No necesitamos que Dios haga lo que nosotros podemos hacer y no hacemos. No hay necesidad, ni valor, ni nada que ganar, si Dios salva lo que nosotros no queremos salvar. Un Dios que nos salva de las consecuencias de nuestros pecados colectivos es un Dios que nos arrebata la condición de criaturas y la reduce a servidumbre… Y, lo que tal vez es aún peor, hace de Dios el narrador de una obra teatral llamada ‘vida’ que nosotros escribimos cada día por mandato del Ser al que llamamos Dios. Joan Chittister

No. David Coppedge, el creacionista, no fue despedido de la NASA «por defender el DI en una conversación informal»

Hace poco un tipo me pasó un artículo para probarme lo "malvada" que era la NASA y cómo esta actuaba inquisitorialmente contra los ¡oh, pobres! cristianos de bien, como él. El artículo en cuestión era uno publicado en el blog católico "Contando Estrelas". Repito, blog católico (editado por un "católico, conservador y de derechas"): no por afán de hacer un ad hominem sino para señalar hacia donde se pueden ver que irán los tiros con una noticia publicada por ese blog. La noticia era, concretamente, una que informaba del despido del "científico" David Coppedge, que publicaba dicho blog tal cual se puede ver en la imagen que tienen justo arriba de este párrafo. Como pueden leer, en dicho blog su autor lo titulaba como "inquisición" y concretamente una "atea". Curioso e irónico, viniendo de un tipo que se declara seguidor de esa misma institución que creó lo que sí fue una inquisición. Para sostener tal titular, este tipo alegaba lo que voy a exponer más abajo (incluyendo los enlaces hacia sus fuentes de información que él mismo usó)

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Piensa en ello…

Todos somos ateos respecto a la mayoría de dioses en los que la humanidad ha creído alguna vez. Algunos de nosotros simplemente vamos un dios más allá. Richard Dawkins
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Hace poco un tipo me pasó un artículo para probarme lo «malvada» que era la NASA y cómo esta actuaba inquisitorialmente contra los ¡oh, pobres! cristianos de bien, como él. El artículo en cuestión era uno publicado en el blog católico «Contando Estrelas». Repito, blog católico (editado por un «católico, conservador y de derechas»): no por afán de hacer un ad hominem sino para señalar hacia donde se pueden ver que irán los tiros con una noticia publicada por ese blog. La noticia era, concretamente, una que informaba del despido del «científico» David Coppedge, que publicaba dicho blog tal cual se puede ver en la imagen que tienen justo arriba de este párrafo.

Como pueden leer, en dicho blog su autor lo titulaba como «inquisición» y concretamente una «atea». Curioso e irónico, viniendo de un tipo que se declara seguidor de esa misma institución que creó lo que sí fue una inquisición. Para sostener tal titular, este tipo alegaba lo que voy a exponer más abajo (incluyendo los enlaces hacia sus fuentes de información que él mismo usó):

La agencia espacial estadounidense ha despedido a un científicoDavid Coppedge, con 14 años de experiencia como administrador de sistemas en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en el que desempeñaba el cargo de jefe de equipo de la misión Cassini en Saturno. El motivo del despido ha sido el mero hecho de defender la teoría del diseño inteligente en una conversación informal con compañeros de trabajo.

La actuación inquisitorial de la NASA ha provocado que el científico despedido, un cristiano evangélico, presente una demanda contra esa entidad por discriminación ilegal. Desde luego, la inquisición atea está adquiriendo todos los defectos que tanto ha criticado de la ya desaparecida Inquisición medieval, empezando por su radical intolerancia a aceptar cualquier hipótesis científica o filosófica que contradiga sus dogmas. Por mucho que ciertos radicales ateos insistan en ello, el origen del universo sigue estando hoy en día abierto a hipótesis que median entre lo científico y lo filosófico. Prohibir plantear siquiera la existencia de una primera causa o de un primer motor en la génesis del cosmos supone la imposición del dogmatismo ateo como doctrina oficial, algo digno de una dictadura soviética, pero no de un debate de carácter científico o filosófico en una sociedad libre.

Estaría bien que, por una vez, los mismos que controlan Estados, que son mayoría en prácticamente todos los países y cuya secta incluso tiene uno propio dejaran de hacerse las víctimas. Pero mejor estaría que, al menos, si quieren hacerse las víctimas por lo menos obedecieran su querido libro sagrado (ese del que la mayoría de ellos jamás leyó, ni piensa hacerlo) cuando este dice en Éxodo 20:16 «No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.» Aunque, claro, pedirles que cumplan uno de los mandamientos, que tanto predican a otros, a los mismos que tienen un «no matarás», con el currículum que tienen, es ya demasiado pedir.

Y digo mentir porque el autor de este blog lo hace, bien sea porque no se informó mejor o porque no quiso hacerlo para así poder soltar la reatila de juicios de valor que hace sobre «los ateos de la NASA». Analicemos pues donde y cómo miente:

Todo el primer párrafo, sobre el cual comienza el artículo, no es más que la apelación a una falacia de autoridad diciendo quién es este «científico» para después contarnos la primera mentira:

«El motivo del despido ha sido el mero hecho de defender la teoría del diseño inteligente en una conversación informal con compañeros de trabajo.»

FALSO: si este cristiano gallego de derechas y su fuente de información, los también cristianos católicos de la secta de El Yunque (HazteOir), en vez de hacerse eco de la noticia y sólo exponer las declaraciones de su compi de secta (en este caso evangélica), Coppedge, se hubieran dignado a exponer todos los hechos en torno al despido de Coppedge no tendrían cómo poder victimizar a su querida religión cristiana.

David Coppedge no fue despedido por «el mero hecho de defender la teoría del diseño inteligente en una conversación informal con compañeros de trabajo» , tal y como se excusó este el 12 de marzo de 2012 en sus declaraciones de apertura del juicio, producto de una denuncia que emprendió este en 2010 en el Tribunal Superior de Los Ángeles. De hecho ni si quiera en su denuncia este alegaba que sólo estuviera «defendiendo la teoría del diseño inteligente en una conversación informal» sino que sus supervisores del JPL (Laboratorio de Propulsión a Reacciónle reprendieron por entregar DVDs sobre diseño inteligente a sus compañeros de trabajo y discutir sus creencias sobre el diseño inteligente con ellos. Lo que alega Coppedge es que coartaron su derecho a la «libertad de expresión» y que, además, le degradaron en 2009 por esto:

«El demandante alega que, como resultado directo y próximo de la conducta y acciones de los Demandados, ha sido perjudicado y perjudicado como resultado de las acciones de los Demandados que suprimen y restringen el discurso protegido en el lugar de trabajo en función del punto de vista, el contenido y la religión»

Y es que este tipo, un creacionista de tomo y lomo, no sólo se dedicaba a decirles a sus compañeros lo que pensaba (día tras día) sino que además dedicaba sus horas de trabajo a hacer pura y dura apologética y proselitismo de sus creencias literalistas. Coppedge, quien además posee un sitio web titulado Creative-Evolution y forma parte de la junta de Illustra Media (una compañía que produce vídeos sobre diseño inteligente), estaba dando la turra a sus compañeros con sus creencias y creando conflictos entre ellos, según el JPL.

Por lo visto, según el JPL (y sus compañeros) este «científico» (en realidad, en la NASA trabajó como Computer and Network System Administrator), que ahora se dedica a  presidir la Master Plan Association («una organización sin fines de lucro dedicada a guiar a los jóvenes de acuerdo con los principios bíblicos y presentar la verdad bíblica de la creación» según expone él mismo), estaba fuera de lugar, acosando a los científicos que trabajaban con él, haciendo sentir a la gente incómoda por sus declaraciones homófobas, repartiendo DVDs creacionistas (de producción propia), haciendo promoción de su sitio web y básicamente perdiendo el tiempo con este tipo de cosas, no haciendo así su trabajo. Motivos por los cuales fue amonestado en reiteradas ocasiones hasta que finalmente lo degradaron en 2009.

Estos cristianos dieron a entender en sus respectivos artículos, llámenme loco si deduzco que por sesgar la información, que Coppedge presentó su denuncia al poco tiempo después de que le despidieran por tales motivos que él mismo declara. El problema es que esto también es FALSO: a Coppedge lo despidieron un año más tarde, en 2011, cuando este, pese a las amonestaciones y su degradación, siguió con la misma actitud. Fue cuando Coppedge fue despedido cuando este actualizó la denuncia y sus declaraciones alegando dicho motivo. Su denuncia entonces incluyó una demanda por despido que este y sus abogados creacionistas presentaron ese mismo año. De hecho su abogado, William Becker, después de la sentencia (que veremos más adelante) dijo esto:

«David fue víctima de discriminación religiosa porque un puñado de compañeros maliciosos odiaban sus puntos de vista cristianos»

Según su abogado, Coppedge tenía compañeros «maliciosos» que «odiaban» sus puntos de vista cristianos y su interés en el diseño inteligente, que «ignorantemente» percibían como un concepto religioso:

«un puñado de compañeros de trabajo maliciosos odiaban sus puntos de vista cristianos, así como su interés en el diseño inteligente, que ignorantemente percibían como un concepto religioso»

Para rizar más el rizo, al mayor sitio y organización creacionista (el término «Diseño Inteligente» lo inventaron ellos), el Discovery Institute (DI, donde Coppedge también publica en Evolution News and Views), le vino muy bien esta historia para alegar hipócritamente que se estaba produciendo una persecución religiosa. Y digo hipócritamente pues, lo curioso, es que estos alegan y promocionan su «Diseño Inteligente» como algo «científico» que en nada tiene que ver con sus creencias cristianas, como si estas sólo fueran circunstanciales. Esto es lo que dijo David Klinghoffer (un judío ultraortodoxo, creaconista y miembro del Discovery Institute) en la trollana web del DI, Evolution News:

El diseño inteligente no es religión, pero el supervisor de Coppedge, Gregory Chin, lo arengó por «empujar a la religión» después de que Coppedge simplemente ofreció a sus colegas aparentemente interesados ​​DVDs de dos documentales sobre DI, Privileged Planet y Unlocking the Mystery of Life. Coppedge tenía todos los motivos para pensar que las películas estaban relacionadas con su trabajo en el JPL. Parte de Caltech y operado bajo un contrato con la NASA, JPL tiene un programa de large data llamado Orígenes que busca información sobre el origen de la vida en la tierra e hipotéticamente en otros planetas. Ninguna película incluye declaraciones o referencias religiosas. De hecho, Privileged Planet explora cuestiones cosmológicas ilustradas por entrevistas con científicos de NASA y JPL. Pero como el supervisor Chin llamó a esto «religión», y como el discurso religioso está protegido legalmente, Coppedge busca reparación por discriminación religiosa. Si Chin no hubiera mencionado la religión, sino que hubiera hostigado y degradado a Coppedge simplemente por suscitar dudas sobre la evolución darwiniana, como lo hace Unlocking the Mystery of Life, eso también violaría las protecciones de la libertad de expresión.

¿Cómo es posible realizar una «persecución religiosa» a algo que no es religioso? Pregúntenselo a los creacionistas (como Klinghoffer): expertos en galimatías y en retorcer la semántica para que esta les apoye en sus argumentos.  De todas formas, como pueden ver, a estos les importa bien poco que Coppedge dedicara sus horas de trabajo a predicar: ya habrían denunciado si no por una cosa por otra, como apunta Klinghoffer.

Como dije al principio, no estaría mal que estos creyentes religiosos hicieran caso de ese mandamiento y no mintieran. Pero supongo que ellos, como todo creyente que se precie, prefieren seguir con su cherry picking y basarse más en la filosofía del fundador de su secta cuando en Romanos 3:7 justifica mentir si es para propagar sus creencias. Y esto lo digo porque, aparte de porque ya se demostró judicialmente que el Diseño Inteligente era Creacionismo y este era Religión, ellos saben perfectamente que esto lo es. ¿A quién pretenden engañar con una estrategia tan patética como sustituir Dios por Creador y luego Creador por Diseñador Inteligente? En esa patética estrategia por manipular el lenguaje, durante los juicios de Dover, incluso se les pilló descaradamente cuando estos sustituyeron en sus libros de texto  «creationists proponents» por «design proponents», dejando irónicamente como vestigio evolutivo intermedio «cdesign proponentsists» en uno de los borradores de su libro. Pero es más ¿si el DI y lo que Coppedge hacía no era predicar su religión ¿por qué quienes le defendieron eran religiosos? Todas las webs cristianas y creacionistas estadounidenses que se enteraron de esto dieron su apoyo y difundieron la noticia.

Fue ahí cuando todos los medios cristianos se hicieron eco (incluso al otro lado del charco): como los cristianos de HazteOir y el autor de «Contando Estrelas» (véanse las fechas de sus publicaciones). Dicha publicidad en el mundo cristiano le vino bien a Coppedge y a los del Discovery Institute. Donde no le fue tan bien fue en los tribunales: el caso (cubierto en detalle aquí) se hizo difícil por el hecho de que Coppedge evidentemente luchaba por distinguir la realidad de la fantasía y tendía a ver conspiraciones en todas partes. Para rematar, esto está su resumen legal, Coppedge incluía en su declaración un «guión» de tres páginas en las que dramatizaba sus interacciones con uno de sus compañeros de trabajo, mientras admitía que:

«se han tomado algunas libertades con el diálogo y acción como licencia artística»

¿Licencia artística? Una «licencia artística» obviamente no es algo que unos expertos legales aconsejarían incluir en un informe legal.

Chin dijo que Nick Patel, quien reemplazó a Coppedge como el «líder del equipo» informal para la oficina de apoyo de sistemas de información en NASA para La misión Cassini a Saturno, había informado de que «Hubo varios errores descuidados que otros [administradores] tuvieron que arreglar».

Chin también dijo que un cliente se quejó de que Coppedge no guardó registros precisos de datos de respaldo fuera del sitio, lo que podría haber causado un retraso en la recuperación de la información y requirió un trabajo de limpieza adicional.

Cuando se cuestionó su competencia técnica, la capacidad de Coppedge para llevarse bien con los compañeros de trabajo también fue cuestionada.

James Zapp, el abogado principal del JPL, cuestionó a Chin sobre las notas que había hecho antes de reunirse con Coppedge en 2009, y dijo que los compañeros de trabajo habían perdido la confianza en Coppedge. Chin cuenta:

«Tuve conversaciones con gerentes de oficina, varios clientes, busqué sus opiniones; y algunos de ellos simplemente no querían trabajar con David «

William Becker, el abogado que representa a Coppedge, comenzó su contrainterrogatorio de Chin al afirmar que la reunión de marzo de 2009 tuvo tanto que ver con las creencias sobre los orígenes del universo como con las tareas relacionadas con el trabajo.

«Ustedes dos tenían un desacuerdo sobre lo que era una creencia personal y sobre lo que era un hecho científico», dijo Becker. «Y no quería escuchar su punto de vista sobre [el diseño inteligente] en esa reunión».

Chin dijo que eso era cierto, pero que la reunión era sobre la conducta en el lugar de trabajo:

«El objetivo de la reunión era que no queríamos tener estas discusiones».

«Le pedí a David que hiciera estas cosas durante las horas fuera del trabajo, después del trabajo, durante el almuerzo».

La demanda que presentó Coppedge obviamente fracasó. Pero ¿a quién le importan las resoluciones judiciales cuando podemos vender una «inquisición» mencionando nuestra «malvada» NASA? Así, generalizando y omitiendo detalles (para ya de paso despotricar sobre Obama como hace ese católico de derechas en su blog) se vende mejor una historia para hacer pasar a «los cristianos» por unas pobres víctimas de «la ciencia» (o en este caso una organización representativa de esta).

Lo que tenemos con este caso, en resumen, es a un fanático religioso (hasta el punto de ignorar toda evidencia que contradiga su literalismo bíblico de la Tierra Joven) que se dedicó en horas de trabajo a intentar convencer a sus compañeros sobre las «verdades» bíblicas una y otra vez. Que estos, hartos de que este no hiciera su trabajo para darles la paliza con sus prédicas creacionistas hablando de la Biblia de forma literal, hablaron con sus supervisores hasta que estos finalmente lo amonestaron. Y aún así, este creacionista, empeñado en propagar sus creencias, prosiguó con su afán evangelizador intentando convencerlos, discutiendo con ellos tras varias amonestaciones más por incumplir con sus funciones hasta que le degradaron de su puesto.

¿Paró en su empeño por predicar sus «verdades» religiosas? Pues no. Y por esto, finalmente fue despedido dos años más tarde, además de por una serie de recortes presupuestarios. Entonces, este tipo, totalmente alejado de la realidad, después de demandar al JPL (a sus compañeros y supervisores) se dedicó a decir por sus redes (con apoyo de otros creacionistas como él) que había una conspiración para impedirle tener su religión y expresarse.  Lo gracioso es que, en sus declaraciones (como se demostró en el juicio), incluso acusó a compañeros que en realidad le estuvieron defendiendo en algunas ocasiones durante esos años.

¡Pobre cristiano! y ¡Cuan injusta fue «la NASA» con él! ¿no? Esa es la tercera falsedad: pues Coppedge ni si quiera acusa a toda «la NASA» como lo hacen los de El Yunque y el gallego de turno en sus blogs. De hecho este bien que apoya sus declaraciones alegando, como hemos podido ver, que contó con la colaboración de la agencia para sus «documentales» y bien que se vanagloria de haber trabajado para esta, allá por donde va. Contra quienes tiene un conflicto es contra sus supervisores y compañeros de trabajo en el JPL (en el Caltech, Pasadena). ¿A lo mejor a los ultracatólicos de ambos blogs se les olvidó este pequeño matiz?

Para estos cristianos el mundo es injusto con ellos sólo cuando este se resiste a creerles y/o creer lo mismo que ellos predican. Y para mostrar lo injustos que somos «los ateos» estos son capaces de tergiversar los hechos e inventárselos directamente. Y ahí es donde recae la cuarta falsedad: en el JPL trabajan más de 5000 personas de toda índole, no sólo «ateos». Como dije, las críticas hacia Coppedge no iban encaminadas hacia sus creencias sino hacia su actitud y comportamiento. Además de que Chin ya estaba «cansado de todas las quejas con respecto a David acosando a las personas con su punto de vista religioso durante el horario laboral» y de que incluso «David intentó hacerme creer en su religión«, según comentó, este listó a una serie de compañeros de trabajo que expresan sentimientos similares. Estos no fueron (ni son actualmente) despedidos porque, a diferencia de Coppedge, estos cumplieron con su trabajo; no decidieron perder el tiempo, y con ello dinero al JPL, para dedicarse a intentar convencer de sus creencias. A diferencia de lo que sucede en las organizaciones creacionistas, en el JPL (ver enlace) no se les exige a sus miembros que se adhieran a un juramento para sí o sí no poder rechazar la literalidad de la Biblia.

Notas:

Pueden saber más detalles (todos, en realidad) del caso en el blog The Sensuous Curmudgeon. También resúmenes en Encyclopedia of American Loons y en LiveScience. También pueden ver qué es el Diseño Inteligente y su historia en el NCSE, además de todos los informes del juicio.También pueden ver qué es Evolution News en un artículo que escribí sobre ellos y su estrategia. E incluso pueden ver un resumen de qué va esta historia en la revista TIME.

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Una respuesta

  1. Iba a comentar un caso similar en el JPL, pero veo que es este mismo.

    Típicas mentiras y complejo de persecución de esa gente. Nada nuevo.

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