Cualquiera que busque las verdaderas causas de los milagros y luche por entender los fenómenos naturales como un ser inteligente, en vez de quedárselos contemplando como un tonto, es derribado y denunciado como un hereje impío. Baruch Spinoza

El «cuento de Satmi» y los paralelismos con Jesús

Ya vimos que el «padre nuestro» era básicamente una versión mesiánica grecorromana (cristiana) de oraciones judías que el pueblo hebreo tomó básicamente de los egipcios. Pero los judeocristianos no solo adaptaron esa oración y no solo usaron eso de la mitología egipcia. También podemos ver paralelismos y mismo uso de recursos de la mitología egipcia (y grecorromana) en la narrativa de «la anunciación» y con otros relatos como «la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro».

Índice de contenido

Piensa en ello…

La religión que usted sigue es el resultado en gran parte de los decretos de un emperador romano (Constantino) que poco le importaba la religión que estaba ayudando a formar. Y el dios Jehová (o Yahvé, en la forma original) que usted adora es el descendiente directo de divinidades filisteas y babilónicas que sus escrituras ahora difaman. Fingir que eso no es verdad es cometer el mismo error que la Iglesia Católica cometió con Galileo. Usted acabará pasando por idiota exactamente como lo fue la Iglesia Católica. Scott Bidstrup
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Ya vimos que el «padre nuestro» era básicamente una versión mesiánica grecorromana (cristiana) de oraciones judías que el pueblo hebreo tomó básicamente de los egipcios. Pero los judeocristianos no solo adaptaron esa oración y no solo usaron eso de la mitología egipcia. También podemos ver paralelismos y mismo uso de recursos de la mitología egipcia (y grecorromana) en la narrativa de «la anunciación» y con otros relatos como «la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro».

El Cuento de Satmi vs la Anunciación

La estrategia literaria del héroe mítico que es anunciado y nacido en condiciones especiales ha sido empleada por muchas culturas. Como no podía ser menos, el mesianismo grecorromano (cristianismo), que bebe de todas ellas ya que sus autores son víctimas del ambiente sociocultural donde nacieron, también participó de tal recurso. Así como, por ejemplo, sucedió con otros semidioses y dioses-hombre, personajes de fantasía, el Jesús neotestamentario nació de una virgen después de haber sido anunciado dicho nacimiento, en los mitos griegos y aún anteriores, mesopotámicos y egipcios, podemos ver que se emplea este mismo cliché.

Logari Pujol añade en un capítulo la similitud y paralelismos entre la anunciación de María en Mateo (y Lucas) y el cuento egipcio de Satmi.

l. LA ANUNCIACIÓN A MARIA (Lc 1,26-38) Y EL SUEÑO DE JOSÉ (Mt 1,20-25)

El primer episodio importante es el de la Anunciación a María, completado por un mensaje a José en el evangelio de Mateo (Mt 1,18-25). Las modalidades de estos dos mensajes difieren. El sueño de José es una intervención divina con la finalidad de ponerle al corriente de los acontecimientos presentes, revelarle el plan divino y dictarle la conducta a seguir con su mujer y su futuro hijo.
Resulta interesante recordar aquí el cuento egipcio lo, en el cual las circunstancias son bastante análogas al comienzo del evangelio de Mateo. Mahituaskhit, la mujer de Satmi, no había tenido todavía ningún hijo varón, lo que les entristecía sobremanera. Ella se dirigió al templo para rogar a Ptah y someterse al rito de la incubación, frecuente en la antigüedad. De vuelta a su casa, concibió de Satmi, su marido, que tuvo un sueño. He aquí el texto del cuento, puesto en paralelo con el pasaje de Mateo:

Cuento de Satmi Mateo 1: 20-25
Ahora bien, Satmi se acostó una 20 A José, en sueños, apareció noche y soñó
que se le hablaba diciéndole: Mahituaskhit, tu mujer ha concebido de ti
el ángel del Señor, que le dijo: Toma en tu casa a María, tu esposa; lo que de ti. se engendró en ella es del Espíritu Santo.
Al niño que dará a luz21 Dará a luz un hijo
se le llamará Senosiris*21 le pondrás por nombre Jesús
y serán numerosos los [¿prodigios?]21 porque él salvará a su pueblo
Cuando Satmi se despertó de su sueño24 Despierto José de su sueño
después de haber visto estas cosas, su corazón se alegró mucho. Cumplidos los meses de gestación, cuando el tiempo de dar a luz llegó, (Lucas 1:46-47. Engrandece mi alma al Señor;
Y mi espíritu/corazón se regocija en Dios mi Salvador.)
(Lucas 1:57. Llegó el tiempo de dar a luz.)
Mahituaskhit** dio a luz un hijo se le comunicó a Satmi y él le llamó
Senosiris, según se le había dicho en el sueño.
25 [María] dio a luz un hijo varón y él [José] le llamó Jesús

El sueño de Satmi responde a las mismas preocupaciones que el sueño de José. Es probable que la voz que oye Satmi sea la de Ptah, el dios al que Mahituaskhit ha pedido tener un hijo. El niño que nace, contrariamente a Jesús, ha sido concebido por su padre Satmi, pero es un don de la divinidad, como lo revelan los sueños sucesivos de Mahituaskhit en el templo de Ptah, después de los de su marido Satmi. Dios, en las dos narraciones, se preocupa personalmente del porvenir del niño que le remplazaba delante de los hombres, como lo indican los nombres repectivos de Senosiris, de Jesús y de Emmanuel escogidos por la divinidad en persona o como dice el ángel a María: «El ser Santo que nacerá será llamado Hijo de Dios» (Lc 1,25); lo que equivale, ni más ni menos, a la traducción de Senosiris, Hijo de Osiris. Si nada se dice a propósito de la reacción de José a su sueño, puede suponerse que, como Satmi, se celebró y se asoció a las palabras que pronunció María: «Mi alma exulta en el Señor, y mi espíritu se regocija en Dios, mi Salvador., (Lc 1,46-47).

De la Anunciación a María, recordaremos principalmente la personalidad de María presentada como virgen (Lc 1,27) y el contenido de la revelación: El niño que espera será el descendiente de David que establecerá el reino de Dios (Lc 1,32-33). Detrás de estos dos versículos se perfila el Antiguo Testamento que les confiere una gran autoridad y permite considerar el episodio como el cumplimiento de la espera de Israel. Hay una clara alusión a Isaías 7,14:

«Es el Señor mismo quien os dará un signo.. . «He aquí que la joven está encinta y va a dar a luz un hijo a quien llamará Emmanuel.»~
Se vuelve a encontrar el tema de la virgen-madre * y la imposición del nombre del niño.
Estos dos versículos son también una interpretación libre de 2 Sam 7,11-16, en que Yahvé, por medio de Natán, promete a David la perennidad de su casa; Lucas (1,33) añade: <El reino del Mesías será eterno.» Sabemos que la comunidad esenia de Qumran ha guardado el teologumenon de la procreación divina del Mesías ligada al Salmo 2: cuando Dios engendre el Mesías entre vosotrosn (Q Sa 2,ll). Pero no sabemos la forma en que los sectarios qumranianos la imaginaban. Sea* Al menos si tomamos la versión de la LXX que traduce por =virgen,. (Partenos) el término hebreo (‘almah) que designa ya una joven ya una mujer recién casada.

lo que fuere del lenguaje equívoco de Qumran, en el A. T. no encontramos rastro alguno de un nacimiento divino. En cuanto al versículo 7 del Salmo 2: K… Tú eres mi hijo, yo, hoy, te he engendrado,, hace suponer una adopción del Mesías por Yahvé, como se ha observado en múltiples ocasiones en que aparece la palabra «hoy,. Tanto en este fragmento como en el evangelio de Lucas en su conjunto, destaca un lenguaje sacado de los LXX, traducción griega de la biblia hebraica, realizada en Alejandría en el siglo 111-11 a. C. DOS ejemplos sustentan esta hipótesis:
Se presenta a la joven como ‘virgen’ y el término ‘Altísimo’ es utilizado en tres versículos próximos entre sí (vs. 32.35.53).
El vocabulario utilizado por Lucas es pues el de la diáspora, en particular la de Alejandría

* SENOSIRIS = Se + Osiris que significa Hijo (del dios) Osiris. Ver Mt 1:23:
* * MAHITUASKHIT = Llena de larguezas -* Llena de gracia.

Fuente: Jesús nació 3000 años antes de Cristo. Llogari Pujol y Claude-Brigitte Carcenac Pujol, pag 44

Ese relato demótico «El cuento de Setme Khamwas y Si-Osiris» se puede leer en el III Volumen de Ancient Egyptian Literature de M. Lichtheim, así como en otras antologías de textos egipcios de egiptólogos como Jesús López, Gustave Lefebvre, etc.

El título principal por el cual el Khamwas histórico se denominó a sí mismo fue el de Sumo sacerdote de Ptah. En los cuentos demóticos el título se escribe stme o stne y se usa como si fuera un nombre personal. Por lo tanto, es costumbre llamar al héroe de estos cuentos demóticos Setne Kham, y referirse a las dos historias sobre él como Setne I y II, o como I y II Khamwas.

Las dos historias se conservan en dos papiros diferentes; y están de hecho en un ciclo en lugar de una secuencia. Esto es así porque la segunda historia consta de dos cuentos distintos que se han unido. Además, existen fragmentos de texto que contienen variantes y episodios adicionales.

La segunda historia, Setne II, está escrita en el vasa del Papiro No. 604 del Museo Británico* (vean 604A y 604B). La escritura data de la época romana y es descuidada, abundando en errores y omisiones. Aquí también se pierde el comienzo del papiro, pero como las páginas no están numeradas no es posible decir cuánto falta. También faltan grandes porciones de lo que ahora es la primera página.

Ambas historias son notables por el colorido y la viveza de su narración.

Setne II consta de dos cuentos distintos que están vinculados a través de la persona de Si-Osiris, el hijo de Setne Khamwas, quien es el verdadero héroe de ambos cuentos y eclipsa a su padre. La pieza central del primer cuento es la visita de Setne al inframundo, al que es guiado por su hijo Si-Osiris.
Allí Setne es testigo de la bendita existencia de los justos que encuentran la recompensa de sus buenas obras, y de las torturas de los pecadores que sufren.
castigo eterno.

El penetrante estudio de H. Gressmann «Vom reichen Mann und armen Lazarus» ha hecho plausible que las escenas contrastantes del noble ricamente enterrado que es torturado en el inframundo y el pobre hombre enterrado superficialmente que se convierte en un noble honrado en el inframundo. Fueron motivos genuinamente egipcios los que formaron la base de la parábola de Jesús en Lucas 16:19 – 31, y de las leyendas judías relacionadas, preservadas en muchas variantes en fuentes talmúdicas y judías medievales:

La concepción egipcia del inframundo, tal como se encuentra aquí había absorbido también elementos de origen griego, en particular las torturas de Oknos y Tantalos, y el tema central mismo, la visita al inframundo de un ser vivo, que recuerda a Orfeo descendiendo al Hades y a Odiseo conversando con las sombras de los muertos . La absorción de motivos griegos también subraya la combinación de dos puntos de vista distintos del inframundo: Es tanto un lugar en el que la vida vivida en la tierra continúa en una forma relacionada, como un lugar de juicio y retribución.

Las personas a las que Setne ve tejiendo cuerdas que siempre son mordidas por los burros, y las personas a las que los hoyos bajo sus pies les impiden alcanzar la comida suspendida sobre ellos (motivos de Oknos y Tantalos) no son grandes pecadores, sino personas desafortunadas en la vida y reciben destinos similares en el inframundo.

La presencia de motivos griegos en Setne II es uno de los muchos testimonios de la mezcla de las culturas egipcia y griega en el Egipto grecorromano. A medida que se estudien más intensamente los materiales conocidos relacionados con este fenómeno, y que nuevas fuentes salgan a la luz, la simbiosis de los dos pueblos y su sincretismo cultural se volverán cada vez más tangibles para el hombre.

Si bien es cierto que la historia de la anunciación egipcia difiere en algunos aspectos también lo es que esta, anterior a los escritos evangélicos, contiene paralelismos con el relato neotestamentario. Uno de estos cambios es la mayor importancia de Setne y otra que Mehusekke, la esposa de Setne, tiene que realizar un pequeño ritual a diferencia de María, a quien sus autores le libraron de este proceso. Pero tanto en el relato egipcio como en el neotestamentario la mujer (Mehusekhe) recibe el sueño de que va a parir un hijo (Si-Osiris) como su marido (Setne), teniendo al final una concepción virginal de un niño de suma importancia que realizará grandes prodigios (¿Les suena Lucas 1:30-33?).

SETNE KHAMWAS Y SI-OSIRIS (SETNE II)

El comienzo se pierde y no se puede reconstruir. Pero está claro que inmediatamente antes del presente comienzo se había dicho que Setne y su esposa Mehusekhe habían estado orando a los dioses por un hijo.
(1, 1) – —– [Una noche] soñó que alguien le hablaba, [diciendo: ¿»Eres»] tú Mehusekhe, [la esposa] de Setne, que yace [«aquí en el templo «] para recibir sanidad? – – – [Cuando haya llegado mañana] ve al [lugar donde tu marido] Setne se baña: Encontrarás una vid de melón cultivada allí. [Romper una rama] con sus calabazas y triturarlas. [Convertirlo en] un remedio, ponerlo [en agua y beberlo]:
__ _ [recibirás el fluido de la concepción] de él esa [noche], Mehusekhe despertó [del] sueño en el que había visto estos cosas. Ella actuó de acuerdo con (5) [todo lo que le habían dicho en el sueño. Se acostó al] lado de su marido [Setne]. Ella recibió [el fluido de] la concepción de él. Cuando [llegó su tiempo de purificación, ella tenía] la señal [de una mujer que ha concebido. Se anunció a Setne, y] su corazón se alegró mucho a causa de ello. Él [colgó] un amuleto [en ella] y le recitó un hechizo: . .
Una noche Setne durmió [y soñó que uno hablaba] con él, diciéndole:
«Mehusekhe, tu esposa, ha recibido [el fluido de la concepción de ti]. El niño que nacerá [se llamará] SI-Osiris. Muchos son [las maravillas que hará en Egipto.» Setne despertó) del sueño en que había visto estas cosas, [y su corazón estaba] muy [feliz]. [Mehusekhe] hizo [sus meses de embarazo] – – – . [Cuando ella llegó el momento de dar a luz] dio a luz un hijo varón. Cuando Serne fue informado de ello [lo nombró] Si-Osiris, de acuerdo con lo que se había dicho en el sueño. — (10) – — , lo acunaron y lo cuidó.

 

Cuando el niño [Si-Osiris tenía un año] la gente decía de él: «Tiene dos años». Cuando tenía dos [años], dijeron: «Tiene tres
años.” [Setne no pasó ni una hora] sin mirar al niño
Si-Osiris, porque su amor [por él] fue muy grande.

Creció grande y fuerte; lo pusieron en la escuela. [Al poco tiempo superó] al escriba que le había sido dado para instruirlo. El niño Si-O sire comenzó a recitar escritos con los escribas de la Casa de la Vida en [Iihe templo de Ptah1. Todos los que lo oyeron pensaron en él] la maravilla de la tierra. Setne deseaba mucho [que lo llevaran] al banquete ante Faraón, – – – y presentarlo a todos – – – . Cierto día sucedió que] Setn e estaba siendo purificado para el banquete – – – [en su casa] (15) — y el niño Si-Osiris [iba a ir 10 al] banquete [con él . En ese momento] Setne escuchó el sonido de los lamentos – – – . Miró [hacia abajo desde la ventana] de su casa [y vio el ataúd de un hombre rico] siendo llevado al cementerio con 1muy fuertes ] lamentos – – – , y grandes fueron los honores – – – . [En otro momento] mientras miraba hacia abajo, vio [el cuerpo de un hombre pobre que estaban sacando de Menfis] envuelto (solo) en una estera – – sin que nadie caminara [detrás de él].

Setne [dijo]: «Por [Ptah, el gran dios, cuánto más feliz es el rico Inan que es honrado] con el sonido de [lamentos] que el pobre que es llevado al cementerio – – – – – – .»
(20) [Si-Osiris le dijo a su padre: «¡Que vaya contigo en el inframundo] como irá con este hombre pobre en el inframundo! [Que no vaya contigo como irá con este hombre rico ] en el inframundo!» I Cuando Setne escuchó las palabras de Si-Osiris, su] corazón [se puso] muy [triste]. Él dijo: «¿Escucho] la voz [de mi hijo]?» [El niño Si-Osiris le respondió: «Si quieres te mostraré al pobre que no fue llorado, y al rico por quien se hizo todo el llanto]».

(25) [Setne le preguntó: «¿Cómo pudiste hacer esto?» Si-Osiris tomó a su padre de la mano; condujo a ] Setne a un lugar [en el desierto occidental] – – —-.
(30) – – – – – – .’ [Entraron en el cuarto salón, y Setne vio] personas que estaban [tejiendo cuerdas, mientras los burros las masticaban
arribaI.
(2, 1) Había otros cuyas provisiones de agua y pan estaban colgadas sobre ellos, y mientras ellos se peleaban para bajarlos, otros cavaban hoyos a sus pies, para que no los alcanzaran.

 

Fuente: Ancient egyptian literature, Miriam Lichtheim. Vol  III. Pags 125 – 126; 138-140

 

Mismo texto, pero de una traducción realizada por F. Ll. Griffith:

//////// ella soñó (un) sueño de sí misma, estaban hablando con ella [diciendo: «¿Eres] Meh-wesekht [la esposa] de Setme , que miente [en vano buscando (?)] recibir curación? //////// [cuando la mañana de mañana haya llegado], ve a la entrada [de las habitaciones (?) de orinar (?) de Setme tu banda. (?) encuentra una enredadera de melón (?) [que] crece allí. ///////// enrolla (?) con sus calabazas (?), y la volverás a poner (?), [y lo convertirás (?)] en medicina, y causarás (?) ////////// [concebirás de su semen ] en [la noche] nombrada «.

Meh-wesekht se despertó [del] sueño, (y) estas eran (?) Las cosas que había visto. Actuó de acuerdo con [todo lo que le habían dicho (?) En (su) sueño: se acostó al lado] de [Setme], su esposo, (y) concibió a partir de su semen. Llegó su [tiempo , he aquí! ella mostró] los signos [de mujeres que están embarazadas. Setme hizo (el) anuncio de ello ante el faraón]. Su corazón [se alegró] sobremanera por [ello]. Le ató un amuleto, leyó su escritura. Setme se acostó [él mismo] una noche [y soñó un sueño, (en el cual) (?) Le hablaron], diciendo: «Me-wesekht, tu esposa, ha concebido en la noche (?)]. El niño que nacerá [se llamará] Si-Osiri. Numerosas son las maravillas que hará en la tierra de Egipto «.

 Setme despertó] del [sueño], (y) estas eran (?) Las cosas que había visto. [Su corazón estaba] sumamente [alegre]. [Ella (?)] Vivió [sus meses (?) De] embarazo , se dividió (?) /////////// [llegó el momento de dar a luz], dio a luz un [ma]cho  niño. Se lo dejaron saber a Setme. [Lo nombró] Si-Osiri, de acuerdo con lo que se había dicho en [el] sueño que [guardaba (?)] En (su) corazón (?).
////////// de embarazo (?), [ellos] lo nutrieron. 

Fuente: THE SECOND STORY OF KHAMUAS:   Prince Khamuas and Si-Osiri

El cuento de Satmi vs la parábola del rico y el pobre Lázaro

La fantasía es un recurso que adptamos los seres humanos para evadirnos de la realidad, sobre todo cuando esta es injusta o no es del todo de nuestro agrado. Un recurso cultural era la inversión de roles sociales que las obras clásicas empleaban en sus narraciones. Una forma de, al menos en la imaginación, soñar o desear con que se reparaba el daño que se veía debido a las diferencias sociales y a la nula redistribución de la riqueza. Así, por ejemplo, al rico se le deseaba que al menos una vez muerto no tuviera la «vida» que tuvo en vida. El predicar y prometer a tus fieles que tú, pobre, tendrás una mejor fortuna post-mortem que el rico (que la mayoría de ocasiones eres tú o los de tu estatus) es un placebo efectivo para mantener calmados los ánimos y así conservar el statu quo.

Volviendo a tomar como referencia el estudio de Pujol, veamos qué hay sobre esto, que ya es citado por otros egiptólogos como Miriam Lichtheim.

Por regla general, hay igual desconfianza en Egipto y en el N. T. ante la riqueza.

Los sinópticos concuerdan en afirmar «que un rico entrará difícilmente en el Reino de Dios».

La parábola del rico y Lázaro es en este aspecto significativa, puesto que el rico encarna una vida alejada de Dios y el pobre una vida cargada de dificultades. La muerte restablece la justicia, el pobre es consolado, el rico despreciado.
La historia de Satmi, muy próxima a esta parábola neotestamentaria, comporta la misma enseñanza. En el juicio de los muertos, las maldades de un rico se cuentan en mayor número que las bondades, mientras que el pobre, muerto al mismo tiempo que él, se ve recompensado. En consecuencia, el rico es condenado en el más allá al sufrimiento y al despojo, el pobre a la felicidad y a la riqueza (se le concede el mismo ornato fúnebre del rico).

Tres lecciones se desprenden de la historia:
1) El rico es malo, el pobre es bueno.
2) Los muertos son juzgados por sus actos.
3) Al rendir justicia, el malo es condenado, el bueno recompensado; este hecho traduce aquí una inversión de situaciones sociales.

H. Brunner70 pone de relieve en la conclusión de su artículo sobre el valor religioso de la pobreza en Egipto, que el pobre en el más allá será, en cierto sentido, resarcido de la miserable suerte que ha tenido en la tierra; o bien, todo hombre será juzgado según sus actos, pues no es la condición social sino el comportamiento moral el que comporta la salvación. También es posible, como en la historia de Satmi (69), que se combinen las dos soluciones. Una tercera solución más antigua era de creer que en el más allá las condiciones sociales eran respetadas.

Ref 69:  Maspero, G., Les Contes Populaires de VE,gypte Ancienne, 4.» edición, París, 1911, pp. 158-163.

Fuente: Pujol, pags 148-149

Pujol explica más adelante no solo los paralelismos sino las diferencias, resaltando que los mesiánicos que escribieron el Nuevo testamento por lo visto recuperaron los temas tratados en el cuento de Setmi, que se encuentra en Setne II. Una historia conocida por la mayoría de historiadores, sobre todo especializados en las culturas mediterráneas, egipcias y mesopotámicas.  Así, por ejemplo, podemos ver esta relatada por Joshua J. Mark en la World Histoty Encyclopedia o William Kelly Simpson en The literatue of Ancient Egypt.

Incluso por Outi Lehtipuu en The Afterlife Imagery in Luke’s Story of the Rich Man and Lazarus, donde aunque sostiene que «sólo la primera parte tiene un paralelo en el folclore egipcio (y judío)» explica cual es la posición de la erudición con respecto a cuales son los orígenes en los que se basó el autor del relato, si judíos o egipcios:

CAPITULO DOS
INVESTIGACIONES PREVIAS Y SU EVALUACIÓN

La erudición anterior sobre la historia del hombre rico y Lázaro se ha concentrado en gran medida en tres preguntas. El primero se refiere a su unidad, el segundo a sus paralelos extrabíblicos y el tercero a su autenticidad. Estas preguntas, planteadas por primera vez a fines del siglo XIX, han dominado el campo desde entonces. Como resultado, la tradición académica puede describirse, como lo hace Ronald Hock, como “. . . inusualmente estable, uniforme y, casi se podría decir, satisfecho de sí mismo.” Esto es especialmente cierto con respecto a la proposición de que un cuento popular egipcio se encuentra detrás de la historia y ofrece un trasfondo suficiente para comprenderlo.

2.1. El Legado de Jülicher y Gressmann

Jülicher no especificó a qué se refería con las “nociones populares” en el que se basó la escena del más allá. Esto lo hizo Hugo. Gressmann en su influyente estudio Vom reichen Mann und armen Lazarus: eine literargeschichtliche Studie, publicado en 1918. Allí introdujo un cuento popular egipcio que hablaba de la inversión del destino de un hombre rico y un hombre pobre después de la muerte. Según Gressmann, este cuento popular era descendiente de un cuento egipcio perdido que también era conocido en los círculos judíos.9 Jesús hizo uso de esta conocida historia en la primera parte de la historia a la que agregó un nuevo final (vv. 27–31). Por tanto, la historia debe entenderse como una unidad: en la última parte, que constituía el verdadero punto de la historia, Jesús quería protestar contra la creencia de que es posible recibir el conocimiento del destino post-mortem de uno mediante mensajes milagrosos del otro mundo.
Según Jesús, Moisés y los profetas dejan suficientemente clara la voluntad de Dios.

El cuento egipcio, existente en una única versión demótica, trata de Setne Khamwas, el sumo sacerdote de Ptah en Menfis y su hijo Si-Osiris, que es el verdadero héroe de la historia. Un día, el padre y el hijo asisten a dos funerales. Un rico es enterrado con grandes honores y grandes lamentos mientras que un pobre es sacado de la ciudad envuelto en una estera, sin escoltas ni dolientes. La escena hace que Setne declare que el rico es mucho más feliz que el pobre. El hijo, sin embargo, desea que el destino de su padre en el inframundo sea similar al del pobre hombre. Para demostrar su deseo, Si-Osiris lleva a su padre al reino de los muertos, Amente donde aparentemente ven siete salas. En la cuarta y quinta sala ven personas que son castigadas. Hay gente que trenza cuerdas, mientras los burros las mastican. Otros intentan alcanzar sus provisiones de agua y pan que cuelgan sobre ellos, pero no pueden, ya que otras personas están cavando hoyos a sus pies para evitarlo.

Según la explicación de Si-Osiris, son personas que son castigadas repitiendo su fortuna terrenal en el inframundo. Esas cuerdas que trenzan son personas que “. . . trabajan día y noche para su sustento, mientras sus mujeres los roban a sus espaldas, y no encuentran pan para comer”. Los que tratan de alcanzar el agua y el pan son “. . . el tipo de gente en la tierra que tiene su vida por delante mientras el dios cava un hoyo bajo sus pies, para evitar que la encuentren”. También ven al hombre rico entre los castigados. Está suplicando y lamentándose en voz alta porque tiene clavado en el ojo el pivote de la puerta del salón. En la sexta y séptima sala, ven a los dioses y al juicio. Hay una balanza delante de los dioses y ellos pesan las buenas acciones contra las malas acciones. Aquellos cuyas malas acciones exceden a sus buenas acciones son castigados, pero aquellos cuyas buenas acciones exceden a sus malas acciones son acogidos entre los dioses. El pobre está en un lugar de honor cerca de Osiris, vestido con la ropa funeraria de lino real del hombre rico. La moraleja de la historia es: “El que es benéfico en la tierra, para él uno es benéfico en el inframundo. Y el que es malo, para él uno es malo.”

Según Gressmann, los judíos de Alejandría trajeron la historia a Palestina donde se repitió en varias variaciones en la enseñanza rabínica. La primera de ellas se encuentra en el Talmud palestino en dos versiones prácticamente idénticas (ySanh. 6:6 23c, 30–41.42–43//yHag. 2:2 77d,42–54.54–57) que hablan de dos eruditos de la Torá y un recaudador de impuestos, Bar-Ma’yan. Un erudito muere sin duelo, sin el debido respeto proporcionado a su piedad, pero todo el pueblo deja de trabajar. para enterrar al recaudador de impuestos.

El otro erudito se aflige por la injusticia de los funerales, pero un sueño lo consuela. En él, el erudito fallecido explica que su somero entierro fue un castigo por el único pecado que había cometido en su vida y, asimismo, el espléndido entierro del recaudador de impuestos fue una recompensa por su única buena obra en la vida.

El otro erudito se aflige por la injusticia de los funerales, pero está consolado por un sueño. En él, el erudito fallecido explica que su el entierro superficial fue un castigo por el único pecado que había cometido en su vida y, del mismo modo, el espléndido entierro del recaudador de impuestos fue una recompensa por su única buena acción en la vida. El pecado del erudito fue que una vez ató la filacteria de la cabeza antes que la de la mano. La única buena obra del recaudador de impuestos fue invitar a los pobres del pueblo a disfrutar de la comida que había preparado para los concejales del pueblo. que no vino. Según algunos, una vez el recaudador de impuestos dejó que un hombre pobre tomara y se quedara con una hogaza de pan que se le había caído debajo del brazo. Como los funerales compensan así el único pecado y la única buena acción, el erudito puede disfrutar de pura dicha en el otro mundo, en un jardín maravilloso con árboles y un manantial de agua, mientras que el recaudador de impuestos sufre un dolor sin alivio. Está en la orilla de un río donde intenta en vano alcanzar el agua con la lengua. Según Gressmann, las versiones rabínicas derivan claramente del mismo original egipcio que la historia de Lucas, pero deben considerarse secundarias. Las similitudes entre la historia de Lucas y las rabínicas se explican por su origen común.

Es interesante, sin embargo, que mientras el paralelo de Bultmann ha sido severamente criticado y unánimemente abandonado, el paralelo de Gressmann ha sido aprobado y ha ganado una posición abrumadoramente fuerte en la investigación sobre esta historia. Un examen más detenido también revela que la posición original de Gressmann se ha simplificado un poco en estudios posteriores. Mientras que el propio Gressmann no asumió una dependencia directa del relato demótico sino que postuló un origen común, muchos estudiosos posteriores simplemente se refieren a la historia de Setne y Si-Osiris como un paralelo que ilumina adecuadamente las oscuridades de la historia de Lucas.

La mayoría de los estudios sobre la historia del Hombre Rico y Lázaro han seguido un enfoque similar. Muchos estudiosos aceptan la división de la historia en dos partes. Las diferencias son mayores en cuanto a la autenticidad de la historia, aunque la mayoría consideraría que la primera parte es una auténtica enseñanza de Jesús. La idea de que la historia deriva de un relato extrabíblico ha recibido la más amplia aceptación de todos: la hipótesis de Gressmann realmente ha ganado una posición extraordinaria en la tradición académica. considere la historia rabínica como un paralelo más relevante, mientras que otros eruditos consideran que ambos son igualmente significativos. En cualquier caso, la adopción de la propuesta de Gressmann parece haber resuelto el problema de la escena del más allá en el relato. Si la escena se deriva de un cuento popular importado, no hay necesidad de prestarle mucha atención.

Entonces, en el último aspecto mencionado, la historia se parece más al cuento egipcio donde los hombres son igualmente ricos y pobres. Otros rasgos comunes de estas dos historias, en las que se diferencian de la judía, incluyen la vestimenta del rico con lino fino y la posición honorífica del pobre después de la muerte (cerca de Osiris o Abraham). Por otro lado, algunos detalles de la historia de Lucas se acercan más a la historia rabínica. El destino del rico de Lucas se parece mucho más al castigo del recaudador de impuestos en la historia rabínica que al tormento del rico en la egipcia. En la historia rabínica, el recaudador de impuestos sufre tentaciones; se para en la orilla del río pero no puede alcanzar el agua con la lengua. Esto se asemeja a la petición del hombre rico de enviar a Lázaro para que refresque su lengua ardiente con agua. En cambio, el castigo del hombre rico en la historia egipcia, tener el pivote de la puerta del salón en Amente fijo en su ojo, no tiene paralelo en la historia de Lucas. El medio que utiliza Lucas para revelar el destino de los muertos es más estrechamente relacionada con la historia judía que con la egipcia que narra la visita de un vivo al reino de los muertos. Estas diferencias, por un lado, y las similitudes, por otro, se explican fácilmente si no suponer que la historia de Luke depende de una cierta historia fija. Sin embargo, vale la pena señalar que, si se admite tal dependencia, se debe suponer que el narrador del hombre rico y Lázaro conocía las historias de reversión egipcia y judía.

Otro argumento a favor de ver la relación entre la historia egipcia y el Hombre rico y Lázaro como solo un tema común es el hecho de que algunos de los tormentos descritos en la historia demótica son claramente de origen griego. La visión tradicional egipcia de la vida después de la muerte incluía tanto la idea de la destrucción absoluta de los pecadores como diferentes castigos, como cortes, matanzas o ataduras. El concepto de destrucción total también aparece en la historia de Setne y Si-Osiris, donde aquellos cuyos las malas obras superan en número a las buenas obras son entregadas al Devorador.
Sin embargo, el hombre rico y otros son castigados por lo que parece ser una eternidad. El castigo del hombre rico, tener el pivote de una puerta fijo en su ojo, parece ser de origen egipcio pero los otros castigos descritos en la historia , el trenzado de las cuerdas que se comen los burros y el vano de alcanzar agua y pan suenan sospechosamente griegos.133 Este último recuerda, por supuesto, la leyenda de Tántalo, que no podía alcanzar el agua en la que se encontraba ni la fruta de los árboles que estaban encima de él (Od. 11, 582-592). El destino anterior es idéntico al de Ocnus (Pausanias 10,29,1; Propercio 4,3,21). A él también lo obligaron a tejer cuerdas en el Hades pero, tan pronto como las terminó, una burra que estaba junto a él las masticó. De manera similar al cuento egipcio, este destino refleja su vida en la tierra: era un hombre trabajador pero su derrochadora esposa desperdició todo lo que logró.
Tal uso de las ideas griegas da testimonio de una extensa cultura bidireccional entre Egipto y Grecia en el período helenístico. El patrón de inversión bien puede verse como parte de un intercambio cultural similar sin postular ninguna teoría de dependencia genética.

Con todo, es obvio que la importancia de las historias egipcias y judías se ha sobrestimado enormemente. No son tan esclarecedores para comprender la historia de Lucas como se supone a menudo, pero tampoco hay necesidad de descartarlas por completo. Tanto ellas como las obras de Luciano introducidas por Hock y otros relatos antiguos indican que la inversión del destino de ricos y pobres después de la muerte era un motivo folclórico muy conocido que circulaba por todo el mundo helenístico. A este respecto, la parábola del Rico y Lazaro no es única, pero no hay razón para argumentar su dependencia de una historia particular y fija.

Fuente: The Afterlife Imagery in Luke’s Story of the Rich Man and Lazarus,  pags 11 – 20; 36-38

 

 

Referencias y notas:

*Si-Osiris y Senosiris son dos pronunciaciones válidas para mismo personaje.

* Setne II : Pap . British Museum 604 verso
Publication : F. Ll. Griffith , Stories of the High Priests of Memphis. Vols 1-2 (Oxford , 1900).

Vean listado de los papiros egipcios.

El estudio citado a lo largo del artículo:

  • H. Gressmann: Hugo Gressmann. Vom reichen Mann und armen Lazarus. Eine literargeschichtliche Studie von Hugo Gressmann. Mit ägyptologischen Beiträgen von Georg Möller. (= Abhandlungen der Königlich Preußischen Akademie der Wissenschaften, Jahrgang 1918, Philosophisch-historische Klasse, Nr. 7).

Otro estudio al respecto:

Richard John​ Bauckham:  The Rich Man and Lazarus: The Parable and the Parallels (Cambridge University Press)

Otros análisis y puntos de vista:

El doctor en teología y antiguo pastor, Aecio Cairus sostiene que la parábola es una interpolación apócrifa.

El Dr Holger Zellentin, historiador de religiones antiguas, sostiene en “Rabbi Lazarus and the Rich Man: A Talmudic Parody of the Christian Hell (Yerushalmi Hagiga 2.2, 77d and Sanhedrin 6.9, 23c),” in Asaph Ben-Tov and Martin Mulsow (eds.), Knowledge and Profanation: Transgressing the Boundaries of Religion in Premodern Scholarship (Leiden: Brill, 2019) que las versiones mesiánicas (cristianas), que no son sino una forma de luchar psicológica y socialmente con la sociedad en la que vivieron inventándose historias donde los roles se invierten (los ricos son castigados y los pobres recompensandos) fueron parodiadas por los judíos posteriormente para hacer frente a los romanos (los que les imponían el cristianismo):

De manera similar, los héroes y los villanos de antaño continuaron desplegándose en misiones paródicas al infierno desde la Grecia clásica hasta la Segunda Sofística y más allá. Este artículo argumenta que el Talmud palestino (en adelante: Yerushalmi), una compilación rabínica de principios del siglo V, envía a sus propios héroes míticos a un viaje por el infierno para participar en una parodia satírica del mito romano tardío, una parodia comparable en su jocosidad literaria a la de Aristófanes, teniendo en cuenta a su vez las transgresiones literarias percibidas del Nuevo Testamento y las narrativas patrísticas. Para ilustrar la imitación precisa del discurso cristiano de Yerushalmi, es necesario considerar más ampliamente cómo el floreciente género helenístico de visitas al inframundo se integró en muchas matrices culturales locales. La ecotipificación resultante continúa compartiendo muchos rasgos estándar del infierno helenístico: el sufrimiento, el castigo para los malvados y la recompensa para los justos son, por supuesto, lugares comunes. Además, también encontramos variaciones de un motivo literario en varias culturas de la Antigüedad tardía: la inversión post-mortem de la jerarquía social. El narrador, en el escenario del infierno o desde una perspectiva omnisciente, informa a la audiencia que las fortunas de un rico y un pobre cambian después de la muerte. El rico es degradado, mientras que al pobre se le concede la bienaventuranza eterna. Lucian, por ejemplo, usa el infierno para promover la pobreza y la filosofía. En su viaje hacia abajo, un hombre pobre, en consecuencia, abraza su muerte de buena gana.

Historias similares de desiertos justos, con más ejemplos de la literatura griega, demótica y aramea, nos permitirán contextualizar Yerushalmi dentro de su contexto helenístico más amplio y específicamente cristiano. Encontramos una visión estrechamente correspondiente de merecimiento justo en la historia demótica de Setme Kamwas. tanto la historia demótica como la cristiana se analizan a continuación. Luke’shell ocupa un lugar destacado en los escritos patrísticos; el tratamiento patrístico más extenso de la otra vida puede ser el de Agustín. El primer recorrido cristiano por el infierno es el Apocalipsis de Pedro, que inspiró muchas obras a lo largo de la antigüedad tardía. Libro de los Vigilantes. Martha Himmelfarb sugiere que el llamado Fragmento de Isaías judío (de fecha incierta) y el Fragmento de Elías cristiano (atestiguado por primera vez en el siglo V) bien pueden ser anteriores y formar la base de Yerushalmi. La historia de Yerushalmi sobre la visión onírica del más allá de un judío piadoso de Ashkelon puede ser el ejemplo judío más intrigante del motivo helenístico de la inversión social post-mortem. Está atestiguado (como es común) dos veces en Yerushalmi: una vez en Sanhedrin 6.9 (23c), y una vez en Hagigah 2.2, 77d. Mi empeño aquí es doble. En primer lugar, enfatizo en qué medida la narrativa de Yerushalmi es parte de su entorno helenístico y en qué medida su ética y estructura narrativa se corresponden con las del Imperio Romano tardío, especialmente como se manifiesta en los Dichos de los Padres del Desierto (Apophtegmata Patrum). ) que fueron redactados al mismo tiempo que el Yerushalmi, igualmente en la Provincia Romana de Palaestina Secunda bajo la Dinastía Teodosiana. En segundo lugar, ilustro cómo Yerushalmi resiste la colonización cultural mediante la parodia y la satirización de tradiciones evangélicas orales específicas que pueden reconstruirse con la ayuda de los Evangelios (especialmente Lucas y el material respectivo en el Diatessaron) y su interpretación en la literatura patrística posterior. En las palabras que el Talmud de Babilonia (en adelante: Bavli) atribuye a los rabinos palestinos, los judíos comieron el dátil —adoptando la moral y las narrativas cristianas— pero tiraron la piedra —al descartar historias y dichos específicos atribuidos a Jesús.

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