Lo que he hecho es mostrar que es posible que la forma en que comenzó el universo esté determinada por las leyes de la ciencia. En ese caso, no sería necesario apelar a Dios para decidir cómo comenzó el universo. Esto no prueba que no exista dios, sólo que Dios no es necesario. Stephen William Hawking

La religión de la mujer:un estudio histórico–Joseph McCabe

La Biblia, falsamente llamada la Palabra de Dios. ¡Una falsedad abominable! es la Palabra del Hombre, y Dios mismo es esa criatura deificada. En los labios de esa deidad, el hombre ha desahogado sus pensamientos y deseos egoístas e ignorantes, el principal de los cuales era la posesión de la mujer como una esclava. ¿Cómo pudo ser forzada si no era haciéndola creer que ella era la hija de una costilla masculina y la primera en transgredir los mandamientos de Dios, por lo cual, la simple viruta del primero, y con justicia sometida por éste a la condición de desheredada? ¡Mujer Desheredada! A través de largas épocas tus ojos se han consolidado y la luz no ha brillado en ellos. Corta las vendas que te mantienen en la oscuridad y ve la verdad por tu propia salvación y por la de tus hijos y sus descendientes.

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Si Dios existe, ¿para qué los curas? Albert Camus
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La Biblia, falsamente llamada la Palabra de Dios. ¡Una falsedad abominable! es la Palabra del Hombre, y Dios mismo es esa criatura deificada. En los labios de esa deidad, el hombre ha desahogado sus pensamientos y deseos egoístas e ignorantes, el principal de los cuales era la posesión de la mujer como una esclava. ¿Cómo pudo ser forzada si no era haciéndola creer que ella era la hija de una costilla masculina y la primera en transgredir los mandamientos de Dios, por lo cual, la simple viruta del primero, y con justicia sometida por éste a la condición de desheredada? ¡Mujer Desheredada! A través de largas épocas tus ojos se han consolidado y la luz no ha brillado en ellos. Corta las vendas que te mantienen en la oscuridad y ve la verdad por tu propia salvación y por la de tus hijos y sus descendientes.

Mientras el precepto bíblico se considere divino, no habrá razón de ser para los derechos de la mujer al ver que ella misma lo niega de tal forma. Pero una vez mostrado claramente que el precepto bíblico es del hombre y no hecho por un Dios, entonces la barrera, siempre sostenida por una puntal falsedad contra la libertad de la mujer, debe derrumbarse a causa de su propia estructura podrida y descompuesta. Son los hombres los que deben dar la libertad a la Mujer, así como lo fue su deber el exigirla como su derecho. Si fueramos su guía hacia la Razón y su faro hacia la Verdad. Entonces los hombres dejarían de ser los hijos de la esclavitud, y a través de sus madres liberadas heredarían la gloriosa primogenitura de la verdadera libertad. Una vez que el origen de la humanidad sea realizado por todos, la superstición debe morir, porque el conocimiento nunca se someterá a la ignorancia y a la mentira, que son los padres de la superstición.

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4 respuestas

  1. Pues creo que es firme candidato para leerse. Desde mi punto de vista, que se responsabilice a la religión pero también a ciertas mujeres de la esclavitud mental -y a veces física- que históricamente ha vivido el sexo femenino, es un argumento aplastante.

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