiano como Michael T. Griffith, en su documental ¿Es la Biblia Inerrante y Completa? (1994), encuentra dichos errores sobre Gerasa:

Según la mayoría de las versiones modernas de la Biblia, Marcos 5: 1 se refiere a la orilla oriental del Mar de Galilea como el país de Gerasa:

«Ellos [Cristo y los discípulos] llegaron al otro lado del mar, al país de los Gerasenos» (RSV, también la NVI y la Nueva Biblia estadounidense).

Esta traducción se basa en el hecho de que los mejores y más antiguos manuscritos de este versículo dicen «el país de los gerasenos». Sin embargo, la orilla oriental del mar de Galilea no puede calificarse como la tierra de los gerasenos porque Gerasa (el moderno Jerash) es más más de treinta millas al sureste. Además, la cuenta que sigue el versículo 1 requiere una ciudad cercana con una pendiente pronunciada que conduce al Mar de Galilea. Esto no podría ser Gerasa. Gerasa está simplemente muy lejos, y no hay pendiente desde todo el camino hasta el Mar de Galilea.

En la KJV, Marcos 5: 1 dice «el país de los gadarenos», pero esto se basa en lecturas inferiores de los textos griegos. Como se mencionó anteriormente, los mejores y más antiguos manuscritos dicen «el país de los gerasenos». En cualquier caso, Gadara, aunque está más cerca que Gerasa, todavía está demasiado lejos para encajar, ya que se encuentra a unos 10 kilómetros al sureste del mar de Galilea. .

Según la traducción de KJV de Mateo 8:28, la región en cuestión se llama «el país de los gerséanos». Esta lectura se basa en evidencia manuscrita inferior y representa una adición de los escribas por copistas posteriores (Metzger 1971: 23-24). La mejor evidencia textual para Mateo 8:28 dice «el país de los gadarenos», que es como aparece en las mejores traducciones modernas de Mateo. De nuevo, sin embargo, Gadara está demasiado lejos del Mar de Galilea. Para aumentar la confusión, Lucas 8:26 sigue la geografía atribuida a Marcos. Aunque la KJV dice «el país de los gadarenos», este es otro caso de dependencia de esta versión de evidencia textual inferior. Las mejores traducciones modernas dicen «Gerasenes».

Lindsey Pherigo resume la situación con respecto a Marcos 5: 1:

La ubicación general [de los eventos mencionados en Marcos 5] se reporta [en vs. 1] como la orilla E del Mar de Galilea, pero la ubicación exacta se informa de diferentes maneras. Los manuscritos más antiguos y mejores tienen Gerasa, pero esto está demasiado lejos del Mar de Galilea como para encajar bien. Mate. Cambia esto a Gadara («el país de los gadarenos», 8:28), pero este, aunque más cercano, está todavía muy lejos del agua. Los copistas posteriores cambian a «Gergesa», que puede corresponder a algunas ruinas en el lado E del mar. Sigue siendo un problema.

Notas:

Se toma como referencia el evangelio de Marcos por ser el primero en redactarse y del cual copiaron el resto de evangelios (Mateo y Lucas).

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16 respuestas

  1. LA BIBLIA LO ESCRIBIÓ LACTANCIO Y EUSEBIO DE CESAREA POR EL 308 AL 313 DC +- POR ORDEN DE EL EMPERADOR CONSTANTINO. DIOS NO EXISTE, JESUCRISTO nunca existió.

    1. Concuerdo con usted en que dios no existe y en que el Jesús neotestamentario nunca existió. Pero, lo siento, la Biblia no la escribió Lactancio y Eusebio de Cesárea por orden de Constantino, ni mucho menos en esas fechas. Le voy a hacer la misma recomendación que hago siempre: no se haga acopio de las afirmaciones de Conde Torrens: estas carecen de respaldo alguno.

  2. Hola, darte las gracias por el artículo y por tu página. Siempre disfruto de tus entradas.

    Además, señalarte que la cita de George Albert Wells tiene texto repetido; creo que deberías rectificarlo.

  3. Uno de los fundamentalistas evangélicos que sigo por el lulz (Juan Cano, pentecostal y que ha afirmado alguna vez en la radio que «Dios»/»El Espíritu Santo»(no recuerdo exactamente, pero da igual) le habló para venir a España desde Alemania) gusta precisamente de hablar del Hades, incluido mezclar el Tártaro cambiando los Titanes por «demonios» (y afirmando que la diosa Artemisa, adorada en Éfeso es un «demonio», como lo son otros dioses cómo Baal y Asherah, mencionados en el AT). Por supuesto olvida mencionar el origen de «Hades».

    Naturalmente la estupidez de la «lucha espiritual» está presente (hay gente por lo visto que olvida que Dragones y Mazmorras es solamente un juego. Curiosamente «los malos» dejan en paz a los no creyentes) también faltar el respeto a los practicantes de otras religiones diciendo que solamente Jesús da la salvación, que las rodillas de Buda, Confucio, Alejandro Magno entre otras se doblarán ante Jesús, no falta cómo otras perlas similares. Eso sí, el complejo de persecución (sobre todo) y las quejas cuando ellos están en el lado que recibe tampoco faltan, cómo mezclar sin preocuparse de la consistencia el AT y el NT.

    En fin… luego los no creyentes somos «los malos», condenados solamente por existir y por la interpretación de unos textos que originalmente tenían un significado muy diferente a una eternidad en el Infierno. A veces cuesta ver si el show está ahí para mantener a las ovejas en línea o simplemente si se creen de verdad los delirios de gente con problemas mentales (Pablo de Tarso al menos)

  4. Que tal mucho gusto me disfruto bastante leyendo los posteos de esta página, sobre este tema buscando encontré esta página, quiero hacer hincapié en la parte donde pone que Gadara se pudo haber extendido hasta el lago de galilea, me gustaría saber su opinión sobre este punto. Saludos

    1. La situación de Gadara (actual Umm Qays), aunque suene redundante, es la que es: esta estuvo a 10 km del «mar de Galilea». Entiendo que a lo que se refieren es a que quizá se refería a Gadara como una de las polis de la Decápolis: pero es que el problema es que esa es posiblemente una corrección:

      Marcos 5:1 se refiere a γερασηνων («gadarenos», G1046).
      Mateo 8:28 se refiere a γεργεσηνων («gergesenos», G1086).

      El error se produce por la similitud en griego de ambas. Al copista, muy frecuentemente analfabeto, al copiar los textos, cometía este tipo de errores. En algunas ocasiones por su analfabetismo y en otras (como sucede con las «armonizaciones») por su intencionalidad personal.

      No existe papiro de Marcos 5 con el que se puede comprobar qué decía su autor. Sólo hay 3 papiros de Marcos: el más antiguo es el 7Q5 y luego le siguen los papiros P84 y P88.

      El primero en mencionar ese capítulo, y la única fuente más antigua disponible es el Codex Vaticanus (s. IV).

      cvat

      καὶ ἦλθον εἰς τὸ πέραν τῆς θαλάσσης εἰς τὴν χώραν τῶν γερασηνῶν

      Sigue siendo extraño, como dije, que no dijeran o hicieran mención de la región de Hippos. Y la cosa, como también dije, se complica cuando en según qué copia y traducción las confunden, contradiciéndose unas a otras e incluso las sustituyen por Gergesa.

      Si la cuestión, según el autor del texto, hubiera sido clara no se producirían dichos errores y contradicciones. En mi opinión, una muestra más de que los autores neotestamentarios y los amanuenses no tenían ni idea de lo que hablaban (geográficamente hablando). Otra muestra más de la poca fiabilidad de los textos y sus autores.

  5. 1- El Mar de Galilea:
    En efecto, Mate 4:18 y Marcos 1:16 dice en griego: Thalassan tes Galilaias (Mar de Galilea). Lucas 5:1 dice en griego: Limmen Gennesaret (Lago Genesaret). Juan 6:1 Dice: Thalassan tes Galilaias tes Tiberiados (Mar de Galilea de Tiberias).
    ¿Esto representa un error?
    En lo absoluto. Tal como usted lo explica, había una palabra griega para referirse a “mar” y otra para “lago”, aunque hay una interesante similitud entre una palabra y la otra cuando se traducen del hebreo al griego, se diferencian en unos puntos que voy a presenta más adelante. Los escritores de los evangelios usaron los distintos nombres con los que se reconocía dicho lago sin cometer ningún tipo de error. Por cierto, al final es un lago no un mar, esto también era bien sabido por los habitantes de la zona y los escritores de los evangelios, puesto que El Mar Mediterráneo está a menos de 50km del lago y este lago es relativamente estrecho. Es más lo dejan claramente explicado en varios detalles que voy a presentar más adelante.
    Al lago se le llama “Kinéret” en hebreo, el nombre se debe a la localidad de “Kinneret” situada en la costa sudoeste del lago, aunque se ha especulado que es una palabra derivada de “kinnóhr”, que significa “arpa” y esta teoría se apoya en que el lago tiene forma de arpa, esto no tiene mucho sentido. El punto es que esto da una evidencia de que al lago se le llamaba de múltiples formas según la localización.
    Galilea en Hebreo es “Hagalil” y se puede traducir como: La provincia, La localidad, El Territorio. “Mar de Galilea” sería traducido como “Aguas de la Provincia”, poca o prácticamente nula es la evidencia sobre cuando se le comenzó a llamar así, pero la traducción de “mar” del hebreo “Yam” usado para referirse a aguas juntas en un lugar, y el griego “Thalassan” que significa igualmente aguas juntas o aguas que contrastan con la tierra. Perfectamente nos lleva al nombre “Mar de Galilea” sin representar ningún problema etimológicamente hablando en el hebreo y el griego, más si se daban detalles del cuerpo hidrológico del que se estaba hablando, tal como lo pongo en evidencia (bíblica mente) más adelante. El problema se presenta cuando hablamos de la palabra en castellano, aunque con las evidencias se debería dejar a un lado dicha duda. A continuación voy a exponer la diferencia que hay con la palabra “lago” durante su uso en el relato bíblico.
    La palabra Genesaret proviene del hebreo “ganosheret” y se puede traducir como “Edén de Riquezas”. Se refiere histórica y antropológicamente al nombre que hasta hoy recibe la localidad de las zonas más fértiles de la costa noreste del Lago de Galilea. “Lago Genesaret” puede ser traducido como “Aguas del Edén de Riquezas”. Lucas 5:1 explica con mayores detalles y precisión la zona de los acontecimientos alrededor del lago y exactamente aquí se usa la palabra “lago” porque Lucas se refiere a la porción de aguas correspondientes a las zonas de Genesaret. La palabra “lago”, a diferencia de “mar”, se usaba para referirse a una porción de aguas pertenecientes a una región o con una utilidad en particular y lo otro, es que “lago” no solo se usa para referirse a las aguas, sino con otros fines (Ej. Apocalipsis 19:20; Apocalipsis 20:10; Apocalipsis 20:14; Apocalipsis 20:15; Apocalipsis 21:18) Por esta razón y aunado a las similitudes etimológicas, Mateo y Marcos llamaron “Mar” al lago de Galilea y en cuanto a la precisión de traducción del hebreo al griego, las palabras podían ser usadas en contextos similares siempre y cuando se diera detalle de que estas aguas podían ser fácilmente atravesadas de una orilla a otra (como un lago), tal como se describe en Mateo 8:28 y Mateo 4:35. Así fácilmente un lector podía identificar esta masa hidrológica como lo que en castellano llamamos LAGO.
    Mar de Galilea de Tiberias no tiene nada que ver con otro nombre que se le haya dado al lago, simplemente se refiere a la parte noreste de Israel, la costa occidental del Mar de Galilea, exactamente las tierras de Tverya y sí, se cree que este nombre se debe a la conquista del emperador Julio Cesar Tiberio aprox. en el año 20 d.C. Pero tampoco representa ningún error, puesto que en Juan 6:1 se narra un acontecimiento distinto a de los otros evangelios, aunque, igualmente en el Lago de Galilea.
    Por los momentos solo voy a responder ese supuesto error, porque no sé si se tome el tiempo de leerlo o si pueda borrar mi comentario, por lo visto hay demasiados motivos por los cuales podría borrarlo y no quiero perder el tiempo aclarando todos los puntos para que ignore por completo el material, solo tenga en cuenta que ni siquiera los ateos de más renombre presentan supuestos errores o contradicciones bíblicas, precisamente porque cada vez que lo hacen quedan muy mal. No creo que eso le aporte ningún tipo de autoridad a La Biblia (pese a que soy Cristiano) pero es un hecho que el libro no posee errores o contradicciones e incluso Isaac Asimov era capaz de reconocerlo.

    1. Dice que no hay contradicción y ya en su primera frase me está dando la razón «En lo absoluto. Tal como usted lo explica, había una palabra griega para referirse a “mar” y otra para “lago”, aunque hay una interesante similitud entre una palabra y la otra cuando se traducen del hebreo al griego, se diferencian en unos puntos que voy a presenta más adelante

      Los copistas/amanuenses se equivocaron, precisamente, por dicha similitud.

      Luego viene con que «Los escritores de los evangelios usaron los distintos nombres con los que se reconocía dicho lago sin cometer ningún tipo de error.» Se ve que los conocía usted personalmente, pues ya sabe lo que sabían unos autores hace 20 siglos. Veremos qué fuentes presenta a continuación, extrabíblicas, donde otros autores hagan lo mismo. Ya se lo digo yo: ninguna. Y de hecho, tal y como más adelante se puede ver en el comentario, usted no lo hace.

      «Por cierto, al final es un lago no un mar, esto también era bien sabido por los habitantes de la zona y los escritores de los evangelios, puesto que El Mar Mediterráneo está a menos de 50km del lago y este lago es relativamente estrecho.«

      Y eso lo sabe usted porque en aquella época los habitantes tenían una enciclopedia o diccionario al que recurrir para saber cual era la definición ¿cierto? Usted, señor Ramón, sabe que el «mar Mediterraneo» es un mar porque ha asistido a un colegio y porque desde hace unos siglos se estableció su definición. Esto, por lo visto, no lo tiene usted en cuenta. Un habitante grecorromano de Asia Menor o incluso del Canaán, en el siglo I e.c. y menos un copista (la mayoría eran analfabetos y simplemente copiaban los signos griegos que veían, no lo tendría tan claro, pese a que ya existía una palabra para ambas. Y esto se sabe en la erudición bíblica y que se puede ver en artículos como The Foundation of Tiberias o The Sea of Galilee.

      Si los habitantes lo llamaban «Mar» (thalassa) es porque para ellos, a sus ojos, posiblemente lo fuera: estamos hablando de un lago que tiene veinte kilómetros de «largo» (limné) de Norte a Sur y catorce de ancho de Este a Oeste. Esto es, precisamente, lo que expone Preachers Homilietical en su comentario a Mateo 4:18:

      Los judíos estaban acostumbrados a llamar mar cada capa considerable de agua.

      Pero es que en aquella época al lago se le conocía, como expliqué, por «mar Kinéret» (o Chinnereth) adoptando la ciudad sobre la que descansaba su orilla, no por «Mar de Galilea». Cuando se le nombraba como «Mar» era para referise a él como el «Mar de Tiberiades». De hecho esto es algo que se puede observar en el Tanaj: «mar de Chinnereth» (yam-kinnereth: Números 34:11 Deuteronomio 3:17 Josué 13:27; Josué 19:35) y «mar de Chinneroth» (kineroth: Josué 12:3; 11:2; 1 Reyes 15:20). En 1 Macabeos 11:67, el mar se llama «el agua de Gennesar» (la versión revisada (británica y estadounidense) «Gennesareth»). El único autor que lo llama «lago» es el autor de Lucas. Luego traductores, posteriormente, intentaron corregir esto mediante comentarios o bien escribiendo Mateo y Lucas del mismo modo (o ambos como «mar» o ambos como «lago». De ahí la discrepancia y contradicción.

      kin’-e-reth, kin’-e-roth (kinnereth ( Deuteronomio 3:17 Josué 19:35 , etc.)), (kinaroth; Codex Vaticanus, Kenereth, Codex Alexandrinus, Cheneroth ( Joshua 11: 2 )): Tomando el orden en el que se mencionan las ciudades, esta ciudad parece haber estado al norte de Rakkath (? Tiberíades). Puede haber ocupado el sitio de el-Mejdel, en la esquina suroeste de la llanura de Gennesaret. De esta ciudad, el mar tomó su nombre del Antiguo Testamento (Números 34:11, etc.).

      Fuente: W. Ewing

      Uted parece desconocer u omitir una cosa bastante importante: el autor de Marcos es el primero cronológicamente en escribirse (posterior al año 70), Mateo escribió el evangelio en el año 75 aprox., Lucas en el 85 aprox. y Juan en el 95 aprox. Esto, y que se basan en una traducción en griego (LXX) del Pentateuco y no en una hebrea explica la evolución de su nomenclatura y del por qué no conocían el nombre.

      Pero está bien que venga usted a dárselas de listo añadiendo obviedades entremedias de su argumento:

      «Galilea en Hebreo es “Hagalil” y se puede traducir como: La provincia, La localidad, El Territorio. “Mar de Galilea” sería traducido como “Aguas de la Provincia”, poca o prácticamente nula es la evidencia sobre cuando se le comenzó a llamar así, pero la traducción de “mar” del hebreo “Yam” usado para referirse a aguas juntas en un lugar, y el griego “Thalassan” que significa igualmente aguas juntas o aguas que contrastan con la tierra. Perfectamente nos lleva al nombre “Mar de Galilea” sin representar ningún problema etimológicamente hablando en el hebreo y el griego, más si se daban detalles del cuerpo hidrológico del que se estaba hablando, tal como lo pongo en evidencia (bíblica mente) más adelante. El problema se presenta cuando hablamos de la palabra en castellano, aunque con las evidencias se debería dejar a un lado dicha duda.«

      Para empezar, los autores neotestamentarios no escribieron en hebreo sino en griego koiné. Estos mencionan «mar de Galilea» como «thalassan tēs Galilaias» (θάλασσαν τῆς Γαλιλαίας).
      En hebreo, en los textos, la palbra empleada no es הגליל (HaGalil, «La provincia o región») sino גּלילה / גּליל (gâlı̂yl / gâlı̂ylâh) que equivale más bien a distrito (literalmente «círculo» en griego y «rollo» en hebreo, en referencia a la Torah). En hebreo, señor, se le llama Iam haKineret (ים הכינרת) por una razón muy simple: un hebreo no habría usado ese término, precisamente, porque este no habría significado absolutamente nada. Si un hebreo, un habitante de esa época, usara ese término podría haberse referido al «mar de Tiberiades», al mar Mediterraneo, al Mar muerto o a cualquier extensión de agua. Pues, repito, decir «mar del distrito» es no decir absolutamente nada. Porque, señor Ramón, estaban hablando en ese idioma y para poder identificarlo necesitaban añadir a qué «región» pertenecía: donde estaba situado el «mar» del que estaban hablando. Por eso Juan, quien por lo visto es el único que se da cuenta de esto, necesita añadir que se refería al «mar de Tiberiades»: thalassēs tēs Galilaias tēs Tiberiados (θαλάσσης τῆς Γαλιλαίας τῆς Τιβεριάδος). Los problemas, efectivamente, vienen de su visión: está usted pensando en castellano.

      Luego me viene con esto…

      «La palabra Genesaret proviene del hebreo “ganosheret” y se puede traducir como “Edén de Riquezas”. Se refiere histórica y antropológicamente al nombre que hasta hoy recibe la localidad de las zonas más fértiles de la costa noreste del Lago de Galilea. “Lago Genesaret” puede ser traducido como “Aguas del Edén de Riquezas”. «

      El fallo no está tanto en la etimología que da para dicho lago, pues se le llamaba en hebreo Iam haKineret (ים הכינרת) no porque viniera del hebreo gan osheret (גן עושרת) «Jardín de las Riquezas» sino porque Kineret en hebreo es una forma femenina de Kinor (כינור), que significa «lira» o «harpa» en referencia al rey David por la forma del (para ellos) mar.

      Luego viene con que:

      «Lucas 5:1 explica con mayores detalles y precisión la zona de los acontecimientos alrededor del lago y exactamente aquí se usa la palabra “lago” porque Lucas se refiere a la porción de aguas correspondientes a las zonas de Genesaret. La palabra “lago”, a diferencia de “mar”, se usaba para referirse a una porción de aguas pertenecientes a una región o con una utilidad en particular y lo otro, es que “lago” no solo se usa para referirse a las aguas, sino con otros fines (Ej. Apocalipsis 19:20; Apocalipsis 20:10; Apocalipsis 20:14; Apocalipsis 20:15; Apocalipsis 21:18) Por esta razón y aunado a las similitudes etimológicas, Mateo y Marcos llamaron “Mar” al lago de Galilea y en cuanto a la precisión de traducción del hebreo al griego, las palabras podían ser usadas en contextos similares siempre y cuando se diera detalle de que estas aguas podían ser fácilmente atravesadas de una orilla a otra (como un lago), tal como se describe en Mateo 8:28 y Mateo 4:35. Así fácilmente un lector podía identificar esta masa hidrológica como lo que en castellano llamamos LAGO.«

      Y sí, probablemente Lucas, un autor griego, usara limne (λίμνη) para concretar que se refería a las orillas del «mar». Pero este tampoco es un argumento válido: pues el autor de Marcos, también griego y anterior a Lucas, también detalla la situación en Marcos 1:16 y sin embargo ahí usa thalassa (θάλασσα). De hecho, es que es la misma situación y frase. Lo único que nos dice esto es que Lucas, que escribe después y conoce el texto de Marcos, intenta corregir a este en esto. Y Juan, luego, a ambos añadiendo a qué lago se referían.

      Repito lo que dije en el artículo: el autor de Marcos, griego, tenía a su disposición el término «lago». Pero, tanto él como Lucas, si quería referirse a ese lago, este tendría que haberlo llamado como lo llamaban en esa época: por cómo se lo conocía entonces (Genesara, Tarichea o Tiberiades) y no por cómo, tal y como explico, se le llamó siglos después.

      Y luego, para rematarlo, viene con esto:

      «Mar de Galilea de Tiberias no tiene nada que ver con otro nombre que se le haya dado al lago, simplemente se refiere a la parte noreste de Israel, la costa occidental del Mar de Galilea, exactamente las tierras de Tverya y sí, se cree que este nombre se debe a la conquista del emperador Julio Cesar Tiberio aprox. en el año 20 d.C. Pero tampoco representa ningún error, puesto que en Juan 6:1 se narra un acontecimiento distinto a de los otros evangelios, aunque, igualmente en el Lago de Galilea

      A ver si se pone usted de acuerdo consigo mismo.

      «Por los momentos solo voy a responder ese supuesto error, porque no sé si se tome el tiempo de leerlo o si pueda borrar mi comentario, por lo visto hay demasiados motivos por los cuales podría borrarlo y no quiero perder el tiempo aclarando todos los puntos para que ignore por completo el material, solo tenga en cuenta que ni siquiera los ateos de más renombre presentan supuestos errores o contradicciones bíblicas, precisamente porque cada vez que lo hacen quedan muy mal.«

      Ya. Cree el ladrón que todos son de su condición.

      Yo, por el momento, no voy a molestarme en publicarle ningún comentario más, por presuponer sobre mi este tipo de cosas y porque, como buen cristiano (una persona con sesgos religiosos que ha demostrado ser) ni va a reconocer que es usted quien se ha equivocado, ni va a pedir perdón por mostrar sus prejuicios sobre mi y sobre el resto de «ateos». Porque la gente que, como usted, va de listillos cuando como se puede ver no tienen ni idea de lo que hablan y atacan con argumentos así de simples, jamás va a reconocer nada. Cuando lea esto, si lo lee, seguramente acudirá a usted otro sesgo (defensa de estatus), un par de disonancias y buscará cómo intentar refutar lo que dice el «malvado ateo» en vez de reconocer su propia ignorancia y que se ha equivocado.

      «No creo que eso le aporte ningún tipo de autoridad a La Biblia (pese a que soy Cristiano) pero es un hecho que el libro no posee errores o contradicciones e incluso Isaac Asimov era capaz de reconocerlo.«

      Asimov escribió esto en su Guía del Nuevo testamento:

      Mateo 4.18. Caminado, pues (Jesús), junto al mar de Galilea…

      Tal vez sea éste el nombre con el que desde entonces lo conocen mejor los cristianos, pero no es el último. En tiempos de Jesús, se le dio otro. En esa época, la ciudad más grande y más moderna que hubo a orillas del lago se construyó en el 20 dC (menos de una década antes de que Jesús iniciase su ministerio) por Herodes Antipas. Se llamó Tiberíades, en honor del emperador reinante, y Antipas la convirtió en su capital. En su origen fue una ciudad gentil y los judíos la miraban con horror, en parte por ese motivo y en parte por superstición, porque se erigió en el emplazamiento de un antiguo cementerio.

      En el Nuevo Testamento sólo se menciona una vez, y sólo en el evangelio de San Juan, el último de los evangelistas y el más influido por la cultura griega:

      Juan 6.23. Pero llegaron de Tiberíades barcas…

      Esa ciudad también dio su nombre al mar, que asimismo encontramos en Juan:

      Juan 6.1. Después de esto partió Jesús al otro lado del mar de Galilea, de Tiberíades,

      En la actualidad, Tiberíades sigue siendo la ciudad mayor a orillas del lago. Tiene unos veintidós mil habitantes y su nombre sigue aplicándose al lago, que en árabe se llama «Bahr Tabariya» y los geógrafos occidentales denominan «Lago Tiberíades».

      Se lo voy a resumir porque, me da a mi, que pese a que se lo he explicado no va a logran entenderlo (de hecho dudo lo haga, ni aunque se lo explique ahora así):

      Los hebreos llamaron a ese lago «Genesara» o «mar de Chinnereth» hasta que, en tiempos de ese supuesto personaje (Jesús) este paso a llamarse «Tiberiades» o «mar de Tiberiades». Un habitante de la zona y época lo habría sabido. Pero ni el autor de Marcos, ni el de Lucas lo sabían porque no eran hebreos, ni habitantes de la zona de la que hablan. Se valieron de lo que oyeron y leyeron en la versión griega del Tanaj (LXX): que usaron dicha versión para componer su NT es algo de lo que sí hay constancia. «Mar de Galilea» fue una aportación neotestamentaria, ergo mesiánica (cristiana) posterior.

      Porque la Biblia, pese a que usted como religioso (sí tiene que ver que usted sea cristiano: por eso padece ese sesgo de confirmación) lo niegue o no quiera reconocerlo, está repleta de contradicciones (aquí tiene sólo las del NT), de errores matemáticos, anacronismos e incoherencias, además de afirmaciones absurdas es por lo que, precisamente, Asimov dijo esto:

      «Propiamente leída, la Biblia es la fuerza más potente para el ateísmo jamás concebida.»

      Por hablar de cosas sin saber, es por lo que la gente como usted (religiosa) la caga: «precisamente porque cada vez que lo hacen quedan muy mal» 😉

      1. Amigo, gracias por su respuesta.

        Por supuesto que le doy la razón y lo mantengo, en cuanto a que en el griego había una palabra para referirse a “mar” y otra para referirse a “lago”. Más hago uso de la cita con la que usted me responde (los excelentísimos volúmenes del Comentario Homilético del Predicador) donde los predicadores exponen que efectivamente los judíos llamaban “mar” (yam) prácticamente a cualquier masa considerable de agua, en lo que también estoy completamente de acuerdo, puesto que es más que evidente a lo largo del Antiguo Testamento, reconociendo que de por sí esta cita que usted expone, está sustentada netamente en bases bíblicas. En lo que no puedo darle la razón, es que el uso de la palabra “lago” por parte de Lucas, suponga algún tipo de error que sugiriera un desconocimiento de la geografía de la zona, o que decir “Mar de Galilea”, sugiera también un desconocimiento geográfico o antropológico. Pero por favor tenga en cuenta la cita de estos volúmenes de estudio bíblico, pues le será útil para entender lo que le explico a continuación:

        1- Debido a que los judíos usaban “yam” para referirse a cualquier masa considerable de agua, solo nos queda leer si estos establecen alguna diferencia en la forma que describen dichas masas de agua. De esta forma podemos comprobar si los autores tenían o no conocimientos suficientes para diferenciar “ríos” de “lagos”, sin necesidad de vernos limitado por el uso de una misma palabra (yam) y sin necesidad de limitar a los escritores por haber carecido de enciclopedias o estudios avanzados en hidrología. Por ejemplo:
        – Josue 15:47 Asdod con sus villas y sus aldeas; Gaza con sus villas y sus aldeas hasta el río de Egipto, y el Mar Grande con sus costas.
        Tal como usted dice, hoy día sabemos perfectamente la diferencia entre un lago y un mar, pero, de acuerdo al escenario que usted me plantea, un supuesto “ignorante” de aquel entonces era incapaz de diferenciar los términos, por no contar con diccionarios, enciclopedias ni estudios académicos, pero permítame demostrarle que no es así, en este caso, el verso de Josué claramente menciona que esta masa de agua (El Mar Mediterráneo) poseía “costas”, para ser más exactos se usa la palabra “gebul” y esto le diferencia automáticamente de un lago. Por lo tanto es evidente que los escritores hebreos eran capaces de describir una masa de aguas (yam) que poseía una línea, un territorio o un área de costa, como la que hoy día reconocemos como “mar” de, otra masa de aguas de naturaleza distinta, que posee extremos u orillas como (más adelante evidenciare) era (y sigue siendo empíricamente) la forma de identificar lagos y ríos.
        – Mateo 8:28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.
        En este caso se nos presenta un versículo donde igualmente se hace uso de la palabra “yam” esta vez para referirse al Mar de Galilea, pero ahora no se habla que esta masa de aguas posea costas, sino de orillas o para ser más exactos, en griego “peran” (de un extremo al otro). Por lo tanto, basados en las especificaciones de las características de esta masa de agua (dadas por los mismos escritores), podemos inferir que la misma era fácilmente atravesarle de un extremo a otro, algo que los escritores usaban para referirse únicamente a lagos (como este caso) y a ríos (como en Mateo 4:15. Donde se usa la misma palabra para referirse al Rio Jordán). Esto no lo especulo ni tuve algún tipo de conexión con estos hombres que escribieron los evangelios, le estoy presentado las evidencias bíblicas que lo demuestran. Los evangelistas eras perfectamente conocedores de la diferencia entre lo que en nuestro idioma llamamos “lago” y un “mar”. Aunque hicieran uso de una misma palabra para generalizar “masas de agua” perfectamente eran capaces de describir y por tanto diferenciar (tal como queda evidenciado en los textos bíblicos de ejemplo) un lago, de un mar.

        2- Un punto clave, que también usted menciona, es que el único autor que nombra al Mar Kinéret como “lago” es Lucas y esto es otro punto vital que en vez de contradecir o descreditar la veracidad del relato bíblico, lo refuerza. Tal y como usted lo expone Lucas usa la palabra griega “Limmen” (lago) en vez de la palabra más próxima etimológicamente hablando, si nos basamos en el hebreo “yam” (mar). El único evangelio donde se usa no solo esta sino muchas otras palabras propias del griego, es el de Lucas y esto se apoya en un verso que considero de vital importancia para entender tanto esta influencia griega como los detalles de precisión que Lucas imprime a los evangelios, lo que usted llama: “Lucas, conocido por sus correcciones a Mateo y Marcos” yo podría explicarlo de la siguiente forma:
        – Colosenses 4: 14 Os saluda Lucas el médico amado, y Demas.
        Lucas era en el griego un “iatros” (medico). Como bien sabrá la medicina tiene sus origines cinco siglos antes de Cristo, en la antigua Grecia, con hombres como Hipocrates y Aristóteles, por lo tanto Lucas debía tener no solo una estrecha relación con la cultura y la lengua griega, sino un nivel intelectual y académico por demás sobresaliente comparado con sus homólogos evangelistas quienes mayormente eran obreros carentes de estudios académicos o cultura.

        3- El mismo Asimov lo recalca: “Tal vez sea éste el nombre con el que desde entonces lo conocen mejor los cristianos, pero no es el último». Que se haya usado el nombre “Mar de Galilea”, no nos dice nada en especial si no recurrimos a otros recursos bíblicos, nos metemos en una calle sin salida. En mi comentario le mencioné mayormente las posibles traducciones del hebreo, porque indiferentemente que el NT haya sido escrito en el griego koiné, no paso por alto que (pese a que su artículo pretende mostrar lo contrario) los autores neotestamentarios (según el relato bíblico) estaban ubicados en las zonas que narran en sus relatos y que por lo tanto, la influencia hebrea de su cultura debía ser notoria, incluso es el argumento que usted mismo me presenta cuando me dice que hubiera sido correcto si le daban el nombre tradicional heredado del hebreo “Mar Kinéret”. Pero puedo inferir que decir “Mar de Galilea” no va en contra el mismo relato bíblico, basándome en otros versículos como la profecía de Isaías sobre Jesús:
        Isaías 9: 1 Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del MAR, de aquel lado del Jordán, en GALILEA de los gentiles.
        Esa frase de “El camino del Mar” (derech haiyam) me es muy simbólica y más cuando se está hablando de Galilea de los gentiles, puesto que el Rio Jordán conecta al Mar Muerto y el Mar de Galilea en algo que perfectamente coincide con esa expresión “camino de aguas”. No veo problema en que se llame al lago, “Mar de Galilea”, más cuando los autores del NT estaban tan apegados a frases y simbologías de AT y de por sí, usted mismo me comenta que el lago podía nombrarse: “adoptando la ciudad sobre la que descansaba su orilla” Por lo tanto, el nombre perfectamente pudo haber sido posible en la renaciente jerga judeo-cristiana.

        Con respecto a todos los errores que pude cometer al “castellanizar” el hebreo y el griego, precisamente considero que este es el origen no solo del argumento erróneo de este punto en su artículo, sino de todos los demás. Cómo puede observar, siempre dije que tal cosa, “se puede traducir como”, pero como pudo notar en mi comentario anterior y como lo explico en este nuevo, no basta con contrastar literalmente versiculos y menos contaminando el sentido con la traducción al castellano. No pretendo excusarme en este argumento para decir que lo hice caer en alguna trampa con mis traducciones literales de los nombres en hebreo y griego, la verdad, deje en claro (y repito) que esas palabras “pueden traducirse así”. Usted tiene razón, Galilea no es “HaGalil” sino “Galil”, saqué de la memoria la traducción. Aunque el articulo determinado “ha” poco valor aporta o descredita la traducción. Siendo Galilea la región y el lago aledaño a dicha región, no veo descabellada la idea de que este herede el nombre. Si le parece y si quedó claro este punto, puedo seguir presentándole evidencia bíblica de la incongruencia de los argumentos que presenta como supuestos errores.

        Por último. En el libro: “Notes for a Memoir: On Isaac Asimov, Life, And Writing” la esposa de Isaac Asimov, Janet Asimov, explica que en dicha frase que usted me cita, su esposo se refería las “locuras” que a su criterio se comenten dentro del relato bíblico (Ej. La resurrección, Ángeles, etc), no precisamente intentando descreditar la perfección literaria de la obra. Realmente jamás he leído sobre Asimov o ningún ateo serio hablando de supuestas contradicciones bíblicas. Porque el argumento en su mismo, evidencia falta de conocimiento, sobre la obra en cuestión.

        1. Está genial que empiece a reconocer cosas. Ahora solo falta que reconozca las restantes. Por partes…

          Viene usted con la excusa de que «1- Debido a que los judíos usaban “yam” para referirse a cualquier masa considerable de agua, solo nos queda leer si estos establecen alguna diferencia en la forma que describen dichas masas de agua. De esta forma podemos comprobar si los autores tenían o no conocimientos suficientes para diferenciar “ríos” de “lagos”, sin necesidad de vernos limitado por el uso de una misma palabra (yam) y sin necesidad de limitar a los escritores por haber carecido de enciclopedias o estudios avanzados en hidrología. Por ejemplo:
          – Josue 15:47 Asdod con sus villas y sus aldeas; Gaza con sus villas y sus aldeas hasta el río de Egipto, y el Mar Grande con sus costas.
          Tal como usted dice, hoy día sabemos perfectamente la diferencia entre un lago y un mar, pero, de acuerdo al escenario que usted me plantea, un supuesto “ignorante” de aquel entonces era incapaz de diferenciar los términos, por no contar con diccionarios, enciclopedias ni estudios académicos, pero permítame demostrarle que no es así, en este caso, el verso de Josué claramente menciona que esta masa de agua (El Mar Mediterráneo) poseía “costas”, para ser más exactos se usa la palabra “gebul” y esto le diferencia automáticamente de un lago. Por lo tanto es evidente que los escritores hebreos eran capaces de describir una masa de aguas (yam) que poseía una línea, un territorio o un área de costa, como la que hoy día reconocemos como “mar” de, otra masa de aguas de naturaleza distinta, que posee extremos u orillas como (más adelante evidenciare) era (y sigue siendo empíricamente) la forma de identificar lagos y ríos

          Pero el término guebul (גְּבוּל) que usted usa como ejemplo citando a Josué 15:47 es una palabra (H1366) que vale para circunscribir cualquier extensión de tierra o agua. Por eso los traductores, y no al revés, lo usaron también para definir, entre otras cosas, a las costas.

          «frontera; límite; territorio; lugar encerrado». Este vocablo tiene cognados en fenicio y arábigo. Aparece unas 240 veces en hebreo bíblico y durante todos los períodos.

          Gebûl significa literalmente «frontera» o «límite». Esta acepción aparece en Núm_20:23, donde se refiere a las fronteras o límites de toda la tierra de Edom. A veces una línea divisoria imaginaria la demarcaba una barrera natural: «El Arnón … marca la frontera de Moab, entre los moabitas y los amorreos» (Núm_21:13 RVA). Otras veces gebûl denota fronteras étnicas, como las demarcaciones de las tribus de Israel: «Y a los rubenitas y a los gaditas les di desde Galaad hasta el río Arnón, el medio del río como frontera, y hasta el Jaboc, el río que marca la frontera de los hijos de Amón» (Deu_3:16 RVA). En Gén_23:17-18 (RVA), gebûl se refiere a los «límites» de un campo o sección de tierra de alguna persona: «Así el campo de Efrón que estaba en Macpela, frente a Mamre, tanto el campo como la cueva que había en él, junto con todos los árboles que había en el campo y en sus contornos, pasó a ser propiedad de Abraham». A decir verdad, los campos tenían «linderos» y la ley prohibía cambiarlos (Deu_19:14 RVA; cf. Deu_27:17).

          Gebûl puede sugerir el límite más extremo de un objeto: «Les pusiste un límite, el cual no traspasarán, ni volverán a cubrir la tierra» (Sal_104:9).

          El vocablo a veces se refiere a un objeto concreto que marca el borde de una cosa u objeto (cf. Eze_40:12). El «borde» del altar de Ezequiel se indica con gebûl (Eze_43:13), así como la muralla que rodea a Jerusalén (Isa_54:12).

          Gebûl también se refiere al territorio que se encuentra entre ciertos límites: «La frontera de los cananeos abarcaba desde Sidón hasta Gaza en dirección de Gerar; seguía en dirección de Sodoma, Gomorra, Adma y Zeboím, y continuaba hasta Lasa» (Gén_10:19 RVA). En Éxo_34:24, Núm_21:22, 1Cr_21:12 y Sal_105:31-32, gebûl equivale al «territorio» que rodea la ciudad a la que pertenece.

          Gebûlah, el femenino de gebûl, aparece 9 veces. Gebûlah significa «borde» o «frontera» en pasajes como Isa_10:13, y «territorio» o «área» en otros pasajes como Núm_34:2.

          Fuente: W. E. Vine

          Porque los hebreos no tenían una palabra para definir concretamente a las costas del mar. Por la misma razón por la que para ellos toda extensión grande de agua era «mar» y no «lago». Porque para lo que ellos concebían como «lago» ya estaba el término agan (אֲגַם). Término que ya emplearon en Éxodo 7:19, 8:5; Salmos 107:35, 114:8 e Isaías 14:23, 35:7, 41:18, 42:15 y 51:32. ¿Adivina ya cómo no llaman jamás a la susodicha extensión de agua que usted me pretende discutir?

          «2- Un punto clave, que también usted menciona, es que el único autor que nombra al Mar Kinéret como “lago” es Lucas y esto es otro punto vital que en vez de contradecir o descreditar la veracidad del relato bíblico, lo refuerza. Tal y como usted lo expone Lucas usa la palabra griega “Limmen” (lago) en vez de la palabra más próxima etimológicamente hablando, si nos basamos en el hebreo “yam” (mar). El único evangelio donde se usa no solo esta sino muchas otras palabras propias del griego, es el de Lucas y esto se apoya en un verso que considero de vital importancia para entender tanto esta influencia griega como los detalles de precisión que Lucas imprime a los evangelios, lo que usted llama: “Lucas, conocido por sus correcciones a Mateo y Marcos” yo podría explicarlo de la siguiente forma:
          – Colosenses 4: 14 Os saluda Lucas el médico amado, y Demas.
          Lucas era en el griego un “iatros” (medico). Como bien sabrá la medicina tiene sus origines cinco siglos antes de Cristo, en la antigua Grecia, con hombres como Hipocrates y Aristóteles, por lo tanto Lucas debía tener no solo una estrecha relación con la cultura y la lengua griega, sino un nivel intelectual y académico por demás sobresaliente comparado con sus homólogos evangelistas quienes mayormente eran obreros carentes de estudios académicos o cultura.
          «

          ¿No es genial? Como no se puede apoyar en fuentes donde a dicho «mar» se le llame de otra forma, ahora se ve en la necesidad de ir a rodeos que expliquen por qué un autor neotestamentario no nombre, como lo hacían los hebreos de la zona, a un «mar» como lo hacían usando aun más suposiciones.

          Y no. O miente o es usted un completo ignorante: Lucas no es «El único evangelio donde se usa no solo esta sino muchas otras palabras propias del griego«. Todos los evangelios fueron escritos en griego y están repletos de expresiones puramente griegas. Sus rodeos y suposiciones parten de esta premisa falaz. Pero es que además la apoya en que en una carta de autoría anónima, enviada por un turco de habla griega, a otros turcos, de habla griega, donde se menciona que Lucas era médico y que, por eso, supone usted, este debía conocer la medicina hipocrática (de la que no demuestra ni un ápice) y tener, por supuesto, conocimientos sobre qué era un lago y qué no. Supone usted demasiadas cosas. Está usted, para empezar, asumiendo que Saulo escribió esa epístola; está asumiendo que la información dada por ese autor sobre Lucas es cierta; está usted asumiendo que los evangelios no se hicieron ad hoc y posteriormente a dicha carta; está usted asumiendo que el autor del evangelio de Lucas es el mismo que el mencionado por Saulo; está usted asumiendo que el autor del evangelio de Lucas es Lucas; está usted asumiendo que cuando habla de «médico» se refería a una expresión literal. Bien, supongamos todo eso… El supuesto Lucas de los evangelios no era un judío de la Israel del I siglo sino un tipo que nació en Cirene (en lo que ahora es la actual Libia, más lejos aun de Israel que Egipto), que acompañó a un tipo de Asia Menor (Turquía) a predicar por las comunidades de su secta que fundó allí, en Grecia y en Roma, y que finalmente murió en… ¿Israel? No. El Lucas que acompañó a Saulo el turco murió en Acaya (Grecia). Lo mismo, señor Ramón, sucedió con el resto de evangelistas (en este enlace tiene, por cierto, a todos los «apóstoles»). Por eso apenas conocen la cultura y geografía de la Israel del siglo I e.c. Por eso, porque apenas conocían de la cultura y geografía, y porque en vez de basarse en el Tanaj hebreo se basaron en la traducción griega (LXX) es por lo que cometen tantos errores. Por eso, para los judíos, los cristianos eran los «paganos» y los «ateos» de su época. Porque cuando estos llegan en el siglo II allí cometen una tremenda cantidad de «herejías» y errores. Por eso, señor Ramón, porque los mesiánicos helenos, el mesianismo (χριστιανισμός) que usted sigue, no eran judíos pese a que tomaron sus mitos de una traducción griega, es por lo que estos eran tan antisemitas y se llevaron a matar, incluso literalmente, entre ellos. Por eso su querido cristianismo tiene figuras de origen griego y no judío: como un «cielo» y un «infierno» (al que los evangelistas incluso lo llaman Hades); por eso tienen «demonios» y «ángeles»… Porque partieron de una concepción del judaísmo puramente helena.

          «3- El mismo Asimov lo recalca: “Tal vez sea éste el nombre con el que desde entonces lo conocen mejor los cristianos, pero no es el último». Que se haya usado el nombre “Mar de Galilea”, no nos dice nada en especial si no recurrimos a otros recursos bíblicos, nos metemos en una calle sin salida

          Si no descontextualiza a Asimov y omite aquello que no le interresa, que este explica, mejor.

          Por otro lado, primero usa a Asimov como ejemplo y ahora este «no nos dice nada» porque, supone de nuevo usted, este no tiene en cuenta «otros recursos bíblicos».

          «En mi comentario le mencioné mayormente las posibles traducciones del hebreo, porque indiferentemente que el NT haya sido escrito en el griego koiné, no paso por alto que (pese a que su artículo pretende mostrar lo contrario) los autores neotestamentarios (según el relato bíblico) estaban ubicados en las zonas que narran en sus relatos y que por lo tanto, la influencia hebrea de su cultura debía ser notoria, incluso es el argumento que usted mismo me presenta cuando me dice que hubiera sido correcto si le daban el nombre tradicional heredado del hebreo “Mar Kinéret”. Pero puedo inferir que decir “Mar de Galilea” no va en contra el mismo relato bíblico, basándome en otros versículos como la profecía de Isaías sobre Jesús:
          Isaías 9: 1 Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del MAR, de aquel lado del Jordán, en GALILEA de los gentiles.
          Esa frase de “El camino del Mar” (derech haiyam) me es muy simbólica y más cuando se está hablando de Galilea de los gentiles, puesto que el Rio Jordán conecta al Mar Muerto y el Mar de Galilea en algo que perfectamente coincide con esa expresión “camino de aguas”. No veo problema en que se llame al lago, “Mar de Galilea”, más cuando los autores del NT estaban tan apegados a frases y simbologías de AT y de por sí, usted mismo me comenta que el lago podía nombrarse: “adoptando la ciudad sobre la que descansaba su orilla” Por lo tanto, el nombre perfectamente pudo haber sido posible en la renaciente jerga judeo-cristiana

          Yo es que ya no sé para qué explico nada, si no lee o comprende lo que lee. Creo que dejé bien claro en mi anterior comentario esto:

          En hebreo, en los textos, la palbra empleada no es הגליל (HaGalil, «La provincia o región») sino גּלילה / גּליל (gâlı̂yl / gâlı̂ylâh) que equivale más bien a distrito (literalmente «círculo» en griego y «rollo» en hebreo, en referencia a la Torah). En hebreo, señor, se le llama Iam haKineret (ים הכינרת) por una razón muy simple: un hebreo no habría usado ese término, precisamente, porque este no habría significado absolutamente nada.

          Está genial que usted, de nuevo, realice el cherry picking que más la interesa y en Isaías no tenga en cuenta que este usa la palabra «mar» (thalasas) para simplemente interpretar que se refiere al susodicho lago del que estamos hablando. Pero, como ya le expliqué, en Isaías (aparte de llamarlo «mar» y no «lago»), cuando su autor habla de él lo hace contextualizando a qué mar se refiere. Por eso el autor hebreo necesita, en esa frase, añadir que se encuentra «por el camino del mar (דֶּ֤רֶךְ הַיָּם֙) más allá del (río) Jordán» (עֵ֣בֶר הַיַּרְדֵּ֔ן). Porque no se está refiriendo concretamente al «mar» (lago) del que estamos hablando.

          Tiberiades

          Me viene usted, ahora, con que como yo dije que se nombraba «“adoptando la ciudad sobre la que descansaba su orilla” Por lo tanto, el nombre perfectamente pudo haber sido posible en la renaciente jerga judeo-cristiana.» Y tiene razón: lo fué en «la renaciente jerga judeo-cristiana» pero de finales de siglo: la que emplean los evangelistas como Lucas. Pero no para un habitante de la zona. Pues, a lo mejor es que no se ha dado cuenta, pero si se le llamó Tiberiades a dicho «mar» y no «de Galilea» fue porque en esa misma orilla se encontraba «la ciudad sobre la que descansaba su orilla». Por eso, quitando cristianos avezados en retorcer todo para confimar sus creencias, todos los eruditos e historiadores, cuando explican cómo se llamaba a dicho lago antes de que Herodes Antipas la fundara en el 20 todos explican que se llamaba Kinereth y luego, después de Herodes Antipas, Tiberiades. Porque, repito, decir «mar de Gallilea» habría sido como no decir nada: porque podrían referirse con él tanto al mar Mediterraneo como al lago Tiberíades. Si Lucas generaliza y lo llama «lago» es porque escribe más allá del año 70, porque es un extranjero que apenas conoce la geografía y costumbres judías y porque su discurso no se dirige a ser fiel sino a convencer a las comunidades occidentales del levante. Por eso, señor Ramón, el autor de Lucas comete tantos errores y anacronismos (como situar el Censo de Cireno en tiempos de Herodes, entre otras perlas que muestro en los artículos que ya le enlacé – esos que usted ignora o niega a propósito).

          Le dije que no le publicaría más comentarios hasta que rectificara y reconociera que se ha equivocado. Le he publicado este sólo porque lo ha hecho a medias. Pero no le pienso publicar otro hasta que aporte más pruebas que sus propias suposiciones sin respaldo alguno. Hasta que no aporte algo más que las interpretaciones falaces que hace este tema está zanjado.

          PD [3/1/2019](para gente con problemas de comprensión lectora): Creo que le dije y dejé bien claro en este comentario que «no le publicaría más comentarios hasta que rectificara y reconociera que se ha equivocado» y que no lo haré «hasta que aporte más pruebas» para lo que pretende discutirme; que hasta entonces el asunto estará zanjado. Y con lo que me ha venido en sus dos comentarios, en toda esa perorata que ha hecho, ha sido con la, de nuevo, la descontextualización del texto que yo le pasé de Asimov (de la que usted omite, ya de paso, lo anterior a su párrafo; luego con que por lo visto no entiende los signos de puntuación en esa cita que usted usa), luego con más citas a las Guía de Asimov donde este confirma lo que ya le expliqué (que Lucas acompaño a Saulo por el levante occidental – algo irrelevante y que sólo demuestra algo obvio: que era un extranjero); luego con un argumento sobre el término hebreo para «lago» que no le da la razón (y que, para colmo ya expliqué) y ahora con un 2º comentario que remata con falacias de autoridad (usando como argumento que si un «ateo radical» no menciona más fallos que los que menciona en su querido libro «sagrado» es que no los hay) y con una falacia de alegato especial sobre mi persona. Todo ello aderezado con opiniones que no demuestran nada sobre el asunto e insultos y generalizaciones sobre lo malvados que somos los «ateos» por recalcar que gentuza como usted comete falacias cuando las comete. Ha venido a dárselas de listo sobre un tema concreto que pretende discutir sin aportar nada que lo respalde. Hasta que no aporte usted algo más sobre este tema concreto, el que pretendía discutir, repito, sus comentarios van a seguir yendo donde les corresponde: a la basura.

  6. Hola. Al inicio del artículo, expones en la base de tu argumento, que los autores se basaron en la versión Septuaginta para crear los evangelios y a ello se deben los errores. Podrías por favor incluir los versículos de la Septuaginta que propones, fueron la fuente de inspiración de los autores. No encuentro en la Septuaginta algo para sostener ese argumento. Gracias de antemano, un saludo.

  7. 1.¿”Mar de Galilea”?

    Si yo pongo Mar de Galilea, en Google, salta el Lago de Genesaret. ¿Si hoy esa referencia me lleva al lugar que realmente Juan me quiere referenciar, cumple dicho objetivo. La pregunta es si ¿los lectores de Juan, pudieron hacerlo? no lo sabemos. puede ser un termino técnicamente incorrecto, pero no es necesario ser tan técnicamente correcto en ese caso, solo podía hacer referencia a 3 o 4 lugares con mucha agua. El Lago de la critica, el Mar Rojo (que también es un lago) y el mar mediterráneo y el Lago Huleh. Creo hay una perdida de tiempo en centrarse en este tipo de errores referenciales que se dan muy a menudo en este tipo de relatos, sobre todo sabiendo que las vivencias relatadas suponen existencia mínimamente 20 o 30 años después. Desde mi punto de vista en este sentido los Evangelistas hicieron un estupendo trabajo.

    2.Los “gadarenos”, los “gerasenos” o los “gergesenos” endemoniados (Marcos 5)

    ¿Pudieron confundirse las ciudades? lógicamente si. ¿pudieron uno recordar un endemoniado y el otro dos? También. después e 20 o 30 años en normal.

    3.¿Jesús de Nazaret o de Capernaúm?

    Uno ES de … depende de donde y quien lo recuerdan y donde y quien los menciona.

    4. Cruzando el lago hacia Bestaida llegaron a Genesaret (Marcos 6)

    Para este punto, seria mejor conclusión que esa decir: El ministerio de Jesús no pudo haber durado casi 3 años, ya que Marcos lo cuenta de corrido, de hecho Jesús, no dormía, no cagaba, no meaba. Por lo tanto, el Evangelio de Marcos es Falso.

    Demasiadas especulaciones y petición de tecnicidad innecesaria, para el propósito del libro. Si escribiéramos hoy, todavía.

    5. Tiro hacia Betsaida pasando por Sidón (Marcos 7)

    La regio de Decapolis es del otro lado del Mar de Galilea, o Lago de Genesaret. El autor lo que esta diciendo es que no fue para el sur directo al destino, sino que fue para el norte, luego al oeste, bajando hacia el sur y al destino. No mas vueltas. No sabemos por donde ni que camino fue. pudo haber tardado meses. ¿¿Y si había camino?? tenemos un replanteo satelital de aquel momento? son todas meras especulaciones. buen ejercicio geografico, pero mal argumento.

    5.¿La “región de Dalmanuta”? (Marcos 8)

    ¿¿Quien sabe??

    6. Cruzando el Jordán hacia Judea (Marcos 10)

    No veo problema. Pudo haber sido de varias maneras. Jesús, al parecer, no tenia problema en pasar por Samaria. Y pudo haber estado en Perea, es perfectamente correcto.

    7. Desde Jericó a Jerusalén, pasando antes por Betfagé que por Betania (Marcos 11)

    De nuevo. Es tan tecnicista la critica como para considerar que no he leídos los puntos y el articulo por referenciar dos veces con el 5, y no hablar de 8 errores geográficos.

    Gracias por la apertura las subsiguiente dedicación a las respuestas que leo.

    PD. si los Evangelistas, hubieran escrito absolutamente bien técnicamente hablando. No habría mayor duda, dado que escribieron 30 años después como mínimo. Y si hubieran tenían errores ortográficos descomunales, ¿podía considerarse que no son documentos dignos de ser leídos de todas maneras? Demasiados e intrincados razonamientos para tratar de negar la realidad o ficción de tales relatos.

    1. A sus puntos:

      1.- Todos sus puntos de vista ya están cubiertos y tratados en el artículo.

      2.- Excusas y más excusas. Pudieron simplemente hablar de oídas y a ciegas, por no ser habitantes de ahí.

      3.- Ahora todo es relativo ¿eh?

      4.- Puede. Es lo que sucede cuando un relato es tan ambiguo y mal documentado.

      5.- Por inventarse partes que no figuran en el relato, bien pudo irse hasta Roma y luego volver a la Decápolis. Por poder decir…

      6.- Lo mismo, mismo argumento, que en anteriores puntos: un «pudo…» basado en cero evidencias y nada de lo narrado.

      7.- Ya. Ahora la culpa es que especificamos y pretendemos ver coherencia en un relato «histórico». Es que debemos ser más ambiguos… y así todo cuela.

      ¿»digno de ser leído»? Hasta la obra más pésima y paupérrima puede ser «digna de ser leída». No estamos hablando de eso sino de si las fuentes, los testimonios, son ciertos. Y para eso debe analizarse, mal que le pese, cada detalle. Porque se necesita ver si es coherente, si describe bien la cultura, geografía y época (no lo hace, como se puede ver ahí y por la cantidad de anacronismos) y si sus afirmaciones, a la hora de comprobarse, son ciertas o no. La diferencia entre esta obra (la Biblia) y el resto de obras de ficción es que no tenemos a miles de millones de personas creyendo en su certeza como «la Verdad», ni comportándose conforme a las doctrinas y filosofía que extraen de ellas. Se puede excusar y se sabe que el carácter de esta obra no es histórico sino hagiográfico. A sus autores les importaba un bledo documentarse bien pues para convencer a la gente a la que iba destinado esto bastaba con lo poco o mucho que sabían.

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